Monday, December 8, 2014

El lenguaje de la conveniencia

Quizás no haya mejor frase que defina, de manera filosófica, pero también de manera “exacta y precisa”, acogiéndome a los “valores éticos” periodísticos que una agencia noticiosa como la BBC pregona como principios de sus miembros activos, al régimen de Castro como aquella definición de Thomas Woodrow Wilson sobre cómo él concebía la política.
Decía Wilson:
“La política no es más que la ciencia de la evolución ordenada de la sociedad a lo largo de las líneas de mayor utilidad y conveniencia para sí mismo.”
La frase de Wilson le viene de perilla a la nueva cara, el rostro maquillado del viejo engendro televisivo cubano, “Mesa Redonda”. Se trata de la periodista de ocasión, hasta que se “exilie” en Miami en uno de esos viajes extraños alrededor del globo que dan estos engendros, Cristina Escobar.
Por estos días han tratado de darle agua al dominó, lavarle la cara al noticiero nacional de televisión y ahora, al parecer, le tocó el turno a la “Mesa Redonda”. Y para seguir la “batalla de ideas”, ahora desde Washington, la “nueva cara” trajo su maquillaje a un “programa de intercambio académico”, léase intercambio de influencias, de profesores y periodistas, sobre periodismo digital y redes sociales en la Universidad Estatal de California en Fullerton, auspiciado por el Centro Maxwell de esa entidad.
Dinero federal, y privado, para defender dictaduras.
Por supuesto, el programa de 10 días en los medios académicos lo acoge el lobby anti embargo, que está haciendo un sobreesfuerzo en los últimos meses, aprovechando la cobertura mediática del “The New York Times” y su “batalla de ideas” Made in Londoño.
Pero, volvamos al agente de conveniencia, es decir, a Cristina Escobar.
La señorita Escobar, en una entrevista a Radio Miami y al sitio procastrista “Cubainformacion”, dijo unas lechugas dignas de ser contrastadas. Dice el nuevo maquillaje:
“Es fundamental la difusión de una información correcta, contextualizada, profunda, sobre lo que está sucediendo en Cuba. La información sobre Cuba tiende a ser muy politizada, muy estereotipada, por tanto muy incierta e inexacta”
Primero habría que preguntarle al espejo, porque ya sabemos que los maquillajes no hablan sin consultar con el “espejo mágico”, ¿por qué entonces no difunden también “toda” la información correcta en Cuba, y profunda, sin estereotipos?
Pero esto ya se sabe, es sólo una retórica de mi parte. La “Mesa Redonda” no va a invitar en Cuba a todas las partes del conflicto en el país, va a tildar a opositores y disidentes de “mercenarios” sin dejarlos hablar, y que tengan la oportunidad de responderle en igualdad de condiciones, y la información  no se va a contrastar de ningún modo.
Nunca se ha hecho.
De otra parte, y es aquí donde el lenguaje de conveniencia, al parecer, es el resultado de esta “agua al dómino” en el programa (des)informativo de la televisión cubana, ¿desde cuándo los dueños de ese país, Cuba, ya saben, el “espejo mágico” del que hablaba, desde cuando la vida social de ese país ha estado despolitizada?
¿Cuándo ha ocurrido eso?
¿En qué momento idílico de aquella “revolución” se desterraron las “batallas de ideas”?
¿O es que esta maquilladora surgió de un trasplante extrauterino socialista y no se ha enterado que ese programa, esa “Mesa Redonda” de donde dice ser su “nueva cara”, surgió de uno de aquellos engendros “extra uretrinos” de un individuo que “batalla con moringa” en algún “punto cero” de la geografía cubana?
Lo menos que merece como respuesta este “nuevo maquillaje” es el apelativo de desvergonzado, mentiroso e hipócrita. Y, además, venirlo a refreír en un medio del exilio cubano.
56 años hablando de política, sembrando política y dividiendo la familia cubana gracias a la política, y reprimiendo la disensión por motivos políticos para que, una simple maquilladora televisiva extrauterina, nos venga a hablar de despolitizar la política a los cubanos que se fueron de Cuba, precisamente, porque los expulsó aquella política.
No es un trabalenguas, lo que sí es sencillamente una desvergüenza por parte de estos agentes de conveniencia.
Y ya que hablamos de intercambios académicos de periodistas y profesores por instituciones universitarias, ¿qué pasaría si alguna institución “independiente ”en Cuba – de existirla, que no es el caso – invitara a la señora Ninoska Pérez Castellón, a Carlos Alberto Montaner y Bob Menéndez para hablar de políticas informativas, embargo a una dictadura y restitución de poderes democráticos y propiedades robadas al pueblo de Cuba y sus exiliados?
Los programas de intercambios tienen que ser en igualdad de condiciones, en las dos vías, y no en la vía de la conveniencia del castrismo.
¿Cuándo será ese momento en que las instituciones oficiales norteamericanas responderán a estos temas, y pondrán cara al trato discriminatorio que el pueblo de Cuba tiene que sufrir de estos desvergonzados agentes de conveniencia del régimen, que acuden a Washington a hablar en contra de sus políticas, y no permiten viajar a La Habana a los que queremos hablar en contra de las políticas de aquella dictadura?
Un último detalle a la maquilladora de ocasión de aquella mesa de televisión, además de cambiarle la escenografía, el carmín a sus labios y el retoque peluquero a su pelo, pregúntese cuántos cubanos sintonizan su programa, y si les importa.
No conozco a ninguno.

1 comments:

Simon-Jose said...

Un saludo cubanísimo, mi apreciado amigo.
Como otras veces, llevo el link para el Blog de Los 4 Gatos.
http://los4gatos.wordpress.com

Un abrazo,
Simón José.