Saturday, October 11, 2014

Esperar las calendas cubanas

Recientemente un artículo del ¿periodista? del diario en jefe “Granma”, Oscar Sánchez Serra, quien es además el subdirector de la publicación, culpó a las leyes de los Estados Unidos por las deserciones masivas de jugadores.
El fullero en cuestión llega a preguntarse:
“¿Por qué ninguno de los 30 equipos de las Ligas Mayores de Béisbol de Estados Unidos (MLB, por sus siglas en inglés) se ha interesado en peloteros cubanos a partir de la política de contratación de estos para cualquier béisbol? ¿Por qué no se han acercado a la Federación Cubana para tal propósito en vez de ponerlos en manos del delito internacional de tráfico de personas?”
Y, como ya era de esperarse, se cuestiona todo esto apuntando al embargo como impedimento para la contratación directa de jugadores cubanos.
Hasta la lluvia es consecuencia de este embargo, ¿serán capaces de culpar a Dios algún día? Si fuera norteamericano, tal vez.
Por supuesto, el llanto mediático del señor Sánchez Serra tiene que ver con la escapada constante de los mejores peloteros de Cuba. Se olvida, sin embargo, de apuntar en su escrito las migajas que recibirían los deportistas nacionales si alguna de esas ligas de beisbol de los Estados Unidos, a las que tanto acusa, los contratasen, guardándose el gobierno raulista la tajada mayor de la fruta.
¿Ejemplos?
Los médicos en Brasil o Portugal, o Venezuela, dondequiera que existan los profesionales cubanos en el exterior, vía contratación feudal con el gobierno de Raúl Castro. Sin embargo, este subdirector se olvida de mencionar, por ejemplo, el caso de los voleibolistas cubanos.
Me pregunto, ¿por qué?
¿Será porque no se escapan para los Estados Unidos y sí para Italia, Corea del Sur y Turquía, países que no tienen ninguna ley de embargo contra Cuba?
El voleibol femenino cubano fue una potencia a temer entre 1992 y el 2000, donde ganaron tres veces la medalla de oro olímpico, y campeonatos mundiales por doquier. Las “Morenas del Caribe” – como se les llamaba a aquellas magnificas atletas – impusieron su sello y su ritmo caribeño en los grandes salones del voleibol mundial gracias, en primer lugar, a su entrenador Eugenio George.
Dato curioso, no hace mucho el gran Eugenio falleció y ni Fidel Castro ni su hermano en el poder emitieron una pequeña y simple nota oficial de recordación por su fallecimiento. Ni flores. ¿Por qué el olvido?
La memoria, o la desmemoria, es la característica fundamental de los emperadores romanos, de los más crueles como Calígula. Al parecer también de los dictadores. Consanguineidad espiritual e ideológica, adivino.
Pero siguiendo con el caso del voleibol. La Federación Nacional de este deporte considera desertores, oficialmente, a alrededor de 50 grandes jugadores que se encuentran activos en ligas como las de Italia, Rusia y Turquía. Lo mismo sucede con el boxeo y también el mismo beisbol, a pesar de las baladronadas del señor Sánchez Serra.
La pescadilla de este subdirector de marras vino muy cerca del período de sesiones de la Asamblea General de la ONU donde cada año, después de la caída de la Unión Soviética, el régimen de Castro presenta su escudilla de llanto sobre el embargo norteamericano.
Muy a propósito, ¿verdad?
Nada tiene que ver el deporte en la pescadilla de Sánchez Serra, la pelota. Política en estado puro. Politiquería barata, para decirlo con propiedad. Los observadores internacionales más serios cuestionan todos la política rígida de las autoridades cubanas con respecto a sus deportistas, que están bajo el control más estricto y firme del gobierno de Raúl Castro.
Jugadores como Osmany Juantorena ha ganado 4 Copas Mundiales con el club italiano de Trentino, pero las autoridades raulistas lo excluyen de la liga nacional. Lo mismo sucede con Robertlandy Simón, ahora en la liga de Corea del Sur, Wilfredo León con el club “Zenit Kazan” en Rusia y Raidel Hierrezuelo con “Halkank Ankara” en Turquía.
Estrellas del voleibol femenino como Rosir Calderón, Nancy Castillo y Yanelis Santos son figuras claves en los clubes rusos “Dinamo Krasnodar”, “Omichka Omsk” y el “Club Leningradka” de San Petersburgo, respectivamente.
Desertores todos, según los jefes de Sánchez Serra. ¿Por qué no les pregunta a ellos?
Algunos expertos y oficiales de rango menor en el deporte cubano se han quejado a la Federación Nacional, y con razón, al ver que sus estrellas se marchan ante la inflexibilidad de las autoridades de alto rango, y especialmente la ranciedad del Club Castro de poder.
Recientemente, por citar sólo un ejemplo, el conocido comentador cubano de voleibol Nelson Páez expresó públicamente que las autoridades nacionales tienen que explicar por qué no se utilizan los mejores voleibolistas cubanos, dondequiera que estén.
Por supuesto, todos sabemos por qué. Y también lo sabe Nelson Páez, no creo sea tonto. Pero la pregunta del comentarista representa no sólo el sentir suyo, sino también la abrumadora opinión de la afición cubana nacional que está empujando, inevitablemente, a “reformas” raulistas. Lo que demuestra que las mal llamadas “reformas” ocurren sólo porque no les queda más remedio al gobierno que ejecutarlas, y no por una decisión y voluntad política propias.
A nivel ministerial, a pesar de que han hablado y hablado y hablado… hasta el cansancio, de que van a permitir a los ex desertores participar, nada ha cambiado. Me imagino miran “para arriba” esperando la señal del cielo.
¿De quién?
Ustedes saben.
A propósito de todo esto, Raúl Castro anunció a bombo y platillo el aumento del salario de los voleibolistas. Vamos, unos pocos pesitos más. Una miseria que no alcanza ni el fondo de la alcancía que cualquiera de estos grandes jugadores puede llenar en cualquier lugar del mundo.
Sólo unos pocos meses atrás las autoridades cubanas permitieron la exportación temporal de peloteros cubanos a clubes de México y Japón, pero el número es irrisorio y, para que no quedara dudas de la verdadera política oficial, 6 jugadores fueron expulsados del team nacional después de haber sido acusados de seguir el ejemplo de Yasiel Puig, quien abandonó Cuba en el 2012 y ahora es una estrella de los Dodgers en Estados Unidos.
Por supuesto, a nada de esto responde el señor Sánchez Serra en su escrito de marras.
Mi personal consejo para el subdirector del diario en jefe es que se ajuste el cinturón lo mas rápido que pueda, se llene un poco de valor entre las piernas y comience a hablar un poco de la verdad, y dejar de darle vueltas a la noria de manipulaciones de ese panfleto de publicidad ideológica del que es subdirector, para que no le suceda lo que anunciaba Cicerón:
“Aunque digan la verdad, los mentirosos no son creídos”
Personalmente, pienso que tendremos que esperar las calendas cubanas para que eso suceda, porque ni las griegas funcionarán con el tipo.

4 comments:

Anonymous said...

Soy Maria, siempre encontramos excelencia en sus articulos. Gracias!

Anonymous said...

Fue una verdadera indelicadeza no enviarle la notita o' un ramo de flores a la familia de Eugenio Jorge con motivo de su fallecimiento {EPD}, a quien tanta gloria le diera a los cubanos y a ellos mismos, a los Castro's, que bien que se ensenoreaban con los triunfos del equipo de Volieibol.

Anonymous said...

NO EXISTE SER MAS MENTIROSO,MANIPULADOR E INMORAL QUE LOS COMUNISTA

Mario Riva said...

Hay que saber ler entre líneas:
El tal Serra lo que estaba insinuando era, nada menos, que Las Grandes Ligas contraten a los peloteros cubanos, INDER mediante.
De ahí la "aparente" contradiición en su artículo, en el cual dice que ningún cubano juega en Grandes Ligas y algunos párrafos después dice todo lo contrario.
Este seudo-periodista no puede ser más marioneta del régimen.