Saturday, September 27, 2014

Las fragancias del posCastrismo

Nos “estrenamos” al inicio de la semana con las fragancias revolucionarias “Hugo y Ernesto” que, como buenos productos del mercadeo socialista cubano, ha degenerado en segundas partes: el “tronado” anuncio de medidas contra los que la crearon y promovieron, gracias a una vez más las buenas pretensiones de la agencia de prensa AP, en el marco de un concurrido congreso de LabioFam.
Pero resulta de que, en el medio de las “amaderadas” y fruti-olorosas fragancias, se encuentra un sobrino de los dos largometrajes totalitarios de Cuba: José Antonio Fraga Castro.
No se comprende, y no está claro aún, cómo es posible que el directivo de un Centro de Investigación como LabioFam, en medio de un concurrido Congreso con la asistencia de personalidades de alrededor de 21 países, y ante la prensa internacional, especialmente con declaraciones a la AP, se haya atrevido a anunciar las “marcas registradas” elaboradas en colaboración con una firma comercial francesa.
Mucho menos se comprende que todo esto suceda y “nadie” lo haya conocido de antemano.
En un país donde las casualidades nunca han existido, todo se prevé y planifica con tiempo, cada escalón de la escalera de mando mira hacia arriba y pregunta, y no se abre la boca sin que alguien susurre al oído desde el próximo escalón, no se explica, repito, que esto suceda, la “bolita de nieve” crezca en tamaño y nos “despertemos” el fin de semana con esta secuela del filme original.
Las “casualidades” en Cuba son verdes… y se las comió el chivo.
Algunas conjeturas, por lo tanto, se imponen.
O el tal José Antonio Fraga Castro es un ingenuo con el idiota de turno de guardia, lo cual dudo y cuestiono totalmente. Nadie se sienta en el banquillo directivo de un centro de “ojo privilegiado” como esta institución, que constituía uno de los eslabones del “Polo Científico del Oeste”, atendidos en tiempos del Decrépito en Jefe personalmente, o por su “equipo de guatacas de apoyo”, siendo un simple “huele-fragancias”. Fraga Castro puede no sea una “lumbrera” biotecnológica, y esté en el asiento gracias a sus conexiones de apellidos, pero la parada para la guagua del idiota está muy lejos de su casa.
Y mucho menos es un tonto.
Otra conjetura más coherente sería que, previendo y preparándose para su carrera poscastrista, se haya lanzado a ganarse su personal futura fuente de ingresos con las aromáticas fragancias ideológicas de estos dos perfumes “revolucionarios”.
Si es así no es tan bobo ni ingenuo como la primera suposición podría suponerlo. No dejo de ver esa alineación de estrellas del firmamento hollywoodense haciendo la reservación apropiada de las notas frutiolorosas de Hugo, a su paso por el Festival de Cine de La Habana posCastrista.
¿No es así, Sean Penn?
O la amanerada, perdón, “amaderada” estela de fragancia en la alfombra roja de Hollywood al paso de Ford Coppola en el próximo Oscar.
La izquierda caviar, tan de moda en estas épocas revueltas, sería un mercado seguro, de buenos bolsillos capitalistas, como para arriesgar incluso el apellido, el puesto directivo y hasta el miedo encajonado entre las piernas por la tormenta tropical totalitaria de jefecitos segundos.
Desatada ya la tormenta, por cierto.
Otra tercera opción está en las familias de las dos “esencias perfumadas”. Podrían estar garantizando aquí también la tajada futura en el cake cubano, repartiéndose ya en La Habana. No en balde son las recientes emanaciones, ¡perdón!, declaraciones de Alex Castro, hijo del decrépito en jefe, de que “la dinastía familiar no estará siempre en el poder”.
Si no estuviera en el poder, ¿cómo se garantizaría su futuro?
A buen entendedor con pocas palabras, ¿no es cierto?
Por cierto, este Alex Castro será muy fotógrafo e hijo de Fidel Castro, pero de seguro que no visita mucho el diccionario ni conoce el alcance de la palabra “dinastía”.
¿Guanajo el tipo, entretenido o tocándose los botones? ¿O las tres cosas?
Sea cual sea la verdad – nunca la sabremos del todo –, la notita del Consejo de Ministros “huele” mas a cortina de humo ante algo que ha trascendido demasiado el escándalo, que a verdadera ira “revolucionaria” del gobierno raulista. No hablo del pueblo, ese nunca ha significado nada para ese gobierno. Tampoco debería menospreciarse que el “dueño de los papelitos” en Cuba, el verdadero, se haya enterado en el Punto Cero y haya reventado en ira. Y en consecuencia haya aplicado aquello que dijo el muy conocido filósofo canadiense Herbert Marshall McLuhan:
En el momento que encuentras la llave del éxito siempre hay alguien que cambia la cerradura

1 comments:

Lazaro Gonzalez said...

la creacion de estos perfumes no fue un libretazo como ahora se quiere hacer ver en la nota del consejo de ministros que publica granma, pues el director-cacique de labiofam es el dr. jose antonio fraga castro, sobrino del moringuero en jefe y del general de despachos en funciones de presidente; que como miembro del clan conoce perfectamente las reglas internas del negocio castrista. el proyecto de investigacion y de negocios desarrollado conjuntamente con la firma comercial francesa Robertet durante mas de ano y medio y en el que estuvieron involucrados investigadores importantes de labiofam, tuvo que haber contado ademas con la entusiasta autorizacion de las familias de los prestigiosos difuntos. el asunto no esta en el truene de los participantes kubiches del proyecto que no debe salpicar a fraga castro, sino en por que se echaron ahora para atras.