Sunday, February 14, 2016

Pow Pow

Hace tiempo hablo muy poco de la «oposición cubana», de la de allá, la que vive en la isla de Cuba, porque Cuba es un archipiélago que parece extinguirse o explotar, repartirse por todos lados más que quedarse en sí misma, si algún día queda algo en ella que recordar – y espero que siempre quede. Pero los tiempos han degradado las consideraciones políticas y humanas a los grupos y a las personas que componen esos grupos, y digo el tiempo aunque puede expresarse en otras razones. Unas de esas es el autodescrédito que, por las mismas fuerzas de seguridad, diezman la oposición a Castro.
No es primera vez que se usan los agentes infiltrados, no como los «oídos» de los movimientos, algo que muchos cubanos conocemos, sino como esos átomos de implotación que provocan el descrédito. Actúan como fuerzas centrípetas de los movimientos sociales alternativos para hacerlos cambiar de dirección, o al menos alterar su curva de comportamiento, o tal vez girar en su mismo centro y no lograr expandirse más allá de sus pocos activistas. La fuerza centrípeta más devoradora de toda oposición es el descrédito interno de sus propios miembros. Se logra de muchas maneras, y las fuerzas de seguridad de las sociedades totalitarias del Este lo usaron de muchas formas, en Cuba lo ha usado el castrismo en todas sus variantes.
Por eso, cuando a veces me tropiezo con algunas manifestaciones raras de comercialización de la oposición – sí, entendieron bien, comercialización – lo primero que me viene a la sospecha es la mano que todos conocemos, la del enemigo fundamental de toda democratización en Cuba.
El enlace de «Facebook» y el link me llegaron a través de una amistad. Al principio lo tuve que ver varias veces, muchas veces. Una cara me era conocida, pero no lograba entender de dónde, quién era, y pensé que la información me llegaba con el enlace errado. Es que era un comercial y de lo que me hablaba la persona era de «oposición» y de «activistas por derechos humanos» e «infoactivismo» de chancletas. Tuve que volverlo a ver muchas veces, muchas, muchas, muchísimas veces para darme cuenta del nombre y entender que era la misma persona, tan «en shock» estaba que lo leía y no entendía las letras de su nombre.
¡No sé cómo a estas alturas ya no estoy curado de espanto!
Me explico. Era un comercial de «CHANCLETA POWER», o como se dice en el pequeño video de mercadeo, «Pow Pow», y lo acompaña este escrito que les reproduzco:
«ESTE ES UN SUEÑO HECHO REALIDAD!!!! Hace un tiempo comprendimos que los sueños para realizarse necesitan de una fórmula mágica: trabajo. Llevamos casi un año preparando este hermoso proyecto, lleno de profesionalidad y pasión, con el cual queremos exponer los principios en los que creemos; que donde hay comercio hay libertad. 
Tenemos el honor de presentarles, y que sean testigos, del ciber-lanzamiento de nuestra primera línea de chancletas en nuestra tienda online http://www.chancletapower.com/ la cual abrirá sus puertas (viruales) el día 29 de Febrero, a las 9PM Hora del Este.  Solo hay un 29 de Febrero cada cuatro años, sabemos que esta tienda es más que una tienda, por eso eligimos esta fecha para celebrar nuestro aniversario. 
Ha sido arduo pero un proceso único, y lo que se avecina!!! Porque no es un producto, tenemos ya disponibles miles de nuestras chacletas ya físicas, en cajas listas para entrar en el mercado, y miles de ideas para el futuro Estamos muy orgullosas!!!!
#ChancletaPower es un duo creativo-empresarial fundado por Ana Olema & Annelys PM Casanova dedicadas al arte, al infoactivismo, y desde este momento, al emprendimiento comercial. 
Nuestra primera línea femenina "Pow Pow" está diseñada para personas que buscan dejar una marca en la sociedad, que se reconocen como individuos pensantes y rebeldes, y que ante la maldad humana no dudarían en dar un chancletazo!!!
EL 29 DE FEBRERO será nuestro primer CHANCLETAZO

Te invitamos a ser parte de la familia #ChancletaPower.  Be ready for buy your "Pow Pow"!!! »
Llámenme prehistórico al «fin de la historia», o demasiado conservador, o incluso «dinosaurio político» a estas alturas de la neoCuba con una neooposición y neodisidencia de neoestilo. ¡Llámenme lo que ustedes les dé la gana!
Esto es una vergüenza, ¿o es simplemente una campaña de descrédito político más de carambola a la disidencia?
Pero, ¿de quién?
¿Son estas dos personas, una de ellas que me sigue y a quien yo sigo en Twitter y que desde ahora mismo dejo de seguir, átomos activos en la fuerza centrípeta de descrédito sembradas por la Seguridad del Estado cubanas?
O, lo que es para mí aún peor, ¿es una simple manipulación de mercadotecnia de esta bichidencia que ha visto la posibilidad de un mercadeo de chancletas a través del cultivo de una neodisidencia?
No lo sé, pero esto de que «Pow Pow» es una línea femenina diseñada «para personas que buscan dejar una marca en la sociedad, que se reconocen como individuos pensantes y rebeldes» me suena a verdadera diarrea de mercadotecnia burda para ganar dinero.
¡Y que se ofenda quien lo desee!
¿Dónde está el «infoactivismo» aquí? ¿En los $ 9.99 que recobran de cada par de chancletas?
¿Adónde van las chancletas a caminar? ¿A Varadero? ¿O a exhibirlas como forma de protesta frente al Consejo de Estado?
Dejémosnos de burlas a la inteligencia y llámesele lo que es, puro mercadeo de mierda, y del peor estilo.
¡Punto!

Nota: Aquí está el enlace. He respetado la ortografía del escrito original. ¡Júzguenlo ustedes mismos!

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