Tuesday, October 27, 2015

SOMOS+ y la escuelita de disidentes

Tenía un amigo en Cuba que cada vez que alguien decía alguna tontería, barbaridad o, simplemente, un disparate le gritaba, con aquel vozarrón que recordaba el de un sargento de segunda en un cuartel, «Socio, acuérdate de Twain». La mayor de las veces el aludido lo miraba aturdido o desubicado por desconocer qué quería significar aquella frase, lanzada como un cañonazo de palabras.
Mi amigo hoy está en España, trabaja en un hospital neurológico, es programador y se llama Angel, el apellido se los debo porque ya hace tanto tiempo que lo único que recuerdo es el nombre, pero me imagino que le seguirá gritando, con su acañoneada voz a cualquier tonto «Acuérdate de Twain».
Se refería a Mark Twain, el gran escritor norteamericano, y a su muy conocida frase:
“Es mejor tener la boca cerrada y parecer estúpido, que abrirla y disipar la duda.”
Bueno, yo hoy también hubiera querido gritarle a un tecleador de tonterías, en los comentarios de un post del Diario de Cuba, «Acuerdate de Twain».
El artículo del diario online habla de lo que se ha convertido en el chanchullo del momento, las desafortunadas palabras del «nuevo» líder – ¡otro  más! – Eliecer Avila, y el escribidor desafortunado de ditirambos dice llamarse «Javier», de «Buenos Aires». [En el encabezamiento de este post está todo su comentario]
Antes de comentar sobre lo dicho por «Javier» desearía detenerme brevemente sobre las últimas desafortunadas «aclaraciones» dadas por Eliecer, en un post que le dedica a Liu Santiesteban:
Primero: El problema de sus palabras [de Eliecer] no está en lo que Liu editó o no editó, lo que publicó en su cuenta de Facebook o lo que dejó de publicar, el problema aquí NO ES LIU SANTIESTEBAN, el problema es, evidentemente, el ego que le ha crecido al señor Avila. Las acusaciones de corrupción fueron dichas por él, fuesen cualesquiera los contextos.
Segundo: En el post para aclarar «el contexto» en que FUERON DICHAS las palabras no hay la mas mínima prueba de CORRUPCION, lo más que alega son exabruptos, discusiones, diferencias y ¿amenazas?, ¿golpes?, por parte de Rodiles. Y no ofrece pruebas. ¿Ocurrieron? ¿No ocurrieron? Pero nada de eso es importante para justificar acusaciones públicas sobre presuntos hechos ocurridos de manera privada.
Tercero: Si la agrupación SOMOS+ no desea participar en un movimiento de desobediencia civil no tiene que estar acusando a nadie de CORRUPCION, sencillamente su LIDER, si verdaderamente lo es, puede explicar perfectamente como todo LIDER CIVILIZADO que su agrupación NO ES UNA AGRUPACION DE DESOBEDIENCIA CIVIL, y que ha escogido otro camino para enfrentar su lucha. ¿Es difícil explicar eso, pensarlo y emitirlo de manera estructurada sin necesidad de recurrir a acusaciones disparatadas?
Cuarto: Y lo más esencial. Los líderes tienen que demostrar su estatura, no con chanchullos, acusaciones de las que no pueden presentar pruebas y pedanterías de improvisados. Si eso no se puede entender, si los supuestos «cientos» de miembros de SOMOS+ no están en disposición de asumir esta actitud, lo mejor sería que dejaran de elegir un muy dudoso camino político POR LA DEMOCRACIA. La democracia no se hace gritando, acusando al libre albedrio a otros, ni dando pataditas de niño majadero. Y, por favor, déjense ya de estar en tanta discusión inútil, y dedíquense a lo que es la razón de un opositor: oponerse al régimen y NO A SI MISMOS.
¡Es así de sencillo!
Ahora regresemos al caso «Javier».
¿Qué respeto puede tener una persona – y lo dice, vean el mensaje – cuando acto seguido, pocas palabras detrás de ese inicio de oración, se llena los dedos para despreciar 57 años de disidencia cubana, donde se incluyen muertos, asesinados, encarcelados y exiliados?
Dice «Javier»:
“díganme que han logrado los que marcxhan cada domingo en La Habana, nada, absolutamente nada”
[He respetado su ortografía, ninguna crítica aquí, probablemente fue una equivocación en el teclado que usaba cuando escribía su comentario]
Señor mío, sí, 57 años llevamos con «los mismos bueyes» porque personas como Usted y tantos otros, yo incluido, NO HEMOS SALIDO A LA CALLE para acompañar a los que SI LO HACEN y marchan.
¡Punto!
Es muy fácil, desde un teclado, desde miles de millas al sur de La Habana, bailando quizás hasta un tango, escribir «No han logrado absolutamente nada», pero olvidando que usted mismo los vio pasar por la calle, o vio como le daban un acto de repudio, o sencillamente como el tránsito se detenía en una intersección y  la policía y los cuerpos represivos golpeaban, «el pueblo enardecido» gritaba «Gusanos» – que usted sabe son desvergonzados miembros voluntarios de la G2, organizados en grupos paramilitares – Y NO HIZO NADA.
Usted sabe todo eso y no se conmovió, no se unió al grupo de cubanos que sí tuvieron COJONES de enfrentar ese dilema y salir a marchar, por el que usted no siente absolutamente ningún respecto para agregar, de manera despreciativa, que no ha resuelto «absolutamente nada» por 57 años.
En las dictaduras la pasividad también es una complicidad.
Aquí viene la «lechuga mayor» del señor Javier:
“Mientras los Castro estén nada va a cambiar, les guste o no, les duela o no. Nosotros preferimos prepararnos para cuando no estén…”
Amigos míos, al fin alguien dijo con claridad lo que es SOMOS+: una escuelita de pretendidos «disidentes» para cuando no haga falta la disidencia, el futuro, cuando no estén los Castros.
Yo no sé en qué escuela, cuándo, qué edad tiene este «Javier», por cuáles manuales y libros de historia estudió cuando vivía en Cuba, y dónde. Es cierto que en ese país la educación a todos los niveles, y desde hace mucho tiempo, es un desastre, y que la historia se estudia por metodologías, libros y folletos con muchas lagunas históricas, ausencias, censuras y mucho adoctrinamiento político. De esto podemos estar hablando por mucho tiempo, no alcanzaría este post, pero la realidad es que aun se sigue estudiando los más importantes períodos de nuestra historia, y con ellos sus héroes y sus patriotas, entonces recordemos el caso de Rubén Martínez Villena. Comunista como Eliecer Avila, el avileño militó en la UJC, fue en una reunión de ese tipo donde salto a la fama.
Digo más, pongo el caso de Villena porque fue comunista y enfrentó una dictadura… como LIDER.
Imaginemos que Villena hubiera dicho que las marchas contra Machado no resolvían «absolutamente nada», y se hubiera dedicado a formar «escuelitas de disidentes» para cuando no existieran los Machado presentar «las propuestas sificientes para presentarlas ante el pueblo de Cuba».
Señores, yo he oído de todo, de lo humano y de lo divino, pero esto es el colmo del desparpajo.
Le pregunto al señor «Javier», si eso hubiera decidido Villena, ¿qué hubiéramos tenido hoy en Cuba?
Muy sencillo. Los tataranietos de Machado dictando sus ukases y viviendo «la mona» en mansiones y hoteles, visitando islas turcas en yate desde la Grecia de las protestas o yendo a New York en visitas académicas, invitados por muchos otros, mientras los tataranietos de Villena en «escuelitas de disidentes» para cuando los Machados no estén en Cuba presentar, como dice «Javier», «las propuestas sificientes para presentarlas ante el pueblo de Cuba».
Las lecciones de la historia, señor «Javier», NO SE PUEDEN OLVIDAR. Hay que conocer el pasado para construir el futuro.
Tercera «lechuga», y última que voy a desgranar de este dislate:
“Sin embrago lo mejor es que cada día Somos +, sobre todo dentro de esa emigración que hoy es mayoría”
Ya lo ha dicho todo. Ahora ya sé adónde va Eliecer Avila a recaudar fondos para su organización. Ya puedo ver quiénes son «sus militantes» y, sobre todo, en qué lugar: fuera de Cuba.
Honradamente, con agrupaciones como estas, «líderes» como estos y «disidentes» como nuestro «Javier» en Buenos Aires tendremos dictadura para TODA UNA VIDA.
¡Dios nos ampare de dictadores y de «escuelitas de disidentes»!

2 comments:

Simon-Jose said...

100% de acuerdo.
Con estos bueyes no se puede arar ni un solo surco.

Un fuerte abrazo,
Simón José.

Juan Martin Lorenzo said...

Son una verguenza, Simon, y el capitulo no se acaba, pica y se extiende. Y hay unos cuantos bobos-picaros, ni se como llamarlos, metidos en esto.

Saludos,

Juan M