Thursday, July 10, 2014

El Turismo Gastronómico de Mariela Castro en Toronto

En el marco del WorldPride celebrado en Toronto, entre tantos disfraces políticos con que algunas ‘personalidades’ se disfrazan para cosechar aplausos y vítores oportunistas entre la comunidad LGBT, suerte de demagogia multicolor como el arcoíris con que los patrocinadores adornan esa jornada, se nos apareció uno caribeño: la hijastra transgénica de la dictadura más letárgica de América.
Mariela Castro estuvo en Toronto entre los días 8 y 9 de Julio, patrocinada por la Unión Sindical de los Trabajadores de la Gastronomía y del Comercio (UFCWCanada), y con todos los gastos pagos por ese sindicato canadiense. ¡Ah!, e incluida la oportuna actualización de su blog con las palabras de la ‘princesa caribeña’ en el ‘evento’… por la misma agrupación sindical canadiense.
Negocio redondo: brindis, coctel y comelata.
En medio de estas celebraciones, el señor Syd Ryan, presidente de la Federación del Trabajo en Ontario (OFL), le otorgó a la señora Mariela Castro el Premio Internacional de los “Derechos Laborales” de la OFL, ¡sorpréndase!, por los grandes “avances” logrados por el último código del trabajo en Cuba, “gracias” - según Syd Ryan - a que ese ‘nuevo código’ “prohíbe la discriminación y la violencia de los trabajadores cubanos”.
No se sorprendan, muchos canadienses no saben de qué hablan cuando se trata de Cuba. Eso sí, conocen el sol, las arenas de Varadero y sus hermosas mulatas. De derechos les interesan los suyos, de los derechos de los demás no conocen mucho. No profundizan en el tema, a diferencia de sus colegas cubanos tienen internet, pero sólo la usan para conocer los chismes de Miley Cyrus o el precio de algún hotel en cualquier país del Caribe y, además, para creer las verdades transgénicas de estas máscaras ideológicas al estilo de la señora Castro.
Sin embargo, algunas preguntas, por vergüenza y también por dignidad, debió haberle hecho este Syd Ryan a Mariela Castro.
Por ejemplo, si se supone que hay tantos avances en Cuba 'gracias' a la nueva legislación laboral, ¿cómo es que los trabajadores cubanos siguen sin tener el esencial derecho a huelga como los que tienen los miembros de la UFCWCanada, aquí en Toronto, que tuvieron además los fondos y el derecho de pagarle el turismo a la señora Castro?
Si Mariela Castro lucha tanto contra la discriminación sexual en Cuba, ¿por qué no se ha interesado en el caso tan notorio de David Bustamante, activista LGBT cubano, encarcelado por protestar y exigir derechos sociales que no otorga esa nueva legislación?

¿Es que, tanto para Mariela Castro como para Syd Ryan, hay "derechos" para unos y no los hay para los demás?
¿Cómo se puede entender los grandes ‘avances’ en el ‘nuevo’ código laboral cubano cuando sigue prohibiendo la creación de sindicatos independientes, y sólo admite la membrecía en los controlados por el estado castrista?
¿Qué realmente conoce el señor Syd Ryan de Cuba?
Puedo asegurarles que este señor es sólo ese último idiota útil que, quizás, en algún momento se paseó por las blancas y espumosas arenas blancas de algún hotel en Varadero, con el patrocinio del padre de Mariela Castro – que no tiene dinero propio, pero se lo quita a los trabajadores cubanos - y, días atrás, sólo reciprocó aquel gesto con una visita gastronómica a Toronto de la princesita del CENESEX.
De Cuba Syd Ryan no sabe nada, ni le interesa. Otra cosa ocurriría si ese ‘nuevo código laboral cubano’ lo intentara imponer aquí en Toronto el Parlamento de Ontario, y gracias al también nuevo gobierno liberal.
Convencido estoy  que, si eso ocurriera, el señor Syd Ryan estaría en la primera línea de los piquetes en huelga junto a los miembros de la Unión Gastronómica y de Comercio (UFCWCanada) - los mismos que le pagaron el boleto de avión, la habitación confortable en Church Street y el turismo gastronómico a la hija del dictador de Cuba.
Desgraciadamente, ese derecho que tendría, y tiene, entonces el señor Syd Ryan para protestar en este país, Canadá, no lo tienen los cubanos en Cuba… ni con el ‘viejo’ ni con el ‘nuevo código laboral’.

Nota: Las palabras de esa máscara transgénica del castrismo en Toronto la pueden encontrar en el enlace del primer párrafo. No reproduzco mentiras en mi blog.