Sunday, November 22, 2015

La Cancillería del Abandono

El canciller cubano Bruno Rodríguez ha salido de paseo por Ecuador y Nicaragua, origen y destino temporal de la oleada de emigrados cubanos en este «Nicaraguazo» de la Navidad del 2015. La gira vacacional política de la «cancillería del abandono» ha eludido visitar Panamá y Costa Rica, dos países claves en el camino de esa oleada de escape de Cuba. Las conclusiones son evidentes: el gobierno de la desbandada no quiere solución a la crisis migratoria, quiere entorpecer la solución a los que estan varados en la frontera sur de Nicaragua, lo que santifica la muy probable teoriía de que el gobierno de Castro ha instrumentado el problema y está detrás de la manipulación del escape, disfuncional e independiente, de sus ciudadanos.
Los cubanos se han ido, y se van, se escapan por su propia decisión impulsados por la disfuncionalidad de la política local instrumentada por su gobierno. Utilizan Ecuador porque es el único país de la región que admite cubanos sin visa previa. Cabe preguntarse si esto no ha sido instrumentado por el gobierno de Castro con su maniquí Correa.
Por supuesto, en Ecuador está Correa, y hacia él se fue corriendo el «canciller del abandono» para impartir instrucciones. ¿Cuáles pueden ser?
Dos variantes me aventuro a adelantar, porque su agenda se desconoce.
Uno. Cerrar el pacto para que ningún otro cubano pueda viajar a ese país sin visa. Improbable, porque eso traería como consecuencia que el flujo de emigrantes cubanos se cerraría, lo cual no es el objetivo del gobierno que representa este canciller del abandono.
Se hace evidente que las autoridades cubanas utilizan la crisis actual para poner en jaque a los gobiernos locales. No olvidar que el Presidente de Costa Rica viajará en diciembre a La Habana. A estas alturas, ese Presidente debería estar pensando mas de una vez si es de algún valor ese viaje. Desde el punto de vista de La Habana se impone, por tanto, un mecanismo de presión. Los emigrados cubanos son el perfecto mecanismo de empuje para torcer los brazos centroamericanos.
Dos. Decirle a Correa que no haga nada. Muy apropiado al momento y a las circunstancias. Castro quiere seguir con su política de extorsión a un tercer gobierno, el de los Estados Unidos. Ese es el objetivo del abandono y por eso su «canciller» no viajó ni a Panamá ni a Costa Rica. No quiere solución humana, quiere solución a su litigio de cincuenta años con los americanos. Los humanos son solo tuercas en este conflicto.
El destino final de las dos visitas, Nicaragua, es para decirle a Ortega que cumpla sus orientaciones: no dejar el paso a más cubanos.
Debemos recordar que el gobierno de Castro ha sido siempre el timonel de las crisis migratorias de sus ciudadanos, y los ha abandonado siempre a su suerte y su muerte. Primero abarrotando de migrantes aquellos yates que en la Crisis del Mariel llegaban a La Habana a recoger los cubanos. Tenemos que recordar, una y mil veces, cómo recargaban aquellas embarcaciones como si fueran no-personas, entidades inhumanas, reses, animales de carga de las que no importaba su destino, aun cuando fuera su muerte.
Siempre ha sido así.
Y en el 94, empujando a los cubanos a escapar libremente, en frágiles balsas. Yo recuerdo aquellas «congas nocturnas» de cubanos por las calles de La Habana. Las ví. Un grupo de jóvenes con una balsa en alto sobre sus hombros, y la multitud que los acompañaba hasta el Malecón, como si fuera una comparsa de carnaval – los verdaderos carnavales ya ni existían, eran liturgias nocturnas de alcohol barato. Y las autoridades cubanas, «gracias» al visto bueno de su jefe, los dejaban ir, a su ventura. Eran, una vez mas, los servicios humanitarios de un tercer país, los Estados Unidos, los que los re rescataban para después devolverlos a Guantánamo. Aquella base se convirtió en prisión, no olvidar esto, gracias a las propias autoridades castristas.
Aquí vuelve a suceder lo mismo. Un tercer país socorre a los ciudadanos de Cuba, mientras su gobierno, no solo los desprecia, sino que los abandona. Ojo, porque podría esta vez suceder lo mismo y ese país convertirse en la segunda cárcel internacional de refugiados gracias a la «cancillería del abandono» y su gobierno.
Las autoridades costarricenses han establecido 12 campamentos provicionales para cubanos en su territorio, en el borde de Nicaragua. Le dan comida, albergue, agua, y ahora incluso su Ministerio de Cultura, por medio del Sistema Nacional de Bibliotecas, le da una donación de 500 libros de literatura, tanto nacional como internacional, así como publicaciones de información general sobre Costa Rica y su historia.
Además, la Banda de Conciertos de la provincia de Guanacaste (noroestede Costa Rica) le dará dos conciertos el próximo lunes en el Liceo Nocturno y en el Liceo Experimental Bilingüe, ambos en la localidad de La Cruz, que funcionan como albergues. En el programa musical, informan sus autoridades,  incluirá temas cubanos como el danzón "Almendra", así como boleros y música costarricense, como "La Guaria Morada" y "Caña Dulce".
Mientras, la presidencia de ese país ha impreso un Boletín de Información a los cubanos (ver el boletín en el encabezamiento del post).
¿No es una desverguenza que el gobierno de un país abandone a su suerte a sus nacionales y que tenga que ser el país destinatario de esa crisis el que asuma la decencia y la responsabilidad de una posición humanitaria frente al abandono?
Pero ninguna autoridad mundial emite ni una palabra ni una línea de condena al abandono del gobierno de Castro.
Mientras, el gobierno de esa dictadura, no se puede decir de Cuba porque un gobierno que desprecie a sus nacionales y los abandone a su suerte no representa «su gobierno», apunta a la víctima como al culpable de la crisis y su «canciller» da viajecitos despreciables por sus países cómplices.
Se comprueba, una vez más, quiénes son los degenerados y sinverguenzas, quiénes sus cómplices y cuáles son las personas de pudor que ayudan a las víctimas.
Cuba, Ecuador y Nicaragua se apuntan a la desverguenza.
Costa Rica, que clama por una solución humana y regional, mira a los humanos que son el centro de esa crisis. Evidentemente, el canciller y el (des)gobierno de los cubanos solo desean su abandono.

0 comments: