Sunday, November 16, 2014

¿Reajuste a la Ley de Ajuste?

Me han estado llegando una inusual cantidad de correos electrónicos desde los Estados Unidos refiriéndose a la posibilidad de cambios, o reajustes, a la "Ley de Ajuste cubano". Específicamente, en lo referido a los viajes a Cuba de los recién acogidos a dicha ley.
Todos, o casi todos los correos, mencionan legisladores federales, pero sin referirse a nombres ni develar identidades. De acuerdo a esas fuentes anónimas, de las cuales no confió – nunca he confiado en fuentes anónimas, para decirlo definitivamente –, se está haciendo un cambio minucioso en dicha ley que entrará en vigor el próximo 1ro de Enero del 2015.
Las fuentes afirman que los cambios no favorecerán a los que al año y un día se acojan a la misma para aplicar por una residencia permanente, afirmando que todo aquel que se haya favorecido y después de haber sido permitida su entrada, después de haber obtenido dicha residencia, regrese a Cuba por las razones que sean serán despojados de sus privilegios.
Según las mismas fuentes, el gobierno norteamericano destinará un presupuesto para cuando sean detectados los infractores por violar el estatus de asilado político, sean puestos inmediatamente a disposición de los agentes de inmigración para su posterior deportación.
Las fuentes claman que se ha tomado esta medida extrema por la enorme cantidad de quejas recibidas en los últimos diez años por parte de la comunidad latina, incluyendo a los exiliados políticos cubanos.
Hasta aquí la información según “fuentes legislativas anónimas”.
Antes de continuar con unos pocos comentarios quisiera volver a repetir que esto es lo que clama casi todos los correos que he recibido hasta ahora, y según fuentes anónimas.
¿Será verdad?
Y si lo es, ¿hasta dónde se extiende aquí la verdad?
La Ley de Ajuste cubano no legisla sólo cómo se otorga la residencia, y ya con anterioridad ha tenido reajustes, sobre todo a cuanto se refiere a “pies secos y pies mojados”. Es decir, a los que tocan suelo americano que sí pueden acogerse a sus beneficios, y a los que son interceptados en alta mar.
Sí es cierto que la comunidad latina, exceptuando la de origen cubano, ha protestado y siempre se ha quejado de esta legislación, que es un privilegio del exilio cubano. Pero hoy ese exilio es exiguo, aunque muchos siguen acogiéndose a las “cualidades de exiliado”, para después retornar por avión a visitar La Habana, y toda la extensión castrista de la isla.
El espíritu del “chisme político” que estos correos demuestran es una verdad que muchos conocemos. Esa ley ya no cumple ningún cometido, y en mi opinión debe ser abolida.
Totalmente abolida.
Los emigrados cubanos deben tener los mismos privilegios que el resto de los emigrados latinos, las mismas condiciones y requisitos, lo cual no significa desamparar al verdadero refugiado. Pero, desgraciadamente, lo que ha ocurrido es el relajo cubano. Los escapados se han acogido a la ley como tabla de salvación para reclamar privilegios que deberían ser exclusivos de los verdaderos perseguidos políticos, que nunca han regresado ni han podido regresar a Cuba.
El relajo ha hecho su zafra, además, para introducir la emigración castrista en los círculos de poder de los Estados Unidos, en los centros académicos, en lugares donde el castrismo puede influenciar la conducción de la política americana. Y para introducir los espías, y los elementos de influencia entre la misma comunidad cubanoamericana.
También para llenarlos de oportunistas, que ni son refugiados, mucho menos perseguidos ni han tirado un chícharo de opinión contra el poder en Cuba.
Sencillamente, es hora de que se acabe esa ley que, además, no cumple el cometido de promover ninguna democracia, ni libertad ni nada en el seno de la sociedad cubana, y que origina esencialmente el espíritu escapista de los estamentos jóvenes en ese país.
El régimen cubano, además, la utiliza para culparla de las muertes y ocultar en ella las verdaderas causas de la huida de su juventud hacia los Estados Unidos. Es, para colmo, una ley que debilita el embargo inyectando esta sangría oportunista que no acabada de recoger sus documentos de residencia está preparando sus maletas para el viaje de regreso turístico a la isla.
Curiosamente, a la par de haber estado rechazando los editoriales del “The New York Times”, la administración Obama ha dicho que introducirá cambios a su política hacia Cuba, que no incluye ningún derrocamiento del embargo ni el intercambio de los espías.
¿Cuáles serán esos cambios?
¿Será este reajuste uno de ellos?
No lo sé. No creo que lo haga, pero puede suceder.
El actual presidente ya está solo. Se ha acabado la administración, y hoy navega contra la misma corriente de su partido que se separa de su Presidente con vistas a las futuras elecciones. Si agregáramos la victoria republicana reciente podemos decir categóricamente que Obama está en una encrucijada política en lo que respecta a Cuba.
O legislan cambios, como lo pide el NYT, o sencillamente los ignora. Si los hace será recordado, para bien o para mal, en dependencia de cuáles sean esos. Si no los hace no habrá hecho mucho para añadir a su resumé de presidente.
De todas formas, si la elección de cambios fuera hacerlos en esta ley, y de esta forma como sugieren los correos que he recibido, sería una buena oportunidad para la administración del olvido Obama tener algo que agregar a su expediente sobre Cuba.
Para mí la opción sería derogar esa ley. Y punto. Pero yo no soy presidente, y mucho menos puedo influir en la administración Obama. Y confieso, además, que mi posición sobre esta ley no es muy popular.
Mientras tanto, sólo queda esta suerte de correos especulativos sobre palabras, rumores y extrañas fuentes anónimas.
Cuidado con darle demasiado crédito. No los tiene.
Es mi opinión.

2 comments:

Simon-Jose said...

De acuerdo 100% con tu posición y tu criterio.
Algo a tener en cuenta:
La Ley de Ajuste Cubano, como su nombre lo indica... ES UNA LEY.
Debe ser modificada o derogada por el Congreso.
El Presidente solo tiene la posibilidad de "darle vueltas" como ha hecho hasta ahora con otras cosas.
De todos modos, estimo que algo hará el Congreso ante la descarada manipulación que de esa ley ha hecho y está haciendo, en su propio provecho, el régimen castrista.

Un fuerte abrazo,
Simón José.

Juan Martin Lorenzo said...

Simon:

Por supuesto, es una Ley, y no creo sea derogada, puede que en algun momento sea reajustada, pero tengo mis dudas que este sea ese momento.

Un saludo