Thursday, September 4, 2014

Presidente de la Mayor Compañía Tecnológica

No sé qué es peor, si pasar por la historia de un gran país como el más odiado o repudiado, siendo su presidente, o pasar por esa misma historia sin ser recordado, o recordado por la mayor cantidad de motivos para ser olvidado.

No, no me refiero a Fidel Castro, este nunca fue presidente, sino dictador.
Hablo de Barack Obama, que sí es presidente, aunque cada vez pienso en él mas como el directivo general de una Compañía Tecnológica, la mayor del mundo, o como director de estudios de Hollywood, o quizás de música. No sé, aún tengo que decidirme.
¿Qué me hará recordarlo?
Esa es la pregunta esencial de todo mi dilema.
Terminará su presidencia en el 2016 y, tal vez, nos tropezaremos con Hillary Clinton. Quizás entonces tengamos más suerte para recordar. ¿O no?
Bueno, acabó con la historia de Bin Laden, pero eso lo empezó George Bush. Digamos que salió de Irak, para tener que volver a entrar después de todas estas decapitaciones barbáricas. ¡Ah!, no se me puede olvidar, le dieron un Premio Nobel por hacer… nada.
Ser negro y presidente. No había estado ni dos días entonces.
No se me malinterprete, no soy racista. Pero esencialmente a Obama se le dio el Nobel porque el pueblo norteamericano escogió a un presidente negro, el primero en su historia. Entonces, no fue Obama el elegido, fue su pueblo.
¿Por qué entonces no se escogió a una institución pública, no gubernamental, para otorgárselo?
Pero a lo que vamos. Este señor pasará, sin pasar, por la historia de las presidenciales americanas, por haber invitado a la mayor cantidad de celebridades del mundo de la música y del cine a la Casa Blanca. Por ser el ‘presidente’ que más se toma ‘selfies’ haciendo el tonto en celebraciones públicas, como en las honras fúnebres de Nelson Mandela en Suráfrica. Por estar todo el tiempo con su teléfono inteligente “dedeándolo” constantemente. Un teléfono hecho a su medida, a la medida del Presidente de la Compañía más grande de Tecnología del Mundo: los Estados Unidos.
Nada más.
No sabe lidiar con conflictos. Tartamudea con Putin. Coquetea con Raúl Castro. Se rasca la oreja izquierda con Hamas, palestinos y Jerusalén. Ucrania le duele el oído, no sabe rascárselo.
Decían que George W. Bush era disléxico. Pues, ¡no! Obama lo es.
Ahora mismo no sabe qué hacer con ISIS. Para desgracia del mundo libre, la mayor democracia del planeta, o la que así era hasta que este perezoso agarró su timón, está desorientada con respecto al levante del terrorismo fundamentalista. No tiene una política definida, no sabe hacerla y no tiene el más mínimo norte de cómo estructurarla.
Es una tragedia de catastróficas consecuencias, porque todo el planeta, amigos y enemigos, demócratas y dictadores, ciudadanos y políticos, líderes y bazofias totalitarias, miran hacia los Estados Unidos y enroscan sus políticas.
Pero los Estados Unidos, o mejor dicho, este alfeñique de presidente, no sabe hacerlo.
¡Que Dios nos ampare!

0 comments: