Monday, July 6, 2015

Como las reses

Ahora que los cubanos, algunos cubanos, o el gobierno cubano, porque esa es la definición que tiene el régimen de Cuba, dicen «Cuba Sí, y Yanquis También», parece que la candidata demócrata a la presidencia de los Estados Unidos está estrenando la forma de tratar a su propia prensa, incluido dos de las más poderosas instituciones en el medio periodístico mundial (CNN y el «The New York Times»), al estilo de como el régimen cuatrero de Cuba trata a la suya, y a las demás.
Estas fotos fueron tomadas el 4 de Julio, Día de la Independencia de los Estados Unidos, durante el recorrido que la flamante candidata Hillary Clinton hizo por New Hampshire. ¿No les asalta ninguna pregunta? ¿Ninguna?
La primera que a mi se me ocurre es, ¿cómo un país que garantiza el derecho a la libre asociación y a una prensa libre y sin restricciones, y que posee indiscutiblemente algunas de las  instituciones periodísticas más poderosas del mundo, admite ser públicamente humillada y tratada como si fueran reses?
Y, lo más increíble, que ninguna de esas instituciones humilladas y tratadas como reses digan una palabra sobre la candidata demócrata y su «tratamiento especial» del Día de Independencia. ¿Qué dirían esos mismos medios si algunos de los candidatos republicanos les trataran de la misma forma y los rodearan de sogas y torearan como reses?
Me imagino ya los titulares del «The New York Times», y los interminables paneles de reporteros de CNN, escandalizados, histéricos, en el paroxismo de la angustia y el horror, que no pararían de repetir sus quejas hasta que la noticia se convirtiera en «Trending Topics» en todas partes del mundo, y la soga, y las «vacas sagradas», y los candidatos que se atrevieron a encerrarlas y pastorearlas como reses serían la comidilla de la prensa mundial.
Pero nada ha ocurrido, es solo la candidata demócrata, y como la gran mayoría de la prensa americana es liberal, pastorilmente liberal, solo se les ocurre preguntar por el favorito sabor de helado de la candidata, y dejarse empujar como reses al matadero.
A pocas millas mas allá de la Florida, por supuesto, mucho más lejos de New Hampshire, un dúo de cuatreros de reses han toreado a la prensa, y a su pueblo, de la misma manera hace 56 años. Así lo tratan, con sogas, como si de reses estuviera compuesto aquel pueblo, aquellas instituciones públicas, aquella prensa. Y, no lo dude, también a la misma CNN y a otras «vacas sagradas» americanas y europeas. Y también siguen con la boca callada.
Por supuesto, este dúo caribeño tiene raíces sanguíneas de cómo tratar reses. Su padre era un latifundista de por allá, por Birán, en el Oriente cubano, donde mantenía a muy buen coto su corral y sus terneros, vacas y sementales. Según seculares memorias de alguien que sigue dando consejos queseros a la industria y a la alimentación del mundo – sin resolver los mismos problemas para sus propios nacionales, pero nada puede ser perfecto, ¿verdad? –, las reses en las extensas propiedades de su padre pastaban en los terrenos aledaños a su casa, y en los cimientos de ella. Tal vez de aquellos recuerdos, y de aquellas tempranas y útiles experiencias, quedaron esa cotidiana costumbre de ver a los demás, y especialmente a la prensa, como reses que hay que torear con sogas, cortas y largas.
Me pregunto si hoy, cuando ya estrenan relaciones con este dúo, el Comité Nacional Demócrata, y especialmente el team de la flamante candidata Clinton, no estará cosechando parte de ese conocimiento, esa experiencia cuatrera que, algunos dicen, obtuvo de aquellos días en que visitó Cuba, cuando estaba en sus años de colegio, con la brigada «Venceremos».
Yo no lo puedo afirmar, pero el señor David Horowitz en el sitio de «Front Page Magazine» así lo afirma. Sin embargo, aquí están las imágenes y, realmente, si las palabras no les dicen nada, las imágenes cuentan demasiado bien una similitud que verdaderamente asombra al verlas, pero no sorprende.

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