Monday, December 21, 2015

¡Adiós España!

Las elecciones en España han dejado sin la mayoría al PP, lo que ha colocado a Mariano Rajoy en la frágil posición de tener que negociar con los otros partidos, facciosos más que facciones, para poder volver a formar gobierno. Lo doloroso no es que el PP no haya alcanzado la mayoría, en definitiva no soy un partidario apasionado de Rajoy, pero frente a lo que se ha convertido la España del otro lado, lo que traería el partido de Rajoy sería un salvavidas para esa sociedad.
En cambio, los españoles votaron por la fragmentación. Pero eso tampoco me causa ningún dolor, ni desconcierto, ni el más mínimo asombro. Se veía venir.
Lo verdaderamente vergonzoso es que el PSOE, que es la segunda agrupación con más asientos en el Parlamento, se niega a hacer a Rajoy Primer Ministro… secundando a «Podemos».
¡Qué pendejos se han convertido los españoles!
Así, ¡prefieren hundir a España republicana para construir la España chavista!
¿Y hablan de Franco? ¿Y hablan de la dictadura después de aquella «republiquita» donde fusilaba, en la misma Cataluña que reportaba George Orwell, «la doña» comunista «pasionaria»?
¿Es que ya han perdido la memoria?
Prepárense a sufrir a Venezuela, ¡perdón!, al degeneradito de la colita.
Prepárense a sufrir las políticas irresponsables de esos que creen en el «socialismo del siglo xxi», y lo pongo en minúsculas, porque es lo que se merece.
Pudiera decir mucho más. Pudiera argumentar en miles de palabras, y argumentos, y principios. Pero ahí tienen el brazo largo del  «colita de caballo» en Venezuela. Aprendan a conocer lo que allá ocurre, porque les sucederá, más temprano que tarde.
Entonces la realidad fascinerosa del «socialismo» les amanecerá algún día, casi sin enterarse, y también el producto de desecho que sale por debajo de esa colita en el caballo. Para cuando lo tengan sentado en el trono de poder ya será tarde, ya la gran cagada estará hecha y el arrepentimiento se convertirá en políticas de coerción sobre los arrepentidos.
De nada valdrán entonces elecciones, parlamentos y primeros «ciudadanos», «podemos», «socialismos» y «popularismos». Todo será entonces una sola cosa. ¿Adivinan cuál?
La historia debería haberles enseñado que convivir con «el de la colita» es apostar también por el excremento de esa colita que, en buen lenguaje social, se traduce como la ruina de España… para un buen largo rato.
Y así los dejo.
¡Adiós España!
Nota: Esta es Malpica, La Coruña, España. Pequeño peñón de mis antepasados. Yo soy de alli, aunque no he nacido entre esas piedras. Estoy allí, o habré estado en un tiempo indeterminado de la vida.

3 comments:

Mario Riva said...

A partir del gobierno de Zapatero y su "memoria histórica", unido a la "alianza de civilizaciones" (por no referirme a la desastrosa gestión económica), se desató en España lo que conocemos por revanchismo.
Como todos sabemos, en España ocurrió una guerra civil, consecuencia directa del desgobierno comunista, causante del golpe de estado y la implantación de una dictadura de corte fascista (falangista).
Portugal tuvo que vivir bajo una dictadura (también de corte fascista).
Este era el panorama al concluir la SGM.
Debido a el carácter dictatorial de ambos regímenes, el "Plan Marshall" (para la recuperación de Europa ocidental)nada tuvo que ver con la recuperación de ambos países, que subsistían en precarias condiciones.
Aun en 1975 sus índices económicos les mostraban a la cola de los más atrasados países de América.
Portugal mantenía sus colonias, pero la economia de las mismas se encontraba en poder de transnacionales extranjeras.
Así las cosas, Portugal se libera de la dictadura mediante un golpe militar, luego convertido en un intento de gobierno socialista. Fueron los "retornados" de las colonias (en número de más de medio millón) los que impidieron (con su voto en contra) que Portugal se convirtiera en al primer país socialista miembro de la OTAN.
A partir de la muerte de Franco, los españoles interiorizaron que para salir de la extrema pobreza, en que vivían, les era necesario entrar en el club europeo. Otro tanto sucedió en Portugal.
Veinticinco años de bienestar continuado, en ambos países, ha sido tiempo suficiente para que "con las glorias se olviden las memorias".
En Portugal, todo lo venga de las derechas es fascista. En España es falangista. Ambos culpan a Europa de todos sus males. Nadie les ha convencido de que la crisis que comenzó en el año 1998 (precios indiscriminados del barril de petróleo) impuesta por petro-monarquías y petro-dictaduras de la OPEP, es una crisis fictícia, causante del deterioro del estado del bienestar y responsable de la disminución del poder adquisitivo.
Los gobiernos pusilánimes de Estados Unidos y Europa no se han atrevido a decirlo por lo claro (demasiados intereses).
Este es el panorama y va a peor.

Juan Martin Lorenzo said...

Mario:

Por eso es que yo digo que "pudiera argumentar en miles de palabras" y razones, entre ellas todas esas que mencionas. Pero vivimos un mundo donde la ignorancia está globalizada y la prensa y los politicos y los analistas lo que hacen es usar los tópicos paradigmáticos del engaño, engaño que degluten las grandes masas. Y este es el resultado. Triste que suceda en España. Evitable, pero insufriblemente oportunista. A veces da verguenza leer lo que llamados "periodistas" reportan o publican o "analizan". Pero es lo que tenemos.

Un saludo,

Juan Martin

Mario Riva said...

Precisamente hoy, estaba viendo un programa llamado "El Cascabel" (13TV) en donde los periodistas debatían y comparaban las similitudes entre lo que sucede en España (a partir de las últimas elecciones)y lo que ya sucedió en Portugal.
Argumentaban que es muy posible que suceda lo mismo y que el PSOE, Podemos y 11 partidos más (incluyendo las marcas blancas de Podemos)formen gobierno.
Estos periodistas fueron incapaces de argumentar que la diferencia abismal entre España y Portugal consiste en que la agrupación de la izquierda portuguesa no contempla la independencia de ninguna de sus províncias.

Feliz Navidad

Un abrazo