Friday, April 18, 2014

Annia Linares y el conflicto entre las dos orillas

La otrora conocida cantante cubana Annia Linares le han ofrecido, vía una llamada desde La Habana, la posibilidad de cantar un fin de semana para quien fuera “su público” por muchos años: el cubano de la isla. Y esta cubana ha decidido preguntarle a su “otro público” en la otra orilla- ¿lo tiene? -. Es este el conflicto que los cubanos hemos vivido por más de cinco décadas, y a los cuales ha sucumbido más de un nombre y más de una institución cubana. Somos una misma nación plantada en dos orillas, dividida más por las ideopatías, esas ideologías convertidas en una patología ideológica que nos ha enfermado no solo el espíritu sino también la idiosincrasia natural del cubano, que por lo que esencialmente seguimos siendo: cubanos.
No importa aquí, sin embargo, como algunos han hecho notar, lo que esta cubana en el 2009 dijo sobre Juanes y el resto de los artistas que dieron su concierto “de paz” en una plaza de La Habana. No importa, fundamentalmente, porque Annia Linares no tiene un nombre mediático como Juanes, Olga Tañon y Miguel Bosé. Sin embargo, es precisamente por eso, por no tener ese nombre y no ser “una marca” en la música que hoy pregunta.
Entonces, en el 2009, habló quizás para hacerse notar, hoy quizás quisiera borrar aquellas palabras aunque abunde sobre no actuar en el Karl Marx y sí en alguna plaza pública, gratis. Lo que importaría, sin embargo, es que ella misma decidiera su propia respuesta a esa pregunta. Nadie puede tomar responsabilidad por lo que es, esencialmente, una posición personal frente a un conflicto.
Los artistas, esencialmente, deben ser juzgados por lo que son, su proyección cultural, su valor como artistas. Pero en un conflicto como el cubano, politizado hasta la médula, es difícil sustraerse del centro neurálgico del problema. Si Annia Linares “decidió” preguntar, sin embargo, es porque desde lo profundo de su alma desea tomar el avión, aterrizar en La Habana y dar su concierto. A fin de cuentas, es en Cuba donde siempre tuvo el público y no en Miami. Es en Cuba donde podía sentirse una “diva”, de algún modo, y no en Miami. Es en Cuba donde aún queda gran parte de su historia y no en Miami. Es en Cuba donde aún tiene un nombre y no en Miami - ¿lo sigue teniendo?
La pregunta, entonces, es esencialmente un paraguas para protegerse de la lluvia de críticas, denuestos y acusaciones que algún sector podría vomitar en su contra... en Miami. Es la tabla de salvación, el salvavidas para poder seguir navegando, mediocremente, en el pequeño público que ha logrado sostener todo este tiempo en aquella ciudad. Es cuidarse el regreso para cosechar un fin de semana de añoranza por el gran público que no ha podido cosechar en Miami y que, aún cree, y pretende tener en La Habana.
Y ese es, estrictamente hablando, la función mediática de la pregunta hecha vía Facebook por la señora Linares. Un verdadero artista, una persona con una opinión personal sólida, convencido de sus propias ideas y sus propios pensamientos no hiciera ninguna pregunta a nadie, no trataría de lanzar su responsabilidad personal sobre los hombros de otras personas, tomaría su decisión a riesgo de perder o ganar y diera, o no, su concierto donde le viniera en gana.
Por supuesto, quizás los grandes nombres, como Madonna – por citar algún ejemplo -, pudieron desafiar bloqueos antiapartheid y viajar a Suráfrica y dar su concierto a los blancos de aquel país. O Juanes y Bosé en la plaza de la dictadura cubana, aunque no hayan conseguido ninguna paz y solo unas tontas lágrimas. Pero son nombres que no tienen que vivir, ni depende su existencia, de un conflicto entre dos orillas. En el caso de Annia Linares, sin embargo, nos enfrentamos al del artista pequeño enclavado en un conflicto ya más grande que su misma persona, enclavado en odios y cuasi irreconciliables diferencias, muy grandes y tremendos para su personal significación como persona o artista. No es Celia Cruz, no es Gloria Estefan, no lo es ni nunca lo ha sido. Pero, al final, lo quiera o no esta señora, tendrá que tomar su propia decisión, volar a La Habana o quedarse en su pequeño estatus en Miami.
Nadie puede responder esa pregunta por ella, en ninguna de las dos orillas de su conflicto.

4 comments:

Rodolfo Borges said...

Es cierto, el conflict politico traspasa la repercusion de la respuesta a esa pregunta, Annia No es Gloria , gracias a dios, ya no tiene el gran public que deliraba por ella, posiblemente nunca mas lo tendra, Es su culpa? no creo la respuesta la tienen esos mismos que usted menciona, intente preguntar y esperemos a una respuesta real que es casi imposible de obtener de los senores Stefan. El talent a Annia le sobra, el estilo, la personalidad por eso seremos pocos, lo reconosco, pero nos matendremos fiel a ella porque el arte genuine es muy, muy dificil de encontrar en estos dias y mucho monos en esos nombres que usted alebosamente ha mencionado. Gracias

Pedro Fgueroa said...

A mi esta senora nunca me gusto, cierto es que es buena cantante, con una voz de contralto muy apreciable, pero nunca me agrado su imagen publica. su proyeccion escenica, pienso que el artista es mucho mas que una voz. Lo demas es publicidad, nunca tendra el nombre y el publico que tuvo en la isla, es una realidad que no se puede negar

Pedro Fgueroa said...

Nadie tiene que pedir permiso para ir a su tierra, si tienes ganas te montas en un avion. Annia, y tendras a tu publico natural contigo, el que nunca tendras aqui. Ve son 30 minutos como fue, tanya, reinaldo miravalles, liyli renteria y otros tantos. Preguntale a miravalles el recibimiento que le dieron en cuba

Leonardo Rodriguez said...

Que ensayuzco mas repugnante el de este senor nombrado Juan Martin Lorenzo! Coincide con esa agenda sucia dirigida por la Mafia de la Habana en contra de los millones de exiliados cubanos. Miami duele mucho a la malefica dictadura a pesar de que ahora el, tambien inmoral, lema de ese PAR DE PUERCAS que destruyo a Cuba (Fidel y Raul Castro, esta por demas escribir)es: MIAMI o MUERTE!