Thursday, August 28, 2014

La OPAS, “Mais Medicos” y el Feudalismo Ideológico

Hasta hace muy poco el rol que ejercía la Organización Panamericana de la salud en la contratación de médicos cubanos en la región, y especialmente en el caso de “Mais Medicos”, no estaba del todo claro. Se sabía que servía de intermediario, pero no estaba claro cuál era la ganancia real de la organización regional de la OMS, más allá de supuestos “méritos caritativos”.
Hoy, meses después de que dos médicos abandonaran la misión y denunciaran los bajos recursos que recibían del gobierno de Cuba y, especialmente, luego que la doctora Ramona Matos Rodríguez presentara una demanda a la justicia brasileña, el papel de la OPAS se torna más transparente, y los méritos pierden mucho de su caridad en el camino: 58 millones “caritativos” de transacción bursátil.
Así lo refiere el sitio “Café Fuerte” en un excelente post que les recomiendo lean. En cifras redondas: gobierno de Rousseff ha invertido 1 177 millones en la contratación, la OPAS ha recibido 58 millones por ser el socio intermediario y el gobierno cubano 782.8 millones. Todo en dólares americanos.
Ya en unas declaraciones hechas en Febrero de este año el ministro de Salud de Brasil, Arthur Chioro, fue categórico a la hora de responder por qué el gobierno de Brasil “no podía pagarle” directamente a los médicos cubanos. Su respuesta: los médicos cubanos fueron contratados por intermedio de la OPAS.
Así de sencillo. La OPAS es el garrotero en el caso cubano.
De acuerdo a las cifras de “Café Fuerte”, la OPAS recibe un 5% del monto de la operación bursátil entre los dos gobiernos regionales. ¿Y los médicos cubanos?
Bueno, pues, de todo este negocio, los profesionales de la salud de Cuba son quienes reciben menos de la jugosa transacción. Según “Café Fuerte” menos del 30% de la cantidad total que la operación “Mais Medicos” reporta: 4 500 dólares por cada médico, de ellos sólo 1 245 llegan al bolsillo del profesional. Ah, y esto es sólo después de los sucesos ocurridos con la doctora Matos, que provocó que el gobierno de Dilma Rousseff le “aumentara” los salarios y el gobierno de Cuba “accediera” a robarles menos de lo que Brasil paga por sus servicios.
Lo que no me queda claro en todo este galimatías son las declaraciones contradictorias del Ministro de Sanidad, el Sr. Chioro, cuando dice que no puede pagarles pero entonces le aumentan el salario. En fin, el mar.
Vuelvo a invitarles a que lean el artículo de “Café Fuerte”, y que ustedes mismos saquen sus propias conclusiones y cuentas. Pero no es acerca de los entresijos de los gobiernos de Brasil y Cuba de lo que quiero hablar hoy. En su lugar, les sugiero echarle una pequeña “ojeada” a la OPAS, de la que nadie habla y mucho tiene que ver en este conflicto.
El Acuerdo Silencioso
Resulta que la operación “Mais Medicos” fue preparada entre las tres partes un año y medio antes de que los primeros médicos llegaran a Brasil, y comenzara a aparecer el flujo de información en la prensa con la consabida reacción de la Federación Brasileña de Médicos. Fue un pacto de silencio entre el gobierno de Rousseff, Raul Castro y la OPAS. No hay dudas al respecto porque el senador y ex ministro de Sanidad del Partido de los Trabajadores (PT), Humberto Costa, lo dijo públicamente en los mismos días que comenzaba a llegar el destacamento médico cubano.
El silencio de las tres partes dice mucho de cómo la OPAS ha servido de cómplice en la contratación  estilo siervo de la gleba de los cubanos, y ofrece el rostro, nada halagüeño, de cómo son las políticas de una organización regional, adscrita a un organismo de la ONU. Un organismo que debe ser transparente en el ejercicio de todas sus funciones, y que debe servir de ejemplo en justicia y paridad.
¿O no?
Sin embargo, el elemento esencial aquí no son los gobiernos, sino los profesionales de la salud cubanos contratados en un acuerdo garrotero, recibiendo menos del 30% de su salario. Sin poder decidir dónde, cómo y en qué condiciones trabajar.
Piezas de repuesto feudales, vamos.
Me pregunto si algún miembro de la OPAS, de su gabinete burocrático, accedería a trabajar en las mismas condiciones en la Amazonia Brasileña. Mucho más importante, si algún miembro de esa organización continental agradecería un salario en las condiciones, y en los términos, de cómo lo recibe un profesional cubano en Brasil.
Pero, ¿cuánto gana un miembro de la burocracia panamericana de la salud?
¿Lo saben algunos de ustedes?
Las cifras de lo que gana uno de estos burócratas que trabajan en la OPAS, involucrados o no, en las secretistas transacciones entre un gobierno legitimo (Brasil) y una dictadura (Cuba) para negociar ciudadanos cubanos, no es muy conocida. Es casi un secreto, casi.
Pero, desgraciadamente, nada ni nadie es impune en internet. Y así, buscando, se puede encontrar, por ejemplo, las cifras que aparecen en la imagen que encabeza este post.
Un “Ingeniero de Software” en la OPAS recibe anualmente entre 86 y 93 mil dólares, más  o menos lo que un buen médico podría recibir aquí en Canadá, o en Estados Unidos, por ejemplo, si no más.
Un modesto “Especialista en Información” de la OPAS ganaría entre 39 mil y 42 mil dólares anuales.
O un “Asistente de Recursos Humanos”, quizás por cuyas manos pasaron algunos nombres cubanos, o algunos documentos sobre el destino de esos profesionales de la salud, pues una bonita suma entre 45 y 49 mil dólares.
En cambio, un médico cubano, en alguna oscura región de la Amazonia, enfrentando cualquier tipo de riesgos, sin poderse mover del lugar, y sin derecho a chistar, recibiría en el año (gracias al “aumento salarial” consecuencia del “escándalo Ramona”), alrededor de 14 mil dólares.
Bonita suma en Cuba, sí. Pero nada en Brasil. Mucho menos para un burócrata de la OPAS sentado en su oficina refrigerada de Washington.
Pero eso no es todo. Siguiendo la búsqueda en internet se puede encontrar esto:
Si se fijan en el encabezamiento de la figura dice: “Promedio de salarios en la Organización Panamericana de la Salud”. Y la cifra: 102 mil dólares.
¡Sin comentarios!
Con comentarios. Son estos burócratas los que de maneta silenciosa, en el típico estilo conspirativo de las dictaduras, han jugado a las cartas con las vidas y el futuro de los profesionales cubanos en Brasil, y quizás mañana lo harán en cualquier otro lugar de América Latina. Costa Rica, para poner un nombre que ya se oye mencionar.
Son los 58 millones que aportan los cubanos desde Brasil los que pagan los salarios de primer mundo de estos burócratas de la OPAS, mientras los profesionales cubanos obtienen la migaja que un señor feudal les asigna… como una caridad evangélica.
Y la OPAS, públicamente, se defiende de criticar y de decir una palabra onerosa.
Pero, un momento, la historia no queda ahí. Si usted se dirige al sitio web de la OPAS en lo que a “Oportunidades de Empleos” se encontrara con esto:
Lo subrayado en rojo dice que los miembros de la OPAS recibirán un “salario competitivo y un paquete de beneficios”. Y los beneficios incluyen el pago de “vacaciones anuales de 30 días, una cobertura comprensiva de seguro de salud y participación en una Programa de Pensiones de las Naciones Unidas”.
¡Delicioso!
¿Se enteran los médicos cubanos de cómo, quienes y en qué condiciones fueron contratados por la OPAS?
El dinero no lo es todo en la vida, pero este “garroterismo” cínico es lo que hace que las organizaciones mundiales adscritas a la ONU enmudezcan cuando se acusa al gobierno de Cuba por los abusos en el orden de los derechos humanos de sus ciudadanos.
Callar es también parte del pago que reciben estos burócratas panamericanos.

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