Thursday, July 30, 2015

El columpio

No sé por qué, pero no hay nada mejor para describir la actitud de un poeta que acudir a las palabras de algún otro poeta, aun cuando la poesía nos hable de alguna otra cosa, algún otro mundo imaginado mas allá, o mas acá del tiempo. Gerardo Diego fue un poeta español de la muy conocida «Generación del 27». Por alguna extraña concesión de los gustos y de su tiempo, o quizás porque su poesía los hizo trascender por circunstancias propias de la historia, mas allá de la poesía y los versos, Gerardo Diego es muchas veces olvidado ante otros nombres, poetas como Jorge Guillén, Pedro Salinas, Rafael Alberti, Federico García Lorca y Dámaso Alonso.
Nombres grandes, sí, definitorios, algunos de ellos envueltos en circunstancias trágicas que hicieron escribir sus nombres en el crisol de los acontecimientos. Tal vez recordemos mas sus nombres gracias a eso. Pero Gerardo Diego no fue un poeta menor y la Academia Española recordó aquel olvido cuando le otorgó su «Premio Cervantes» en 1979. Alguien, una escritora herida de orgullo quizás, recordó muy tempranamente su olvido cuando le otorgaron a Dulce María Loynaz el mismo premio, por el conjunto de su obra como a Gerardo.
¡Ay de los que hieren el orgullo de los escritores que se reconocen a sí mismos como muy grandes, mas grandes que otros! Rebuznan de rencor.
Pero a Gerardo acudo cuando contrasto algunas palabras de poetas y cantores, trovadores y troveros cubanos. Parecen estos dos, Silvio y Milanés, como «a caballo en el quicio del mundo», soñadores jugando al sí y al no mientras «las lluvias de colores emigraban al país de los amores».
«Cantan el sí» y «Cantan el no», como deshojando una margarita, olvidando que en esa esquina del mundo ellos dos son una simple partícula mortal, una minúscula brizna de arena que empuja la voluntad antojadiza de algún otro.
Para Milanés algún sí, que cambie para bien, que salga de alguna agonía que no se atreve todavía nombrar con todas las letras.
Para Silvio algún no, para que el capitalismo no vuelva.
¿Para qué serviría esa pequeña alcancía en forma de cerdito si no es para guardar monedas?
Me da lástima la actitud de esos dos, sentados a caballo en ese quicio del mundo sin poder decidir, por sí mismos, el sí o el no de su próxima vida. Se han quedado, tal vez, sin letras, sin palabras y sin sus poemas.
Se han quedado sin voz.
Y entonces me viene de nuevo el viejo «Columpio» de Gerardo Diego, y aquella verdad que ya fue dicha antes que ellos, definitivamente mejor, cantada, trovada, rimada, vencida:

“A caballo en el quicio del mundo
un soñador jugaba al sí y al no
Las lluvias de colores
emigraban al país de los amores
Bandadas de flores
Flores de sí
Flores de no
Cuchillos en el aire
que le rasgan las carnes
forman un puente
No
Cabalgaba el soñador
Pájaros arlequines
cantan el sí
cantan el no”

La Fábula de la Buena Isla

A finales de Junio el señor Val Holford de la Environmental Defense Fund (EDF), una de las mas grandes organizaciones ecológicas con sus oficinas centrales en New York, me escribió por si estaba interesado en entrevistar a Dan Whittle, director para Cuba de la conocida organización, como parte de la premiere de «Tiburones: The Sharks of Cuba», uno de los tantos documentales que el «Discovery Channel» ha estado ofreciendo sobre mi país de origen.
Por supuesto, la carta del señor Holford es parte de la ofensiva de publicidad de la organización que representa, así como de los esfuerzos del canal por promocionar su programación habitual. Como no soy un experto en oceonología, y mucho menos soy un defensor de tiburones y otras criaturas marinas, no le respondí. Respeto el área de conocimientos de los que apoyan y luchan por la ecología y el balance natural de nuestro mundo. Admiro la dedicación de estas personas por lo que puede ser lo mas hermoso de nuestro planeta, las criaturas que la habitan, y aun cuando los tiburones no son de las especies marinas que me inspiran las mayores de mis simpatías, pienso que todos debemos cuidar nuestro hábitat, única forma de preservar nuestro mundo para las futuras generaciones por venir.
Dicho todo esto, no comparto el entusiasmo del Sr. Holford, por cuestiones políticas mas que por cuestiones ecológicas. Cuba hoy es una moda, casi reconocida como tal en la propia carta de Val Holford:
“Cuba has been largely unseen by the outside world for years and visiting feels like you are stepping back in time. Cuba is home to some of the most pristine coral reef shark habitats in the Caribbean and even worldwide, and some species of sharks are much more plentiful in Cuba than elsewhere.”[Cuba ha sido en gran medida desconocida para el mundo exterior durante años y al visitarla se siente como si usted estuviera retrocediendo en el tiempo. Cuba es el hogar de algunos de los hábitats de tiburones de arrecife de coral más prístinos en el Caribe e incluso de todo el mundo, y algunas especies de tiburones son mucho más abundantes en Cuba que en otros lugares.] 
Cuanto de todo esto es verdad, enteramente verdad, y no simple y pura especulación sobre mitos que unos pocos expertos, o una organización gubernamental oficial cubana, o incluso de determinadas personalidades del mundo de la ecología han agregado al bolsillo de la fábula que hoy se llama «Cuba» no lo sé.
Yo se que al sur de la Isla de Pinos, o «de la Juventud», eufemismo con que la nueva gobernabilidad en Cuba designó a la pequeña isla al sur de su parte occidental, existía uno de los mas largos arrecifes de coral del mundo. Pristiños, azules, de una belleza monumental, así lo han dicho muchos. Pero no sé si habrán sobrevivido a la mercantilización turística de Cuba.
Por solo poner un solo ejemplo, Varadero no sobrevivió. Las arenas, la fisonomía de la «playa azul», su entorno, uno de los rincones mas paradisíacos de nuestro país, hoy ya no son los mismos que 30 años atrás, y no precisamente por los efectos exógenos del cambio climático, sino por las políticas gubernamentales de la oficialidad de Cuba, de las mismas que le hicieron añadir a Val Holford las siguientes líneas en su misiva a mi humilde persona:
“Many in Cuba say they’ve learned from the mistakes of their neighbors, like parts of Mexico, the United States and other Caribbean countries, where short-sighted development decisions have degraded or eliminated natural areas that provide critical habitats …”
[Muchos en Cuba dicen que han aprendido de los errores de sus vecinos, como algunas partes de México, Estados Unidos y otros países del Caribe, donde decisiones miopes de desarrollo han degradado o eliminado áreas naturales que proveen de hábitats críticos…]
Estas fábulas ecológicas cubanas, fábulas oficialistas, olvidan convenientemente las decisiones onerosas de los «predaplenes», que destruyeron hábitats y fauna marinas, y hay expertos cubanos residentes en la isla que lo reconocen, sus voces en cambio han sido ignoradas. Hubiera sido importante que los expertos del EDF los hubieran localizado y entrevistado. Esas fábulas olvidan el bárbaro dragado de arena de las profundidades de Varadero, que impulsaron la destrucción de la franja natural de arena de playa, fina como el polvo, dorada y reluciente, para después tratar de resolver el problema agregando arena gruesa de otros lugares, luego que la extracción provocara la exposición rocosa en la playa mas reconocida de la isla en el turismo internacional. Únase la desafortunada desaparición de las coníferas que protegían esa franja arenosa, gracias a la mano de la misma oficialidad cubana que hoy clama «no haber cometido los mismos errores», a las que le culparon de la «degradación de las arenas de la playa azul». Esos viejos pinos, «casuarinas», protegían con sus raíces las arenas doradas de la playa. Su desaparición y la ausencia de reemplazo por alguna otra especie también contribuyeron a la degradación que hoy tiene el «Cancún cubano».
Porque Varadero es el reflejo de otros errores también cometidos en México que menciona Hal Holford en su carta. En ella se sigue construyendo sobre la franja playera, sobre sus mismas arenas. Son hoteles nuevos, construidos casi ayer, con esta misma burocracia política que gobierna la actual Cuba, algunos de ellos estan asentados en las mismas aguas de la «playa azul», como se puede apreciar si se toma el autobús que recorre esa larga y estrecha península. Hoy Varadero es un varadero indiscriminado de hoteles, como Cancún.
Los mismos errores y las mismas consecuencias mexicanas.
Los tiburones podrán seguir bordeando las aguas tranquilas, verde azules que rodean Cuba. En la orilla, las consecuencias son ya apreciables.
Por supuesto, para un equipo joven de «expertos» que no haya conocido el Varadero que yo conocí de niño, la playa es «un paraíso azul», pero para los que vimos aquel paraíso, mas allá de tiburones y la moda pasajera sobre Cuba, la ecología también ha sido una víctima de las políticas nacionales sobre el medio ambiente. Y aquí nada tiene que ver el «embargo», mas allá del local embargo de crítica pública oportuna en la prensa nacional a esas políticas que han deteriorado, sin ningún género de dudas, paraísos playeros como el de «la playa azul».
El error fundamental de las políticas locales sobre ecología es la falta total de transparencia, lo que ha provocado que el cubano desconozca el alcance de destrucción en su plataforma marina y que los expertos internacionales lo ignoren. A eso también ha contribuido «el embargo», aunque la ignorancia de conocimiento no justifica falsas proposiciones. Los «pedraplenes» aparecieron, como toda política castrista, a raíz del impulso voluntarista de su líder, Fidel Castro. Nadie mas puede clamar culpa.
En Cuba se hace difícil despejar incógnitas sobre quiénes son los responsables por todas las barbaridades cometidas en el área ecológica, primero porque la prensa la oculta; segundo porque las decisiones nunca fueron discutidas en ninguna sesión plenaria de la Asamblea Nacional, «parlamento» cubano; tercero porque esos errores nunca han sido reconocidos con suficiente claridad por expertos y altos oficiales, los únicos con poder suficiente como para implantar las «soluciones» descabelladas en el desarrollo de políticas sociales y económicas que han herido el medio ambiente cubano.
A falta de nombres solo es posible reconocer uno, el de su impulsor público. Ya saben quién es.
Todas estas reflexiones vinieron a mi mente en el momento que recibí el correo electrónico del señor Holford. Tuve entonces dos soluciones posibles: o cuestionar la carta y las conclusiones demasiado superficiales de los expertos sobre tiburones, una rama de la que no tengo ningún conocimiento, y cuestionarla sobre los hechos que he contado en los párrafos anteriores; o sencillamente no verme involucrado en semejante operación de fantasía político-ecológica.
Por honradez y coherencia, decidí ignorar al señor Val Holford y su petición mediática. Tal vez algún otro lo hubiera aceptado. Como se dice, hasta la mala publicidad es publicidad. Otros que hablen de su honradez, yo solo hablo de la mía.
Cuba tiene muchos lugares vírgenes, y especies como esos «bondadosos tiburones», porque, ¡gracias a Dios!, al señor Fidel Castro le faltó tiempo para acabarlo de tocar con sus dedos. Me imagino que lo de los tiburones y corales fueron líneas que despreció, o posiblemente olvidó, en ese mundo suyo donde todo lo preveía, todo lo demandaba y todo lo orientaba.
Esa ha sido la suerte y desgracia de Cuba.
Suerte para aquellos lugares o rincones donde su mirada no pudo posar su desafortunado dedo. Desgracia para aquellos que no se salvaron del toque maléfico de este «rey Midas» que, a diferencia de su antecesor, todo lo que tocaba lo convertía en mierda.

Friday, July 24, 2015

El salto mas alto de Sotomayor

«La caída del socialismo no existe», pero al parecer sus símbolos se marchan, desaparecen, se nacionalizan y juran a algún otro, entre ellos un Rey. La noticia ha saltado como la liebre, o quizás sea el último salto, de mas altura y mayor alcance, de Javier Sotomayor. El mismo que rompió tres veces el record mundial de salto alto, aun vigente.
Silenciosamente, como son las noticias que no se dicen, que dejan de serlo por su incomodidad, por ser esos símbolos que destierran socialismos, que entierran ideologías, que demuestran lo que las voces oficiales quieren esconder con sus eufemismos. Sotomayor fue el símbolo del atletismo cubano y, en última instancia, el símbolo del deporte nacional del castrismo. Cayó en desgracia un día cuando la IAAF destapó el escándalo del dopaje del cubano. Aquel día, o mejor dicho, aquella noche Fidel Castro secuestró la televisión nacional para denunciar públicamente, con su facundia y su ira, las «maniobras imperialistas» que querían destruir el símbolo de Cuba, del socialismo criollo, que era su propio prurito, su propio nombre.
Porque como en aquel país todo se hace «con fidel, por fidel y para fidel» enjuiciar un hombre que erigieron como el símbolo del sistema era enjuiciar un sistema. Esas son las consecuencias de encadenar gobiernos, personalidades políticas y gobernantes con un país. Cuando uno de esos símbolos es enjuiciado, la nación secuestrada se estremece. Desaparece la ilusión, se encalla la fantasía, brota como la espuma onerosa la realidad.
El dopaje es un estigma que ha perseguido algunos deportes y algunos atletas. En las naciones donde no existe la personalización del gobierno, donde la nación es algo mas que su presidencia y el país se alarga mucho mas allá de los mercedes benz que trasladan a sus gobernantes, la caída de un ídolo del deporte no significa la caída de un gobierno, de una ideología, ni siquiera de una escuela de deporte. El estigma persigue a la persona, no mancha una nacionalidad. No puede hacerlo.
Aquella noche Sotomayor salto mas bajo que nunca y otros lo desbancaron en su competencia. De lo que se trató, sin embargo, no fue de restablecer al atleta, o de defender su integridad personal. Aquella noche solo significó demeritar las circunstancias y los enjuiciamientos que apuntaban a Castro cuando se señalaba a Sotomayor. Pero no era ni eso, no podía serlo. Solo una mente retorcida puede creer que un país es un nombre y una persona, una mente arrogante que piensa que cada minúscula partícula del tablado de una sociedad es un componente privado de su pertenencia.
Cuba era Sotomayor que era Fidel Castro. Ergo, toda la noche Fidel Castro estuvo acusando al imperialismo de querer destruir a Fidel Castro.
El final de la historia es conocido. La acusación era cierta. Sotomayor era culpable. Sin embargo, aquella vez no acudió el sibarita a dar cuenta de la bofetada silenciosa del pupilo nacional del deporte socialista a su mentor. No hubo conferencia de prensa, no ocupó toda la noche televisiva con su bufonesca presencia. La consecuencia fue el silencio absoluto del atleta. Desde entonces, nunca mas nadie supo que pasó con el pájaro caído. Sotomayor no saltó nunca más.
Desapareció.
Ahora, sin embargo, conocemos que ejecutó uno de los saltos mas largos y altos de su vida. Se fue a España, y viaja con frecuencia a Francia para aleccionar a su pupilo Teddy Tamgho, pero del histórico plusmarquista, del hombre que voló una tarde de julio de 1993 en Salamanca, del hombre que se hizo leyenda y se convirtió en Cuba, nada se sabía, todo era silencio, un silencio de conveniencia.
¿Cuántos en Cuba conocerán esta noticia? ¿La ha publicado «Granma»?
Para algunos «el socialismo no ha caído», ¿no se hace patética la frase? Los símbolos que lo representaron desaparecen, son sustituidos. "Que viva el comandante" se transformó en "Que viva el Rey". El gusano se transformó en crisálida para poder ser mariposa. ¿No es conmovedor todo esto?
No ha sido el único, ni será el último. Cada vez que viajan atletas cubanos a un evento en cualquier país, siempre hay un grupo que se queda, traspasa las fronteras y aparece en los Estados Unidos. Se desangra el deporte nacional por la perfecta idiotez de los funcionarios del organismo que rige, con mano de hierro, el deporte cubano con la terquedad un hombre rabioso, roñoso, que prefiere destruir todo, hundir al país si es preciso, antes de cambiar una directiva ideológica. Porque es ideología lo que sigue condicionando el uso y el abuso de los atletas en ese país.
Pero el deporte no es ideología. Los hombres y mujeres que lo practican tienen el derecho de decidir, por sí mismos, su destino. Es hora ya que los atletas puedan tener sus propios agentes que lo representen, a él, primero que a cualquier otro. Que puedan ser contratados por los equipos a los que ellos quieran pertenecer. Que puedan defender su propio talento y habilidades. Que puedan ganar con decoro su salario en el mercado internacional del deporte sin que ninguna entidad fantasma, alegando »principios elevados socialistas», le robe lo que es suyo. Y algo imprescindible, que puedan retornar a su país para representarlo en los eventos internacionales de su especialidad deportiva. Es lo justo, lo único que puede y debe ser correcto.
Para que todo esto ocurra, sin embargo, tendría que ocurrir muchas cosas. Que las escuelas de deportes dejaran ser propiedad ideológica del gobierno. Y, fundamentalmente, que la entidad que controla el deporte nacional, el INDER, deje de ser un monopolio estatal, encargado de robarle el dinero a los atletas.
Y, sí, el socialismo desapareció, se les cayó en pedazos y se les cae cada vez que un símbolo, como lo fue Sotomayor, deja de serlo. Sotomayor se les convirtió en sotomenor. Cerró una puerta, para abrir otra. Abjuró de un comandante para jurar por un Rey, el de España.
El comandante ha muerto, ¡que viva el Rey!

Thursday, July 23, 2015

Güelcom a los yuma

Richard Choinsgy pudiera estar recordando en estos momentos los días de la borrachera en La Habana. Tal vez llamaría por teléfono a George Wargner, y quién sabe si intentarían todos ir a reunirse en algún bar, o algún otro apacible lugar, ya no tan frecuentado de licores y prostitutas, cerca de donde hoy deben estar terminando sus vidas. Ya son viejos, ya están de servicio activo en el ejército y deben estar peinando canas y jugando con nietos. En La Habana de 1949, sin embargo, no fueron bienvenidos porque, después de mucho alcohol y una noche de putas, se les ocurrió la «brillante» idea, alcoholizada por supuesto, se subirse a la cabeza de la estatua de Martí en el Parque Central.
Fue Choinsgy quien logró treparse y colocarse entrepiernas y sobre los hombros de mármol, de manera blasfema, el rostro de mármol del apóstol. De forma que en aquel entonces el Martí de piedra le daba «la chupada» al beodo marine norteamericano. La foto quedó como un símbolo vil del significado que, populistas y otros, han visto en la marina y el ejército de Estados Unidos en muchas partes.
Hoy la historia tuerce un poco la punta de su lápiz y tenemos a un cubano que levanta un cartel, muy alegre, dándole la bienvenida a los marines norteamericanos enfrente de la flamante recién estrenada embajada. Para un país que se ha pasado 56 años declarando «su odio al imperialismo», que cosechó fotos como esa y aplaudió discursos feroces en su contra, resulta de una muy peculiar ironía el cambio de circunstancias, de protagonistas y hasta de significado.
Hoy son los cubanos los que le dan «la chupada» a los americanos, al punto que el Departamento de Estado ha tenido que irse de «corre-corre» a anunciar que los predios de su embajada en La Habana «no es territorio de Estados Unidos».
¿Saben por qué?
Pues para que no se le envasen los miles, cientos de miles de cubanos que, con ese pícaro deseo de «chuparle el rabo a la jutía» de la Ley de Ajuste Cubano, se pudieran apresurar a invadir su flamante embajada en Cuba.
Nada, que no hay mejor que ver transcurrir un día detrás del otro.

Wednesday, July 22, 2015

Las celebridades «cuadradas» del Socialismo Cubano

Estaba en décimo grado, recuerdo que mi profesor de historia era uno de esos «maestros cuadrados» que nos recitaba la historia por los manuales de instrucción que recibía de su cátedra. Clases aburridas, escrituras alargadas que uno tenía que anotar al dedillo – era lo que iba a salir en pruebas –, recitados de nombres, hechos y mitos de un país que parecía agrandarse en la misma dimensión en que la realidad lo achicaba.
Éramos jóvenes y aquel profesor era muy «tieso», ordenadito y bien indoctrinado, la barbita bien recortada me hacía pensar en uno de esos musulmanes ideológicos que hoy vemos por estas partes, en los centros comerciales, con el batilongo largo y esa «gorrita» recondeada tapándole «el coco», para que no le penetren las «influencias satánicas» – ¡que ironía!, Satán cuidándose de Satanás –. Le llamábamos en voz baja «fidelcoco», le imaginábamos metiéndole miedo a los pobres alumnos de séptimo grado, envuelto en una sabana y con un báculo, dándole en las cabezas por la noche, a oscuras, porque no repetían el último discurso de quien ustedes ya pueden imaginarse.
Recuerdo que un día nos estaba impartiendo la japonización de Corea, entiéndase, el período en que Japón invadió la península coreana durante la segunda guerra mundial, y aquel espectro musulmán no hacía más que repetirnos lo que tenia apuntado en su libreta hasta que «tropezó» con el dato de la imposición del idioma japonés a los pobres coreanos, para blanquear la cultura de la península. Y entonces ocurrió lo inesperado, una de las muchachas que se sentaba al final del aula, y que siempre estaba buscando el detalle escabroso para preguntarlo o comentarlo, le «susurró» a su vecina:
«Oye, Clarita, ya tu sabes, dentro de poco vamos a estar todo hablando como los bolos»
Fue un susurro, un susurro que solo estaba «destinado a Clarita», sentada a su lado, pero que ocurrió en ese minuto de silencio donde todas las bocas permanecen cerradas, y todos los oídos están atentos por ¡vaya usted a imaginar qué accidente sonoro!, y entonces todos lo oímos, también el estirado y tieso profesor de historia.
A la altura de este tiempo ya no recuerdo el nombre de la susurrante, pero recuerdo sus palabras y el efecto multiplicador de aquella frase. El día quedó registrado, en nuestra memoria, como el «Día de la rusificación de fidelcoco».
La anécdota me viene después de leer la entrevista de Mariela Castro Espín en el diario español «ABC». Las circunstancias son diferentes y los lugares ylos personajes han cambiado, pero esta festinada celebridad de la fauna socialista cubana se me asemeja mucho a «fidelcoco». Sigue la misma rutina, repite los mismos estribillos amanerados de viejos manuales, se mantiene no viendo lo evidente: que el socialismo pasó, que Europa cambió, que los tiempos barrieron los manuales soviéticos en todas partes, incluso en los lugares que menciona.
Ya ni China quiere hablar de topología comunista, aunque aplica los viejos manuales de represión de aquellos tiempos, y su aristocracia de poder sigue teniendo la misma escalera política, pero su economía transcurre por un capitalismo monopolista de estado. Al sur Vietnam es la misma historia. No hablo de Corea del Norte, a diferencia de «maricaca», porque aquel país es una ínsula de locura, hasta los pelados están ordenados y bien delimitados.
Pero esta conserje de burocracia familiar menciona, ¿casualmente?, cuatro de los países a los que menos personas emigran en el mundo, y las estadísticas son de fuentes enteramente «confiables» de la nomenklatura castrista, es decir, de los que le cuidan el patio a esta conserje.
Según los últimos datos suministrados por la ONU en Vietnam, China y Cuba solo un 0.1% de las personas que viven, de manera permanente y con estatus de ciudadanía, no son nacidos en ese país. Caso curioso, en Corea del Norte, el país loco, el porciento es de 0.2.
¡Y Cuba es el último país en el conjunto de las 232 naciones del reporte de las Naciones Unidas!
Le preguntaría a esta conserje, ¿por qué? ¿Por qué tantos cubanos se marchan y muy pocos extranjeros escogen a Cuba como lugar de su «ciudadanía»?
¿Por qué si Cuba es «un archipiélago de felicidad» muy pocos extranjeros quieren vivir como ciudadanos de ella y muchos cubanos quieren dejar de serlo?
¿Será por que Cuba abolió hace mucho rato al ciudadano y los que quedan son estos «fidelcoco» y «maricaca»?
¿Cómo es posible, si ellos «son tan nobles», que nadie quiere irse a Cuba a vivir como «ciudadano pleno» de ese país?
¿Será que no hay plenitud en esa «ciudadanía» cubana?
Por supuesto, los tópicos conocidos sobre las elecciones, los derechos civiles y los demás etcéteras son ya harto conocidos. Ya ni vale la pena tratar de razonar con estas celebridades socialistas sobre el significado de esos tópicos. Estas fulanas y fulanos son «cuadrados».
«Para mí la caída del socialismo no existe», dice.
Me imagino a la señora Espín frente al «espejo mágico» de Blanca Nieves preguntándole por la eterna belleza de su «socialismo», y la aburrida respuesta del espejo, el único en el reino: «Sigue siendo muy hermoso, pero en el bosque oscuro todavía hay uno más hermoso que el tuyo». Lo cual no hace al espejo «un bicho», pero si un tipo honrado con picardía criolla... o tal vez un miembro de la G2 presto a preparar un acto de repudio al «socialismo del bosque»..
Los cuentos, son cuentos. La realidad, y la verdad, les atajan el paso aunque aquellos corran como los galgos.

Monday, July 20, 2015

Los que debieron estar

Desde hoy las embajadas están abiertas, en La Habana y en Washington. Ya Kerry y Rodríguez se dieron las manos. Ya flasharon las luces de los reporteros. Ya las palabras recordaron lo mismo, de las dos partes. En el festín, se presentaron los mismos, de las dos partes. Unos gritaron «Viva Cuba» otros «Viva Fidel», como si fueran lo mismo, pero no lo es. Y entonces miro el resultado, las fotos, los reportes de prensa, las palabras, lo que se dijo y lo que se sugirió, también lo que faltó por decir, pero lo más importante, los que faltaron y debieron estar.
De los dos lados de la cerca faltaron, de manera injustificada, faltaron.
Del lado de adentro, faltó Antonio Castro Soto del Valle, un miembro imprescindible del clan familiar que explota Cuba. Faltó la señora Mariela Castro Espín y faltó Luis Alberto Rodríguez López-Callejas, yerno de Raúl Castro, el flamante empresario de GAESA. Debieron estar presentes. Debieron ir allí, a aplaudir a Bruno Rodríguez, sus palabras, su reclamo de que levante los Estados Unidos el embargo, de que le de las «gracias a Fidel», al Socialismo y a una revolución que dicen fue cubana. Debieron ir, sí, porque gracias a este regalo de la administración norteamericana podrán seguir disfrutando del poder, de los regalos del poder, de las vacaciones por el mediterráneo que les ha dado el poder, de las bolsas de regalos en los viajes de la señora Castro Espín cuando representa a homosexuales ordenados por «la patria y el socialismo» y el poder, de las declaraciones en Amsterdam y sus reunioncitas glamorosas con las prostitutas holandesas, de sus viajes a Nueva York y a Toronto invitados por académicos y malabaristas sindicales canadienses. Por todo eso debieron ir a aplaudir, después de todo, gracias a la santificación norteamericana los grandes cruceros zarparán de Nueva York, Miami y otros puntos de la geografía norteamericana para anclar en Cuba e ingresarle dinero a las cuentas de GAESA, que es decir al bolsillo del clan en manos de López-Callejas.
Pero no fueron. Dejaron que el mismo grupo de títeres fuera a aplaudir en su ronda. Ya están acostumbrados a que aplaudan y pongan sus máscaras por ellos. Es herencia familiar. Otros hacen el turismo político, ellos hacen el verdadero, el de placer. Para eso existen.
Del lado de afuera, bueno, faltaron muchos.
Son 1.8 millones de cubanos los que viven en los Estados Unidos, según el censo del 2010. Son el tercer grupo hispano, después de los mexicanos y los puertorriqueños, y con respecto a los 11.24 millones de habitantes de Cuba, los exiliados, emigrados o cualquier cuchufleta que se quieran llamar – ni en eso se ponen de acuerdo –, constituyen el 15% respecto a los nacionales en la isla.
Y siguen llegando, desesperadamente, cada vez más.
De todos ellos, beneficiados por la «Ley de Ajuste Cubano» y por programas de asistencia y ayuda del gobierno que abrió su embajada en La Habana, solo se presentaron un grupito, los mismos. Este curioso paralelismo entre los de adentro y los de afuera nos tiene que decir mucho a los cubanos. Tiene que llamarnos a reflexión, a pensar algo mas para comprender qué ocurre, o qué ha ocurrido en Cuba para que estos casi dos millones les importe un pepino la suerte de su país.
Los 1.8 millones debieron estar allí, o al menos un grupo nutrido, porque ellos han sido beneficiados por el país que hoy abrió su embajada en La Habana. Son emigrantes privilegiados, por encima de los mexicanos y los puertorriqueños, a pesar que son menos que ellos y muchos le ayuden a llegar, entrar y triunfar.
Debieron estar allí para expresar su apoyo, o al menos para decir algo, para agradecer a América, o para ser desagradecidos como el señor Cancio y otros, que se prestan de piratas en la fiesta familiar del clan Castro. En cambio, solo un pobre hombre fue allí, del otro lado de la cerca, se embarró de pintura roja para protestar por la sangre de los que en algún momento han muerto, han sufrido agresiones y violencia, prisión y actos de repudio por parte de los señores que inauguraron su embajada en Washington.
¡Un cubano, de 1.8 millones!

Sunday, July 19, 2015

Juego de Símbolos

En un hecho sin precedentes la bandera confederada ha sufrido la última derrota y ha sido eliminada de edificios federales, y en la propaganda electoral de políticos y candidatos presidenciales, que un día la usaron como pacto con los locales de algunos de los estados que la izaban en sus predios oficiales. Mientras algunos de esos estados la arriaban, y como si no fuera un símbolo de lo mismo, opresión, esclavitud y sometimiento medieval, el Empire State se engalanaba de luces verdes en la noche neoyorquina... para "celebrar" el Ramadán, una fiesta de la opresión, la esclavitud y el racismo.
¿Es que somos una sociedad islámica?
¿Es que Norteamérica ha dejado de ser el símbolo de la libertad y los derechos del hombre?
La Estatua de la Libertad, ¿ha dejado de levantar su antorcha a la entrada de Manhattan?
Los emigrantes que cruzaban el Atlántico lo primero que deseaban descubrir en el horizonte eran las luces de New York, el contorno de esa estatua y la aguja que se levantaba en lo alto del Empire State. Símbolos de la libertad, la prosperidad y el capitalismo.
¿Han dejado de existir en América?
¿Desde cuándo en Irán, Arabia Saudita y en otros estados islamistas engalanan sus edificios icónicos con los colores de la cristiandad, el judaísmo, a los que el propio Corán los considera «infieles»,  seres indignos de la existencia?
Solo cuatro días han transcurrido desde que un musulmán asesinó cuatro americanos en una base de reclutamiento del ejército de los Estados Unidos, su «heroicidad fundamentalista», como toda la musulmana, lo anunció en su website. Un tiempo, al parecer, «muy razonable» para que los dueños del icónico edificio se sintieran satisfechos y "en paz" con la religión que le sugirió al asesino disparar.
¿Cuánto le pagaron a esos dueños las organizaciones pro musulmanas para la blasfemia luminosa?
Donald Trump está siendo «crucificado» por decir que McCain no fue ningún héroe. Nadie está «crucificando» a los que instalaron y dieron el «click» a las celebraciones de la fe que disparó en Tennessee.
Si lo que se quería en Carolina del Sur era la eliminación de un símbolo que representaba opresión y esclavitud, racismo en esencia, ¿cómo entender la celebración de una fecha ritual que representa también opresión, esclavitud y un más horrendo racismo?
Al menos 5 026 personas han sido muertas durante estas «celebraciones» en Siria, entre ellas 224 menores. Atentados en Irak, Afganistán, Argelia, Nigeria, civiles y fundamentalmente menores muertos. ¿Es eso lo que celebra el Empire State?
Partamos que todos los racismos son intolerables, todas las violencias y crímenes, todas las imposiciones y opresiones. No hay gradación para la violencia o para la falta de libertad. Nuestros valores más esenciales, los que nos acercan a la modernidad y nos alejan del Medioevo son la libertad de expresión, de pensamiento y de acción. También la libertad de cultos, ¿incluidos los que no respetan la vida? ¿Incluidos los que no se consideran ni «americanos»?
La Escuela Comunitaria Musulmana de Potomac inculca a sus «estudiantes» la enajenación de su propio país, Estados Unidos. Reporteros del «Washington Post» recogieron atónitos las respuestas de estudiantes que decían que «ser americanos es solo haber nacido en este país» o una lindeza como «ser un americano no significa nada para mí». ¡Cuan patriótico!
El «The New York Daily News» «descubre» en el 2003 que los libros utilizados por las escuelas musulmanas de la ciudad de New York, la misma donde se alza flamante el Empire State, están repletos de inexactitudes y condenas flagrantes contra judíos y cristianos. Estos periodistas reportan mas los movimientos glúteos de Kardashian que lo que se necesita ser reportado e investigado.
Mas al norte, en la congelada Ottawa, miembros del staff de «profesores» de la Escuela Islámica «Abraar» incitaban abiertamente el odio contra los judíos. Mientras en Ajax, a 50 kilómetros al este de Toronto, los «educadores» obligan a sus «estudiantes» a que memoricen el Corán, la segregación total del entorno canadiense y la separación de géneros. El director de la escuela tiene una devoción que, muchos que lo conocen, lo caracterizan mas como jefe de una secta que como un director educativo.
¿Alguien habla por algún lado de integración, multiculturalismo, respeto a las diferencias y tolerancias?
Posiblemente estarán hablando de la tolerancia a la intolerancia.
Esos tres valores, alcanzados en occidente, a través del crisol de la lucha de la intelectualidad de avanzada, de la disidencia a los estamentos intransigentes de las religiones, a la ilustración y el cuestionamiento de las creencias religiosas de frente a la razón, de la separación del estado de la iglesia, cualquier iglesia, y la creación de un verdadero Estado de Derecho, todos esos valores son, no solo discriminados, sino perseguidos, destruidos, masacrados por una fe que no ha avanzado un paso desde la edad que surgió.
Los que ornamentaron con colores islámicos, tal vez para congraciarse con comunidades locales, o castas aristocráticas de estados criminales que recetan e imponen una religión por encima de la ecumenidad de todas las creencias, cometen el grave error de ser instrumentos ciegos de una fe terrorista, de un grupo que quiere secuestrar occidente, que tiene planes invasivos, que los va cumpliendo utilizando las mismas libertades, valores occidentales, que querrán destruir cuando controlen el poder.
Me pregunto, ¿cuánto dinero estará viajando por vías ocultas a candidatos presidenciales, a campañas políticas y a instituciones de prensa para que avalen candidatos convenientes, campañas «de tolerancia» a la intolerancia e instituciones «educativas» islámicas?
Esto no es cuestión de símbolos. No es cuestión de ecumenidad. No es cuestión de banalidad política. No es ni tan siquiera una broma absurda o ligera. Es sencillamente una conquista silenciosa, una invasión que lentamente, a través de nuestra propia ignorancia, les estamos dejando obtener.
Si vinieron a nuestra civilización es para integrarse a ella, no para absorber la nuestra. Si emigraron a nuestros países no es para crear bolsas de convivencia y despues segregarnos y aniquilarnos como civilización. No están aquí para enajenarse en sus comunidades y ejercer el poder en ellas. Si vinieron a quedarse no es para establecer una nación dentro de otra, aislada en su propia cultura. Vinieron para obtener lo que no tenían en sus propios países: libertad, prosperidad, modernidad.
Ninguna de esas conquistas, logradas en el crisol de las contradicciones y las luchas con religiones que tuvieron también sus horas tristes y sus crímenes horrendos, lograrán sobrevivir al terror de  la única religión que nunca ha tenido un Renacimiento: el islamismo.
Dejémonos de ser tan fatuos. No hay musulmanes moderados ni sociedad musulmana moderada. Esa misma religión es crisol de su propio fundamentalismo. No se puede olvidar que muchos de estos que han cometido ataques terroristas en occidente tienen una alta educación, han pasado por instituciones académicas de Estados Unidos y Europa, los mejores colegios y escuelas técnicas. El musulmán que disparó en Tennessee era ingeniero e intentó trabajar en una planta de energía nuclear, ¿qué habría intentado hacer si hubiera tenido éxito en su entrevista de trabajo?
Vale la pena pensarlo varias veces, muchas veces, todas.
Sin embargo, los dueños y ejecutores de las luces islamistas para celebrar el Ramadán en el Empire Estate no han pensado en nada de esto, o así parece. Es muy probable hayan revisado los predios del edificio para remover todo vestigio de la bandera confederada, pero no para dejar de prender las luces que celebrarían la fe del asesino de los americanos en Tennessee.
No, no es un juego de símbolos.

Saturday, July 18, 2015

Recomendaciones de la semana

Ha pasado una semana muy activa y llena de informaciones interesantes. Estas son algunas de las que no deben dejarse de leer.
Read Hillary Clinton's big economic speech
Por Jonathan Allen
El Lunes 13 de Julio la principal candidata a la presidencia de los Estados Unidos por el Partido Demócrata ofreció su primer discurso sobre sus planes económicos. El sitio digital «VOX» a través de uno de sus corresponsales transcribe en su totalidad sus palabras.
"Durante 35 años, los republicanos han argumentado que si le damos más riqueza a los mas ricos - mediante la reducción de sus impuestos y dejar que las grandes corporaciones escriben sus propias reglas – ellos  gotearan, les gotearan a todos los demás por debajo del nivel de su riqueza. "
"Sin embargo, cada vez que tienen la oportunidad de probar este enfoque, la deuda nacional explota, la riqueza se concentra aún más, y no hacen prácticamente nada para ayudar a los estadounidenses y a los trabajadores.”
Death of a Prosecutor
Por Dexter Filkins
El largo artículo del «The New Yorker» examina la muerte del fiscal Alberto Nisman, las implicaciones de oficiales de los gobiernos argentino e iraníes en ocultar su implicación en el atentado terrorista a la mas grande asociación israelí-argentina donde fueron asesinados 84 personas.
“A principios de 2013, Cristina Kirchner, conocida por su forma perspicacia política irregular  y despiadada, hizo un cambio de actitud extraordinaria. Tras meses de negociaciones clandestinas, llegó a un acuerdo con el gobierno iraní que, dijo, finalmente romper el punto muerto sobre el caso AMIA. El acuerdo pidió la creación de una "comisión de la verdad" que permitiría a los jueces argentinos viajar a Teherán y posiblemente entrevistar a los sospechosos.”
“Mientras que muchos argentinos aplaudieron la diplomacia de Kirchner, Nisman dijo a sus amigos que ella lo había traicionado al hacer un trato con los iraníes. En secreto, se embarcó en otra investigación, la de la misma Kirchner. El 14 de enero de 2015, Nisman dio a conocer los resultados, acusando a la Presidente Cristina de la participación en una conspiración criminal para enterrar el caso AMIA. «El fin de ejecutar el delito vino directamente y personalmente de la  Presidenta de la Nación», escribió.”
ISLAMIFICATION IN SOUTHERN ONTARIO, CANADA
Por Howard Rotberg
“El islamismo no es sólo una ideología para hacer cumplir la sumisión al Islam a través del terrorismo, la guerra jurídica, y otras similares. También puede ser visto como la ideología detrás de la difusión del Islam por cualquier medio posible en Occidente, para prepararse para un califato mundial y la imposición de la sharia.”
El autor describe su vida en varias de las ciudades y pueblos al sur de la provincia de Ontario, Canada, y sus vivencias personales con la creciente comunidad musulman que, de manera encubierta y en un aparente esfuerzo por «integrarse» a la cultura canadiense, trata de imponer una agenda, trata de imponer el estilo de vida y la ideología musulmana.
“Mientras camino por la calle en Brantford [Ontario], temo por este nuevo mundo de la «tolerancia y paz» que ha llegado a mi ciudad y que lo está cambiando. Quizás sea uno de los pocos que aún se preocupa.”
The Peronist pope
La revista «The Economist» reproduce en su sitio digital un artículo sobre la visita del Papa Francisco a América Latina donde lo evalúa como «peronista» y altamente político.
“Si alguien puede aplicarle el término a un prelado de 78 años de edad que ha convertido la falta de ostentación en un arte, entonces el Papa Francisco es una estrella de rock. O al menos eso es  como está siendo recibido en América Latina esta semana.”
“Sus palabras han entusiasmado a de la teología de la liberación, un conjunto de ideas de izquierda que fueron influyentes en América Latina en los años 1970 y 1980. El Papa Francisco aceleraró la beatificación, que tuvo lugar en mayo, de Óscar Romero, arzobispo salvadoreño que fue asesinado a tiros por un escuadrón de la muerte derechista, mientras celebraba misa en 1980 y es un héroe de la izquierda en la región.”
“Francisco ya ha demostrado ser un papa altamente político. Su apoyo a las conversaciones secretas que llevaron a un deshielo diplomático entre Estados Unidos y Cuba fue crucial. Cuando vuelvan a abrir embajadas a finales de este mes después de 54 años, él mismo puede reclamar parte del crédito. Ha recibido cinco veces a la presidenta de Argentina, Cristina Fernández, una peronista con la que se enfrentó cuando era arzobispo de Buenos Aires.”
Liberal magazine promotes trip to Cuba, but you won’t believe one of the ‘attractions’
Por Blake Neff
“«La Nación», una de los principales revistas de izquierda de los Estados Unidos, está promocionando un viaje a Cuba, donde, entre otras atracciones, los visitantes tendrán la oportunidad de conocer a los espías que ayudaron a matar a estadounidenses.”
“Por lo general, los viajes de vacaciones a Cuba desde los Estados Unidos son ilegales, pero este viaje califica como una excepción, ya que se considera una empresa educativa [bajo la política] de pueblo-a-pueblo, en lugar de un viaje de placer puro.”
“El costo del viaje es de $ 5,950 para una habitación de uso individual, sólo un poco menos de lo que un cubano común gana en un año entero de trabajo.”
El sitio «Liberty Unyieldingۚ» reproduce la carta de invitación de «The Nation» así como un pequeño análisis sobre el viaje «educativo»
¿Impide este acuerdo que Irán desarrolle un arma nuclear?
Por Alan M. Dershowitz
“¿El acuerdo propuesto con Irán evita realmente que los mulás lleguen a desarrollar en algún momento un arma nuclear? ¿O simplemente retrasa ese momento unos cuantos años? Es la cuestión clave que todavía no ha sido respondida con claridad.”
Dershowitz argumenta en «Libertad Digital» que lo que ha hecho la presidencia norteamericana es mover a largo plazo (cinco anos) la posibilidad de que aquel estado musulman construya ojivas nucleares. Solo un pacto para darle aval político y legado a Obama.
“Así pues, ¿qué es? El Congreso tiene derecho a saberlo, lo mismo que el pueblo estadounidense. ¿Es un aplazamiento por una serie (indeterminada) de años –8, 10, 13, 14, 15– de la capacidad iraní para desarrollar un arma nuclear? ¿O es una garantía de que «Irán no podría desarrollar un arma nuclear»?
Para dar balance les incluyo, en la misma cuerda, la visión liberal, pro-obamista, del acuerdo, aparecido en el sitio «VOX»:
The 6 biggest myths about the Iran nuclear deal
Por Max Fisher and Amanda Taub
“Expertos en control de armas nucleares dicen que el régimen de inspecciones es el elemento más fuerte del acuerdo. Los inspectores estarán monitoreando las dos únicas minas donde Irán puede obtener el mineral de uranio, el combustible para una bomba, y los sitios donde se procesa. Ellos vigilarán cada centrifuga y cada central procesadora en el país, las máquinas que podrían ser utilizadas para hacer una centrífuga, incluso sobre las importaciones de tecnología que podrían ser utilizados para construir una máquina que podría ser utilizada para construir una centrifuga.”
El articulo de Fisher y Taub trata de demoler cada uno de los llamados «mitos» sobre el acuerdo nuclear entre Irán y los Estados Unidos.
“Según Aaron Stein [experto en armas nucleares], si Irán trata de hacer trampa en el acuerdo, «la probabilidad de ser descubierto es de casi del 100 por ciento».”
¿Uno de cada cinco españoles ha leído 'El Quijote' entero?
¿Ha leído usted «El Quijote»?
«Libertad Digital» publica un artículo donde muestra algunas estadísticas en Espana sobre los lectores o desconocedores de esa oba maestra de la literatura.
“Según el barómetro de junio del CIS [Centro de Investigaciones Sociológicas], el 21,6% de los españoles ha leído entero «El Quijote», es decir, uno de cada cinco. El libro más universal de Miguel de Cervantes le parece difícil al 51,3%, tanto por el lenguaje en el que está escrito (66,2%) como porque es "muy largo" (36,8%).”
Es, sin embargo, el libro que origino uno de los géneros más populares de nuestra modernidad: la novela. Un libro, además, en mi opinión, fascinante.
Satellites: Earth Is Nearly In Its 21st Year Without Global Warming
Por Michael Bastasch
¿No ha oído usted cientos de veces las teorías sobre el calentamiento de la tierra? ¿No ha presenciado manifestaciones en todas las latitudes del mundo de ecologistas que claman la «culpabilidad» del primer mundo en ese «calentamiento»? ¿Se ha preguntado usted mismo si realmente existe?
Esto lo viene a desmitificar un artículo aparecido en «The Daily Caller», que presenta los registros durante los últimos 21 anos de los satélites.
“Desde septiembre de 1994, los datos de los satélites de Huntsville de la Universidad de Alabama no ha demostrado estadísticamente ninguna significativa tendencia al calentamiento global. Por más de 20 años no ha habido tendencia al calentamiento de manifiesto en los registros satelitales, y muy pronto estarán entrando en el año 21, sin tendencia al calentamiento de manifiesto en los datos vía satélite - que examina las millas más bajas de la atmósfera de la Tierra.”
“Los datos de satélite del grupo de Sistemas Remoto de Sensores (RSS) también muestra un "hiato" prolongado en el calentamiento global. Después de noviembre de este año, los datos del RSS estarán en su 21 años sin calentamiento. Irónicamente, la llamada "pausa" en el calentamiento comenzó cuando el entonces vicepresidente Al Gore y los grupos ecologistas promocionaban datos RSS de satélite como evidencia de una tendencia de calentamiento ligero desde 1979.”

Friday, July 17, 2015

Anclaje Terrorista

Éramos pocos… y parió Catana, como decimos los cubanos. Según informaciones, el gobierno cubano concedió un espacio en un edificio de la Habana para que los musulmanes cubanos puedan orar… y celebrar los atentados terroristas en cualquier lugar del mundo.
¿Cuál es el próximo paso? ¿Subvencionar la escuela coránica con dinero cubano, dólares de la dictadura familiar de Arabia Saudita o del gobierno corrupto de Turquía, para la limpieza de cerebros criollos? ¿Entrenamiento militar para ayudar a los musulmanes procomunistas de por estas partes del mundo?
Se entiende, el gobierno de Arabia Saudita le concedió 30 millones al gobierno de Raúl Castro para «rehabilitar las redes hidráulicas», a cambio a construir una mezquita musulmana saudí y también otra turca. Me imagino que también por unas vacaciones bien pagadas en Turquía al benjamín Antonio Castro Soto del Valle.
Bien claro, nos invaden después que ya estamos invadidos de degenerados por más de 56 años.
La Dirección de Asuntos Religiosos de Turquía han construido nada menos que 3 500 templos de rezos al dios terrorista y pedofilo en Turquía, y más de 100 en otras partes del mundo. Según la dirección intelectual de esta penetración islámica, después de erigir el centro islámico en Estados Unidos, ahora están expandiéndose en Kosovo, Crimea, Rumania y Gran Bretaña. Tal vez mañana erijan uno hasta en la Antártida, no es ni para sorprenderse, porque el primer ministro de Turquía, Erdogan, lanzó la pitufada el año pasado de que ya Cristóbal Colón no es el descubridor de América, sino uno de estos levantadores de culo al cielo.
¿Qué nos espera mañana?
Bueno, al menos no se tirarán pedos en el Paseo del Prado de La Habana, y posiblemente colaborarán con cuanta mala gente pueda encontrarse en su camino caribeño, en compañía de la otra mala gente cubana, los Castros.
Ya nada sorprende. ¿Y Obama eliminó a este gobierno oportunista de la lista de países promotores del terrorismo? ¿No será Obama el promotor voluntario de ese mismo terrorismo?
Cinismo, ironía y burla apartes. Preocupa enormemente estas noticias. Preocupa que occidente siga siendo invadido por estas ratas. Preocupan las ratas, los roedores que colaboran con la creación de la cueva y el queso con que alimentaran a los bandidos. No son ni Sherezada ni Ali Baba, esos son niños de teta comparados con estos delincuentes.
¿Se molestan que lo diga?
Lo vuelvo a repetir. Ratas. Ratones y delincuentes.
Apunten el día, recuerden la fecha: 17 de Julio del 2015, Día del Anclaje Terrorista Musulmán en Cuba.

Thursday, July 16, 2015

Dios no es musulmán

Siempre me ha quedado la pregunta de si la forma actual del Islam es compatible con la democracia y el Estado de Derecho como tal. ¿Podemos convivir con una religión que prescribe la segregación de la mujer, su mutilación y conversión en algo menos que un muro de silencio? ¿Acaso son necesarias una ilustración y una modernización del Islam? ¿Debemos callar, ser discretos, no confundir aquel que separa una cabeza humana de un cuerpo en nombre de un Dios que castiga con la muerte por una ofensa a «ese Dios»? ¿Debemos ser tolerantes con la intolerancia?
En Holanda la educación islámica es subsidiada por el gobierno. En ese mismo país un musulmán, Mohammed Bouyeri, perteneciente a una organización terrorista musulmana asesinó a tiros al director de cine Theo Van Gogh, y después le decapitó, por la «ofensa» del director de producir un corto donde se criticaba la vejación de la mujer dentro de la sociedad musulmana. De facto y en última instancia, el gobierno holandés sufragó el crimen de Van Gogh, y en primera, la religión musulmana, aplicada al dedillo, día tras día, a mentes como la del señor Bouyeri, convirtió aquel en un criminal que no respetó a su prójimo.
¿Respetan los musulmanes a su prójimo? ¿Lo consideran su igual? ¿Prescribió Dios esa violencia?
Camino al trabajo, y al salir del tren urbano, compro un ejemplar del «Toronto Star» en el estanquillo, lo hojeo entre el murmullo de conversaciones disímiles y el aroma del café en un «Tim Hortons». En primera plana una foto de una mujer negra con un turbante anaranjado que sostiene un cartel: «Bring back our girls». Cientos de niñas y jóvenes han sido raptadas y retenidas por Boko Haram en Nigeria. Mientras, en las apacibles oficinas de nuestros políticos, y de cara a las elecciones, nos hablan de multiculturalismo, tolerancia y fortalecer la seguridad contra el terrorismo fundamentalista del islam.
¿Cómo comprender la incoherencia de todo eso? ¿Cómo entenderlo?
¿Dónde queda la mordaz crítica, imprescindible, al mundo musulmán? ¿O es que, tal vez, el espíritu crítico de Voltaire se limita exclusivamente a la cultura occidental, al cristianismo?
Ofender al profeta, Mahoma, se castiga con la muerte. Esto lo aprendió de Dios el propio «Profeta», que recibía frecuentes mensajes a su conveniencia. Lo puedes leer en el Corán. También allí encontrarás que robó a Zayneb, la mujer de su discípulo, alegando que era la voluntad de Alá.
Peor aún, se enamoró de Aisha, de nueve años, la hija de su mejor amigo. El padre de la niña le pidió, le rogó, que esperara a que llegara a la pubertad, pero Mahoma hizo oídos sordos a su súplica.
¿Qué sucedió entonces?
El padre de Aisha recibió un mensaje de Alá conminándole a que la niña, de nueve años, hace falta recordarlo una vez más, todas las veces necesarias, se dispusiera a complacer a Mahoma. Esa es la enseñanza manifiesta de Mahoma: está permitido arrebatarle la hija a su mejor amigo, es permitido ser un pederasta bajo el reino del «dios» de Mahoma.
¿Qué dice usted de los más de 25 mil casos de pederastias y abuso sexual dentro de la iglesia católica en los Estados Unidos? ¿Qué diría usted de los miles, millones de casos de abusos y violaciones dentro del los marcos «legales» permitidos por el multiculturalismo en nuestros propios países occidentales de los musulmanes?
¿Se ha preguntado usted si a esa mujer, la que camina por un centro comercial o en el autobús, se le respetan sus derechos cuando se pasea toda cubierta con ese trapo negro, del que no quiero ni mencionar su nombre? ¿Es que conoce ella sus derechos? ¿Los puede ejercer?
El mundo islámico está fuertemente jerarquizado. Alá es todopoderoso y el ser humano es su esclavo, que debe someterse a sus leyes sin chistar. Aquellos que creen en el Corán, en Alá y que reconocen en Mahoma a su profeta, están por encima de los cristianos y de los judíos, estos, a su vez, en su calidad de «pueblos de las Escrituras», están por encima de los renegados e infieles. El hombre está por encima de la mujer, los niños deben una obediencia ciega a sus padres. Aquellos que no se atengan a las reglas recibirán humillación o muerte en nombre de Dios.
¿Qué dice usted de una llamada de un niño musulmán al 911 para reportar un abuso por parte de sus padres, o el reporte de una niña por querer sus padres circuncidarla en contra de su voluntad?
¿Conoce de algún caso?
Miro a mí alrededor. Todos toman café, algunos conversan con un agente de bienes raíces. Un niño juega con una rosquilla mientras mira a los lados, tal vez desee que sus padres terminen y regresen al Mall. El mundo cruza indiferente ante sus ojos.
Aun teniendo en cuenta todas las diferencias existentes entre musulmanes, lo cierto es que la doctrina del Islam y la manera en la que se practica constituyen el sustrato principal del crecimiento del fundamentalismo y, por tanto, también del terrorismo.
Se necesitan políticos que se atrevan a hablar, que no tengan miedo a la controversia o a ser tildados de racistas. Se necesita que alguien levante la voz y acabe de decir que los musulmanes están aquí para destruir nuestra civilización que tiene base cristiana, que vivió el crisol de las culturas romanas y griegas, enfrentó pensadores como San Francisco de Asís, el docto Santo Tomás de Aquino y también Voltaire y Martin Lutero. Quedaron atrás los años de la Reforma, y también las hogueras en España donde quemaban a los judíos. Se fue la Contrarreforma y los años oscuros de Galileo, el cristianismo sobrevivió las horas grises de la mediocridad y el crimen gracias a los disidentes que, en su propio seno, se preguntaron a qué Dios debían obedecer, al misericordioso y bueno, o al duro y vengativo.
¿A sufrido el Dios musulmán esas preguntas y esos cuestionamientos?
A nivel internacional los líderes políticos deben evitar esas declaraciones en las que dicen que el Islam está secuestrado por una minoría terrorista. El Islam está secuestrado por sí mismo. Es una religión terrorista.
Para los que creen en el Corán la vida en la tierra es temporal y lo único que tiene validez es que el creyente puede mostrar su temor a Dios, observando estrictamente sus mandatos y así poder ganar su lugar en el cielo.
Los infieles están sobre la faz de la tierra únicamente para servir a los creyentes de ejemplo de lo que no deben ser. Halal (lo que está permitido) y haram (lo que está prohibido) son los conceptos centrales en la práctica diaria, aplicables a cualquier musulmán en cualquier parte del mundo. Esas reglas determinan la vida privada y las relaciones sociales de todos los musulmanes, el cómo, qué y sobre qué deben o no pensar, sentir y actuar. La sharia, la ley islámica, está por encima de todas las leyes promulgadas por los seres humanos, y es obligación de cada musulmán cumplirla al pie de la letra.
¿Habla usted de musulmanes «moderados»?
No los conozco.
Los mismos fundamentalistas se apresuran a mostrar que la vida de esos «moderados» entra en conflicto con la doctrina islámica. Los musulmanes en Europa y en Estados Unidos reciben una educación especial a través de escritos como los de Yusuf Al-Qaradawi, a quien consideran un teólogo musulmán moderado y un interlocutor válido para dialogar con las instancias occidentales.
En realidad, Al-Qaradawi es cualquier cosa menos un moderado. En su libro «The Lawful and the Prohibited in Islam», preceptivo para musulmanes occidentales, escribe que es obligación de toda comunidad islámica aprender tácticas militares para poder defenderse de los enemigos de Dios y mantener el honor del Islam. Los musulmanes que no sigan este precepto, siempre según Al-Qaradawi, son culpables de un pecado espantoso. Incluso en esa misma obra hace saber que todas las leyes de los humanos son defectuosas e incompletas, dado que los legisladores se ciñen exclusivamente a asuntos materiales, descuidando así las exigencias de la religión y la moralidad. Los políticos occidentales, y en extensión todos nosotros, apenas nos podemos imaginar en qué medida Al-Qaradawi debilita, con sus palabras, el proceso democrático de legislación a los ojos de sus lectores musulmanes occidentales.
Lo único que todos los musulmanes tienen en común en nuestro mundo occidental, y en el suyo propio, es el convencimiento de que los principios fundamentales del Islam no pueden ser criticados, revisados o rebatidos de ninguna forma. Son inmutables y de estricto cumplimiento.
¡Adiós democracia y libertad de expresión!
Los valores sociales del Islam son el honor y el sometimiento, y ellos cuentan más que lo que es un logro de la civilización cristiana occidental: la autonomía y la libertad del individuo. La religión musulmana no es un instrumento que dé sentido a la persona, sino que una persona se debe adaptar a la religión y ofrendarse a Dios, algo que está en perfecta concordancia con el significado literal de la palabra Islam: sometimiento a la voluntad de Dios.
¿Se ha preguntado usted que estará pensando aquel que, tal vez, le pase por al lado en un autobús o en el tren urbano, barbudo y con los evidentes atributos de ese Dios vengativo?
¿Se preguntaría usted como seria su vida en el mundo de Moises? Y Moisés sabía escribir, era un hombre instruido, no así Mahoma.
La rabia que experimentan ahora muchos musulmanes, después del 11 de Septiembre especialmente, y que ha dado origen a fuertes sentimientos antiamericanos y a teorías del complot, no solo se remontan a su atraso social y económico con respecto a judíos y cristianos, ni al intervencionismo imperialista. La rabia viene también de una experiencia religiosa irracional, conservadora, en que ese musulmán que cruza por su lado cree que Satanás es una figura viva, que puede estar representado por usted. Y esa vivencia religiosa no solo tiene lugar entre musulmanes radicales y fundamentalistas, sino que también es habitual entre los musulmanes corrientes. La diferencia estriba en que los fanáticos no solo odian, sino que están preparados para el terror.
La ceguera de las potencias occidentales, y de sus políticos, y especialmente de los Estados Unidos, cuando apoyan a regímenes como los de Arabia Saudita les impide ver que justamente esos regímenes, y la clase religiosa que los mantiene en el poder, son copartícipes del fanatismo que hace estrago en las naciones europeas y en Norteamérica. Esos regímenes abusan del apoyo de Estados Unidos y las potencias occidentales para consolidar su propio poder, es así como buena parte de las organizaciones musulmanas, en esos mismos países occidentales, consiguen que prevalezcan sus ideas conservadoras y su agenda política en muchos temas como, por ejemplo, en lo que atañe a la posición de la mujer.
Y entonces aparecen las teorías del «islam fundamentalista» y el «islam moderado».
Se necesitan políticos, organizaciones y partidos que ayuden a los disidentes dentro de la comunidad musulmana, y que no eludan preguntas difíciles. Que no teman ser catalogados de racistas. El sentimiento de compasión y la comprensión que uno pueda tener hacia el sufrimiento personal de otro no debe hacer perder de vista que ese sufrimiento personal es la inevitable consecuencia del modo en que los principios básicos del Islam toman cuerpo en casa, en la escuela islámica, en la vida diaria y en los medios de comunicación.
¿Qué ha fallado y falla? ¿Ha fallado Dios? ¿Es ese que lo unió a usted con su esposa un Dios musulmán?
La comunidad musulmana, toda, ha perdido de vista el equilibrio entre religión y razón. El Islam necesita una profunda Ilustración, la misma que tuvo el cristianismo desde San Francisco hasta los días de hoy. Pero es improbable que esa Ilustración se origine en el interior mismo del mundo musulmán. Escritores, científicos y periodistas que ejercen la crítica son obligados a huir a Occidente. Su trabajo está prohibido en su propio país. Jóvenes que se cuestionan su fe, o algunos preceptos de esa fe, son condenados a muerte, lapidados, sacrificadas sus vidas.
En la cultura musulmana ni siquiera se alienta la reflexión, aun cuando es la única opción que el propio Islam tiene. ¿Convencer a miles de millones de musulmanes de pensar por sí mismos me dice usted?
No, eso no funciona.
Ningún musulmán, ni los de nivel educativo medio o alto, puede someter su fe a discusión. Nunca han aprendido a hacerse preguntas sobre el Corán.
¿Qué los árabes sufren racismo en el mundo occidental? ¿Y qué me dice del trato que reciben los no árabes en el mundo árabe? ¿Usted obliga a una mujer musulmana a maquillarse, peinarse, usar afeites y colocarse un traje sastre corto cuando va a una recepción en Canadá o Estados Unidos? ¿Por qué nuestras mujeres tienen que echarse ese trapo sobre su belleza en los países musulmanes?
 A los musulmanes no se les pone aquí ninguna traba. Aun al contrario: contra la mutilación genital femenina nadie puede alzar la voz porque «esa es su cultura». ¿La cultura es razón suficiente para consentir el sufrimiento humano? ¿Por qué no puede actuar la policía cuando un padre amenaza a su hija con matarla si no quiere ser circuncidada?
La OMS ha señalado que más de 125 millones de niñas y mujeres han sido sometidas a alguna forma de mutilación genital, y cada año tres millones están en riesgo de padecer una intervención similar. ¿Sabe?, el 18% de esas intervenciones son realizadas por profesionales de la salud. ¿Cree que los musulmanes profesionales de occidente son moderados? ¿Le sorprende a usted todo esto? ¿Y sigue tomando su café tranquilo? ¿Cree que eso solo es en Africa, o en los países musulmanes?
Entérese, de los pocos datos que se han logrado reunir surge el conocimiento de que hay cerca de medio millón de mujeres que sufrieron esta práctica y todas residen en… la culta Europa, especialmente en el Reino Unido, con 65.000 casos, aunque esta última cifra proviene de informaciones que datan del 2007. Las cifras actuales no las conoce nadie, nadie las reporta.
¿Es Dios musulmán? ¿Usted cree en ese Dios? ¿Permitiría usted que ese Dios fuera obedecido en la puerta de al lado de su casa?
Yo no. Yo no puedo pensar que Dios prescriba el sufrimiento de ningún ser humano, su humillación, aun cuando ese ser humano «elija por sí mismo» su sufrimiento y su humillación. Yo no puedo estar tranquilo por la ignorancia del prójimo que le hará «elegir» su propio sufrimiento.
Eso que usted lee en el «Toronto Star» o en cualquier otro diario de su ciudad o su país es también su propio sufrimiento. Es el mundo que le legamos a los que vienen atrás.
Dios no prescribe al hombre que pueda obrar, sino que de hecho obre.
No, Dios no es musulmán.

Wednesday, July 15, 2015

Neo Socialismo de «paquete»

Hay una nueva casta de neo empresarios cubanos que quieren que el régimen se sostenga, continúe su marcha y se mantenga en el limbo político que «disfruta» Cuba hoy dia, aunque con un perfil económico más abierto a los negocios con extranjeros, cubanoamericanos domesticados y socios de conveniencia en la misma empresa neo Socialista, como garantía para sostener su comercio de intereses con ese socialismo de contrapropismo.
Una casta que ha aprovechado la coyuntura ideológica, política y económica de la Cuba actual para establecer nexos con la generación de oficiales que sobrevivirán la desaparición biológica de los ideólogos del sistema, los «padres fundadores» del castrismo. Esa casta que hoy día vemos ocupar los puestos claves en el turismo, las telecomunicaciones, las inversiones en bienes raíces, todos los frentes en los que una futura Cuba poscastrista puede dar jugosos dividendos con las cadenas ideológicas y políticas de la censura.
Establecieron una relación frágil, pero sostenida, con altos oficiales del régimen cuando la caída del imperio soviético. Según algunas leyendas mediáticas, muy de moda por estos tiempos, por momentos pareció que aquella comunión podría llegar a desaparecer, algunos mencionan la embestida furiosa de las últimas políticas económicas y represivas de Fidel Castro en el 2003 como leyenda para santificarse de «demócratas», pero sobrevivieron, fundamentalmente porque el último personaje desapareció de la dirección efectiva del estado cubano, por causas naturales.
Leyendo estas historias que la prensa norteamericana publica hoy dia, la gran prensa, pareciera que la «Primavera Negra» del 2003 santifica a todo el mundo en estos días, incluido conocidos oportunistas.
Son personas como el Sr. Hugo Cancio, cubanos salidos del país con el Mariel, que lograron establecerse y crearon su fortuna personal a base de su oportunismo político con el régimen, sirviendo de «puente» entre comunidades divididas, tal vez por ellos mismos.
Personajes que lograron comprender que el régimen se sostendría «a pesar de todos los pesares», citando una frase del que cuelga una foto en la oficina habanera del Sr. Cancio, porque, en esencia, la generación que tiene en sus manos la posibilidad del cambio, o la tendría, era su generación y decidió o huir como él mismo lo hizo y establecerse en el extranjero y olvidarse definitivamente de Cuba, o huir y regresar a negociar su retorno en base a un intercambio de intereses: dinero y comercio para su bolsillo y erosión política del enemigo para los bolsillos ideológicos del regimen.
Un perfecto banquete de buitres.
Fue un comercio silenciosamente cultivado por la "admiración" del mito de Castro, mito de infalibilidad política, mito de terquedad e intransigencia. Admitámoslo, corrieron algunos riesgos, tal vez tuvieron noches de dudas y desvelos, algunas visitas frecuentes al inodoro y algunos apendejamientos noctámbulos, madrugadores, pero comprendieron la "necesidad" del castrismo de erosionar con acciones de propaganda la comunidad histórica del exilio, Miami, y la posibilidad de regresar y «limpiar adecuadamente su expediente». El pasado de marielito a algunos le sigue pesando, al parecer, demasiado.
Así surgió «OnCuba», ancla neoliberal castrista de la futura Cuba posCastro en «el imperio».
Parece macondiano, pero las oficinas de este engendro publicitario «marielista» están en La Habana, aunque su destino es el mercado norteamericano. Casualmente, ¿lo es?, Hugo Cancio se encuentra acreditado en el Ministerio de Relaciones Exteriores como un «representante de la prensa extranjera».
¿Cubanoamericana?, me pregunto.
Tengo otras preguntas, en realidad, muchas.
¿Qué cubanoamericano tiene la posibilidad de establecer una relación comercial con el régimen y tener hasta una oficina en uno de los altos edificios levantados en la década del cincuenta frente al malecón, y hoy flamantemente remodelados para extranjeros, y vivir y conversar con oficiales castristas, atender bienales de pintura, contratar músicos y artistas, vender publicidad cubana en Nueva York o en la Florida?
¿Cuántos cubanoamericanos cuentan con el permiso del Ministerio de Relaciones Exteriores para establecer una revista sobre Cuba en los Estados Unidos, y «sin censura», o sin pasar por las oficinas del DOR?
¿Quién puede sobrevivir a eso?
Ah, y así tropezamos con… Fernando Ravsberg, que trabajó por dos décadas para la BBC y que ahora ha sido empleado por el Sr. Cancio para dirigir, nada menos, que el equipo de reporte investigativo del monstruo bicéfalo, «OnCuba».
Esta fantasía criolla nos la cuenta un artículo de John Lee Anderson en el «The New Yorker» titulado «Opening for Business». Es el cuento de hadas con que ahora se nos quiere vender el caramelo en los centros liberales norteamericanos.
La respuesta a la última de mis preguntas, esa de la sobrevivencia, puede ser simple: sobreviven aquellos que establecen un intercambio de intereses comerciales e ideológicos. Quienes quieren cambiar "culturalmente" el exilio. Quienes desean posicionarse en el mercado en la era del poscastrismo, que al parecer se acerca y quieren estar bien posicionados, cerca de la nueva aristocracia socialista, esa que disfruta Grecia y Turquía en grandes yates.
Tal vez las dificultades de hombres de negocios extranjeros como el Sr. Tojmakjian y el británico Stephen Purvis puedan ser analizadas con más claridad y transparencia a la luz de los devaneos comerciales del Sr. Cancio. Fue precisamente el Sr. Purvis quien, en el 2010, en una carta al diario «The Economist» dijo:
“A medida de que los hombres de negocios emerjan de esa horrible experiencia [en Cuba] y cuenten sus historias individuales, tal vez las verdaderas razones de este ataque concertado en contra de los negocios e individuos que históricamente han sido amigos de Cuba [de su gobierno] aparecerán un poco más claras. Mientras tanto sus intrépidos reporteros [los del «The Economist»] podrían útilmente investigar a los individuos y a las camarillas que se están beneficiando de la reorganización del mercado y sus activos [en Cuba] recién nacionalizados, resultantes de esta ‘guerra contra la corrupción’.”
Se hace muy evidente que los procesos de «corrupción» donde están involucrados extranjeros, y cuyos cargos son "desestimados" después de un tiempo prudencial de «procesamiento», son simples desplazamientos de intereses de negocios de la nomenklatura de la sobrevivencia castrista por otras figuras de mas interés o peso específico estratégico como… el señor Hugo Cancio.
Hay un detalle que, de manera tangencial, el artículo del «The New Yorker» aborda y nos puede dar alguna luz. Según la fantasía tropical de John Lee el flamante empresario cubanoamericano Cancio se acercó a los que dirigen «El Paquete» – así llaman al paquete audiovisual que circula «clandestinamente» en Cuba con películas, música, informaciones y seriales televisivos – para que incluyeran la revista «OnCuba».
Desde hace algún tiempo ha estado circulando por internet, en sitios cubanos, la hipótesis, no muy descabellada, de que ese conocido paquete audiovisual estuviera siendo producido en algunas de las oficinas de la Seguridad del Estado cubana. Una de las tantas teorías de conspiración que, en tantas ocasiones, han resultado ser ciertas en aquel país.
El Sr. Cancio no revela quienes son los que dirigen «El Paquete» –  utiliza el plural. A mí también se me hace evidente  a estas alturas que todo eso no es más que otras de las sutiles maniobras de la misma oficialidad castrista – poscastrista debiera decir – para capturar un mercado negro y solidificarse para un posible futuro lanzamiento legal… cuando exista la coyuntura propicia. Para ser mucho más sincero agrego una pregunta más: ¿no será el mismo grupo productor de «OnCuba» quien elabore el conocido «paquete»?
No es descabellado tampoco preguntárselo.
Y es que el Sr. Cancio pertenece a esa generación que comenzó a perder sus vínculos con la lucha social, a la que le fueron arrebatados sus atributos esenciales como ciudadanos y que, en su lugar, solo se dedicaron al imperio de la lucha por la sobrevivencia diaria. Aprovecho entonces la oportunidad que le dio el Mariel, condimentada en el cuento del «The New Yorker» con cierta ironía y «encanto», logró un pequeño capital en Miami y se lanzó a multiplicarlo como conoce, en un comercio oportunista de intereses.
Algunos argumentarán que es natural que los nacionales emigrados a Estados Unidos establezcan o mantengan los lazos comerciales y afectivos con su antiguo país de origen, después de todo, la emigración italiana, por ejemplo, lo hizo, como tantas otras. Lo nuevo y diferente, sin embargo, en el caso de Cancio es el componente ideológico de esta relación comercial.
Dice Cancio:
"Yo admiro al presidente Obama. Y siempre he admirado a Fidel Castro. Yo lo utilizo como ejemplo cuando me invade el el desánimo – lo que ocurre pocas veces–, porque se trata de un hombre que tenía una idea y convenció a otras ochenta personas para hacer frente a un ejército de cincuenta mil, y cruzar un océano para hacerlo. Así que cuando la gente me dijo que no se puede abrir un espacio de comunicación en Cuba digo, bueno, Fidel hizo su revolución”.
¿No les parece conmovedor?
Es como si estuviera oyendo a Elián González.
Además de evidenciar una muy visible reverencia al dictador y cortejar con esa imagen al régimen, el artículo de John Lee demuestra que no hace una eulogia voluntaria de su parte. Todo lo contrario, tal vez por su desconocimiento de Cuba, o por el deslumbramiento ocasional del tema, de moda en los medios norteamericanos, o quizás por su tendencia liberal y de izquierda, que el Sr. Cancio esta allí, ha logrado lo que tiene y soporta el proyecto «OnCuba» por una coincidencia ideológica que le ayuda, además, a ganar dinero.
No está de más tampoco recordar aquí que el "The New Yorker" es una de las revistas más prestigiosas e influenciables, y de larga trayectoria, en los medios impresos norteamericanos, de tendencia liberal. El artículo es nada menos que un intento desesperado de insertar "OnCuba" y la figura de Cancio como un referente en la intelectualidad y en la clase académica, que es la que más la consume. Agreguemos que «The New Yorker» no está restringida, como se piensa, al área geográfica neoyorquina, de hecho es en California donde tiene la mayoría de sus suscriptores, lo cual nos puede dar una idea de su área de influencia. En el 2004 los subscriptores alcanzaban una cifra cercana al millón.
No, la aparición de «OnCuba» y del señor Cancio en ella no ha sido un accidente, ni una casualidad.
El corolario que debiéramos agregar aquí, desgraciadamente, es que la comunidad cubana en los Estados Unidos, y su exilio histórico, nunca ha logrado hacerse de un medio impreso de referencia en el medio norteamericano en inglés, y con una suscripción nacional de lectores nativos de ese país. De lo que se deduce que la principal debilidad nuestra ha sido siempre que no hemos logrado ofrecer nuestro mensaje más allá del público norteamericano en idioma español, que es esencialmente cubano. Mientras que, por el contrario, el castrismo si ha tenido siempre el propósito de alcanzar todo los Estados Unidos, utilizando elementos como el Sr. Hugo Cancio, con el firme propósito estratégico a largo plazo de hacer llegar «su mensaje», su visión, «su verdad» e influir en el cambio de la política hacia Cuba.
Como ha ocurrido, tristemente.
No solo el exilio ha dado prioridad solo a los cubanos, sino que también ha olvidado que mas allá de Miami existe un país que es quien, en última instancia, decide con su poder de voto e influencia el camino de la política hacia el régimen. Quizás la única respuesta de consuelo pudiera ser que nunca pensamos existiera un presidente como Obama, ni nunca un 17 de Diciembre como el del 2014.
La hipótesis de la inserción como referencia de «OnCuba» y de Cancio no es una elucubración de última hora, tomada por los pelos. En el mismo artículo John Lee inserta la opinión de Thomas Herzfeld, manager de Herzfeld Caribbean Basin Fund, uno de los inversores más grandes dentro de «Fuego Enterprises», la compañía del Sr. Cancio. Dice el Sr. Herzfeld, citado por el «The New Yorker»:
“El [Cancio] es un líder experto sobre Cuba, muy bien respetado allí. El se preocupa por Cuba y por su gente.”
Colgar "OnCuba" y Cancio en el medio liberal tiene una importancia estratégica para el régimen, al parecer, y en vista de que ya algunos analistas piensan que la futura presidencia de EEUU recaerá, una vez más, en el ala demócrata, y en especial en manos de Hillary Clinton, quien ya se ha perfilado como más liberal que su esposo y que el mismo Obama, y con la sombra del senador Bernie Sanders quien, increíble es decirlo, en un país como EEUU se ha declarado nada menos que… socialista en su lucha por la presidencia, y con un apoyo creciente en intención de votos en estos momentos.
Nada, que «El Paquete» no se nos quedó en el mercado negro de Cuba, sino que también circula por estanquillos de revistas y mercados en las propias grandes ciudades de Estados Unidos, especialmente en la Florida.
Neo Socialismo de «paquete», ¡nada menos!