Sunday, August 31, 2014

El enemigo a nuestro lado

Un Grupo de, supuestamente, turismo especializado de nombre IST (International Specialty Travel), está promocionando para el 2015 una oferta utilizando la cobertura de la legislación que ofrece los viajes “pueblo a pueblo” del gobierno de los Estados Unidos. Según la propaganda de mercadeo, los viajeros, en conjunto con especialistas cubanos y un intérprete, “exploraran la parte occidental de Cuba a bordo del mega yate ‘Panorama’”. El ‘programa’ incluye excursiones a museos, galerías de arte, reservorios naturales de animales, un centro de cría de tortugas, escuelas y centros comunitarios de La Habana, Cayo Largo, Trinidad y Cienfuegos.
Suena muy romántico, y muy altruista… hasta que se tropiezan los precios: 5 695. Y también el hecho de que la gira turística tiene como centro de atracción una dictadura.
Turismo totalitario con envoltura solidaria. Engaño acaramelado.
Pero esto no nos debe sorprender demasiado. En realidad el turismo occidental está lleno de estas ofertas de “turismo de dictaduras”. No en balde las pirámides y el Egipto de Mubarak estaban llenos de turistas norteamericanos, ingleses e italianos. No en balde las arenas de Dubái y los altísimos rascacielos de ese país arenoso están llenos de canadienses y europeos. No es extraño que la muralla China, Shanghái y tantas otras ciudades  del gigante rojo asiático estén cubiertas de comedores norteños de McDonald’s.
El turismo necesita de entornos seguros y para eso un régimen de carácter dictatorial, totalitario, en el que se custodia a los visitantes y se les trata como el centro especial de su interés, es muy práctico. El turista quiere disfrutar de su descanso, sin estar en el constante estado de alarma por lo que le pueda suceder a su familia y a él mismo, y no le interesa profundizar en cuáles son los motivos y por qué ese entorno es seguro. No les preocupa si el modo de gobierno en un país es una dictadura u cualquier otra cosa.
Fotografía, alpargatas y “mumbo-jambo”.
El gobierno local, la dictadura o el señor feudal familiar, obtiene un doble beneficio. Una muy ansiada entrada de divisas frescas para el arca dictatorial, y la propaganda “boca a boca” del ‘feliz’ turista de regreso, que se convertirá en la mejor forma de mercadeo. Todos los regímenes totalitarios han utilizado este instrumento. No en balde casi un millón de canadienses viajan a Cuba cada año, y a otros lugares del mismo estilo de turismo.
Existe un tercer elemento y es la típica curiosidad, innata al ser humano. A todos nos gusta entrar en contacto con lo desconocido, y retornar a nuestras vidas con la experiencia que ningún otro ha tenido. Países como Cuba, culturas ancestrales como la de China, y extraños y exóticos lugares como Egipto siempre cautivarán de muchas formas. El sol, el clima, y la búsqueda del solaz sexual también provocan esos escapes ‘turísticos’.
El tercer elemento que explotan las “dictaduras turísticas” es el ideológico. Y es este el que este Grupo IST intenta realizar, quizás no sean acólitos ideológicos, pero se dejan ser instrumento de un poder ideológico, digámoslo bien claro: buscan dinero, nada más. Recorren “escuelas y centros comunitarios”, o recorrerán. No se dice que esas “visitas de pecera”, típicos lugares de visitación ideológica, están muy bien seleccionados con personal políticamente correcto. Y así funcionan con todos los visitantes extranjeros, por ejemplo, en La Habana, que visitan no sólo museos sino “hospitales peceras”, “escuelas peceras”, “comunidades peceras”, rodeados de la claque preseleccionada.
Lo que propone IST es esa visita orientada, “pueblo a pueblo”, bajo un entorno vigilado y con un guía ideologizado. Pero el ‘enemigo’ aquí no es aquel gobierno, el anfitrión, el ‘enemigo’ lo tenemos nosotros a nuestro lado. Este canadiense que se aposenta en Varadero, camina por las calles de Trinidad, se fuma un tabaco cubano y acaricia una nalga oscura por el malecón habanero.
De regreso a su rutina, ese ‘enemigo’ hablará de su maravilloso viaje a Cuba, de lo seguras de sus playas y de los encantos de las mulatas cubanas. Sol, arena y nalgas se convierten los contactos “pueblo a pueblo” que, además, violan la legislación americana sobre los viajes “pueblo a pueblo”, centro de esta propuesta de IST, ya que los prohíbe a través de los viajes por mar.
Pero lo prohibido es el fruto del encanto y la tentación de los ingenuos. Al final de la jornada, los ‘enemigos’ no son realmente los turistas dictatoriales, somos cada uno de nosotros que no hemos sido capaces de levantarnos sobre nuestro antropológico conformismo y echar definitivamente las dictaduras y los dictadores de las playas, los soles y los traseros tropicales.

Friday, August 29, 2014

El exilio de Angel Santiesteban

"Silence" by John Henry Fuseli
No entiendo el silencio de los amigos, ¿ya no lo son? No entiendo el silencio de los familiares, ¿dejaron de serlo? No entiendo el silencio de los escritores, ¿dejaron de escribir? No entiendo el silencio de los hombres, ¿renunciaron a serlo? No entiendo el silencio de las organizaciones humanas de derechos, ¿sufrieron de alguna extinción oportunista? No entiendo el silencio de la prensa libre, ¿sufrió alguna cárcel?
No entiendo, seguiré sin lograr entenderlo.
¿Se puede acostumbrar el hombre de bien, el buen escritor, el amigo y hermano, o el simple mortal sensible en un lugar del planeta, al silencio cómplice?
Las dictaduras sobreviven por ese silencio, provocan su complicidad, se alimentan con su existencia.
¿Se puede sobrevivir y dormir tranquilo, y escuchar a John Lennon entonar eternamente su "Image" al viento mientras la injusticia cobra una víctima?
¿Tendrá Santiesteban que escribir su "Mea Culpa" como lo hizo Padilla frente a sus amigos, los escritores que se hicieron cómplices de sus versos, y los familiares que le exiliaron de su conciencia, para que algún mortal no se “inxilie” dentro de su isla y se atrevan a desafiar con la palabra el silencio?
No quiero suponerlo, pero lo sospecho.
En el camino que inauguró Angel Santiesteban a su definitiva liberación como ciudadano, hombre, escritor, persona, el resto de su entorno se exilió. Ocurrió entonces con Padilla, se repite hoy la historia con Santiesteban. Mañana podrá reincidirse con algún otro.
Lo que es seguro en una dictadura es la iteración de la villanía y la complicidad. Y los villanos que surgen hoy mañana sucumben ante algún otro, como víctimas. Nadie es inmune al verdugo. Y nadie será inmune a la caída, a no ser su reconversión al oportunismo.
En todo crimen el silencio tiene sólo una víctima: la verdad. Y muchos cómplices: los que callan.

Thursday, August 28, 2014

La OPAS, “Mais Medicos” y el Feudalismo Ideológico

Hasta hace muy poco el rol que ejercía la Organización Panamericana de la salud en la contratación de médicos cubanos en la región, y especialmente en el caso de “Mais Medicos”, no estaba del todo claro. Se sabía que servía de intermediario, pero no estaba claro cuál era la ganancia real de la organización regional de la OMS, más allá de supuestos “méritos caritativos”.
Hoy, meses después de que dos médicos abandonaran la misión y denunciaran los bajos recursos que recibían del gobierno de Cuba y, especialmente, luego que la doctora Ramona Matos Rodríguez presentara una demanda a la justicia brasileña, el papel de la OPAS se torna más transparente, y los méritos pierden mucho de su caridad en el camino: 58 millones “caritativos” de transacción bursátil.
Así lo refiere el sitio “Café Fuerte” en un excelente post que les recomiendo lean. En cifras redondas: gobierno de Rousseff ha invertido 1 177 millones en la contratación, la OPAS ha recibido 58 millones por ser el socio intermediario y el gobierno cubano 782.8 millones. Todo en dólares americanos.
Ya en unas declaraciones hechas en Febrero de este año el ministro de Salud de Brasil, Arthur Chioro, fue categórico a la hora de responder por qué el gobierno de Brasil “no podía pagarle” directamente a los médicos cubanos. Su respuesta: los médicos cubanos fueron contratados por intermedio de la OPAS.
Así de sencillo. La OPAS es el garrotero en el caso cubano.
De acuerdo a las cifras de “Café Fuerte”, la OPAS recibe un 5% del monto de la operación bursátil entre los dos gobiernos regionales. ¿Y los médicos cubanos?
Bueno, pues, de todo este negocio, los profesionales de la salud de Cuba son quienes reciben menos de la jugosa transacción. Según “Café Fuerte” menos del 30% de la cantidad total que la operación “Mais Medicos” reporta: 4 500 dólares por cada médico, de ellos sólo 1 245 llegan al bolsillo del profesional. Ah, y esto es sólo después de los sucesos ocurridos con la doctora Matos, que provocó que el gobierno de Dilma Rousseff le “aumentara” los salarios y el gobierno de Cuba “accediera” a robarles menos de lo que Brasil paga por sus servicios.
Lo que no me queda claro en todo este galimatías son las declaraciones contradictorias del Ministro de Sanidad, el Sr. Chioro, cuando dice que no puede pagarles pero entonces le aumentan el salario. En fin, el mar.
Vuelvo a invitarles a que lean el artículo de “Café Fuerte”, y que ustedes mismos saquen sus propias conclusiones y cuentas. Pero no es acerca de los entresijos de los gobiernos de Brasil y Cuba de lo que quiero hablar hoy. En su lugar, les sugiero echarle una pequeña “ojeada” a la OPAS, de la que nadie habla y mucho tiene que ver en este conflicto.
El Acuerdo Silencioso
Resulta que la operación “Mais Medicos” fue preparada entre las tres partes un año y medio antes de que los primeros médicos llegaran a Brasil, y comenzara a aparecer el flujo de información en la prensa con la consabida reacción de la Federación Brasileña de Médicos. Fue un pacto de silencio entre el gobierno de Rousseff, Raul Castro y la OPAS. No hay dudas al respecto porque el senador y ex ministro de Sanidad del Partido de los Trabajadores (PT), Humberto Costa, lo dijo públicamente en los mismos días que comenzaba a llegar el destacamento médico cubano.
El silencio de las tres partes dice mucho de cómo la OPAS ha servido de cómplice en la contratación  estilo siervo de la gleba de los cubanos, y ofrece el rostro, nada halagüeño, de cómo son las políticas de una organización regional, adscrita a un organismo de la ONU. Un organismo que debe ser transparente en el ejercicio de todas sus funciones, y que debe servir de ejemplo en justicia y paridad.
¿O no?
Sin embargo, el elemento esencial aquí no son los gobiernos, sino los profesionales de la salud cubanos contratados en un acuerdo garrotero, recibiendo menos del 30% de su salario. Sin poder decidir dónde, cómo y en qué condiciones trabajar.
Piezas de repuesto feudales, vamos.
Me pregunto si algún miembro de la OPAS, de su gabinete burocrático, accedería a trabajar en las mismas condiciones en la Amazonia Brasileña. Mucho más importante, si algún miembro de esa organización continental agradecería un salario en las condiciones, y en los términos, de cómo lo recibe un profesional cubano en Brasil.
Pero, ¿cuánto gana un miembro de la burocracia panamericana de la salud?
¿Lo saben algunos de ustedes?
Las cifras de lo que gana uno de estos burócratas que trabajan en la OPAS, involucrados o no, en las secretistas transacciones entre un gobierno legitimo (Brasil) y una dictadura (Cuba) para negociar ciudadanos cubanos, no es muy conocida. Es casi un secreto, casi.
Pero, desgraciadamente, nada ni nadie es impune en internet. Y así, buscando, se puede encontrar, por ejemplo, las cifras que aparecen en la imagen que encabeza este post.
Un “Ingeniero de Software” en la OPAS recibe anualmente entre 86 y 93 mil dólares, más  o menos lo que un buen médico podría recibir aquí en Canadá, o en Estados Unidos, por ejemplo, si no más.
Un modesto “Especialista en Información” de la OPAS ganaría entre 39 mil y 42 mil dólares anuales.
O un “Asistente de Recursos Humanos”, quizás por cuyas manos pasaron algunos nombres cubanos, o algunos documentos sobre el destino de esos profesionales de la salud, pues una bonita suma entre 45 y 49 mil dólares.
En cambio, un médico cubano, en alguna oscura región de la Amazonia, enfrentando cualquier tipo de riesgos, sin poderse mover del lugar, y sin derecho a chistar, recibiría en el año (gracias al “aumento salarial” consecuencia del “escándalo Ramona”), alrededor de 14 mil dólares.
Bonita suma en Cuba, sí. Pero nada en Brasil. Mucho menos para un burócrata de la OPAS sentado en su oficina refrigerada de Washington.
Pero eso no es todo. Siguiendo la búsqueda en internet se puede encontrar esto:
Si se fijan en el encabezamiento de la figura dice: “Promedio de salarios en la Organización Panamericana de la Salud”. Y la cifra: 102 mil dólares.
¡Sin comentarios!
Con comentarios. Son estos burócratas los que de maneta silenciosa, en el típico estilo conspirativo de las dictaduras, han jugado a las cartas con las vidas y el futuro de los profesionales cubanos en Brasil, y quizás mañana lo harán en cualquier otro lugar de América Latina. Costa Rica, para poner un nombre que ya se oye mencionar.
Son los 58 millones que aportan los cubanos desde Brasil los que pagan los salarios de primer mundo de estos burócratas de la OPAS, mientras los profesionales cubanos obtienen la migaja que un señor feudal les asigna… como una caridad evangélica.
Y la OPAS, públicamente, se defiende de criticar y de decir una palabra onerosa.
Pero, un momento, la historia no queda ahí. Si usted se dirige al sitio web de la OPAS en lo que a “Oportunidades de Empleos” se encontrara con esto:
Lo subrayado en rojo dice que los miembros de la OPAS recibirán un “salario competitivo y un paquete de beneficios”. Y los beneficios incluyen el pago de “vacaciones anuales de 30 días, una cobertura comprensiva de seguro de salud y participación en una Programa de Pensiones de las Naciones Unidas”.
¡Delicioso!
¿Se enteran los médicos cubanos de cómo, quienes y en qué condiciones fueron contratados por la OPAS?
El dinero no lo es todo en la vida, pero este “garroterismo” cínico es lo que hace que las organizaciones mundiales adscritas a la ONU enmudezcan cuando se acusa al gobierno de Cuba por los abusos en el orden de los derechos humanos de sus ciudadanos.
Callar es también parte del pago que reciben estos burócratas panamericanos.

Tuesday, August 26, 2014

Cuba en la posición 170 del Indice de Libertad de Prensa de RSF

Reporteros sin Fronteras acaba de publicar su “Indice de la Libertad de Prensa del 2014”. En ella, Cuba aparece en la posición 170, lo cual no  es una sorpresa. Como tampoco lo es conocer que en el 2013 estuvo en el lugar 171. Qué lo hizo ‘mejorar’ un punto en el transcurso de un año es un ejercicio tan banal que no vale ni la pena ni el tiempo averiguarlo.
Por lo demás, nada interesante ni novedoso nos presenta esta nueva edición del índice de RSF para los que conocemos de las venturas, y desventuras, de un mismo órgano de propaganda fotocopiado en tres nombres.
Debería añadir, además, que  en el reporte que acompaña al índice con respecto a Cuba se nos dice:”
Cuba is also distinguished by a regime inherited from the Cold War that tolerates no independent watchdogs although an emerging civil society is challenging its ‘model’.”
Traducción: “Cuba se distingue también por ser un régimen heredado de la Guerra Fría que no tolera organizaciones independientes aun que una emergente sociedad civil está desafiando su ‘modelo’.”
¿Realmente la emergente sociedad civil desafía al ‘modelo’ cubano? ¿Hasta qué extensión lo hace y cómo?
Pero esas son preguntas que deberíamos plantearnos en otro momento. Dejémoslo ahí, por ahora.
Lo interesante, sin embargo, seria conocer, o al menos conjeturar, cuál sería la posición del país  en la época del poscastrismo, o en el período de una futura democracia, que las dos cosas no son lo mismo.
Teniendo en cuenta el entorno actual de la llamada "prensa independiente", de los periodistas que se auto titulan así, y lo son o no, de los medios digitales cubanos que ofrecen desde el otro lado la "otra Cuba", mi personal opinión es que no estaría en el 170, o en el 171... pero tampoco se estaría en una posición que nos hiciera muy felices a los que defendemos realmente la diversidad a través del respeto y la tolerancia.
Basta comprobarlo con echarle una ojeada a lo ocurrido alrededor del cierre de "Primavera Digital"... de todas las partes.
De los creadores que con intransigencia y arrogancia no lograron mantener un diálogo con sus financistas, de manera coherente y tolerante. Y de los que se callaron ante el cierre de un medio que empobrece la diversidad, a pesar de algunos haber defendido otros medios digitales que apodaban con sobrenombres, derivados de su propia arrogancia, las oposiciones no-leales al régimen.
Arrogancia de unos. Desprecio de otros.
Y oportunismos.
Lo que sobra hoy demasiado en la prensa independiente, la que queda, en la blogosfera cubana, en los periodistas y “freelancers” que desde dentro de Cuba, o desde el exterior, abordan la realidad de la isla, es intolerancia. La consecuencia de más de cinco décadas de falsa homogeneización ha provocado una Cuba muy diversa, pero muy cínica e indiferente. Una Cuba que provoca lástima, para no decir vergüenza.
Brete, chismería de barrio habanero, y hasta en las más zafias vulgaridades se convierten el menor de los ¿análisis?,  ¿valoración?, ¿simple opinión? Un feudo pioneril donde la tolerancia es la primera víctima, y el lenguaje adulto el idioma común. Hay personas que sólo gravitan en enemistades hacia un nombre. Y hay nombres que sencillamente no quieren oír nada más que con el oído del halago.
Si es esto lo que nos traerá la prensa poscastrista, habrá diversidad, sí, pero la diversidad que arrastrará la pierna con otras intolerancias y otras censuras. ¿Será eso Libertad de Prensa o Libertad de Feudo?
Les dejo la respuesta para otra ocasión. Pero he ahí la imagen que aparecerá algún día en el horizonte de la prensa en Cuba… cuando no exista el castrismo.
En ese entonces Cuba no estará en el lugar 170, pero tampoco en una posición como para decirnos que habremos logrado la diversidad con tolerancia y respeto que deseábamos, la que verdaderamente Cuba necesita, después de más de 56 años de homogeneizada intolerancia.
Nota: Les recomiendo lean un excelente escrito de CubaEncuentro sobre el cierre de "Primavera Digital": "Cuando una Primavera peligra en Cuba"

Monday, August 25, 2014

Los Acuarios de la Diplomacia Cubana

Hace unos días leí unas declaraciones del ¿embajador? del gobierno de Cuba en Corea del Norte, en ellas se refería a aquel país como “un modelo para los progresistas del mundo”.
La primera pregunta que me asaltó fue, ¿qué entiende el Sr. “embajador” por progresista?
Decidí auxiliarme del muy oportuno acudir “Diccionario de la Real Academia de la Lengua”, y encontré esto:

Con ideas y actitudes avanzadas”, dice la referencia a la palabra en el conocido diccionario.
Y las preguntas comenzaron a surgir, entonces.
¿Es la actitud hostil, aventurera y suicida de ensayos nucleares, y amenazas a gobiernos occidentales y vecinos, de palabra y de hechos, una “actitud de avanzada”?
La hambruna creciente, la desnutrición de 40 mil niños menores de 5 años, la anemia permanente de un tercio de las mujeres en edad de procrear, más de 200 mil presos políticos en las peores condiciones de hacinamiento y represión, campos de concentración, un 20% de la población viviendo sin sistema de saneamiento que impida el contacto de los humanos con sus excretas, ¿son estas las  “actitudes avanzadas” para el embajador de Cuba en Corea del Norte?
Ninguna de estas cifras pertenecen a órganos de prensa ni de inteligencia de "imperialismos", las reportan organismos que están, para los creadores de “teorías de las conspiraciones”, las dictaduras de Cuba y Corea del Norte, y los tontos útiles como Dennis Rodman, fuera de toda duda: la FAO, el Instituto Internacional de Investigaciones sobre Políticas Alimentarias (IFPRI), la UNICEF, la Organización Mundial de la Salud, entre otros.
¿O es que, bajo estas circunstancias, esos organismos se tornan en nuevos miembros del “imperialismo”?
Todas esas cifras contradicen al embajador cubano en Pyongyang, Sr. Germán Hermin Ferras, quien curiosamente muestra un contorno físico muy parecido a Kim Jong Un. Me pregunto si se alimenta de la misma dieta del "progresista" dictador.
Hace unas semanas, casualmente, terminé de leer "Los Acuarios de Pyongyang", un libro impresionante que les recomiendo a todos, escrito por un ex prisionero de uno de esos campos de concentración de Corea del Norte, Chol Hwan Kang, quien logró escapar hacia Corea del Sur vía China. Una aventura que muchos pagan con su vida, pero que él logro superar.
Se me hace difícil, casi imposible, elegir una anécdota, una historia, una declaración del libro de Hwan Kang. Todo él es un grito de dolor sobre Corea. Sin embargo, hay una pequeña reflexión que el coreano hace sobre el hambre que, por lo trascendente e intemporal, recoge toda la angustia y el desgarre de lo que el hambre, el verdadero hambre, provoca en el ser humano:
“People who are hungry don't have the heart to think about others. Sometimes they can't even care for their own family. Hunger quashes man's will to help his fellow man. I've seen fathers steal food from their own children's lunchboxes. As they scarf down the corn they have only one overpowering desire: to placate, if even for just one moment, that feeling of insufferable need.”
Tradución:
“Cuando tienes hambre, no te queda sitio en el corazón para pensar en los demás. Sucede incluso en el seno de una familia: cuando el hambre es muy fuerte, no eres solidario. He visto a padres robar de la escudilla de maíz que llevaban sus hijos al colegio. El ladrón se tragaba el cereal pensando en una única cosa: aplacar, aunque fuera durante unos instantes, esa sensación insoportable.”
Después de leer el libro, después de leer esas líneas que tanto me recuerdan los testimonios sobre los campos de concentración nazis, el “Diario de Ana Frank”, el “Archipiélago Gulag” o “Un día en la vida de Ivan Denisovich” de Solzchenitzyn, las memorias de ex prisioneros soviéticos, recuerdos de antiguos “concentrados” en las UMAP cubanas, me asaltan algunas dudas sobre la ignorancia, la poca instrucción social e, incluso, el esencial analfabetismo literario de este sargento diplomático cubano.
¿Sabrá leer?
¿Habrá leído alguno de estos libros en su vida?
Aparte de visitar el  zoo en la capital coreana, ¿se interesará por los miles de prisioneros que mueren de hambre e inanición en los Gulags de su hermano de gula Kim Jong Un?
Me imagino que entre su política gastronómica indiferencia por esos 200 mil prisioneros políticos, que refieren las organizaciones de derechos humanos y los organismos de la ONU, y la estrecha vigilancia que los órganos de seguridad de la Corea del Norte ejercen sobre todos los miembros del cuerpo diplomático, al señor embajador se le hará muy difícil conocer qué realmente ocurre por aquellos rincones del planeta.
Es patética la función humana que una figura diplomática tiene que ejercer en tales circunstancias, y en tales contornos sociales.
Sin embargo, la actuación onerosa de un embajador en situaciones tan delicadas como las del cubano en días recientes, enfrenta al ser humano que es con el ser político que tiene que ser y representar. Pero es el ser humano el que, en última instancia, debe decidir, por sí mismo, qué papel, qué rol, qué palabras debe expresar, en qué tono, el orden de los vocablos e, incluso, su precisa acentuación.
Es sencillamente un malabarismo lingüístico la profesión en tales circunstancias, pero una persona inteligente, y honrada, puede encontrar una solución de decencia como para preservar su nombre de la prevaricación pública.
El Sr. Germán Hermin Ferras no es esa persona.
Como ya dije, o es un ignorante, o un analfabeto, o su gula le hace repetir tópicos ante los representantes de un gobierno asqueroso. Me recuerdan esos peces que fueron falleciendo en el camino tormentoso del niño que fue Chol Hwan Kang, en camino a su destino horroroso: el campo de concentración Yodok.
Murieron en el camino a la muerte, o decidieron morir, o sencillamente no tuvieron otra opción.
Germán Hermin Ferras tuvo opciones, muchas más que la de esos peces del niño que fue Chol Hwan Kang en su camino hacia Yodok, pero decidió seguir a su personal campo de concentración y hundirse en las excretas que expelen, cotidianamente, el organismo social de este planeta en un lugar llamado Pyongyang.

Sunday, August 24, 2014

Tres claves para comprender a AP

Las comidas rusas tienen un recuerdo a una olvidada novia, el borscht suculento precedente que recuerda el pre acto amoroso de la cita, el encanto del sabor ritual del sexo o el recato del beso que precede a la caída del telón, al final de la jornada.
Me recuerda un nombre, pero no lo he de decir. En cambio, la colorida sopa estremece una duda en mis recuerdos, los cercanos.
Recorro la culinaria noticia y me tropiezo con AP, la fuente de la rojiza noticia, y entonces USAID, Mariela Castro, y ahora los guisados ucranianos de la época soviética saltan del plato a mis reflexiones. Todo muy a propósito para vender un guisado neo cubano en la neo lengua neo reformista raulista.
Desde hace algún tiempo la curiosidad sobre la elección de los temas cubanos de la AP me hace tensar tres teorías. Aquí están.
Son como el plato de sopa roja en ese restaurante pro-soviético: usted escoge el sabor, le añade más crema ácida o sólo una pequeña cucharada blanca de adorno.
Primera: La crisis del bolsillo de la AP
En el 2010 la conocida agencia reportó una caída de las ganancias de 8.8 millones, y entonces dijo que hubiera reportado una pérdida de 4.4 millones de dólares si no se hubiera desasido del servicio de noticias en idioma alemán.
En el 2011 la pérdida fue peor, de 14.7 millones, y esto a pesar de medidas tomadas para cortar gastos y ayudar a sus sucursales y periódicos a enfrentar su crisis. Al final, en el comienzo del 2012, la “libertaria” agencia reportó una pérdida de 193.3 millones de dólares.
Es importante conocer esto. Alguien alguna vez dijo “sigue el caminito del dinero y encontrarás las causas verdaderas de cualquier conflicto”. Pues, la primera clave seria precisamente la necesidad de buscar nuevos mercados, o abrir nuevos frentes para convertirse en referencia del asunto.
Cuba entonces viene como anillo al dedo. Desempolva viejos presupuestos de una agencia gubernamental norteamericana (USAID), públicos pero no publicitados, lo cual es de muy distinta coloratura. Tocar el “tema Cuba” en un mercado donde la demanda sobrepasa la oferta es negocio redondo: enseguida sirve de campana de resonancia en el mundo de los canales de noticias.
Desde cierto punto de vista, las informaciones que salen de Cuba son como las que salen de Corea del Norte: pasto para la jugosa compilación de conjeturas.
Explosión informativa… o suerte de ella.
Hay un elemento adicional en este bolsillo neoyorquino. La AP ha enfrentado históricamente reclamos de sesgo político en los Estados Unidos. En una época, incluso, se le acusó de anti judaísmo por prestarse a colaborar con Arafat en su estancia contra los el estado de Israel. En ese mismo sesgo ha publicado fotos manipuladas, noticias con fuentes controvertidas y sesgadas en contra de políticos conservadores. Ha sido, incluso, acusada de publicitar propaganda antiamericana.
Típica agencia “libertaria”, vamos. Y aquí la “lechuga Cuba” puede ser perfectamente entendible. Fórmula perfecta:
Mediático  + Tropicalismo + Liberal => Noticia
Segundo: Sembradío de Noticias
Se puede entender perfectamente. Si en algo se puede hablar de eficiencia en el “modelo cubano” es en la búsqueda de instrumentos de propaganda en el mundo democrático. Han usado todos. Además, se le hace muy fácil “entender” al estado raulista el apuro financiero de AP. Después de todo, también los bolsillos de Castro pasan por el mismo apuro.
Solo se necesita una ligera sugerencia. Inyectar directamente un tema. Sembrarlo a través de alguna fuente “amiga” o sugerirlo a través de algunos de sus conocidos agentes colaboracionistas en New York. ¿Amigos de la Oficina de Intereses de Cuba en la ciudad?
Interesante.
Y si eso no funciona, pues una simple y muy directa nota a AP, y se acabó el asunto.
Tercero: El Agente Cubano
Esta es la opción más figurativa, pero a pesar de todos los pesares no podemos olvidar a Ana Belén Montes, “sembrada” nada menos que en la Agencia de Defensa del gobierno de Estados Unidos. Por lo tanto, no se hace raro pensar, y conjeturar, si alguien no está interesado (demasiado) en colaborar con este género de noticias por un simple intercambio de intereses espurios.
Dinero. Coincidencias ideológicas. O sencillamente deseos de joder. Los espías se guardan en sus más profundos bolsillos sus más íntimos intereses y pensamientos. Viven una doble vida, piensan en una doble razón, hablan una doble lengua.
Pues aquí están. Las tres claves de AP. El borscht escarlata que un muy publicitado restaurante habanero ha encontrado, “por accidente”, en una agencia neoyorquina me ha traído los recuerdos de un nombre, unos labios saboreados, una noche relamida y el tropiezo con una misma fuente cariacontecida de ¿noticias?

A propósito de Rusia, el poscastrismo y AP. 
Nota: El artículo original que sirvió de "inspiración": CTV News
Se puede ver su referencia en el Diario de Cuba, esta vez en Español.

Saturday, August 23, 2014

La Guitarra Náufraga

De pronto el país se detiene, los ministerios cierran sus puertas, los teléfonos se callan, la luz deja de existir en las linternas, la guitarra se rasga las cuerdas.
Todo se acabó, se perdió con la luz extinguida en un estudio de música con un nombre robado al hombre que murió por la libertad de Cuba. Al mismo hombre que le robaron el nombre, le castraron el ejemplo y le fusilaron la palabra en la Cabaña, por aquel otro de la estrella en la boina negra.
56 años La Habana se ha ido destruyendo y convirtiendo en parques con asientos de piedra, y viejos leyendo algún periódico que informa de planes sobrecumplidos, cultura multiplicada, papas y vegetales que inundan mercados, discursos y reflexiones que desbordan aquella boca desdentada del viejo alienista de las eternas plazas, encerrado hoy entre sembradíos de moringa e “investigaciones” agropecuarias.
Onán en tierra infértil.
A esta hora la guitarra gime la canción melancólica del que se olvidó del país, pero se recuerda del arpegio, las cuerdas del violín, sintetizadores y micrófonos. La melodía que no se puede guardar en un disco magnetizado para vender en el mercado por “incomprensiones” de burócratas.
Lo peor del ser patético y miserable es que pierde la noción de serlo. Algunas personas son tan falsas, la hipocrecia y los “olvidos” a conveniencia se han sembrado tanto en el centro de su universo, que ya no son conscientes de que piensan justamente lo contrario a lo que dicen.
¡Patético Silvio!
Rastrera Serpiente.
Ayer, años atrás, cuando no estaban comprometidas sus cuerdas, esa guitarra cantaba por los arpegios de hambre, las cadenas a la palabra libre y la libertad de la melodía sin compromiso.
Hoy no queda nada de eso. Se grita por un estudio, se olvidan los mercados vacios. Se grita por una cuenta eléctrica, se olvidan los miles de hogares que no tienen el vaso de leche para aquel niño que cumplió ayer siete años. Se clama por un naufragio musical, se olvidan los cientos de naufragios que la poesía ha tenido en casi sesenta años.
Poetas, músicos, escritores, cubanos. Balseros que cada semana se acercan a Honduras o Islas Caimán, ¿alguien de esas cuerdas ha tocado algún arpegio por sus naufragios?
Poetas, músicos, escritores, cubanos. Balseros que cada semana toman un avión con rumbo a Canadá, España o Islas Baleares, ¿alguien de esas cuerdas ha tocado algún arpegio por sus naufragios?
Poetas, músicos, escritores, cubanos. Balseros que cada semana abandonan la Amazonia de “Mais Medicos” o la Venezuela chavitizada “gracias” al castrismo, ¿alguien de esas cuerdas ha tocado algún arpegio por sus naufragios?
Un muy incisivo chiste húngaro de la época del estalinismo, por allá por los años 46-47, definía al Socialismo como “una lucha incesante contra una serie de dificultades que no existirían en ningún otro sistema”.
Sin ese sistema que condena al arpegio libre, la melodía sin compromiso y el verso sin sargento político, las dificultades no existirían, la canción sería escuchada, y regresaría la luz a las linternas, los teléfonos volverían a sonar con vida en los ministerios para abrir sus puertas al país, y el país, el país estuviera vivo… sin las balsas.

Thursday, August 21, 2014

Cuando la NO-Noticia es ‘noticia’

Alrededor de 4 meses atrás Mariela Castro Espín develó que había votado “en contra” del ‘nuevo’ código laboral que la Asamblea Nacional, supuesto Parlamento Cubano, había votado en pleno: 611 a favor, y sólo la hija del dictador en contra.
Dejemos el ejercicio de entender esta fábula para otro momento.
Supuestamente las razones alegadas por Castro Espín es que, aparentemente, el “workers' rights bill … didn't go far enough to prevent discrimination against people with HIV or with unconventional gender identities”. (TRADUCCION: el proyecto de ley sobre los ‘derechos’ de los trabajadores no iba demasiado lejos para prevenir la discriminación en contra de las personas con VIH o con identidades de género no convencional, entiéndase ‘gays’).
Al menos según AP así reza la ‘noticia”.
Como ya dije, esta historia cuenta con una ‘vejez’ de al menos 4 meses, pero la agencia de prensa AP, tan “enterada” de conciliábulos e intimidades de la USAID con respecto a Cuba, “desconocía el hecho”.
¿O no?
Sin embargo, a  pocas horas de que la NO-Noticia se hiciera ‘noticia’ alrededor del mundo, se conoció de un próximo viaje de la delfina cubana a New York a un evento para el cual solicitó visa, y le fue concedida convenientemente por el Departamento de Estado.
Al parecer, no sólo la AP se dedica ahora a “descubrir” asistencia pública, publicitada como “secreta” por la mencionada agencia de prensa, por parte de la USAID, sino también sirve de campana de resonancia a la oficialidad del régimen. En este caso a Mariela Castro.
Hasta ahora AP no ha aclarado cómo es posible que “descubrió” la información con tanto tiempo de diferencia, después de haber sido publicitada por cientos de blogs cubanos de los dos lados del estrecho de la Florida, o si “alguien” del gobierno cubano convenientemente “le recordó” la noticia… para que la agencia de marras la convirtiera de facto y comenzara este repetitivo cacareo de medios de prensa en Norteamérica y el mundo.
La imagen que acompaña este post es una toma de pantalla de una búsqueda de noticias en Google News, una pequeña muestra
Nadie ha aclarado si ahora AP es la agencia de prensa del régimen. Nadie ha esclarecido si cambió de propietario. Nadie ha podido definir su ‘nuevo’ rol con respecto a Cuba, pero se me antoja que es demasiada coincidencia que, días antes del viajecito turístico de Castro Espín a New York, una NO-Noticia se haga ‘noticia’ gracias a una agencia de prensa que no pertenece a la claque castrista.
Por supuesto, el corolario de todo este trabalenguas es claro: las noticias NO SON noticias hasta que una agencia de prensa las fabrique y las lance al espacio de… noticias.
Cuesta mucho convencer a mucha gente de la positividad de este corolario casi matemático.
A pesar de que muchos citan y recuerdan el poder de las redes sociales en el mundo actual, las agencias de prensa siguen ejerciendo un poder de construcción onerosa de falsas o medias verdades. Hoy sucede con Castro Espín, me pregunto qué sucederá el día que desaparezca su tío, o el castrismo deje de existir.
Entonces, ¿qué nuevas ‘noticias’ descubrirán?
Nota: A continuación una toma de pantalla del sitio de CTV, medio canadiense, citando la fuente original de la supuesta “noticia”: AP.

Wednesday, August 20, 2014

Google Chrome ya está en Cuba

A finales de Junio de este año altos directivos de Google visitaron La Habana, entre ellos Jared Cohen, Brett Perlmutter, Dan Keyserling y Erich Schmidt, este último Director Ejecutivo de la Compañía más importante de internet. A su regreso a Estados Unidos, Erich Schmidt compartió unas opiniones controversiales, titulada “Atrapada en su historia”, en las cuales abogaba por el levantamiento del embargo al régimen de Castro.
Entre el tabaco tropicalista y la política de café con leche, digamos.
Sin embargo, y a pesar de las opiniones livianas del alto ejecutivo, opiné entonces:
“Sí, se sale del marco del embargo a Cuba. Sí, puede parecer una transacción con la dictadura. Sí, muchas otras cosas se pueden alegar y yo soy partidario del embargo, pero vivimos en un punto en la vida donde internet puede jugar un papel importante en nuestra relación con Cuba, y en su democratización. Ayudar a que lo que ocurra mañana no sea el esquema que el raulismo tiene en mente es imprescindible e importante.”
Hoy la Compañía que dirige Schmidt acaba de anunciar que se puede descargar el Browser Chrome también en Cuba en una muy escueta declaración que dice textualmente:
“Los controles y sanciones de exportación de Estados Unidos pueden algunas veces limitar la disponibilidad de productos en ciertas naciones. A medida que esas restricciones de comercio evolucionan, hemos estado trabajando para encontrar cómo hacer más disponibles esas herramientas en los países sancionados. En los dos últimos años, hemos hecho Chrome disponible a descargar en Siria e Irán. Hoy nos complace anunciar a los usuarios de internet de Cuba que pueden también usar Chrome, y navegar por la web más rápido y de manera más segura de lo que podían hacer antes.”
Sin ningún tipo de dudas, esto es consecuencias de aquel viaje. Una puerta se ha abierto y creo es útil aplaudir el gesto de los directivos de Google. Para algunos, sin embargo, puede parecer un coqueteo con el régimen. Otros podrían recordar que muchos de los que navegan internet en Cuba son ciberpolicias castrenses del régimen.
Sí, muchos lo son, pero no todos. Internet no traerá la libertad a Cuba, tampoco creará ningún movimiento social que impulse “reformas” ni cambios, pero es una pequeña ventana que se abre y debemos saludar, porque es para todos… ciberpolicias y simples cubanos.
¡Bienvenido Chrome!

Tuesday, August 19, 2014

Marioneta de Cambio

Ocho meses necesitó Mariela Castro para "confesar" que había sido la única, entre 612 'diputados' a la Asamblea Nacional de Cuba, en votar en contra de la aprobación del 'nuevo' código de trabajo.
¡Interesante!
Mucho más interesante: no lo dijo entonces. No ofreció a la prensa cubana, blogueros de ocasión oficialistas y periodistas extranjeros tan 'deliciosa' primicia. La primera vez que se registra sin que haya mitin de repudio un voto negativo en el Parlamento Cubano. ¿Es que eso no es noticia? ¿Por qué no acudió presurosa como cuando se “corrió”… como pólvora que había caído con el avión de Air Algérie?
Más interesante: no lo dijo en Toronto cuando asistió al WorldPride invitada a cocteles y pláticas gastronómicas. Al parecer, no convenía entonces decir que no apoyó el código laboral por el cual recibió un lindo conveniente premio de un sindicato canadiense... por ese código de marras.
¡Ya no sé cuántas veces Canadá va a servir de hazmerreir de turno de cuanto “pepe el grillo” existe en este mundo!
A estas alturas, diferido ocho meses, con el viajecito hecho, el premio embolsillado y la cobertura de prensa ganada en Toronto, pues vale ahora sacarle la tajada al otro reverso: confesar el 'pecado' de no haber votado por el premio. ¡Perdón!, por el código.
¿Que pretende ahora la Sra. Castro Espín?
¿Qué importancia tiene la confesión?
Mucha y nada.
Mucha, porque demuestra el oportunismo de conveniencia de personajillos como la delfina Castro, que es capaz de poner en ridículo a aquellos idiotas útiles que la patrocinan, por ejemplo, en Canadá.
Nada, porque  el rol de esta marioneta es servir de ficha de cambio. La gota de 'noticia' que sirva de titular adecuado a la ocasión. Ya hablaba en un post anterior de la conveniencia de ir limpiando el santuario Castro ante la posible desaparición del tio de esta fulana. De esto también se trata.
Mucho, porque lo que ‘defiende’ Castro Espín son cambios de afeites, no cambios de esencias. No se habla aquí de sindicalismo libre, de derechos esenciales de los trabajadores, de la independencia del obrero frente a las instituciones estatales. Puro maquillaje mediático, con la muy de moda aura gay.
Nada, porque precisamente de lo que se trata es de la conveniente puesta en escena del reformismo programado. La pregunta esencial es, ¿por qué ahora Mariela castro Espín “confiesa”? ¿Por qué no antes? ¿Por qué el silencio de ocho meses y la palabra gratuita de hoy?
A mí, personalmente, me recuerda el teatro japonés de marionetas, especialmente el teatro Bunraku, cuyas marionetas no están controladas por una sola persona manejando un grupo de cuerdas, sino por varias y son de tamaño casi humano, por lo que necesita de varios hombres para accionar cada parte de sus cuerpos. Las Bunraku son capaces de expresiones faciales y movimientos complicados en las manos, y de expresiones complejas de dolor y culpa.
¿Les recuerda esas marionetas a alguien?
Pues a mí me recuerda a esta señora, hoy, ocho meses después de su “debut” en la Asamblea Nacional donde nadie se atreve a oponerse a nada.
Me pregunto, ¿qué pasaría si alguien más que no fuese la hija del dictador de Cuba se opusiera a algo en esa Asamblea?
¿Estaría haciendo “el cuento” hoy en algún blog de algún ‘activista’ de ocasión… gay?
Mi respuesta: teatro Bunraku.
Pura marioneta de cambio.

Sunday, August 17, 2014

Mais Medicos: Feudalismo Ideológico

A veces resulta una tarea bastante pedestre, para no decir frustrante, encontrar los reportes o los ¿análisis? de ciertos llamados ‘periodistas’ cuando de Cuba se trata, o cuando de algún tema relacionado con Cuba se trata. Este es el caso de un artículo del sitio digital QUARTZ firmado por un, supuesto, periodista de origen colombiano de nombre Daniel A. Medina.
El llamado ‘periodista’ compara las cifras de gastos en salud y cantidad de médicos entre Cuba, Brasil, Estados Unidos y Canadá, para llegar a “desentrañar” el “por qué” de la presencia de los médicos cubanos en Brasil. Y presenta esta tabla que le ofrezco a continuación, cuya fuente de origen es la Organización Mundial de la Salud, OMS, o WHO en sus siglas en inglés:
Sin embargo, a la hora de cuantificar y analizar las cifras brasileñas, el ‘profesional de la información’, ¿no es así como se conocen a los periodistas?, comete la muy conocida pifia de rehuir las cifras de la OMS y se traslada a las que ofrece la OECD, que es una entidad independiente, cuyos análisis y observaciones están basados en evidencias y con la ayuda de gobiernos y organizaciones de la sociedad civil.
Muy diferentes de la conocida aceptación unívoca de la OMS que, en el caso muy particular de Cuba, es fatal.
El corolario del artículo del señor Medina parece decir, y refrendar, la “panacea” del sistema de salud cubanos, sin otras evidencias que lo que la OMS unívocamente acepta por parte de ese mismo gobierno, vale repetirlo. Se le olvida, por ejemplo, cuestionar esos gastos mínimos por parte de Cuba con respecto a la salud, donde deben estar incluidos los salarios miserables de los médicos y especialistas de la salud en la isla. No dejar de mencionar que no se cuestiona hechos importantes como: la calidad de esos médicos, el nivel tecnológico y la calidad de los servicios de salud, el monto de inversiones en un sistema que cada día reclama mas de la tecnología, la existencia de medicamentos y de una infraestructura hospitalaria de calidad, y muchos otros aspectos que han sido cuestionados al sistema de salud de Castro.
Ah, cosa curiosa, como víctima colateral del escrito, contradice las conocidas declaraciones de ‘presidentes’ cubanos - que nunca lo han sido -, y representantes del oficialismo de salud, sobre las ‘cuantiosas’ inversiones en los sectores de salud.
¿Se ponen los ‘rolos’ o se hacen ‘papelillos’?
O la OMS miente, o el gobierno de Cuba desinforma a la OMS, o sencillamente, como es de esperarse, el gobierno de Castro miente en sus declaraciones públicas, envía informaciones ‘desinfladas’ de la retórica oficial y le hace caer en un ridículo para inflar el mito de la salud pública cubana, con aquello de que con poco dinero se puede tener servicio de salud.
Lo que está detrás de esta mistificación, sin embargo, es un típico feudalismo ideológico.
El gobierno de Cuba, según el mismo artículo de QUARTZ recibe anualmente 270 millones por esos profesionales de la salud en ‘Mais Medicos’. Mientras, esos mismos profesionales trabajan en las peores zonas de Brasil a cambio de una miseria, y sin opción de poder escoger y salir a ejercer su función donde el profesional desee. Los médicos brasileños tenían toda la razón al protestar, y los cubanos deberían aplaudirlos por sus protestas. Evidentemente lo hacen por ellos, no por los cubanos, pero en la práctica la protesta demuestra el uso feudal de la populista Dilma Rousseff de la agenda “Mais Medicos’.
Vamos, los médicos cubanos caen en el bolsillo de la presidenta como siervos de la gleba, gracias al ‘préstamo’ de su señor feudal, Raúl Castro.
El llamado ‘presidente’ Castro recibe doble beneficio aquí. Un inversor amistoso y que presta ‘amablemente’ dinero para construir monumentales obras en un puerto habanero, casi un símbolo del naufragio de la nación cubana, el Mariel. Recibe, además, una buena suma de dólares para su bolsillo desfondado. Y, encima de todo, un aplauso ideológico para un programa de salud que está en bancarrota en Cuba.
Mientras, en Brasil, los médicos que tienen oportunidad de huir del programa escapan, denuncian las condiciones de su labor, acusan a la presidenta Rousseff de contratar mano de obra semi-esclava y, muy importante, descubren la complicidad de las propias organizaciones hemisféricas y mundiales de la salud con la dictadura de Cuba.
Todas ellas hacen silencio mientras publican los informes del gobierno de Cuba, sin chistar, sin cuestionarlos, sin siquiera pedirles la presencia de organismos y fuentes independientes.
El silencio de los corderos.
En Cuba, pues, los médicos siguen con su pago de siervos de la gleba. Se les excluye del derecho a poder viajar libremente, se les explota sin misericordia al caer el peso de los ‘ausentes ideológicos’ sobre los hombros de los presentes y hospitales, servicios y medicinas siguen teniendo el doble estándar ciudadano.
No sé qué me frustra mas, si el hecho de que se le sigue pagando muy liberalmente a ‘periodistas’ que no tienen la mas mínima inteligencia, o deseo, o aptitud de cuestionar, buscar las cifras verdaderas detrás de los hechos, las evidencias, preguntar, preguntar y volverse a preguntar, después de todo el periodismo es la profesión de la pregunta; o la ‘maravilla’ de que aún se sigue premiando a un  gobierno con la aceptación de la semi-esclavitud de sus conciudadanos para el uso personal, y local, de un populismo mediocre.
El silencio es mucho más que complicidad, es aceptación.

Friday, August 15, 2014

Pedos Cárdenos

Lo mejor que tiene la literatura, la buena literatura, es recrear la realidad, superándola con fantasía, para así entregárnosla como metáfora suprema de la inteligencia y la premonición social. Lo peor que tiene la realidad, cierta realidad, es superar la literatura, la buena y sobre todo la mala literatura, mistificándola. Algo así ha ocurrido con el Cardenal Jaime Ortega y Alamino.
 Esa mala literatura hecha prensa cubana ha tratado por todos los medios, humanos y divinos, de enmascarar los sucesos de la UMAP. Y en una de las últimas operaciones acrobáticas se le ha tratado de quitarle de responsabilidad a su ejecutor intelectual, clamando desconocimiento, inocente ignorancia,  en un país cuyo régimen personal nadie puede, sin faltarle el respeto a la inteligencia, negarlo.
El mesiánico líder de saberlo todo ¿desconociendo algo como la UMAP?
Se ha tratado esconder, re-escribir lo sucedido, refundar una verdad que no puede ser recreada. Desmentir. Cambiar argumentos. Reclamar razones irracionales. Desteñir colores y bordar recuentos. La tela inagotable de Penélope debe estarse otra vez destejiendo en los ocultos telares castrenses a la hora en que toma este acaramelado té el cardenalicio arzobispo habanero.
Ya nada queda por hacer. O, un momento, al parecer algo ha quedado por hacer en el tintero cárdeno de algún prelado.
Un cardenal en su laberinto nos trata de exorcizar pasados, historias y tejidos homéricos. Trata de escribir una literatura que ya, al parecer, no tiene quien la escriba. Y lo hace “bajo la Luz de Dios”.
Terribles palabras.
Jaime Ortega y Alamino trata de escribir, desde una supuesta misericordia y una fe que se le brinda, graciosamente, desde las páginas oficiosas de periódicos que nunca han tenido mucha gracia con la Iglesia en el pasado. Dios, según él en minúsculas, quiso fuera Cuba una dictadura, la UMAP una cárcel y este gordo atiplado un sacerdote del perdón. Pero ¿perdón a un pecador que no ha tenido la suficiente vergüenza, y valentía, de pedírselo misericordiosamente a los condenados en su inocencia?
La UMAP existió en un país de fantasía que, al parecer, en la mala literatura que se nos prescribe, no tenia dictador, líder o presidente, como quiera que se le llame a la misma figura que reniega su memoria. Cada época va acomodando los adjetivos que rodean al mesiánico doble-ocho. Se nos describe un país donde nadie dio la orden, nadie se levantó como el Mesías sobre una piedra para agitar a Judea a levantar cercados, encerrar descreídos, o creídos en alguna otra fe iletrada en el diccionario comunal de la nueva liturgia.
No existió ese país. O existió y se re-escribe su no existencia.
No se entiende a qué viene esta operación metafísica dos días después de la ordalía cumpleañera del mesiánico mandador. ¿O sí se entiende?
¿Es que estamos en el comienzo de la sacralización del próximo San Fidelio de los Comunistas Sagrados?
¿Liturgia orwelliana ante un final cercano?
Cuba no es una nación de casualidades. Las palabras no se imprimen en ese algebraico país en que la mínima operación aritmética se calcula, se vuelve a calcular, y se sigue calculando “in saecula saeculorum”. Los convocados al convite de la prensa reciben el delicado estímulo del ordenado. Presencia imprescindible. Caridad con el Mesías necesaria. ¡Buena Fe!
“Cumpleaños Feliz”
Tanto si es la penúltima operación aritmética para “despejar” a la UMAP, o sólo algo relacionado con el “Decrépito en Jefe”, el azufre sigue siendo azufre aun cuando se confeccione en los más sofisticados laboratorios Dior, en Francia. Y lo que hace la prensa hoy con esta operación cárdena es puro azufre literario, mistificación arzobispal, puro Orwell en estado aséptico.
El ser humano tiene que decidir por sí mismo cual será su estatura frente al poder,  la adversidad y la vergüenza. Olvidarlo, o prestarse al aparente inocente cálculo matemático de despejar variables para navegar a salvo entre tiburones, se parece más al simple ejercicio de servir de carnada para la próxima pesca en mar revuelto. El pescado grande siempre se comerá al pequeño, aunque el pequeño baile fandango con ropita cárdena.
Y así, mirando la foto que reproducen diarios y letrinas, la primera línea que debiera aparecer en esos entornos purpúreos seria, sin ninguna duda, y en el secular lenguaje del cuasi retirado arzobispo:
“Tum podex Carmen extulit horridulum”

Wednesday, August 13, 2014

La Casa y el Hombre

“Y es que el hombre, aunque no lo sepa,
unido está a su casa poco menos
que el molusco a su concha.
No se quiebra esta unión sin que algo muera
en la casa, en el hombre... O en los dos.”
Estos versos de Dulce María Loynaz del Castillo vienen a mi memoria mientras ordeno viejas fotos. El niño que fui, la vieja estampa del “Corazón de Jesús” de mi abuela en la pared de enfrente a la misma entrada de mi casa, los viejos taburetes con la piel bruñida por el uso continuo, el sillón, la vieja hamaca de mi abuelo. Palabras, fiestas de cumpleaños, despedidas.
Mi casa significa todo eso, y mucho más.
Las maletas en el rincón cercano a la puerta horas antes de irme, en el preciso momento del traspaso a la sobrevida. Los ojos tristes de mi madre viendo aquel pequeño pedazo arrancado, separado de esa concha que me protegió tantos años de mi vida. “No se quiebra esa unión sin que algo muera”.
Son versos amargos, difíciles de recordar, pero también de olvidar. Porque en la casa de todos, y en cada uno de los que la poblaron alguna vez, se quebró algo.
Los padres se marcharon con sus hijos, o los hijos se desgajaron de la casa dejando atrás a los padres, las tradiciones, el respeto. Lejos, separados por una frontera líquida. Le prohibieron volver o le pidieron un imposible: el silencio.
Algo más allá de las palabras separó a los hermanos. Y la familia se quebró en la ordalía al falso Dios. Ese que reclamó divisiones, levantó diferencias inexistentes, acreditó partidarios y partidismos exógenos, filosofía pedestre de trincheras.
Y así voy revisando estas viejas fotos de mis padres, cuando empezaban su nieva vida mientras a la otra la hostilidad la atrincheraba en sus contornos, cercando nuestras casas. Marcando los que ya no están, los que se han ido, de muchas formas. Muerte. Separación. No retorno. Por los demás, o por ellos mismos. Los que se fueron y hoy no conocen qué ha pasado con su vieja casa, la pequeña y la grande. Y también los que sucumbieron al silencio, los que medraron con la "nueva" razón, los transigentes de la intransigencia.
Y regresaron con las alas rotas, a ver los viejos muros convertidos en peñascos.
Algo, sin embargo, puedo decir con toda certeza. Los más cercanos, aquellos de los míos que aparecen en el cerco más tangible de esas viejas fotos, se mantuvieron fieles a ellos mismos. Nada los hizo cambiar. No se fueron, y están aquí.  No existió su ausencia, ni su regreso como en la casa de Dulce María.
Fueron fieles a su vida, y a su pensamiento. ¡Cuán feliz me hace decir eso!
Se fueron los otros. El trasfondo. Los rostros que ya no puedo atrapar con nombres, e historias. Algunos de ellos tampoco ya estaban en esas fotos. Se negaron a existir en el recuerdo, por la complacencia con los que demandaron la separación de nuestra casa.
La casa grande, y la casa pequeña.
Porque, sin que queden dudas, vivimos separados desde entonces. La casa grande en que habita el Hombre: el país. Y la casa pequeña en que habita el ciudadano. La de muros y tejas, o cemento y madera. La pequeña molécula viviente en que se humaniza la grande, la casa mayor, la que casi ya no queda.
Muchos sentaron a la mesa la copa de la arrogancia, y despacharon el agua dulce del encuentro. Somos huérfanos de un tiempo de separación. Los muros cayeron, la pintura se despinta en las viejas paredes, los vecinos ya no quedan en las casas. Tampoco quedan esas casas.
¡Cuántos muros hechos parques para ancianos solitarios leyendo viejas palabras convertidas en himnos de ejércitos!
Adivino en ellos la fractura de la casa, y del hombre. De los dos. Adivino un mal café, con ese sabor amargo de chicharos, y los ojos lagrimosos recordando qué parte de la casa es esa donde hoy se sientan a releer las mismas palabras. Quizás en donde hoy descansa la esquina derecha del banco estaba el viejo “chiforrover”, aquel que guardaba la ropa blanca de domingo para ir a misa. Y la pata izquierda delimita aquella mesita con la flor, debajo del “Corazón de Jesús”, como el de mi abuela que fue después el de mi madre. Hoy, ni flor, ni ropa blanca.
Hoy un banco delimita las fronteras de una casa, derruida.
Mientras, alguien, con muy Mala Fe, canta “Cumpleaños Feliz” recordando el largo número de sobrevidas que tiene tantas muertes.

Tuesday, August 12, 2014

Decrepitud

“Tú nunca fuiste ese,
ese que tu pregonas.
Tú tuviste tu tiempo
y arrastras sus temores, sus miserias,
y esa luz revolcada entre terribles vómitos
de esperanzas y llantos.”

No tuve necesidad de escribir esos versos, lo escribió por mí, hace mucho tiempo, Alberti, aquel comunista español, buen poeta, pobre hombre, que vio escurrir entre sus manos la memoria de su amor en vida en un mundo avasallado de irrealidad. Alberti tampoco pudo describir en sus verbos el “paraíso” sobre la tierra de los pobres, en Cuba, porque no lo fue. No lo ha sido. No lo será.
En cambio a lo perdido, escribió esos versos, quiero sospechar, pensando en un ser que alcanzara la ridícula decrepitud de su mente perdida, la fantasía onerosa de la vejez, la palabra extraviada de los años pasados en vano, soñando ser la semilla fértil para convertirse en el semen estéril que engendra desprecio.
Creyéndose David, siendo el despreciable y pequeñajo Onan.
Y descubrió lo perdido. Descubrió que todo fue un mundo pregonado, pero no construido. Todo fue la palabra que borra el viento. La fantasía orate en un mundo estratificado, lleno de temores, corroído de miserias, ausente de esperanzas y sueños.
Siempre pesadilla, nunca sueño.
Así quedó hoy esa máscara. Descascarada en cada uno de sus reversos. Vuelta atrás. Revisitada y lúgubre, mientras divaga entre plantas, cosechas espurias, semillas y plantas, cientificidad de manuales, visitas al cuasi muerto.
Una foto imprescindible ante una tumba.
Como la turística foto en el Pere-Lachaise frente a la tumba de Allan Kardec o de la histriónica Sara Bernhardt. Espiritismo y drama. Fantasía e ilusión. Esa cápsula detenida de tiempo, contenido y razón, que sólo se guarda para recordar alguna vez que se paseó por Paris, se visitó alguna celebridad que se conocía por el nombre, o por la citadina reiteración en algunos diarios.
Hojas marchitas de otoño, arrastradas por el invierno de la edad.
Decrepitud.
Es lo que se atrapa en la ciudad. Lugares que ayer se levantaron y fueron derruidos. Por el tiempo, por el hombre, por el dedo destructor de ese rostro alienado de su entorno.
La ciudad moribunda, el país ajeno, la voluntad indómita de desgajarlo todo. Separarlo del planeta, gravitarlo en un mundo irracional donde sólo una palabra, un verbo, impartido como la orden en el patio de un cuartel, se emite a la tropa ordenada, geométricamente formada a su voluntad y recelo.
Ya nada queda. Ni la memoria. Ni las palabras. Ni las órdenes.
El tiempo, y la propia vida, le ordenaron decrepitud.
¡Hágase su voluntad!

Sunday, August 10, 2014

El miedo y la contestación

Un tal Tejedor de cierres de noticieros se queda en Miami. Desteje hoy, como Penélope ayer, sus palabras de entonces. A veces me he preguntado si quedan mortales que simpatizan con la mitológica Penélope, y también con su hornada de seguidores en nuestros tiempos. Al parecer, la mítica tejedora funciona como leyenda, y se hace virtud en algunas coordenadas.
Yo no puedo creerles.
Son demasiados. Si cada uno de esos que dicen haber sido, ¿cómo dice este “Tejedor”? , “contestatario”, lo hubieran sido realmente en Cuba, hoy tendríamos un entorno político diferente. ¿No creen?
Pero, siguiendo su homérica lógica, ¿dónde están las pruebas de sus polémicas y contestaciones? En un país que no promueve al ciudadano, condena la disidencia y aplaude al soldadito aplaudidor,  al héroe automático en la nave de Ulises, ¿cómo habrá logrado “escalar” hasta aparecer en un noticiero televisivo, aunque sea en sus “cierres”? ¿Cómo habrá logrado tener una “voz” en una emisora de radio, aunque sea en Ariguanabo?
No tengo nada en contra de los que se quedan en Miami. Y tampoco conozco a este “Tejedor” de polémicas vocacionales en la Escuela Lenin. Conocí mas de dos adolescentes que se reían de mitos y leyendas socialistas, y hoy viven un futuro próspero en sillas refrigeradas de instituciones estatales cubanas. Sus reidoras contestaciones de antaño no llegaban ni a los pasillos de la escuela y eran explosiones primitivas de adolescentes, vale aclararlo. Una de esas míticas Penélopes hoy es tejedora de leyendas en la Asamblea Nacional mientras, en su adolescencia “contestataria”, comparó la “japonización” de Corea, durante la invasión japonesa a la península en los 40, con la “sovietización” de Cuba en los 70. Lo hizo desde el fondo del aula de historia y el profesor de turno resulto ser tan indulgente y amable que sólo le recordó la importancia de tener, en ocasiones, en muchas ocasiones, la boca cerrada ante semejantes comentarios metáforas históricas.
La metáfora no sobrevivió aquella clase y hoy, posiblemente, si alguna vez se queda en Miami o en alguna otra coordenada, lo recordaría con quirúrgica precisión. Se olvidaría el resto de su historia silenciosa, por supuesto.
A este Tejedor la polémica lo llevo a la televisión cubana; a mi conocida, la elevó a miembro del Parlamento Cubano.
¡Vaya polemistas!
El reverso, o al menos el otro lado de este asunto, viene a ser la utilidad de estas entrevistas a estos actores de las conocidas “deserciones”, que no lo son. Cada vez que alguien se queda en Miami, cada vez que algún ex miembro de algo abandona una selección de cualquier ballet, un conjunto deportivo cubano, alguna agrupación musical o artística, los medios de la segunda ciudad cubana por excelencia se apresuran a la conocida “entrevista” donde el conocido “actor de cambio” expresa sus conocidas “Quejas estilo Penélope”.
¿Hasta cuándo? ¿Y para qué?
Son cientos, miles los cubanos que por los mismos motivos cruzan el estrecho, alcanzan las costas de islas Caimán, se embarcan por Honduras, cruzan la frontera por México o Canadá. Todas las semanas ocurre algo de este tipo, al punto de que ya es tópico hablar de Cuba y referirse a los balseros, a los “desertores”, a los que como este “Tejedor” desteje su tela diurna en alguna noche televisiva de Miami.
A la vez me pregunto, y le pregunto a estos que destejen viejas fórmulas, ¿no sería más humano y comprensible decir que fue por miedo que no hablaron ni hicieron nada?
Después de todo, el miedo es un sentimiento humano comprensible, pero la mentira hipócrita que oímos cada vez en estas absurdas entrevistas como respuestas no describen válidos argumentos, y mucho menos sentimientos que se pudieran creer con benevolencia, y sí patéticas justificaciones reprobables.
En un país que castiga la disensión con pelotones de “fusilamiento contestatarios” de castricidades frente a disidentes y opositores, que les han lanzado huevos de los que carecen, piedras de las que abundan, y embadurnado con estulticias castrenses de las que le sobran las paredes de sus casas, el miedo es un hecho más real y cotidiano que la protesta, la contestación y el debate público.
El miedo es real en Cuba, la protesta es ficticia, sirve de crédito necesario para el “Resume de Miami”, el currículo necesario para escalar una posición en el mercado mediático de la floridana pequeña Habana, pero no para la verdad de lo que sucede en La Habana.
Yo puedo comprender, e incluso creer, que este tejedor recuerde miedos que tuvo: a perder el empleo, la voz en la radio, la aparición en el cierre de algún noticiero, el salario devengado, el temor a piedras, a citaciones en estaciones policiales, e incluso a la posible salida vacacional por algún tercer país para llegar a Miami.
El miedo es como ese grito silencioso de Munch: lo conocemos todos los cubanos, aunque sea silencioso, mudo y no se oiga claramente en las calles.
Lo de la contestación es el cuentecito mítico de Penélope a la llegada de Odiseo.
¿Se lo creería si fuera el héroe griego?

Saturday, August 9, 2014

Jalisco Park desde Canada Wonderland

Carrusel en "Planet Snoopy" en "Canada WonderLand" Foto: Juan Martín
Cada vez que regreso a "Canada Wonderland" no puedo dejar de recordar mi niñez y Jalisco Park. Sin Jalisco, sin el pequeñísimo carrusel atrapado en aquella esquina, mi felicidad de niño no hubiera sido completa. Por supuesto, nada en las dimensiones pueden hacerme recordar "Canada Wonderland" a Jalisco Park. Pero las dimensiones físicas no determinan el tamaño de los sueños. Especialmente de los sueños de los niños.
Jaslisco Park, el Connie Island y el pequeño parque de diversiones atrapado también en una intersección en Varadero, calle 30, un poco más allá, hacen una gran diferencia en la memoria de esa niñez feliz hoy, que soy un adulto.
Lo fui. Un niño no necesita muchas cosas para ser feliz. Unos padres cariñosos y comprensivos. Un pequeño juguete. Un racimo de amigos. Un libro. Una sonrisa. Una palabra cariñosa ante algún percance. Un carrusel.
Hoy Jalisco desfallece en aquel rincón de La Habana. Y el Connie Island lo vi caerse en vida. Levantado algunas veces, a parches. Resucitado otras a desgana, pero ni en la sombra de lo que fue. Y el parque de diversiones de Varadero también desfallece ante la majestuosidad del entorno de grandes hoteles.
Es como si al país lo hubiera abandonado la niñez y lo fueran a ocupar turistas canadienses que juegan golf.
Se construyen hoteles para turistas, y campos de golf para turistas, porque para el cubano el golf es algo exótico, que nunca realmente ha conocido ni puede conocer. Un ¿deporte? demasiado caro para su bolsillo. Inalcanzable, y no sólo por el bolsillo, también por la geografía turística de sus instalaciones que conspira de su posible presencia.
En un país donde la propaganda del gobierno dice de sus niños “somos felices aquí”, ¿cómo es posible que no se ocupen de parques temáticos de diversión? ¿Por qué tantos campos de golf y ninguno de diversión al alcance del cubano? ¿Por qué tanta preocupación por la risa del canadiense que visita y no del niño cubano que vive en su país?
"Canada Wonderland" no se hizo para el turista, se hizo para el canadiense, y el turista es bienvenido también. Los campos de golf en Canadá se hacen para sus nacionales, y el turista también lo visita, si lo desea. Las puertas están abiertas a su alcance, recordando una vez más que ese “deporte” es bastante caro con sus implementos. En lo personal, a mi no me gusta, pero es la variedad de opciones lo que demuestra el interés de un país por sus nacionales.
Los canadienses que visitan Cuba lo hacen con un sentido de apropiación del lugar, con ese sentimiento neocolonial, involuntario en la gran mayoría, pero presente en todos, de que lo que está allí, aquellas instalaciones de lujo, hoteles, campos de golf, restaurantes y discotecas, son para su bolsillo. Y no pertenecen a los cubanos.
Es neocolonialismo turístico.
Los levanta un gobierno que se preocupa del extranjero y se olvida del nacional. Ni parques ni Jaliscos para niños que, además, se conformaban con aquella minúscula esquina del Vedado, en La Habana, que hoy desaparece. Niños que, como yo, en aquel entonces desconocían otras dimensiones de juego, otras libertades de vivir, pero que eran felices con lo poco, los tres minutos de risa montado en un pequeño caballo de madera y yeso. Descascarado por la edad y el uso.
“Somos felices aquí” me recuerda ese carrusel brillante, en un parque inmenso rodeado de atracciones, confituras y dulces, refrescos y comida, risas y gritos de júbilo en las llamadas “montañas rusas” que pueblan "Canada Wonderland". Y quizás por eso mismo me monté en uno de ellos, y di mi merecida vuelta de adulto que regresa a su niñez. Sí, lo hice. Recordar es volver a vivir. Y recordé también la vieja montaña rusa del Connie Island de La Habana que tanto me recuerda el “Wild Beast” de "Canada Wonderland". Aquella vieja montaña rusa de Playa, cayéndose en pedazos, sin montar a sus alegres y reidores que la poblaron en algún momento pasado… de la historia.
Y me pregunto, con pícara maldad, sí, lo reconozco, pero justificada por años de inveterada indiferencia por ese gobierno que hace decir “somos felices aquí”, si también los parques tendrán que esperar la caída de esos que hoy detentan el poder para que, entonces, alguien se pueda ocupar de recordar que también los niños necesitan un campo que no se a de golf, sino de sanas y divertidas atracciones.
Como "Canada Wonderland".

Thursday, August 7, 2014

Por Quién Doblan las Campanas

Hace días vengo siguiendo la “suerte” de “Primavera Digital”. El veterano de la última hornada de periodismo independiente de Cuba. Desgraciadamente, la primavera de este periodismo parece que está llegando a su invierno.
Está a punto de desaparecer.
Algunos medios digitales alternativos al castrismo han estado informando sobre los tristes sucesos en que se ve envuelto esta primavera. Otros, no han pronunciado una palabra.
Lo “curioso”, para decirlo de alguna manera diplomática, es que los que no han dicho la más mínima de las palabras, son los mismos que defendieron el derecho a la existencia de “Espacio Laical” de Veiga y Lenier, expresando, muy melodramáticamente en su momento:
“En un país donde hay tan pocos espacios para el debate, la pérdida de cualquiera de estos pasa a ser tragedia”
“Espacio Laical” era un espacio de “oposición leal”.
“Primavera Digital” era un espacio de “oposición no-leal”.
El término debería ser “desleal”, pero ya se sabe, los cubanos somos tan malditos que siempre aparecería algún gracioso para destejer la tela de Penélope, y hacer la broma con la palabra.
Mis preguntas son simples:
Si el espacio de “oposición leal” provocó tanta amargura en algunos sitios – esos que no mueven ni los labios virtuales ahora -, ¿por qué no provoca la misma amargura con el espacio de “oposición no-leal”?
¿Es que los dos no merecen su existencia?
¿O es que sólo se la merecen los espacios leales?
¿Significa eso una obvia alineación con una “oposición leal” por parte de los “mudos”?
¿O significa “algo más”?
Y una última y muy importante, quizás la más importante de todas:
¿Cómo se puede hacer periodismo sobre una plataforma democrática si no se defiende la multitud de voces diferentes, alternativas?
Yo leía muy pocas veces “Espacio Laical”. Y también muy poco “Primavera Digital”. Los dos por motivos diferentes. En varias oportunidades expresé algunas críticas a los Veiga y Lenier en mi blog. Como mismo ocurrió con el caso de algunos posts de “Primavera”. Pero si vamos a defender al periodismo independiente en Cuba, si de verdad, y con coherencia, se va a defender un periodismo sobre una plataforma democrática e independiente, un periodismo que se aleje de la pertenencia y alineación automática al gobierno de una ideología, no nos podemos hacer los sordos ante la pérdida de ningún medio alternativo.
¡Ninguno!
Cualquier otra cosa es pura hipocresía, por conveniencias.
Los problemas personales que entre algunos miembros de “Primavera Digital”, y esos otros que ni han abierto los labios para defender a sus iguales - ¿o es que no lo son? – no pueden interponerse en algo que es de principios.
Y este es: se debe respetar el derecho a la diferencia. Se debe hacer un culto a ese respeto. Y todos, absolutamente todos, tenemos que decir que “Primavera Digital” debe existir.
Los que callan, o sigan callando mañana, deben recordar que esas campanas que hoy doblan por Primavera… mañana pueden muy bien doblar por cualquier otro.

Algunos enlaces de Interés:
En peligro de cierre 'Primavera Digital', el primer diario online independiente de la Isla: Diario de Cuba
Centro Internacional Demócrata de Suecia se queja de 'incomprensión' y 'falta de respeto' por parte de 'Primavera Digital': Diario de Cuba