Thursday, September 25, 2014

La Mosca y la Mariposa

Leyendo las palabras de Fidel Castro sobre la intervención de Maduro me asalta al pensamiento las diferencias esenciales entre la mosca y la mariposa. No precisamente porque Maduro sea una mariposa, todo lo contrario.
Y tampoco porque Fidel Castro sea ese coloreado y maravilloso insecto. Su contrario sería lo correcto.
Algunos, sin embargo, han tratado de colorear la fétida mosca, transformar el zumbido del detestable díptero en silencio y convertir su larva hasta pretender metamorfosearla en la crisálida de la elegante mariposa. No lo han logrado con total éxito, pero no han quedado en el intento.
Retornando a nuestros insectos. ¿Cuál es la diferencia entre los dos?
La mariposa es este ser alado que nos anuncia la primavera. Adorna con sus colores el comienzo de la temporada de verano. Anuncia las flores, las poliniza y ayuda, con su silenciosa labor, a que tengamos frutos en los arboles, y niños que no cesen de cazarlas para investigar sus colores.
Silencio y belleza. Un poema alado, diurno y nocturno, porque la gran mayoría de sus especies “despiertan” de noche. No existen en todos los ecosistemas, y no acompañan al hombre en su vida. Viven en su belleza por un día.
Las moscas, en cambio, y a nuestro pesar, nos persiguen y viven en todos los ecosistema de este mundo descabezado nuestro. En la mitología y la literatura frecuentemente se las describen como agentes de la muerte. Y prefieren hacer de los desechos, humanos y animales, su perfecto y natural hábitat.
A diferencia de la colorida mariposa, silenciosa y útil, la mosca sólo molesta. Zumba en los momentos que no queremos oírla. Contamina todo lo que toca con esos miles de pelillos fétidos que arrastran el producto resultante de todas las excrecencias humanas y bestiales, la mierda.
Aparecen en los momentos más inoportunos, eterna oportunista de humanos en este planeta. En cualquier hábitat, en cualquier ecosistema, bajo cualquier circunstancia de nuestra vida, ahí están.
Molestando.
¿Le recuerda a alguien?
Pues a mí sí. A Fidel Castro.
Presencia en descomposición en cualquier ecosistema y hábitat. Oportunista innato e ignaro, a estas alturas. Punto cero en sistema retro-larvario físico. Esparcido como las moscas en el mundo virtual cada vez que le zumban las alas.
¿Lo dudan?
Aquí lo tenemos. Zumbando por Maduro. Muy a propósito para convertirlo en Podrido. ¿No les parece?
El hábito hace al monje. Como las moscas este díptero todo lo que ha tocado, en su encierro larvario de adulto sin alas, lo ha despedazado, consumido, depredado, corrompido y convertido en fétida materia improductiva.
Una sociedad parásita. Un hombre nuevo parásito. Un pensamiento oportunista cambiario. Una larva de mosca transfigurada por algunos en crisálida de mariposa… para alcanzar bolsillos financieros ajenos.
¿No es así, Maduro?
Y es de esta forma que hoy estira esa patita velluda en función díptera para corromper, con su mercadeo negativo, en el casi vacío auditorio de las Naciones des-Unidas para que recuerden al Maduro. Por supuesto el Maduro-en-post-de-Podrido no hubiera podido alcanzar un espacio en los titulares de los órganos de prensa sin el molesto insecto.
Ya Chávez está muerto, y en la memoria de las moscas. Y ante esa memoria le dedica el señor de todas ellas su preciado don de la palabra. Mercadotecnia negativa, sí, pero comercio de influencias al fin, Maduro terminará por ser recordado, cuando merecía ser lo que fue: olvidado.
Es lo que ha cultivado esta mosca desde siempre. Centro de atención del zumbido mundial. Que se hable de ella. Que moleste. Que genere rabia y maldiciones temporales. En algún otro momento volverá a zumbar.
Después de todo, las mariposas sólo duran un mísero día, con sus colores hermosos y su silencio. En cambio ese díptero molesto dura 15 o 25 veces más que aquel de color, aquel que nos anuncia el estreno de la primavera.
Y algo más. Estos molestos y excretorios insectos, según algunos “científicos” de dípteros (en este mundo hay de todo, no lo duden), logran escapar “gracias” a que cuentan con un muy “sofisticado” sistema de defensa que los hace anticiparse a los movimientos de su atacante, y responder con movimientos muy rápido… para eludir el apropiado manotazo.
¿Lo sabrá la Casa Blanca?

0 comments: