Monday, June 15, 2015

Y la «libertad» cayó de Google

La manzana que vio caer Newton, no precisamente sobre su cabeza, le inspiró las leyes sobre la gravitación universal. El suceso está recogido en la biografía del científico, escrita por William Stukeley en 1752, y que permaneció fuera del alcance del público hasta que, en el 2010, la «Royal Society», celebrando su 350 aniversario, decidió ponerla a disposición del público a través de su sitio web.
Bueno, dentro de poco los cubanos podrán formular, maravillosamente, las bases de otras leyes científicas, esta vez en el ámbito de la sociología neo-socialista: la formulación de las leyes de la libertad cubana «gracias» a la caída de Google en La Habana.
Google no fructifica manzanas, pero sí internet.
Me imagino que algún avispado posescritor, posfilólogo y posperiodista estará, en estos mismos momentos, «con ánimo contemplativo» – ¿no es así como lo describe Stukeley en su biografía sobre Newton? – bajo la sombra de una guásima en el catorceavo piso de un edificio «Girón» «encendiéndose la bombilla» libertaria.
Y es que hoy el gigante Google ha enviado a Brett Perlmutter a La Habana. Perlmutter es miembro del equipo que mira de solucionar los problemas tecnológicos más graves del mundo. Estará cinco días, y en esos cinco días, al parecer, el ejecutivo resolverá los más graves problemas de ese país, que son tecnológicos.
Eso dicen algunos.
El vocero de Google ha declarado que Perlmutter enfocará su gestión a «ayudar al gobierno cubano a que piense cómo impulsar su objetivo público de mejorar el acceso a internet». Me imagino que en la misma forma en que Google también ha «ayudado» al gobierno chino a impulsar internet, o al ruso o a muchos otros gobiernos del ala tecnocrática de la libertad. ¿Viet Nam? ¿Singapur?
No es que no me alegre que la conectividad de Cuba mejore y que, ¡al fin!, los cubanos puedan tener acceso a internet en sus casas. Todo lo contrario, ha sido un reclamo desde que comencé mi blog e inicié mi cuenta en Twitter. Lo peligroso del asunto no está en la solución tecnológica al acceso, sino en la calidad del acceso y la libertad de sus contenidos que, recientemente, algunos de sus sargentos políticos han recalcado no dejarán de la mano. Porque, por supuesto, los primeros beneficiados de la proposición que ya está en la mesa del gobierno cubano son los depredadores de la libertad de expresión, los mismos con los que negociaron en China y en Rusia estos miembros de Google.
Las soluciones tecnológicas a internet no son soluciones de derechos humanos para los ciudadanos de Cuba, ni de ninguna otra parte. Mistificación que, desde hace mucho tiempo, desde algunos pisos elevados de edificios «Girón», proclaman los neo abanderados de la libertad tecnológica cubana.
El acceso a internet de los cubanos, que según el gobierno alcanzará los hogares en el 2020, mejorará la conexión que el ciudadano sencillo tiene con el mundo, pero ¿a qué costo?
¿Cuánto tendrá que pagar por su servicio? ¿Cuánto representará de su salario medio? Y si se oferta subsidiado, «por la libreta», ¿a qué costo de conciencia y de libertad?
¿Cuáles serán los mecanismos de censura? ¿Qué censurarán y qué dejarán pasar por sus telarañas de vigilancia? ¿Qué leyes reinventarán o crearán para acorralar la independencia ciudadana? ¿Cuáles serán ahora las justificaciones? ¿Cuál será el «nuevo» enemigo? ¿La banalidad como dice el sargento asesor?
¿Tendremos un «Weibo» cubano estilo chino? ¿Cómo lo llamarán? ¿Guebo?
El mismo sargento asesor ya descubría en estos días que a la oposición no se le permitirá acceder a las redes. No se avergüenzan de decirlo públicamente mientras el ejecutivo de resolver los «graves problemas tecnológicos» está en La Habana, y ya con una propuesta en la mesa del dictador.
Mistificación del piso 14
Hay otro peligro en esta serenata tecnológica. Y es la oposición leal, o el castrismo «light». La mistificación  de que internet traerá la libertad de Cuba y «nos hará libres» es un cántico de sirenas que Yoani Sánchez lo estuvo musitando en su vuelta al mundo en 80 días. Y mucha gente lo entonó.
Y no es la única.
Pero en este mundo predomina la farandulización de la tecnología. Se piensa que por sí misma nos hará libres, y se olvida que esa misma «libertad tecnológica» ha estado implantada en China desde que los tanques cruzaron por encima de los manifestantes en Tiananmen, y que el gigante asiático tiene soluciones para acotar la otra libertad, la verdadera, la ciudadana.
No es extraño, entonces, que los chinos estén de visita en estos días por la región. Que Cuba refuerce sus «lazos de amistad» con China y Rusia. Que Putin se frote las manos por esos lazos y vea retornar las mismas aves viajeras a su cubil.
Cuba retorna a la zona de influencia de sus antiguos neo colonos. Es un pacto de reciprocidad. La Habana le presta puertos y enclaves para su juego de intereses políticos al jefe de la mafia rusa. La guerra fría que muchos piensan es historia del pasado está de vuelta, y con una América cada vez más débil, rodeada de un contingente donde el populismo y los gobiernos de la corrupción petrolera venezolana hacen frente a la democracia, y sin freno.
En este marco es que se hace, para decirlo diplomáticamente, muy ingenuo pensar que la tecnología, y especialmente Google, vaya a traer a Cuba la democracia. Pero es esto lo que algunos tecno-ingenuos, ovejitas de este rejuego light con el castrismo, nos tratan de vender.
La información sobre la estancia de Google en La Habana cuenta, además, que muchas compañías están tratando de ir a Cuba, pero que el gobierno cubano está tan inundado de ofertas, conversaciones y proposiciones que solo está ofertando visas a las más grandes. Evidentemente, Google es una de ellas. Evidentemente, Castro está de fiesta.
Es, sinceramente, una perspectiva desalentadora para los que queremos Cuba, pero una Cuba libre, donde el ciudadano pueda por sí mismo pensar, expresar su opinión, participar. Para los negociantes, sin embargo, lo importante es el dinero. Y para los mistificadores del «piso 14», bueno, pues el tiempo de demostrar que sus leyes sociológicas sobre la libertad están basadas en algo más que «en la contemplación de la manzana de Newton».

1 comments:

Lazaro Gonzalez said...

el "catorceavo piso de un edificio «Girón»", no es tecnologia "giron" sino "ims" [instituto de materiales de construccion de serbia], un sistema constructivo prefabricado de losas y columnas pre-tensadas. las plantas productoras fueron la ims-san jose y la ims-guanajay.