Sunday, November 1, 2015

Disidencia biológica

Entre una mezcla de nostalgia en el pasado y enclavado entre luces, colores y sonido del presente «Ball and Chain» es uno de los lugares nocturnos más visitados de Miami. Bachata de luces con un rostro del tradicional Miami, y salpicado de la bebida espiritosa tropical, esencialmente con raíces cubanas, los carteles y fotos de un pasado glorioso, de figuras y rostros de una época clásica, parecen contemplar un lugar cuyas paredes no han cambiado en el tiempo, pero que se sorprenden acoquinadas en ese rincón, abrumadas por las lentejuelas y soberbia del presente. Es un lugar con suspiros del ayer y movimientos lúdricos del hoy. No aspira a ningún futuro.
«Ball and Chain» no es un lugar de ideologias, es un lugar para tomar unos tragos, comerse una sabrosa paella algunos días, bailar y gozar ante un invitado ilustre o alguien que recién comienza, luces, música, gente que acude a brindar por cualquier cosa menos por politica. Vamos, traguitos, mojitos y chambelona.
Y, al parecer, también promotor de la nueva cultura del periodismo tangencial: 14yMedio.
Son 15 o 30 dólares, que puede incluir una bebida de «uno de los salones de baile y bar más famosos del mundo», así se anuncia en su promoción comercial. El trago es Yoani Sánhez.
Por supuesto, todos los diarios del mundo tienen sus promotores, es la forma conveniente de sostener financieramente su grupo editorial, sus periodistas y contribuyentes, y su línea editorial. Donde esto no existe es el gobierno quien los promueve y sostiene y, por supuesto, controla su contenido. En el resto, las idas y venidas de sus promotores pueden provocar que esa línea editorial se encoja, amplie o estreche, a no ser que sean diarios establecidos, que ya tienen un prestigio, una línea conocida en su política y un nombre lo suficientemente poderoso como para poder escoger sus promotores y decir que no, cuando les conviene, aunque hasta íconos como el «The New York Times» han desfallecidos a las crisis, se hace imprescindible decirlo. Y también depende de quién es el dueño y los dirige, quien enfrenta la labor de dirección.
Un diario tiene que sobrevivir si merece la sobrevida o se la busca. La segunda razón es la elegida del diario «Hecho en Cuba», como se promueve a sí mismo «14yMedio». Y en su búsqueda se ha tropezado con ese salón de tragos y bailes que anuncia, junto al «The New Tropic», una noche de «delicias» con «la primera plataforma digital de noticias independiente en Cuba».
Una mentira repetida mil veces se ha convertido en verdad. ¡Adios «Primavera Digital»!
La mitad de los boletos para la noche con Yoani Sánchez «será destinado para apoyar el trabajo de 14ymedio en continuar avanzando el periodismo independiente de excelencia dentro de Cuba». También reza el poema digital en «The New Tropic».
Y este periodismo de excelencia nos presenta a… Miriam Celaya con su «dilema» de marchar o no marchar que, en resumen, es el de no marchar. Ya la historia la conocemos, no es nueva.
Disidencia Biológica
En estas últimas dos semanas se han presentado los acontecimientos del «SOMOS -», ya saben, las desafortunadas declaraciones de la virtuosidad de Eliecer Avila con respecto a la corrupsión de cualquier otro en la oposición cubana a Castro. Eliecer no marcha con corruptos que no tienen moral. No marcha con nadie, para decirlo con el tono doctoral «Made in Celaya».
El periodismo de excelencia salió a la caza de obtener una teogonía de la liberación, y la encontró en Celaya quien, de manera voluptuosa, elude «el pollo del arroz con pollo» y se va por los cauces tangenciales del fenómeno secular de la lucha interna de nuestra querida oposición en Cuba. Ah, ¡y que no se me olvide!, arremete también contra los emigrados. ¡Qué raro!, no ha sido la primera vez que yo recuerde.
Es que la esencia de las críticas a las palabras de Avila era su acusación sin pruebas, su pedantería sin límites y sin dejar de estar cocinado en sus propios caldos, él también está a la caza de fondos y patrocinadores para «su proyecto», su «escuelita de disidentes», porque en Cuba NO SE PUEDE HACER OPOSICION SIN FINANCIAMIENTO EXTERNO.
Pero, ¡oh, Dioses del Olimpo!, nadie lo ha descubierto.
El régimen estableció su trampa. Si eres opositor terminas sin trabajo, te conviertes en paria laboral y tienes dos opciones que conllevan a una misma trampa: la justicia «revolucionaria», el presidio, y por causas comunes, nada de heoricidad de presidio político. Las dos opciones son o  sobrevives «por la izquierda» y ya sabes estas condenado, o te conviertes en merolico, la nueva clase empresarial privada que apoya Obama y Raúl Castro, y ya sabes que tienes la presión estatal en impuestos e inspecciones que te llevarán al ahogo de tu sobrevida.
La opción que queda entonces es la emigración, o emigras o el exilio te tiene que ayudar en tu lucha en Cuba, que es la nuestra. Esa es la trampa.
Las condenas espurias de esta semana sobre «los corruptos» tiene que hacer recordar a todos que «los virtuosos» viven también sobre el mismo criterio, sobreviven buscando sus patrocinadores que, además, tienen intereses aún más espurios que las ya «caducas» pléyades de emigrados políticos que, ¿cómo dice Miriam Celaya?,  siguen en «un absurdo afán de aferrarse a una épica opositora» que ya desapareció.
«Por mi parte, disfrutando el privilegio que me otorga mi condición de periodista de opinión y mi total falta de compromiso con líderes o partidos de cualquier color político» – me responde desde 14yMedio la veterana de «tres décadas» en la oposición. (¿?)
«No entraré a dirimir mis simpatías o diferencias personales sobre la oposición, un entorno que conozco al dedillo cuando han transcurrido casi tres lustros desde que me adentrara en él.»  – nos dice levantando su copa en la barra, esperando su trago, la veterana del «periodismo independiente».
Y así «Ball and Chain» y las clasecitas de «excelencia periodística» del tangencial diario independiente.
Ya no los acusarán de ser agentes de la CIA, ahora los acusarán de ser agentes de tragos, mojitos y danzones en «Ball and Chain». Un futuro más alegre, ¿no es así?
Para este periodismo tangencial el «principal pecado de Eliécer Ávila fue el exceso de transparencia en un mundo de mascaradas». Es decir, ahora acusar de cualquier demonio a cualquier otro es ser transparente, y sin presentar pruebas ni cargos. Me crees o me tienes que creer, levantando la copa entre luces y abalorios en la «pequeña Habana», disfrutando un coctel.
Lo que sucede es que, esencialmente, las propuestas de esta disidencia promotora de diálogos, algunos les cargan el sanbenito de «dialogueros», es que se olvidan convenientemente de que los diálogos aparecieron en las sociedades bajo un régimen totalitario cuando la desobediencia civil hizo descontrolable la situación de ese pais, y a sus autoridades dictatoriales no les quedó otra alternativa que sentarse en la mesa de negociaciones a dialogar. Ejemplos sobran. Literatura, crónicas y hechos concretos históricos lo avalan. Hay que conocer el pasado para proyectarse al futuro, primera premisa de cualquier líder, movimiento político u oposición.
Pero, por otra parte, tampoco le sirven a estos que aplauden el diálogo el sanbenito de «dialogueros» porque, sencillamente, NO HAY DIALOGO alguno.
El régimen conversa con los gobernantes norteamericanos y hace lo que su muy privada voluntad desea. A los opositores les dedica o el desprecio a estos «desobedientes biologicos» o los palos a los desobedientes civiles. Mientras, la administración Obama no ha consique ni una mínima garantía de reforma, ningún hecho que pueda justificar, no ya cien días de asmnistia a su política, sino un año. Hoy mismo siguen con las mismas ilusiones, que el gobierno de Raúl Castro acceda a brindar una internet de alta velocidad con acceso libre a la ciudadania local. ¡Sueñan! ¡Viven en un mundo de mascaradas!
Y bajo estos presupuestos aparecen los «disidentes biológicos». Los que esperan que los dos ancianos se mueran porque así se morirá el régimen. Causa risa, debiera causar risa, pero esto es la verdadera mascarada de toda esta prensa tangencial que encuentra sus patrocinadores entre tragos y bailes.
Y, lo mas trágico, aún siguen conseguiendo crédito entre amigos y enemigos, entre la vieja guardia que se afana en su «épica opositora» como la descalifica Celaya y las instituciones y estructuras que financian la democracia en Cuba a través de la ayuda del gobierno norteamericano.
Ya lo dije con anterioridad. Si los patriotas que antecedieron a nuestras generaciones, entre ellos alguno comunistas como Rubén Martínez Villena, hubieran esperado las muertes biológicas de los dictadores de turno contra quienes lucharon en frontal desobediencia civil preparándose con «escuelita de disidentes» todavía tendríamos aquí a sus tataranietos en esas escuelas aprendiendo a tumbar a los tataranietos de aquellos dictadores.
Pero, ¡no!, según Celaya «no hay que "luchar" por la democracia, basta con ejercerla; no hay que conquistar la libertad, basta con ser libres».
Así, ya estaremos contemplando como siguen cruzando en decenas y cientos las fronteras de Nicaragua y Honduras, acumulándose en puestos fronterizos de México o siendo cazados, literalmente, en alta mar por patrullas guardafronteras de los Estados Unidos, los cubanos.
Viéndolos MARCHAR no a la salida de Santa Rita, sino por los áridos caminos de Centroamérica en rumbo a su libertad para, algún día, levantar una copa en «Ball and Chain» y recibir una noche de conferencia de Yoani Sánchez sobre el «periodismo de excelencia», gracias a Miriam Celaya.
¡Bienvenidos a la Cuba real!

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