Monday, June 30, 2014

Atrapada en su Historia

A continuación presento la traducción del escrito de Eric Schmidt sobre su viaje a La Habana que publiqué anteriormente en su original en inglés:
Atrapada en su Historia
Atrapada en su historia, la bella Habana recuerda el grandor desvanecido de la Argentina y una de esas películas de automóviles de Dick Tracy. Con el propósito de promover una internet libre y abierta, Jared Cohen y yo, y otros dos colegas, viajamos a La Habana con visa de negocios (hablaré de esto más adelante). Mientras aterrizábamos en el aeropuerto de La Habana, el primer avión que Ud. ve es uno de la Aerolínea de Angola. Los cubanos, modernos y muy bien educados, definen la experiencia con una calidez que sólo las culturas latinas expresan: música, comida y entretenimiento tremendos. (muchos de los cuales no pudimos probar, mas sobre el visado en un minuto). Bajo el hermano menor de Fidel Castro, Raúl (el nombre esta errado en el original, Raoul), las difíciles condiciones económicas trajeron muchos pequeños pasos liberalizadores en los últimos años. Existen ahora 187 profesiones donde el empleo privado es permitido (otras labores privadas no se permiten), y autos y apartamentos están comenzando a ser comercializados con restricciones.
Las dos partes más exitosas de la Revolución, como ellos le llaman, son la salud pública universal y gratuita para todos los ciudadanos con muy buenos médicos, y la clara mayoría de mujeres en puestos ejecutivos y de dirección en el país. Casi todos los líderes con que nos reunimos fueron féminas, y una de sus bromas fue que la Revolución prometió igualdad, a los hombres “machos” no les gustó pero “se acostumbraron a eso”, dicho con una amplia sonrisa. La parte menos exitosa de la Revolución ha sido el desarrollo económico (nada sorprendente aquí) y al menos nos pareció que la caída del turismo y algunos problemas recientes con la agricultura han hecho las cosas de alguna forma peores. El tema más amplio de conversación en el país es la constante especulación de qué es lo que el Gobierno hará a continuación y cuál será el curso y el camino de la liberalización. Nos dijeron que hay una lucha entre los líderes más liberales y conservadores bajo Castro, y alguien dijo que el Ejército está cada vez más involucrado en el desarrollo económico. Un grupo de personas nos dijo que el posible modelo de Cuba sería más como el China y Vietnam que como el de Venezuela o México.
El embargo, codificado en 1996 como Ley Helms-Burton, define todo para Cuba y los Estados Unidos (los cubanos le llaman “bloqueo” y una pancarta publicitaria lo describe como genocida). El gobierno de los Estados Unidos clasifica a Cuba como un “estado que soporta el terrorismo” en la misma clasificación donde están Corea del Norte, Irán y Sudan del Norte. Los viajes al país están controlados en los Estados Unidos por una oficina llamada OFAC y bajo nuestra licencia no nos era permitido nada excepto encuentros de negocios donde nuestra habitación de hotel tenía que costar no más de $100 dólares por noche y un total de gastos de viáticos de $188.00. No es sorpresa, por tanto, encontrar tantas habitaciones en la Habana que cuestan $99 dólares. Estas políticas desafían la razón: hay docenas de países que llamamos nuestros aliados, y a los cuales somos libres de viajar, que representan muchas peores amenazas y preocupaciones para los Estados Unidos que lo que Cuba representa en esta década. Los cubanos creen que esto es en gran medida una cuestión de política interna de la Florida, y que los jóvenes cubanoamericanos apoyan una normalización de las relaciones  a la par con la comunidad de negocios de los Estados Unidos.
Si Cuba está atrapada en la década del 50, internet en Cuba está atrapada en la década de los 90. Alrededor del 20-25% de los cubanos tienen líneas telefónicas, muchos de ellas líneas de conexión terrestre y la infraestructura de telefonía celular es muy primitiva. Aproximadamente el 3-4% de los cubanos tiene acceso a internet a través de los cibercafés y algunas universidades. Internet está muy censurado y la infraestructura, que nosotros recorrimos, está hecha con componentes chinos. El “bloqueo” no tiene ningún sentido para los intereses estadounidenses: Si Ud. desea que el país se modernice, la mejor manera es empoderar a los ciudadanos con los teléfonos inteligentes (no hay casi ninguno en la actualidad) y fomentar la libertad de expresión y poner las herramientas de información directamente en las manos de los cubanos. El resultado del “bloqueo” es que la infraestructura asiática será muy difícil de desplazar. La comunidad técnica utiliza versiones sin licencia de Windows (Estados Unidos no permite comprar licencias) y Debian GNU/Linux sobre hardware de Asia y usando Firefox. Una muy pequeña comunidad existe alrededor de Android libre y se espera que eventualmente crezca. Como las firmas estadounidenses no pueden operar en Cuba, su internet está más determinada por los estrechos intereses cubanos que por las plataformas abiertas y globales.
Nos enteramos de que la juventud cubana está montando redes informales de wifi-routers, y miles se conectan a estas redes de intercambio de archivos y mensajes privados. Memorias USB forman una especie de “internet furtiva” (sneakernet), donde se comparte información actualizada pero sin ningún tipo de acceso real a internet.
Las restricciones de información tienen aún menos sentido cuando Ud. descubre que Cuba importa gran cantidad de alimentos de los Estados Unidos dentro de los términos de “comercio compasivo”. Las importaciones de alimentos de Cuba son importantes, pero también lo es la importación de herramientas para el desarrollo de una economía del conocimiento.

Cuando se camina alrededor de la Habana Vieja, se puede ver las hermosísimas fachadas restauradas que evocan el rol importante de La Habana de las décadas del 40 y 50. Los lustrosos y coloridos automóviles norteamericanos de los 50s, convertidos a diesel y reparados por mecánicos cubanos, dan una muestra de lo que Cuba debió haber sido antes de la revolución.  Caminando a su alrededor es posible imaginar una nueva Cuba, quizás un Cuba líder en Latinoamérica en áreas como la educación, la cultura y los negocios. Cuba tendrá que abrir su política económica y de negocios, y los Estados Unidos tendrán que superar nuestra historia y abrir el embargo. Ambos países tienen que hacer algo que es difícil de hacer políticamente, pero valdrá la pena.

Google in Havana

Eric Schmidt traveled to Havana and returning to US wrote a few notes to share his thoughts about what he saw, what he perceived there and what he think it should be done by US government. I do not try in this post to share my thoughts about his, which it will be in another, I just would like to share his points of view which I call:
Trapped in its history

Trapped in its history, beautiful Havana recalls the faded grandeur of Argentina and a Dick Tracy movie of automobiles.  With the goal of promoting a free and open Internet, Jared Cohen and I and two others traveled to Havana on a business visa (more on that later.)  Landing at Havana airport, the first airplane you see is a jet from Angola Airlines.  The Cuban people, modern and very well educated define the experience with a warmth that only Latin cultures express: tremendous music, food and entertainment (most of which we were not able to sample, more about that visa in a minute.)  Under Fidel Castro’s younger brother, Raoul, difficult economic conditions have brought many small liberalizing steps in the last few years.  There are now 187 professions where private employment is allowed (otherwise private jobs are not permitted), and cars and apartments are beginning to be tradeable with restrictions.

The two most successful parts of the Revolution, as they call it, is the universal health care free for all citizens with very good doctors, and the clear majority of women in the executive and managerial ranks in the country.  Almost all the leaders we met with were female, and one joked with us that the Revolution promised equality, the macho men didn’t like it but “they got used to it”, with a broad smile.  The least successful part of the Revolution has been economic development (not surprisingly) and it appeared to us a drop off in tourism and recent farm issues have made things somewhat worse in Cuba.  The broad topic of conversation in the country is the constant speculation of what the government will do next and what the course and path of liberalization will be.  We were told that there is a fight between more liberal and conservative leaders under Castro, and someone said that the military was becoming more involved in economic development.  A number of people said the eventual model of Cuba would be more like China or Vietnam than of Venezuela or Mexico.

The embargo now codified in the 1996 Helms Burton act defines everything for the US and Cuba (Cubans call this a “blockade” and a billboard described it as genocide).  The US govermnent classifies Cuba as a “state sponsor of terrorism” in the same class as North Korea, Syria, Iran and North Sudan.  Travel to the country is controlled by an US office called OFAC and under our license we were not permitted to do anything except business meetings where our hotel room had to be less than $100 per night and total expenses per diem of $188.00.  Not surprisingly there are many $99 hotel rooms in Havana.  These policies defy reason:  there are dozens of countries we call our allies and we are free to travel to that present much worse threats and concerns to the US than Cuba does in this decade.  Cubans believe this is largely a Florida domestic political issue, and that the Cuban-American youth all support normalization of relations along with the US business community.

If Cuba is trapped in the 1950’s, the Internet of Cuba is trapped in the 1990s.  About 20-25% of Cubans have phone lines but mostly subsidized land lines, and the cell phone infrastructure is very thin.  Approximately 3-4% of Cubans have access to the Internet in internet cafes and in certain universities.  The Internet is heavily censored and the infrastructure, which we toured, is made out of Chinese components.   The “blockade” makes absolutely no sense to US interests:  if you wish the country to modernize the best way to do this is to empower the citizens with smart phones (there are almost none today) and encourage freedom of expression and put information tools into the hands of Cubans directly.  The result of the “blockade” is that Asian infrastructure will become much harder to displace.  The technical community uses unlicensed versions of Windows (the US does not allow licenses to be purchased) and GNU Debian Linux on Asian hardware and using Firefox.  A small technical community exists around free Android and expect it to eventually spread.  As US firms cannot operate in Cuba, their Internet is more shaped by Cuban narrow interests than by global and open platforms.

We heard that Cuban youth are assembling informal mesh networks of wifi-routers, and thousands connect to these networks for file sharing and private messaging.  USB sticks form a type of “sneakernet”, where people hand hard to get information to each other and keep everyone up to date without any real access to the Internet.

The information restrictions make even less sense when you find out that Cuba imports a great deal of food from the US as compassionate trade.  The food imports to Cuba are important but so is importation of tools to Cuba for the development of a knowledge economy.

When you walk around Old Havana, you see beautifully restored facades that evoke the central role of Havana and the 1940s and 1950s.  The bright colored American cars from the 1950’s, converted to diesel and repaired by Cuban mechanics, give a sense of what Cuba must have been like before the revolution.  Walking around its possible to imagine a new Cuba, perhaps a leader of Latin America education, culture, and business.  Cuba will have to open its political and business economy, and the US will have to overcome our history and open the embargo.  Both countries have to do something that is hard to do politically, but it will be worth it.


Sunday, June 29, 2014

Google en La Habana y una Petición que inflama #internet en Cuba

En el día de ayer el diario 14yMedio que edita la bloguera Yoani Sánchez en La Habana publicó una nota donde se explica la visita de dos días efectuada por altos directivos de la empresa Google a La Habana. Según el diario, el objetivo de la visita era “promover las virtudes de una Internet libre y abierta”.
Después de dos días, y a pesar de que la noticia está en todas partes en internet, la prensa oficial no ha dicho “una palabra”, demostración de que la vieja mentalidad estalinista no ha cambiado, pero eso no borra el hecho de que estuvieron allí… y todo el mundo lo sabe.
Según 14yMedio Jared Cohen, Brett Perlmutter, Dan Keyserling y Erich Schmidt hicieron un recorrido dirigido, o mano-dirigido como usualmente ocurre con estas visitas, a la Universidad de Ciencias Informaticas (UCI) que los emigrados conocemos tan bien por ser cueva de ciberpolicias. Pero lo importante es que se salieron del curso mano-guiado por el oficialismo y visitó a Yoani Sanchez. Guste a unos o no, se convierta en esta elección de visita no-oficial en una controversia como también usualmente ocurre, creo que el contacto con  la bloguera es importantísimo, porque ayuda a dar un balance de lo que realmente se necesita en Cuba por parte de Google, e impulsar ese proyecto de globos que tiene el gigante de internet para dar servicio de acceso a la red a las “zonas oscuras’ del mundo, incluido nuestro país.
Sí, se sale del marco del embargo a Cuba. Sí, puede parecer una transacción con la dictadura. Sí, muchas otras cosas se pueden alegar y yo soy partidario del embargo, pero vivimos en un punto en la vida donde internet puede jugar un papel importante en nuestra relación con Cuba, y en su democratización. Ayudar a que lo que ocurra mañana no sea el esquema que el raulismo tiene en mente es imprescindible e importante.
Nos puede acercar al país, y el país puede salir de sus fronteras.
¡Ayudemos a eso!
Y es por eso que pido se firme una Petición creada por un bloguero oficialista, Norges Rodriguez, titulada: “Acceso a internet a precios módicos para la población en Cuba”.
Los términos del bloguero oficial son ecuánimes y acertados, y es una magnífica ocasión para demostrar que somos todos un mismo país. El bloguero, además, ha sido atacado por los “talibanes” de la censura y del poder en Cuba. Es hora de sumarnos y decir que esos talibanes son los ciberterroristas de un país, los que lo encierran en sus fronteras virtuales y no quieren su libertad.
Unámonos a Google y a Norges Rodríguez

Saturday, June 28, 2014

La Paciencia Infinita

Se hace difícil escuchar a Arturo López Levy, alias López Callejas, o viceversa, en el video “Futuro del Sistema Político Cubano” pidiéndole a los cubanos, dondequiera que estén, la paciencia infinita que demuestra ese pequeño animalito tan apetitoso para los franceses: el caracol.
Sin embargo, yo les pido a todos que la tengan y escuchen a López Callejas-Levy… para desmontar infinitamente sus trampas. Se hace necesario conocer lo peor para poder combatirlo con inteligencia.
La paciencia de esperar que se “desmonte” el postcastrismo gracias a los cambios en el supertimbiriche, perdón, la economía cubana para luego alcanzar la “liberación democrática”, es un cuento ya demasiado largo, acaramelado y manido por alguna izquierda intensamente comprometida con el régimen y que trata de salvarlo a toda costa, como para siquiera creer sus buenas intenciones. Pero ahí está una vez más, en el discurso de un “intelectual articulado”… defendiendo una dictadura.
No se equivoquen, Callejas-Levy no es un colaboracionista, es un agente “plantado” de la inteligencia cubana. Para mí no existe la más mínima duda de que lo es: lo demuestra su pedigrí en Cuba. Y también se me asemeja demasiado a lo que Gramsci, con rabia urgente, pedía a la izquierda que debía de hacerse para transformar las sociedades occidentales desde dentro, implotarlas, reconvertirlas y así vencerlas desde el plano “cultural”. Me refiero al Marxismo Cultural.
Callejas-Levy es un agente del Marxismo Cultural en Estados Unidos al servicio de la dictadura más larga en América.
Ya lo dije, lo demuestra su pedigrí político-académico.
La historia del sr López-Callejas-Levy, sus relaciones personales con miembros de la nomenclatura en el poder, su paso por el ISRI (Instituto Superior de Relaciones Internacionales, adscrito al Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba y cantera de los Servicios de Inteligencia de la Seguridad del Estado), su salida hacia Israel, su salto hacia Denver, sus estudios en la Universidad de Carleton en Ottawa, sus continuos viajes a Cuba, coincidencias de argumentos y enfoques con la politología “poscastrista con Castro” que hoy se instala en la isla a raíz de las “reformas” de Raúl Castro, publicaciones en “Espacios Laicales” de oposición leal, contactos con la jerarquía católica que fraguó con el gobierno la desbandada de la oposición hacia España.
Demasiadas coincidencias.
Y entonces tenemos aquí la paciencia infinita que pide Callejas-Levy para avanzar en la era poscastrista, ¿a la Cuba del2018?
La paciencia que me pide este personaje en el video de marras me hace recordar demasiado a lo que decía Rimbaud: “Tanta paciencia tuve que todo lo he olvidado”.
Incluso, la libertad personal.

Thursday, June 26, 2014

La Generación “Tony Ávila”

He estado siguiendo todo las venturas y desventuras de este personaje en Miami y ahora en Puerto Rico, con no mucho interés para decir toda la verdad.
Ya se hace aburridor.
Lo que acontece con este otro “tony” no es nada nuevo, y no es tampoco accidental o fortuito. Cuba está llena de muchos de estos “tonies” que viven del oportunismo diario, y si la prensa y el exilio escuchara a la Cuba profunda y la reflejara en sus páginas y sus sitios en internet, más de uno diría lo mismo que dice este “tony”, y estarían escandalizados cada día.
¿Qué ha dicho el tipo?
"Ellos han querido trasladar las ideas de esa generación a la actual, que vive sin remordimiento ni odio contra el Gobierno y que apuesta por que el cambio cultural sea más abierto, transparente y bilateral"
Pues, sí, las generaciones de exiliados han tratado de transferir su personal relación con Cuba, con su sistema y la forma de ver lo que ocurre en el país a las nuevas generaciones de emigrantes, sin darse cuenta que esas nuevas generaciones son diferentes y no les interesa ningún esquema político en la isla, ni en el exilio, y muchos rechazan la palabra “exiliado” para su persona.
Yo me los he encontrado aquí en Canada.
Las generaciones “Tony Ávila” lo que piensan es en el producto de marca, el dinero en el bolsillo y una vida de “balsero social”, fácil, trovadoresca, como este “tony”. La política, los líderes de discursos, y los mismos discursos no ocupan su mente. Los rechazan. Ah, y cuando les ocupa en algo es como simple herramienta de mercadeo, aclarado.
Y, por otra parte, este “tony”, en minúsculas, no es nadie en la música. Traspasará el límite de su edad útil sin dejar una marca en la cultura cubana, un nombre más perdido en algún montón, es un recoge-dólares en un club en Miami donde “no habla de política”, y un rasgador de guitarra en algún mitin dirigido en Cárdenas. En las dos orillas trata de sobrevivir, y por eso apuesta a hablar de que “vive sin remordimiento ni odio contra el Gobierno”.
¿Sorprende?
Muchos de estos jóvenes que saltaron en Puerto Rico del Ballet a las calles de Miami siguen la misma “agenda-tony”, de diferente forma, pero la misma. Pertenecen a la misma generación. Persiguen el mismo esquema. Por supuesto, no han hecho el mitin de repudio a algunas Damas de Blanco, pero tampoco les interesa el futuro político del país. Les interesa su futuro. Así de sencillo.
Esta es la Cuba que hoy existe, sólo que los exiliados no se acaban de dar cuenta de que es este el resultado de casi 60 años de “lavado ideológico de cerebros”, del “hombre nuevo”, de “seremos como el Che”. Resultado: a la juventud cubana no le interesa la ideología… de ninguno de los bandos.
Triste admitirlo, pero es así.
No se puede vivir de ilusiones porque se muere de desengaños, reza el refrán popular.
La generación “Tony Ávila” recorre las calles de Cuba pensando en irse del país, vestirse un buen “jean” de marca – que las conocen todas y están al tanto de lo último en tecnología y en moda, ¡acábense de dar cuenta! -, atrapa la oportunidad que le da un baile en Puerto Rico o en Hamilton, Canadá, habla tres palabras para la prensa y a los 6 meses están de regreso en Cuba con los maletines atiborrados de regalos para la familia… y aquí no ha pasado nada.
¿Se enteran?
Triste realidad, sí, pero ineludible poner los pies en la tierra y darse cuenta de cuál puede ser el “futuro” de Cuba con esta “Generación Tony Ávila”.
¡Que Dios nos Ampare!

Wednesday, June 25, 2014

La Memoria Selectiva

Una carta, supuestamente escrita por Fidel Castro y enviada a Maradona, felicita al astro del futbol mundial, Lionel Messi. Suerte que tiene “el Pulga” de que el otoñal dictador cubano se acuerde de su cumpleaños, otros tan o más merecedores que él han pasado inadvertidos al recuerdo del “patriarca”, que según Evo Morales “no sabe lo que ocurre en Cuba”.
No sé a quién creer en este dúo. Evo Morales casi siempre habla demasiado lo que no debe hablar y cuando no debe hacerlo, y la memoria selectiva del caudillo caribeño es sospechosa del muy conocido marketing a que nos tiene acostumbrados a los cubanos.
Eugenio George, por ejemplo, no tuvo esa suerte. Por supuesto, era cubano, y quizás para Fidel Castro cometió el peor de todos los pecados en el altar socialista: morirse sin dejarle una memoria santificada. También, casi que adivino, como cubano al brillante director de la escuadra femenina de voleibol de la isla el viejo sibilino lo veía más como a una tuerca en la maquinaria socialista del estado cubano. Una tuerca que ya no volvería nunca más a poder ser usada.
Su funeral y sepelio transcurrieron en el más oscuro anonimato para las altas autoridades de la isla. Eugenio, el que encumbró al voleibol femenino de Cuba e hizo brillar una escuadra de morenas por más de una década. Por supuesto, contó con el talento virgen de esas morenas, pero fue él quien con su sabia dirección, y su defensa a ultranza en los momentos en que se le criticó a la escuadra amargamente alguna derrota, quien marcó la pauta entre ellas y las llevo a la gloria.
Sin Eugenio no hubiera habido “Morenas del Caribe”, y Cuba no hubiera sido por mucho tiempo la reina indiscutible de ese deporte en el mundo. Pero todo esto se olvidó el día de que Eugenio George decidió, involuntariamente, abandonar la vida.
Ni una corona de flores, ni unas modestas palabras, ni una carta en la prensa.
Nada.
Pero hoy circula esta curiosa y novedosa carta a Messi, argentino, futbolista en una de las más grandes ligas profesionales en Europa, y que todo lo que toca, habla y cuece se convierte en titular e historia.
Pienso que esta memoria selectiva del tirano tiene que ver, indiscutiblemente, con la estrella mediática del “Pulga”: garantizada las líneas y los titulares en la prensa mundial, “Fidel Castro felicita a Leonardo Messi”. Así de sencillo.
La muerte de Eugenio George no hubiera tenido esa fanfarria mediática. Cuestión de marketing noticioso. Más sabe el diablo por viejo, que por ser inevitablemente diablo.
La arrogancia y petulancia es la enfermedad infantil y senil de los dictadores en una isla del Caribe. Pero, al final de cuentas, no sé ni puedo imaginarme al “Pulga” muy cómodo con esta “suerte” que le acompaña a partir de este martes.
No, si yo fuera él no quisiera esa carta, ni esas líneas de felicitación a mi nombre (el suyo). Nadie con suficiente inteligencia y bondad en el corazón puede sentirse halagado con la memoria selectiva de un tirano.

Tuesday, June 24, 2014

Ofensiva "revolucionaria" de retorno

Al parecer las revoluciones necesitan un ciclo de vida de 60 años, o en ese curioso entorno, para auto convencerse de que no son ni muy “revolucionarias” ni muy productivas para su pueblo, y que lo único que alcanzan a lograr a plenitud es la destrucción de todo.
Comienzan destruyendo, y terminan retornando al punto de destrucción, sin pedir disculpas a sus víctimas, y tratando de que la sociedad olvide, tratando de re-escribir la historia como si nada hubiera sucedido y el retorno fuese una dádiva bondadosa de su altruismo.
¡Puro cinismo!
Hoy retorna la que un día fue llamada “revolución cubana” a ese punto de retorno. Los mismos que, 46 años atrás, confiscaron los últimos vestigios de la pequeña propiedad en Cuba pretenden borrar las huellas de su destrucción, su crimen, con la misma dádiva bondadosa de altruismo “revolucionario” con que Robespierre firmaba, desde la "altura" de su despacho, las fervientes y encendidas actas de las reformas de la revolución francesa, mientras su mirada perdida no reparaba en la próxima víctima de la guillotina en la plaza.
Para los Robespierres cubanos, las víctimas siguen estando en la plaza, bajo la guillotina. Nada ha cambiado.
El gobierno “revolucionario” le otorga la próxima dádiva de su sexagésimo capítulo al pueblo de Cuba, una nueva “reforma”: entregará a formas de gestión privada los establecimientos de servicios gastronómicos, personales y técnicos… que confiscó sin retribución un día de marzo de 1968, 46 años atrás.
El retorno de la historia.
Aquel día de marzo el mismo periódico (suerte de periódico) que hoy publica esta “bondadosa” dádiva informaba de la confiscación de  55.636 pequeños negocios. En detalle:
  • 11.878 comercios de víveres (bodegas)
  •  3.130 carnicerías
  •  3.198 bares
  •  8.101 establecimientos de comida (restaurantes, friterías, cafeterías, etc.)
  •  6.653 lavanderías, 3.643 barberías
  •  1.188 reparadoras de calzado
  •  4.544 talleres de mecánica automotriz
  •  1.598 artesanías
  • 3.345 carpinterías.
Hoy, ¿dónde están sus dueños?
¿Qué hará el gobierno “revolucionario” para enmendarles sus vidas, sus pequeñas inversiones a aquellos propietarios a quienes se las robo?
¿Dónde está la mínima decencia de una disculpa, una palabra de desagravio a aquel robo, y la retribución imprescindible?
No existe. Nadie habla de esto. Es “borrón y cuenta nueva”. Re-escribir la historia y olvidar. Todo transcurre con el cinismo de los que han destruido un país con aventuras locas y no tienen la decencia de reconocerlas.
En algo no han cambiado: en su cinismo.
Hoy, los cubanos que retomen esos locales, si aún existen, ¿se acordarán de los que fueron sus originales dueños?
¿Les importarán?
Es triste el camino de retorno que se perfila en Cuba: entre el cinismo de los mismos culpables de la destrucción, el olvido desinteresado de los nuevos “supertimbiricheros” y los que, posiblemente muy pocos, quedan de aquel marzo negro de 1968.
Para estos últimos no habrá disculpa posible de parte de los confiscadores que logre retribuirles sus vidas. No tienen lo que era suyo por derecho y hoy posiblemente será de algún otro, y una vez más se verán imposibilitados de recuperar lo que ante cualquier ley humana les pertenece… pero aún siguen sin tener ese derecho.

Sunday, June 22, 2014

El Planeta Silvio

Casas confortables. Giras artísticas e intelectuales alrededor del planeta. Marketing político de barricadas y aviones. Barricadas de sillas y presidentes. Malos versos y malos poetas, figuras cómodas y apropiadas en el lenguaje bífido de algunas especies, consumidas en la ancianidad. Vida refrigerada, alejada del duro bregar de la calle habanera.
Serpientes de mar, ¿no lo dijo predijo alguna vez?
Lo ignoran todo, pero la lengua dividida en su punta no puede esconderse en la boca desdentada para opinar por los demás, a pesar de que se les escape que “la gente está mucho más jodida de lo que pensaba”. Oficio de ofidios, pluma prestada.
Y ¿qué pensaba?
¿Por qué calles de La Habana han caminado estos personajes?
¿Cuándo ha sido la última vez que Silvio Rodríguez, Alicia Alonso, Alfredo Guevara o el señor Fidel Castro han visitado el final de la calle Monte y “descubierto” las ruinas del “Palacio de las Ursulinas”?
Allí han estado desde hace más de 20 años, cayéndose. Olvidadas en el olvido de sus palabras.
¿Alguno de estos ha tomado algún tren hacia Oriente desde la Estación Central de La Habana alguna vez en alguno de los últimos 30 años?
Puede variar la cifra, añadirle años. Desde algún lugar en el pasado sus memorias se detuvieron en el tiempo y en algún lugar. No en Cuba
En el camino a la histórica estación férrea, si lo han hecho, ¿no se han percatado de la edificación en la intersección de las calles Economía y Misión?
¿No saben dónde quedan las calles?
Cayéndose también a pedazos, allí, donde viven decenas de familias en cuartitos de menos de 3 metros cuadrados, echando la basura, la mierda, el orine a la calle. Sin vanos ni agua corriente, en el mismo corazón de La Habana. No hay que ir a Oriente para verlo.
Tampoco hay que dar conciertos para ver “esa jodida realidad”. La realidad nos abofetea la cara cada vez que salimos de la puerta de nuestras casas en La Habana.
A Alfredo Guevara nadie “le podía decir que esa miseria existe”, pero vivía en un lujoso apartamento rodeado de originales de los grandes pintores cubanos. Ninguna reproducción comprada en un mercado de tercera se rescató de sus paredes acabado su funeral. Este espécimen nunca se le vio recorrer aquellas sucias calles desde que se sentó en su oficina del ICAIC La Habana. Nunca más volvió a ver como tantos viejos edificios en intersecciones tan conocidas como Carlos III y Ayesterán se caían en pedazos… para poner un ejemplo.
O visitar el Hospital “Emergencia” cuando le subía estratosféricamente la presión arterial a la oscura mención de García Buchaca
De la destrucción y la miseria de La Habana no se pueden poner ejemplos… porque no alcanzaría el espacio que un post puede y debe consumir. Visítenla y pregunten por nombres, lugares y contornos arquitectónicos. La Habana muere en pedazos.
Ninguno de estos miembros élites del “planeta Silvio” se entero, se ha enterado, lo sufre o siquiera logra comprenderlo. Para ellos el cubano es incomprensible. No creen que ese pueblo “valga la pena”. Alfredo Guevara no cree en su “calidad” con la eterna levita echada sobre los hombros, suspirando por ver aparecer la torre Eiffel apenas logre abrir su ventana desde su apartamento en La Habana.
Un milagro “garciamarqueano” propio del Macondo habanero.
Para Alicia Alonso, todos sus bailarines son corifeos “del cuerpo de baile” que tienen aún mucho que aprender y se marchan a mitad del camino. Para ella solo hay un camino: la esclavitud silenciosa.
¿Se ha preguntado por qué se marchan… aún en el presupuesto de que estén en mitad de su camino como profesionales?
El caso de Fidel Castro es extremo. No ha vivido nunca en Cuba, al menos no en la Cuba de los cubanos, rodeada de sus aguas cristalinas, el bochorno tropical del sol, sus malos olores de ciudad y el terrible sucumbir del transporte público que soporta sus verdaderos habitantes.
Cuando se proponía lograr algo metía manos a esos bolsillos públicos, que nadie recuenta, y se zambullía a  construir guarderías infantiles – “círculos infantiles” en el argot cubano – y lanzaba la campaña ferviente de guarderías por toda La Habana, inaugurando cada uno, aplastando a los verdaderos habitantes del otro planeta, el real, con aquel verbo macondiano, enjundioso, interminable, infinito.
Círculos de infantes para una Habana que no tiene casas y se les derrumba hecha pedazos.
No importaba que acabadas sus palabras aquel techo se filtrara ante cualquier llovizna pasajera, las encargadas del cuidado infantil intercambiaran palabrotas entre los infantes, y las paredes se despintaran a los pocos días de su milagrosa aparición en aquel pequeño rincón del otro planeta, donde nunca habia estado su majestad.
Pero Castro vivió un planeta alucinante desde una edad más temprana. Desde aquel día que auguró 10 millones y no logró alcanzar su meta, o mucho antes. Manejó los bolsillos de todos y creó su Macondo cerebral rodeado de “vestidores de ideas” enganchados en corbatas en su escaparate ideológico.
No le hablaba al pueblo, se hablaba a sí mismo y aún lo sigue haciendo desde algún rincón, mascullando una postiza armadura de dientes, pensando que existió en alguna Cuba, cuando nunca lo hizo.
Los cubanos pagaron su incoherencia, y él vivió su sueño… en algún otro planeta.
Como lo ha hecho el jodido de Silvio a su haber, Alicia Alonso parada sobre las puntitas de sus bailarines en aquel Gran Teatro que eternamente se reconstruye y Alfredo Guevara, arrastrando sobre sus hombros la chaqueta de algún otro en su vida refrigerada.
Un planeta distinto, una Cuba imaginaria, algún otro planeta intergaláctico de ideas.
Sólo eso.

El sujeto de cambio

En una de esas edulcoradas entrevistas convertidas en éxito editorial que Fidel Castro sostuvo en los 80, el desgastado caudillo – quizás por uno de esos lapsus que ya anunciaban su decadencia senil - tuvo la aventurera ocurrencia de declarar que sus éxitos políticos superaban lo que en el terreno económico el régimen de Cuba había logrado.
Por supuesto, se hace difícil comprender que un régimen en constante bancarrota económica hable de ‘éxito’ político, y especialmente ese hacedor de ‘milagros’ para la izquierda caviar. Pero Macondo no existe solo en literatura para leer y disfrutar en las tardes latinas, sino también para hipnóticamente creer que existe ese loco lugar, encerrado entre las aguas del Caribe, donde un caudillo envejece amurallado y divinizado, y aún en su silla celestial donde se le siguen concediendo honores y premios académicos.
Que disienta de este mediocre cosechador de ‘vendedores de corbatas’ no es nada nuevo, pero en esta muy oportuna ocasión creo que su memoria se olvida de lo único que ha logrado cosechar en su vida. El premio mayor en su carrera política lo ha encontrado Fidel Castro en haber edificado esa sociedad de ‘hombres nuevos’, indiferentes al futuro político que, en aquella azucarada entrevista, trataba de reclamar éxitos espurios que no posee.
La juventud es la fuerza social motora de toda sociedad. Sin ella, sin su empuje vital, el futuro de cualquier país carece de la centrífuga catalizadora de ideas. La intromisión política hasta en los más sagrados rincones de la sociedad cubana provocó la aparición de esta Generación Z, más interesada en alcanzar con sus dedos un avance tecnológico que un cambio social y político en la isla.
Se puede argumentar que es un hecho global, y puede parecer cierto, pero miremos con un poquito de mayor atención la geografía política del planeta y veremos como en Venezuela, por ejemplo, es el movimiento estudiantil quien cosecha protestas y exige cambios. O quizás, al otro lado del Atlántico, donde también una juventud encabeza las marchas y cuestionamientos en esa España monárquica.
Se puede estar de acuerdo o no, se puede cuestionar lo justo de sus reclamos o lo errado de sus protestas, pero esa juventud existe, no está ausente del escenario político de su país. No es una “Generación Z”, ese hombre nuevo cosechado en Cuba que solo piensa en escapar, irse del país, alcanzar con la punta de los dedos la tecnología para contactar "el mas allá" occidental, buscar ‘la mula’ que le traslade su coordenada geográfica para algún otro entorno, no aparece en esos entornos, es una cosecha solo reverdecida en los predios del anciano loco.
El hombre nuevo de Castro, y el que Díaz Canel reclamara nuevamente por estos días, no es un sujeto para el cambio de la historia, no es el combustible social que mueve la sociedad cubana, no reclama su papel en la historia del país, es solo ese pequeño peón de ajedrez a quien una mano unidireccional mueve su destino.
Ya he hablado alguna vez de ese viejo-nuevo peón de ajedrez, sustituirlo es la única oportunidad de cambiar la indiferencia social en Cuba. Destruir el único "éxito" castrista es la única oportunidad de que Cuba cambie para bien de sus propios, actuales y futuros, habitantes. Pero para que eso pueda suceder los cubanos deben dejar de querer ser sujetos inertes de la historia y convertirse en sujetos para el cambio de esa historia.
De otro modo, ese hombre ‘nuevo’ seguirá siendo aquel triste peón de ajedrez, la pieza clave en la indiferencia que reclama una ideología que considera al hombre ese “animalito” infeliz, incapaz de generar por sí mismo su propio sustento social, filosófico y moral.

Thursday, June 19, 2014

Los ‘actores’ de distracción

Hace días las redes y los sitios sobre Cuba han insistido, una vez más, sobre las últimas declaraciones de Silvio Rodríguez - no las voy a repetir, lo siento, búsquenla en internet. Ha ocurrido en más de una ocasión con este “trovagador”, suerte de trovero que ha re-encontrado el “trillito’ que conduce diligentemente al propagandista de aquel régimen senil. Pero no es el único caso, ni siquiera el penúltimo.
Ocurre con programática frecuencia. Alguien, de un perfil mediático y cercano a los vértigos del poder en Cuba, o con cualidad convocadora de prensa pero de seguro pedigrí castrista, lanza algunas palabras “inconvenientes”, “descubre el agua tibia”, confirma lo que todos conocemos y nadie se atreve a decir, hasta que el ‘actor” de distracción las lanza al ciberespacio.
Y se dispersa. Todo el mundo no deja de hablar, y repetir. Las reseñan la prensa oficial, ya de por sí una fuente soberanamente sospechosa para creer en la honestidad de las palabras, y en la virtud de su elocuencia. Y las refieren, critican y vindican las ‘otras partes’: amigos y enemigos, para evocar alguna vieja canción de ese ya conocido mal-‘actor’ de distracción de sobrenombre Silvio.

Generalmente estos 'actores' pierden sus nombres, queda sólo su sombra.
Ha ocurrido con Mariela Castro, o Carlos Varela y algún otro corifeo del género. Y las palabras fluyen. La tinta cibernética llena los posts en sitios del exilio y de la ‘prensa’ oficial y oficiosa. Se olvidan los hechos reales, los verdaderos actores del problema en Cuba.
Las palabras del actor de distracción se han convertido en la noticia, en su centro, en el corazón del dilema… aunque no lo sea.
A estas alturas nadie puede dudar de que lo dicho por Silvio no ha sido cerebralmente consultado, o sabiamente ‘susurrado’ por alguna voz en algún pasillo del Ministerio de Cultura, o en los salones donde se cuece el pseudo-arte. Alguna palabra desató esos labios. Algún guiño alcanzó al ‘actor’ del momento. Esta serpiente ha soñado demasiado con muchas de ellas para poder desatar su lengua por sí misma, o tener el valor suficiente de levantarse sobre su propia vergüenza.
Hace mucho tiempo este espécimen bífido dejo esa vergüenza en malos versos, y los tendió como una alfombra de alabanzas en alguna oficina del Palacio refrigerado detrás de la estatua del Apóstol.
Y aquí está, sirviéndonos en lo que sí sabe hacer muy bien: distraernos… de lo importante

Sunday, June 15, 2014

Embargo y Dictadura: penúltimas palabras

Se ha escrito mucho, sobre todo en los últimos días, sobre el embargo y no se ha dejado de escribir sobre la dictadura, aunque algunos esquiven con las palabras el término. Agregar algo propio y, a la vez, original, se hace difícil. Aunque la originalidad no es una categoría segura y aconsejable en política.
Se puede ser original para eliminar la vida, como lo hizo Valeriano Weyler en nuestra guerra de independencia de España, y se puede ser original para defenderla, como lo hizo Martí con la palabra y con su ejemplo.
Tratemos, pues, de decir lo propio y olvidemos la originalidad.
Se defiende el embargo, o se le condena. Las coordenadas pueden ser diferentes, pero la esencia es la misma. Entre las dos posiciones no hay nada, ni queda nada: no puede haberlo.
El tiempo, las hipocresías políticas, que en ese terreno es la cosecha común de políticos y partidos, los cambios en las tendencias en el mundo, y también el cansancio y lo que Mario Vargas Llosa ha llamado, con mucho acierto, la “Decadencia de Occidente” – léase el artículo en “El Pais” – ha provocado esta marea eufórica para levantar el embargo a Cuba.
La pregunta esencial sería, en cambio, ¿se “levantará” la dictadura al pueblo de Cuba?
Mi opinión: no lo creo.
Nada cambiará en Cuba: con embargo y sin él mientras se mantenga el mismo régimen de segregación política.
Factores, muchos.
Más de 50 años de práctica totalitaria, y un país que se escapa. Una juventud que no encuentra ningún proyecto social dentro del mismo, complicidades represivas, miedo, asfixia social y cansancio político ha hecho de la pequeña isla “un país destronado y menor”, tomando prestadas las palabras de Vargas Llosa.
Cuba ya no es referencia para nada, o al menos para lo peor.
Y los cubanos no parecen tener deseos de cambiar nada. Es así de sencillo: no nos engañemos. Puede llamarse “oportunismo”, pero esa categoría se la puede colgar a muchos de los que agitan la bandera del embargo en algunos predios, tanto como a los que agitan el anti-embargo.
Muchos salieron de Cuba callados, y no son capaces de reconocer aquel lejano silencio como primer paso de su liberación espiritual. Gritan hoy en las redes, agitan banderas que no levantaron en las plazas. Allí, entre la “reconcentración de Castro”, escribieron “carticas de amor” al régimen. Hoy escriben “carticas de odio” a los mismos personajes.
Entre las dos las fronteras se borran.
Pero seamos concretos. La política del embargo es tema netamente norteamericano. Lo impusieron ellos, y son ellos los únicos que deben decidir. Sí, los únicos.
Todos los demócratas del mundo, los que dicen serlo, los que lo son, o los que con sonrisa neuro-plástica lo suscriben, reclaman a los Estados Unidos, al “país que hasta ahora había asumido el liderazgo del Occidente democrático y liberal” – usurpando otras palabras de Vargas Llosa en el artículo de marras -, que libre por ellos el banderín que otros no han hecho, incluidos nosotros mismos.
Se puede entender esto: es normal que el ser humano busque un modelo de realización personal, social, político. No perfecto, pero perfectible y atractivo. Lo hemos hecho todos, pero no lo hemos practicado.
Cuba vive en la originalidad del país sitiado de Valeriano Weyler, y no precisamente por Estados Unidos, sino por el imperialismo interior de su gubernatura.
¿Será eliminado ese imperialismo con el embargo?
Mi opinión de hoy, en esta coordenada de tiempo de Junio del año 2014, me dice que no… pero puedo equivocarme.
¿Vale la pena, entonces, el embargo para derrocar una dictadura como la cubana?
Mi respuesta es que esa pregunta se la deben responder los americanos y su conciencia. Si, como sugiere la encuesta “America Self_Contained?” de la revista “The American Interest”, la Administración Norteamericana ha decidido jugar el rol de “país destronado y menor” muy posiblemente veremos la caída del embargo, y también la búsqueda desesperada a su desaparición como referencia en el mapa político. Ya lo sugiere la Sra. Clinton en su libro “Hard Choices”.
Punto de reflexión para la próxima presidencia americana.
De otra forma, ese gran país tendrá que encontrar nuevos cauces que encaminen su política exterior para volver a ser referencia, y para crear las condiciones que propicien que “modelos” como el del gobierno de Cuba no subsistan. La forma en que lo haga no corre, precisamente, levantando gratuitamente el embargo, pero esta es mi opinión. Y yo no seré nunca Presidente de los Estados Unidos.
Para los cubanos, los que quieren tener un futuro y un destino en la isla que son, en definitiva, los que deberían ser los protagonistas de este debate, la pregunta no debería ser “embargo o no-embargo”. La disyuntiva esencial que deberían enfrentar es: castrismo vs libertad, totalitarismo vs democracia.
Las respuestas no están en las preguntas, ni tampoco en las manos de otros ciudadanos  en otras latitudes. Están en las calles de La Habana. Los embargos no tumban gobiernos, lo hacen los pueblos, no se olvide esto.
Como ven, no hay nada original en nada de esto. La respuesta ha existido siempre, sólo que nos cansamos de eludirla por muchas razones.
Y esta son mis penúltimas palabras.

Saturday, June 14, 2014

Ana Julia Jatar: Carta Abierta a Joan Manuel Serrat

La economista y escritora Ana Julia Jatar acaba de escribir una “Carta Abierta a Joan Manuel Serrat” que a continuación reproduzco, tomada del periódico “El Nacional” de Venezuela. La carta se explica por sí misma, y yo, quizás tomando el hilo conductor musical que la escritora hace en su carta la quiero titular:
Para la Libertad

Querido Nano: Te escribo en confianza, porque aunque no lo sepas, has estado aquí muy cerquita de mí en los momentos más importantes de mi vida. Tanto es así, que mi única hija, Joanna, de 25 años, me dice que su nombre se debe a una trampa de mi subconsciente. Hoy te escribo, porque después de tantos años de escuchar tu voz a cada momento, este silencio tuyo sobre mi Venezuela querida me aturde.
Joan Manuel: tú le has cantado a la vida en todas sus manifestaciones, desde “Las moscas” – esas “inevitables golosas”– hasta a mi abuelo español que se convirtió en el sudaca de tu “Juan y José”. “Con las alas de tus cartas, José, atravesé todos los cielos de América, contigo ¡amigo!”. Le cantaste a todos los hijos del mundo en “Esos locos bajitos” y a mi repudio por Pinochet en “Algo personal”. Nano, tú has sido mi refugio cuando la libertad se me ha vuelto escurridiza. ¿Dónde estas?
Tus canciones me han marcado la vida desde los setenta. ¿Te acuerdas por ahí por el año 1972, cuando viniste a la Universidad Central de Venezuela? Con tu guitarra y tu camisa blanca, nos hiciste soñar con “Cantares”, “Señora”, “De cartón piedra”, “Poco antes de que den las 10:00”. Como muchos otros, sentada en los escalones del Aula Magna, repleta de juventud y de ansias de libertad –en mi hogar y en mi país– me debatía entre tus mensajes de rebeldía individual y los que nos llegaban de la Nueva Trova Cubana. Yo escogí los tuyos.
Muchas veces he entendido tu sabiduría de “Sinceramente tuyo” donde nos dices “que nunca es triste le verdad, lo que no tiene es remedio”. Pero a veces me niego a que no tenga remedio…
Joan Manuel, muchos años después, mientras escribía mi libro The Cuban Way, fui a escuchar tu concierto en el teatro Karl Marx de La Habana en 1997. ¿Te acuerdas? Fuiste luego de 10 años de ausencia a la isla. Esa noche cantaste “Niño silvestre” :“Hijo del cerro, presagio de mala muerte, niño silvestre que acechando la acera, viene y va”, y si bien para mi sensibilidad venezolana me tocabas el corazón con tu llamado a la justicia social, me sorprendió que no fue así para ese abarrotado teatro con 6.000 jóvenes nacidos bajo el comunismo fidelista.
Para mi sorpresa, no fue tampoco “Disculpe el señor”: “Se nos llenó de pobres el recibidor y no paran de llegar, desde la retaguardia por tierra y por mar”. No, Joan Manuel espero que recuerdes que tus canciones que sonaban a Nueva Trova Cubana no resonaron en La Habana comunista del 97. Pero se produjo un momento mágico cuando tu voz gritó un “Para la libertad”: “Para la libertad sangro, lucho y pervivo”, y se levantó el teatro en pleno a aplaudirte y yo con mi piel de gallina me uní a ese coro inesperado e irreverente. ¿Te acuerdas? Espero que si, pues, como en tus versos de ayer, en la Venezuela de hoy sangramos, luchamos y algunos pervivimos ¡para la libertad!
En ese mismo concierto en La Habana cuando luego de cantar tres canciones fuera de tu repertorio y ya cansado dijiste: “Me voy, ahora sí me voy… porque eso, eso que no se acaba nunca… ¡Eso no lo aguanta nadie!”, y recuerdo que yo te entendí inmediatamente, pero a los 6.000 espectadores, hijos de la dictadura de Fidel, les tomó un minuto reaccionar y fue luego de aquel minuto de incomodo silencio que el teatro entero se levantó nuevamente casi al unísono a aplaudir tu mensaje, un mensaje indirecto pero muy directo a esa dictadura ¡que no se acaba nunca! Por eso quiero que sepas que en la Venezuela de hoy, y por desgracia de Hugo Chávez, tenemos una Constitución que permite la reelección indefinida del presidente… y eso mi querido Nano, eso ¡tampoco lo aguanta nadie!
Te acuerdas de cuando no pudiste ir al Chile de Pinochet porque denunciabas en tu canción “Algo personal” a esos: “Hombres de paja que usan la colonia y el honor para ocultar oscuras intenciones: tienen doble vida, son sicarios del mal, entre esos tipos y yo hay algo personal”. Hoy Venezuela se desgarra porque la mitad de su gente tiene “algo personal” con los “sicarios del mal” que nos gobiernan hoy.
Tú, que has sido capaz de denunciar dictaduras de derecha y de izquierda, ¿dónde andas Joan Manuel? Estamos oprimidos por aquellos que “rodeados de protocolo, comitiva y seguridad, viajan de incógnito en autos blindados a sembrar calumnias, a mentir con naturalidad, a colgar en las escuelas su retrato”. En este momento que te escribo, en Venezuela matan estudiantes porque esos sicarios, tal como sigue tu canción “se arman hasta los dientes en el nombre de la paz” y “juegan con cosas que no tienen repuesto”.
Nano, como al igual que a ti a mí “no me importa lo lejos que esté la meta siempre que me den tiempo para llegar” a pesar de ser economista de formación hace cuatro años decidí grabar un disco:Las notas de mi vida. En él canto varias de tus canciones y entre ellas “Los macarras de la moral”, la cual se la dediqué a mis compatriotas que luchan por la libertad. Desafortunadamente, tus palabras nos van muy bien en estos tiempos de oscurantismo: “Sin prisa pero sin pausa, esos carcamales organizan sus cruzadas contra el hombre libre, más o menos responsables de todos los males, porque piensan por su cuenta, sueñan y lo dicen”. Muchos están padeciendo en mi patria exactamente lo que dices, incluido el líder opositor Leopoldo López, quien se encuentra preso en aislamiento absoluto solo por pensar por su cuenta, soñar y decirlo.
Hoy en Venezuela con cientos de estudiantes heridos, privados de libertad y torturados, tus palabras de “Los macarras” resuenan más que nunca: “Si no fueran tan temibles nos darían risa, si no fueran tan dañinos nos darían lástima. Porque como los fantasmas, sin pausa y sin prisa, no son nada si les quitas la sábana…”.
Joan Manuel, ayúdanos a quitarle la sábana a este régimen, vente a Venezuela a cantarnos sobre libertad que nos haces falta. ¿O es que has decidido condenarnos al ruido ensordecedor de tu silencio?

Tuesday, June 10, 2014

Los olvidados del embargo

No pasa un día que la prensa de Cuba no se socorra de esa palabra, o en su lugar la oposición, los periodistas oficiales y los independientes. Hablan del embargo los políticos del sur de la Florida, o la ex secretaria del Departamento de Estado en su flamante libro de memorias. Hablan los “patriotas del brete”, estos que se pasan los días llenando posts con sus particulares y muy personales cacerías de brujas a sus enemigos ficticios, y reales en Cuba, endilgando adjetivos, hablando de “democracia”… sin practicarla.
Demócratas y totalitarios. Filósofos de café con leche. Artistas, intelectuales de 40 firmas. Humanos y “divinos”, pero todos se olvidan de hacerle la pregunta a quienes verdaderamente corresponde: al pueblo de Cuba.
Permítanme decirlo con total exactitud: a la individualidad que definimos como pueblo de Cuba. No al concepto del que todo el mundo se socorre eufemísticamente.
Esos son los verdaderos olvidados del embargo.
A un oficial del gobierno de Cuba difícilmente le faltará el vaso de leche para su hija, pero a esta pobre vieja que reposa, ¡quién sabe a qué hora!, en una esquina de La Habana Vieja seguro que no le llega.
Es culpa del otro embargo, el del gobierno de Cuba a sus ciudadanos, de eso no queda dudas, pero ni ese gobierno se atreve a hacerle la pregunta y nosotros nos olvidamos que el sujeto fundamental de la libertad de ese país es, precisamente, esta mujer olvidada en el invierno de su edad en esta esquina.
Hablamos del embargo y presuponemos que todos, o la mayoría, una gran mayoría aprueba ese embargo. Pero no preguntamos.
¿Tenemos miedo?
En el otro extremo nos encontramos las sesiones de la ONU donde tantos gobiernos occidentales votan en contra de Estados Unidos cuando, en su política hipócrita y oportunista, la representación del castrismo presenta sus resoluciones sobre el embargo… del gobierno americano.
Nadie se le ha ocurrido preguntarle sobre un referéndum sobre ese embargo a los sujetos activos, a los que olvida el gobierno de Cuba preguntarle por todo: por cada ley que aprueba, cada absurda legislación que, con mansedumbre de cordero, aprueba una Asamblea Nacional que nunca pregunta a nadie.
En este conflicto ya nadie recuerda, además, que el embargo fue impuesto como sanción por haber requisado el gobierno de Fidel Castro las propiedades de los hombres de negocios norteamericanos. Por supuesto, más tarde apareció la sugerente justificación política de la libertad, la democracia con su Acta, pero el nacimiento fue aquel.
Eso también lo ignora, muy posiblemente, esta mujer que envejece tristemente en su esquina en La Habana.
Nadie le ha preguntado su opinión. Nadie conoce cuál sería su respuesta.
Posiblemente no recibe ninguna ayuda de ningún familiar en el exterior. La seguridad social de aquel gobierno, es posible, le otorgue una mísera cantidad de un dinero que no vale ni para una semana de su subsistencia, y aquí la vemos dormida en una esquina.
¿Qué pensamientos albergará antes de quedarse dormida en este muro?
¿Conocerá que existe este embargo que tanto se debate en el mundo sin su conocimiento ni su respuesta?
Nos hemos apropiado de su respuesta: ¡Todos!
No, no se hagan las falsas ilusiones de que ella es ese caso triste perdido en la calurosa tarde soleada de La Habana. Pueblos enteros, pequeños y grandes, de los que nadie se acuerda ni se menciona en ninguna prensa, tienen cubanos como ella, subsistiendo de una libreta de “abastecimiento” que no abastece, de una “seguridad social” que no asegura nada.
Tienen embargadas sus vidas.
Esperando.
Y alguien habla de libertad, democracia y derechos humanos… pero nadie le pregunta su opinión a esta pobre vieja adormecida en esta esquina.
La semilla de la arrogancia intelectual emigró con nosotros aquel día que decidimos abandonar Cuba. Esta aquí. Respondemos por ella. Por esa anciana que duerme.
Lo sabemos todo.
Creemos saberlo.
¿Cuánto más puede esperar un ciudadano cubano por ser considerado como persona, ente activo en una sociedad?
A Raúl Castro no le faltará su desayuno y su pan de calidad, caliente, y un refrigerio a media mañana. Las tres comidas imprescindibles del día.
¿Nos hemos preguntado cómo sobreviven las personas que no tienen ayuda de nadie, ni del gobierno, ni de un hijo o familiar en “la yuma”, ni del trapicheo ni de la “lucha” diaria?
No es el fútil ejercicio filosófico, ni tampoco el rejuego intelectual lo que provoca estas preguntas. Los verdaderos protagonistas de la tragedia en Cuba nunca han sido preguntados por nadie, no han tenido la oportunidad de la respuesta.
¿Hasta cuándo tendrán que esperar?
¿Hasta cuándo estaremos usurpándole su respuesta?

Otros enlaces de interés:

Sunday, June 8, 2014

Opciones Difíciles

La señora Hillary Rodham Clinton presentará el 10 de Junio su libro de confesiones “Hard Choices”, del cual la AP “pudo obtener” algunos advances. Dejemos claro, lo de la AP fue sólo un “Escape de Alcatraz” nada fortuito. Marketing. Publicidad previa a la venta esperada del libro.
La política no ensaya coincidencias, tampoco casualidades.
El libro fue filtrado a la AP para darle publicidad, como también la gira de la  ex Secretaria de Estado por la fábrica de plástico en Denver el 3 de Junio tenía toda la presunción de ser un pre-lanzamiento de sus memorias, a la vez del comienzo de su carrera para alcanzar la presidencia de Estados Unidos.
Pero ese es otro tema.
La señora Clinton hace en sus memorias algunas confesiones importantes y, entre ellas, aborda el tema de Cuba. Según lo que AP revela, la señora Clinton le sugirió al Presidente Obama que levantara el embargo a Cuba. Dice Clinton:
"It wasn't achieving its goals and it was holding back our broader agenda across Latin America. ... I thought we should shift the onus onto the Castros to explain why they remained undemocratic and abusive."  (Traducción: No estaba logrando sus objetivos y estaba frenando una agenda más amplia por nuestra parte en toda América Latina... Pensé que deberíamos trasladar la responsabilidad a los Castro para explicar así por qué se quedaron antidemocráticos y abusivos)
El tema del embargo es centro de los debates en el seno de la presidencia norteamericana, y de los candidatos a la presidencia, cada vez que se acercan las elecciones. La realidad es que, después de más de 50 años, Cuba sigue siendo un gran fracaso en la política norteamericana y por más de una razón.
Primero, nunca lograron agregar a la carroza del embargo al resto de sus socios europeos y Canadá, lo cual ya de por sí condenó la política del embargo al fracaso, y es la verdadera razón de su fracaso sin lugar a dudas.
Y segundo, gracias a lo primero, el embargo no logró estrangular al poder reinante en Cuba y si logró darle una justificación política a las ilusiones de hostilidad Cuba-Estados Unidos en la propaganda castrista. Es la balsa de salvación ideológica del régimen en todo evento internacional, y la tabla de rescate de Cuba para la izquierda oportunista.
Y es aquí donde los políticos norteamericanos, y todos aquellos que justifican el “fracaso del embargo”, se embarcan en el naufragio de ilusiones, también le ocurre a Hillary Clinton:
“The steps that Obama took, including allowing more travel to the island and increasing the amount of money Cuban-Americans can send back to the island, have had a positive effect” (Traducción: Los pasos que Obama tomó, incluyendo el permitir más viajes a la isla y el aumento de la cantidad de dinero que los cubano-americanos pueden enviar, han tenido un efecto positivo)
Yo pregunto una vez más a estos políticos: ¿Dónde están los “efectos positivos” en Cuba?
Son ilusiones, espejismos. En Cuba la libre empresa es el libre “supertimbiriche”, dejémonos de eufemismos. Los posibles “empresarios nativos cubanos” (supertimbiricheros) siguen siendo discriminados frente a los empresarios extranjeros ante la “nueva” ley de inversión que tiene apellido: extranjera.
¿No les dice algo el apellido?
“Extranjera”
Y la memoria le traiciona a Hillary, ¿o es una traición a conveniencia?
¿Se le olvida que Canadá lleva más de 30 años comerciando con Cuba y nada ha logrado del gobierno de la isla? ¿Se olvida que España y la Unión Europea también llevan más de dos decenios de intercambio comercial?
¿Qué han logrado del gobierno en materia de derechos humanos más allá de liberar en ocasiones algún que otro preso de conciencia?
Ah, la memoria de la señora Clinton. He ahí otro tema. Nos dice en su libro “Opciones difíciles”:
“My husband, Bill Clinton, tried to improve relations with Cuba in the 1990s, but the Castro government did not respond to the easing in some sanctions.” (Traducción: Mi esposo, Bill Clinton, trató de mejorar las relaciones con Cuba en los 90, pero el gobierno de Castro no respondió al relajamiento de algunas sanciones).
¿De qué sanciones, señora Clinton?
La foto que encabeza este post es la mejor respuesta a la desmemoria de la más presidenciable de los candidatos demócratas, y se ajusta también a la parte republicana, aquí no queda ningún guanajo con cabeza.
Esa foto recoge el momento en que el Presidente William Jefferson Bill Clinton firmaba la “Ley Helms-Burton”. ¿Hay que tener mejor memoria que esa foto?
¿Se le extravió esa imagen a la señora Clinton en el proceso de escribir sus “memorias”?
Quizás le pasó lo mismo con el caso de Benghazi del cual en el libro al menos, y creo que por esta vez de manera sincera, dice que fue “un error”.
Pero la memoria de los políticos es como sus propias ilusiones. Y con respecto a las ilusiones de los cambios en Cuba creo que la eterna candidata a Presidente de los EEUU debería escribir mejor lo que Balzac escribió en el siglo XIX: “Ilusiones Perdidas”.
Las “Opciones Dificiles” no la tienen los norteamericanos ni mucho menos los candidatos presidenciales, las tenemos nosotros, los cubanos.
Eso está de mas decirlo.

Saturday, June 7, 2014

¿Señales del Fin del Embargo a Cuba?

Tenemos la mala tendencia a leer las noticias fuera de contexto muchas veces, o la mayoría de las veces. Ocasionalmente recordamos algo que hemos leído, algún precedente, pero por lo general no vemos los fenómenos más allá de aquella accidental ojeada sobre un hecho acaecido. Y así mañana, quizás, podamos despertar con la muy probable noticia de que el embargo a Cuba ha terminado.
Nos sorprendería.
Nos sobrecogería la sorpresa.
Nos descubriríamos atrapados por una realidad ya ejecutada.
Pero no es cierto. Las señales han estado ahí, las hemos leído en la prensa, escuchado en la radio en nuestro auto camino al trabajo diario mientras nos tomamos apuradamente un café, o la hemos destellado en el cambio de canal para ver un partido de fútbol de la selección europea.
Han estado desgranándose día a día, escabullidas por el torrente de información, la selectiva y puntual difusión de las noticias que oímos, leemos y vemos en la prensa.
Por ya casi más de un año se han venido enhebrando toda una enmarañada urdidumbre de sucesos que, mañana mismo, pueden derivar en que los más de 50 años de embargo al gobierno de Cuba lleguen a su fin.
He aquí algunos de ellos:
  • Visita de Jay Z y Beyonce Knowles a Cuba en su 5to aniversario de Bodas: no, no se puede tomar a la ligera que la pareja más famosa de la música americana, unida en la más profunda amistad al Presidente de los Estados Unidos, haya seleccionado “al azar” pasar sus días de aniversario en La Habana… cuando visitar Cuba nunca pasará inadvertido para nadie. La pregunta sería: ¿estarían sondeando la opinión americana en visita de cortesía habanera para medir el pulso de las criticas ante un posible cambio de dirección en la política norteamericana hacia Cuba?
  •  La Asociación de Productores de Maíz de Illinois, cuyo presidente es Gary Hudson, le solicitó al Presidente Obama al principio de Mayo de este año, que expandiera las oportunidades de comercio bilateral entre Cuba y Estados Unidos. En el comunicado de la asociación se dice de que el lugar en donde se encuentra Cuba – hablamos de geografía física aquí – la coloca en “una excelente oportunidad para los productos alimenticios y de consumo de Illinois". Condicionamientos geográficos para una política de estado.
  • Varios líderes de iglesias cristianas, evangélicas, morava, el Consejo Nacional de Igle­sias de Estados Unidos, Iglesias Pres­biterianas y otras congregaciones, le urgieron al Presidente Obama a entablar conversaciones in­mediatas y de buena fe con el gobierno de Cuba… precisamente alrededor de los días en que Gary Hudson hacia lo mismo. No se sabe si fue o no coordinada esta acción.
  • Estas dos iniciativas se unirían a lo que ha sido el mayor esfuerzo, y el pronunciamiento más fuerte bipartidista hacia el levantamiento del embargo: la carta de las 40 personalidades de negocios y antiguos miembros del gobierno de los Estados Unidos de ambos partidos, Republicano y Demócrata. En la arriesgada carta, ex miembros del ejecutivo de gobierno de pasados Presidentes le solicita a Obama obviar el Congreso y levantar medidas, e incluso el embargo, con acciones ejecutivas. No es una violación de la ley, pero es más o menos lo mismo.
  • No se puede olvidar tampoco la carta enviada por la Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos, el 19 de Abril del 2012, a la entonces Secretaria de Estado Hillary Clinton. La carta solicitaba el levantamiento del embargo y el restablecimiento inmediato de las relaciones entre los dos países, en el supuesto de que "estará apoyando al pueblo de Cuba, nuestros vecinos a apenas 144 kilómetros de distancia, a lograr más libertad, derechos humanos y libertad religiosa".
  • Una semana antes de esta carta, el senador demócrata Jeff Bingaman afirmaba que Estados Unidos estaba “desfasado” en su política exterior hacia Cuba y que, a su juicio, era hora de restablecer las relaciones diplomáticas con la isla.
  • Por su parte, esta semana que termina la Asociación Estadounidense para el Avance de las Ciencias (AAAS) publica un editorial que firma su presidente Gerald Fink donde urge por una “diplomacia científica”, que el gobierno norteamericano levante las restricciones a los viajes en ambas direcciones a los científicos de ambos países, y recordó que: “Cuba está a apenas 90 millas de EE.UU. y allí viaja más de medio millón de ciudadanos estadounidenses cada año, muchos para visitar a sus familiares".
  • A mediados de Abril un nuevo grupo de cubano-americanos (#CUBANOW) lanza una campaña publicitaria en el metro de Washington con la figura de Yoani Sanchez y Barack Obama pidiendo el levantamiento del embargo. Su director, Ric Herrero, declaró: "Es hora de llevar la discusión sobre la política entre Estados Unidos y Cuba al siglo XXI"
  • Visita a La Habana de Thomas Donohue, Presidente de la Cámara de Comercio de Estados Unidos, quien, desde hace mucho tiempo y en reiteradas ocasiones,  ha solicitado el levantamiento del embargo y también visitado la isla. Curiosamente, y para matizar las “respuestas del gobierno de La Habana”, el discurso de Donohue en el Aula Magna de la Universidad de La Habana, donde fue acompañado por  el ministro cubano de la Inversión Extranjera Rodrigo Malmierca, y donde el flamante Donohue hiciera una “apología del capitalismo” no fue transmitido por la televisión cubana… a pesar de haberlo anunciado.
  • El penúltimo capítulo, porque no será el último, lo está protagonizando la señora Hillary Clinton por estos días con el lanzamiento, el próximo 10 de Junio, de su libro “Hard Choices” donde confiesa que le había solicitado al Presidente Barack Obama, antes de abandonar su oficina del Departamento de Estado, de que levantara el embargo.
Estos son algunos de los “síntomas” de la enfermedad infantil del capitalismo en su relación con el totalitarismo castrista. No voy a sacar conclusiones, a pesar de que pueden derivarse muchas. La respuesta a la pregunta de este post, sin embargo, puede estar en otro hecho ocurrido en estos últimos días: la multa al Banco Francés BNP Paribas con un monto de 10 mil millones de dólares por haber llevado a cabo operaciones con países bajo el embargo impuesto por Washington como Irán, Sudán y Cuba entre 2002 y 2009. En este diferendo hasta el Presidente Francés, Hollande, ha metido mano en el asunto y le ha escrito a Obama una carta.
La respuesta a ese conflicto podría proporcionar alguna luz a cómo se desarrollarán los acontecimientos en el futuro mediato acerca del embargo a Cuba.
Pero las señales están ahí… y no necesariamente tienen que corresponderse, a pesar de todo, con las decisiones del ejecutivo presidencial obamista sobre el Banco Francés.

"Hard Choices" by Hillary Rodham Clinton: Excerpts about Cuba

"Since 1960, the United States had maintained an embargo against the island in hopes of squeezing Castro from power, but it only succeeded in giving him a foil to blame for Cuba's economic woes. My husband, Bill Clinton, tried to improve relations with Cuba in the 1990s, but the Castro government did not respond to the easing in some sanctions. Nonetheless, Obama was determined to continue the effort”
"It wasn't achieving its goals," she writes, "and it was holding back our broader agenda across Latin America. ... I thought we should shift the onus onto the Castros to explain why they remained undemocratic and abusive."
“In the face of a stone wall from the Castro regime, Pres. Obama and I decided to engage directly with the Cuban people.”
"We believed that the best way to bring change to Cuba would be to expose its people to the values, information and material comforts of the outside world”
“The steps that Obama took, including allowing more travel to the island and increasing the amount of money Cuban-Americans can send back to the island, have had a positive effect”
“I spoke out frequently about Gross' imprisonment and was disappointed that the Castros created new problems by arresting him.”
“Cuba has refused to consider Gross' release until the U.S. frees all of the ‘Cuban Five’ spies who have been imprisoned in the United States. The U.S. has rejected Cuba's demands to link the cases.”
“I suspected that some in Cuba are using the Gross case as an opportunity to put the brakes on any possible rapprochement with the United States and the domestic reforms that would require. If so, it is a double tragedy, consigning millions of Cubans to a kind of continued imprisonment as well."

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Tuesday, June 3, 2014

El ojo cerrado a Tiananmen

25 años hacen de la matanza ejecutada por la dirigencia comunista china contra las protestas en Tiananmen. Desde entonces, nada ha cambiado en China con respecto a los derechos humanos, y occidente sigue siendo el mismo: hipócrita y oportunista.
En aquella tragedia, y en las vidas que costaron, tienen también su carga de culpa las democracias occidentales que, con tibieza, o sin ella, “condenaron” los hechos pero no hicieron nada… por la sencilla razón de que China representaba, y aún hoy representa cada día más, un mercado inmenso de 1.5 billones de esclavos, consumidores y maquiladores
China era entonces y cada día lo es más, una maquiladora inmensa de mano de obra barata en manos de un aparato milimétricamente cronometrado para someter, sojuzgar, y si es necesario asesinar a quienes intentara oponerse… como lo demostraron en Tiananmen entonces.
Muchas veces se le carga a la izquierda, y con razón, el manipular los crímenes horrendos de sus míticas leyendas políticas y filosóficas, ocultarlos, renegar de ellos e incluso impugnarlos asquerosamente. Pero la matanza de Tiananmen existió porque occidente, el occidente demócrata que tanto condena los totalitarismos, no supo plantarle cara a la China comunista y cerrarle los mercados, someterla a un cerco total como se lo merecía ante la masacre. En vez de eso, le tendieron la mano para el mercadeo, desmontaron fábricas de Norteamérica para instalarlas en aquel gigante de baratijas.
Y aquí tienen culpa los gobiernos, y también los hombres de negocios de occidente. Los gobiernos porque no impusieron políticas de freno para impedir aquella matanza, o al menos para castigarla. Y también los gobiernos porque no instalaron leyes que prohibieran, sancionaran e impidieran que los comerciantes no hicieran negocios con la trata humana a precios de baratijas, como lo han hecho.
La culpa de los hombres de negocios es la misma en todas partes: no les importa el costo humano del dinero que hacen. Hoy mismo lo vemos. La compañía de Jack Dorsey, Twitter, accedió a  la censura gubernamental del gobierno paquistaní. Lo mismo ocurre con Google y con Facebook en China. Apple fabrica toda su parafernalia en el país que ejecutó la orden de asesinar en Tiananmen. Y allí ha llevado a la muerte a cientos de personas por la inhalación de productos tóxicos empleados en la fabricación de su tecnología de comunicación. Productos tóxicos que no pueden usar en la Norteamérica democrática.
La tecnología de la información esconde una tumba sangrienta en China, pero eso a nadie le interesa. Como tampoco le interesaron los tanques que cruzaron por encima de los cuerpos de los estudiantes de entonces en Tiananmen, para que hoy las grandes corporaciones cruzaran el océano, se instalaran en aquel gigante asiático y explotaran su mano de obra barata.
A nadie le importó entonces, ni le importa ahora.

Las órdenes fueron dadas desde un cómodo despacho en Beijing por un mandarín comunista chino... pero el beneplacito se propagó por occidente.
¿Les enseña esto algo a los cubanos?
Pues sí.
Nos enseña que las reglas del juego son las mismas de entonces.
La carta de iglesias, ex miembros de gobiernos norteamericanos, ex legisladores y negociantes americanos, las voces en contra del embargo y el castigo contra el castrismo tienen un precedente en Tiananmen, 25 años hoy.
Enseña algo más.
En la medida de que crezca el interés de esos negociadores de víctimas en introducir sus manos inescrupulosas en el mercado Cuba; en la medida en que se haga cada vez más claro que pueden instalarse con sus maquiladoras de baratijas, a costos de indios con taparrabos del siglo XVIII en la isla, y con todas las garantías de ningún otro desalojo, los embargos, las políticas de gobierno para promover la democracia y los derechos humanos serán olvidadas… en aras de cualquier cosa como, por ejemplo, “promover la democracia”, la misma que hoy cumple 25 años en China luego de aplastar con tanques los cuerpos de estudiantes, y enterrar en vida a opositores y defensores de los derechos civiles.
Democracia para victimarios discurriendo elegantes discursillos en la ONU.
Totalitarismos para víctimas atropelladas por tanques en Beijing… o en el malecón de La Habana.
Tiananmen no sólo habla de China, también nos habla de Cuba, de la Cuba de hoy y de la que puede ser mañana.