Sunday, August 24, 2014

Tres claves para comprender a AP

Las comidas rusas tienen un recuerdo a una olvidada novia, el borscht suculento precedente que recuerda el pre acto amoroso de la cita, el encanto del sabor ritual del sexo o el recato del beso que precede a la caída del telón, al final de la jornada.
Me recuerda un nombre, pero no lo he de decir. En cambio, la colorida sopa estremece una duda en mis recuerdos, los cercanos.
Recorro la culinaria noticia y me tropiezo con AP, la fuente de la rojiza noticia, y entonces USAID, Mariela Castro, y ahora los guisados ucranianos de la época soviética saltan del plato a mis reflexiones. Todo muy a propósito para vender un guisado neo cubano en la neo lengua neo reformista raulista.
Desde hace algún tiempo la curiosidad sobre la elección de los temas cubanos de la AP me hace tensar tres teorías. Aquí están.
Son como el plato de sopa roja en ese restaurante pro-soviético: usted escoge el sabor, le añade más crema ácida o sólo una pequeña cucharada blanca de adorno.
Primera: La crisis del bolsillo de la AP
En el 2010 la conocida agencia reportó una caída de las ganancias de 8.8 millones, y entonces dijo que hubiera reportado una pérdida de 4.4 millones de dólares si no se hubiera desasido del servicio de noticias en idioma alemán.
En el 2011 la pérdida fue peor, de 14.7 millones, y esto a pesar de medidas tomadas para cortar gastos y ayudar a sus sucursales y periódicos a enfrentar su crisis. Al final, en el comienzo del 2012, la “libertaria” agencia reportó una pérdida de 193.3 millones de dólares.
Es importante conocer esto. Alguien alguna vez dijo “sigue el caminito del dinero y encontrarás las causas verdaderas de cualquier conflicto”. Pues, la primera clave seria precisamente la necesidad de buscar nuevos mercados, o abrir nuevos frentes para convertirse en referencia del asunto.
Cuba entonces viene como anillo al dedo. Desempolva viejos presupuestos de una agencia gubernamental norteamericana (USAID), públicos pero no publicitados, lo cual es de muy distinta coloratura. Tocar el “tema Cuba” en un mercado donde la demanda sobrepasa la oferta es negocio redondo: enseguida sirve de campana de resonancia en el mundo de los canales de noticias.
Desde cierto punto de vista, las informaciones que salen de Cuba son como las que salen de Corea del Norte: pasto para la jugosa compilación de conjeturas.
Explosión informativa… o suerte de ella.
Hay un elemento adicional en este bolsillo neoyorquino. La AP ha enfrentado históricamente reclamos de sesgo político en los Estados Unidos. En una época, incluso, se le acusó de anti judaísmo por prestarse a colaborar con Arafat en su estancia contra los el estado de Israel. En ese mismo sesgo ha publicado fotos manipuladas, noticias con fuentes controvertidas y sesgadas en contra de políticos conservadores. Ha sido, incluso, acusada de publicitar propaganda antiamericana.
Típica agencia “libertaria”, vamos. Y aquí la “lechuga Cuba” puede ser perfectamente entendible. Fórmula perfecta:
Mediático  + Tropicalismo + Liberal => Noticia
Segundo: Sembradío de Noticias
Se puede entender perfectamente. Si en algo se puede hablar de eficiencia en el “modelo cubano” es en la búsqueda de instrumentos de propaganda en el mundo democrático. Han usado todos. Además, se le hace muy fácil “entender” al estado raulista el apuro financiero de AP. Después de todo, también los bolsillos de Castro pasan por el mismo apuro.
Solo se necesita una ligera sugerencia. Inyectar directamente un tema. Sembrarlo a través de alguna fuente “amiga” o sugerirlo a través de algunos de sus conocidos agentes colaboracionistas en New York. ¿Amigos de la Oficina de Intereses de Cuba en la ciudad?
Interesante.
Y si eso no funciona, pues una simple y muy directa nota a AP, y se acabó el asunto.
Tercero: El Agente Cubano
Esta es la opción más figurativa, pero a pesar de todos los pesares no podemos olvidar a Ana Belén Montes, “sembrada” nada menos que en la Agencia de Defensa del gobierno de Estados Unidos. Por lo tanto, no se hace raro pensar, y conjeturar, si alguien no está interesado (demasiado) en colaborar con este género de noticias por un simple intercambio de intereses espurios.
Dinero. Coincidencias ideológicas. O sencillamente deseos de joder. Los espías se guardan en sus más profundos bolsillos sus más íntimos intereses y pensamientos. Viven una doble vida, piensan en una doble razón, hablan una doble lengua.
Pues aquí están. Las tres claves de AP. El borscht escarlata que un muy publicitado restaurante habanero ha encontrado, “por accidente”, en una agencia neoyorquina me ha traído los recuerdos de un nombre, unos labios saboreados, una noche relamida y el tropiezo con una misma fuente cariacontecida de ¿noticias?

A propósito de Rusia, el poscastrismo y AP. 
Nota: El artículo original que sirvió de "inspiración": CTV News
Se puede ver su referencia en el Diario de Cuba, esta vez en Español.

0 comments: