Sunday, February 16, 2014

La quema de mi bandera

Quizás yo metabolice demasiado filosóficamente las acciones, las palabras, el comportamiento humano. Quizás no sea lo suficientemente tolerante – aunque creo lo soy, pero uno mismo nunca es el mejor juez de su propio carácter -. De todas formas, llevo cinco años en Twitter, he visto y vivido casi todo. Recuerdo aquella primera etapa de los médicos cubanos donde algunos venezolanos expresaban su ira, con justa razón, pero la acompañaban con frases como “golpear”, “acabar”, “matar”, etc.
Sé que muchas veces eso era sólo una expresión de ira, impotencia que se le acumula al ser humano y que tiene necesidad de expresar. Lo puedo entender. Lo entiendo. Pero también yo no podía dejar pasar la ocasión y decirle a aquellos que la usaban que cambiara el mensaje, lo dirigiera no a los médicos que no eran los culpables de la situación entre nuestros dos países, Cuba y Venezuela, sino hacia sus gobernantes.
Algunos me entendieron, otros no. Algunos respondieron a mis tweets de manera soez, otros estuvieron de acuerdo con lo que le dije, algunos me ignoraron. Casi nadie habló en términos y con una arrogancia rayana en el extremismo, de raíz fascista.
Hoy se repite una de aquellas circunstancias con las protestas en Venezuela. Dos personas queman una bandera cubana, mi bandera, en Caracas y una cuenta de Twitter publica con palabras soeces el acto miserable, porque lo es. Le respondo que eso no lo puedo admitir, que esa bandera no es la bandera de Castro, es la bandera de todos los cubanos, es la bandera de mi país. Mi bandera.
Las banderas no son los símbolos litúrgicos de los gobiernos, partidos y tiranos, son el símbolo sagrado de la Patria.
A mí nunca se me hubiera ocurrido quemar una bandera venezolana si la situación fuera al revés. Tampoco quemaría la bandera de cualquier otro país. Vuelvo a repetir: Las banderas no son de los gobiernos, ni de los partidos y líderes, las banderas son de los Pueblos. Del tuyo, del mío. Nuestras Banderas.
Y esa bandera que se quema en la imagen de este post es la imagen sagrada de mi nacionalidad, de mi pertenencia a un lugar querido que no pertenece a ninguna ideología, ni representa la invasión grosera que se denuncia, el comportamiento rapaz de un gobierno totalitario que existe en La Habana e invade con su ideología exógena Venezuela.

A mi tweet de protesta entonces respondió la cuenta de manera arrogante y grosera. Aquí lo pueden ver:
¡Quemar Banderas! ¡Quemar Cubanos!
Siento una profunda tristeza por esa persona. Sí, es tristeza. Y un profundo desprecio por lo que ha sucedido entre nuestros dos países que ha llevado a la ira y al odio donde debiera haber mutua comprensión, convivencia respetuosa. Paz.
Los odios creados por una doctrina enceguecedora y divisora han traído como consecuencia que personas como estas se conviertan en portadores automáticos de una ira ciega, de un odio mortal contra nuestra nacionalidad. Y eso es triste.
Yo nunca pensé ver mi bandera ardiendo. He visto tantas veces la americana y me ha parecido un acto vil, bochornoso. Los hombres debemos estar a la altura de nuestra inteligencia. Como decía Martí: “La estatura de los hombres de bien se mide de la frente al cielo”. ¿Qué diría entonces el Apóstol de ver esta foto frente a sí, de contemplar como la bandera por la que dio la vida es quemada por odio a un gobierno vil, que no le representaría si estuviera vivo? ¿Callaría la afrenta?
¡No!
El poeta Christian Friedrich Hebbel dijo alguna vez que “No honres con tu odio a quien no podrías honrar con tu amor”. Y es cierto.
No puedo admitir frases como esas de esta persona contra mi bandera ni contra la vida humana. No lo odio a él, o a ella, o a quien sea. Odio lo que representa. Odio lo que nos ha llevado a esta situación extrema donde ya la ira remplaza la convivencia natural del ser humano. Remplaza la inteligencia, hunde su estatura desde el cielo.
Y, sin embargo, sigue doliéndome que todavía algunos cierren los ojos. Dejen pasar esas frases, esas fotos, esos gestos groseros a la inteligencia humana… y lo justifiquen ante la vergüenza a la que nos han llevado dos gobiernos bochornosos.
Pero, por desgracia, o sencillamente por ser quien soy, yo no puedo dejar de decir lo que siento. Decir mi verdad, duela o no. Mis amigos venezolanos tendrán siempre en mi cuenta Twitter un fiel aliado para combatir su vergonzoso gobierno, pero no me puedo callar ante lo que hiere profundamente mis sentimientos mas íntimos hacia mi país, que no es su gobierno. El gobierno de mi país no me representa, NUNCA lo ha hecho. ¡Que quede bien claro!
Pues, ¡No! Mi bandera no puede ser quemada al precio de mi silencio.
¡Jamás!

5 comments:

Mario Riva said...

Totalmente de acuerdo contigo Juan Martín.

Nuestra bandera no representa a la dictadura totalitária neofeudal de los hermanos Castro Ruz.

Anonymous said...

Ningun venezolano tiene los pantalones pa quemar frente a cualquie cubano una bandera cubana porque sabe lo que le toca ,y cualquier exiliado cubano son los primeros que deberian defender la handers cubana ,ademas Cuba y Su bandera no es la familia espanola Castro

LA ROSE said...

SAMUEL SAUMELL - LA QUEMA DE LA BANDERA CUBNAN EN VENEZUELA NO ME PARECE UN ACTO DE LA OPSICION, SI NO UN ACTO DE LAS TURBAS COMUNISTAS QUE SON LOS QUE REACCIONAN ASI Y, SI FUE DE LA OPOSICION LOS DEJA BASTANTE MAL PARADOS ANTE LA OPINION MUNDIAL. SI A SU OPINION LA BANDERA CUBANA RESPONDE A UN GOVIERNO COMUNISTA, TAMBIEN LA VENEZOLANA RESPONDE AL COMUNISMO. PERO NO ES ASI LA BANDERA REPRESENTA AL PUEBO Y NO AL GOVIERNO. POR LO QUE LOS CUBANOS NO SERIAMOS CAPACES DE QUEMAR UNA BANDERA VENEZOLANA. TODO LO CONTRARIO LA RESPETAMOS COMO RESPETAMOS AL PUEBLO VENEZOLANO QUE AL IGUAL QUE NOSOTROS NOS HAN PISOTEADO LA PATRIA. POR LO DEMAS QUISIERA SABER DE LAS OPINIONES DE LOS VENEZOLANOS DE BIEN, NO EL DE LAS TURBAS

LA ROSE said...

MARCOS MACEO, PADRE DEL GENERAL ANTONIO MACEO GRAJALES DEL EJERCITO LIBERTADOR CONTRA EL COLONIALISMO ESPANOL. SE DEBE ESTAR REVOLVIENDO EN SU TUMBA PORQUE ALGUNOS DE SUS COMPATRIOTAS HAN MANCILLADO LA BANDERA POR LA CUAL MURIERON SUS HIJOS.(MARCOS MACEO,VENEZOLANO EMIGRO A CUBA EN EL ANO 1828, SE CASA CON MARIANA GRAJALES, CON LA CUAL TIENE VARIOS HIJOS, BRAVOS SOLDADOS EN CONTRA DEL COLONIALISMO ESPANOL)

Anonymous said...

Tal vez sea penoso reconocer una verdad y una verguenza,pero lo cierto es que, la bandera quemada, es de los Castro.Tambien es cierto que se ha convertido en un sinonimo de dictadura.La bandera venezolana tambien ha sido quemada en protestas en otros paises y por la misma razon.Si de verdad quieres recuperar su honor y el derecho de proclamarla como tuya, deberias hizarla junto a los estudiantes de Merida que heroicamente se enfrentan a tanquetas con las manos limpias defendiendo su bandera para que no sea quemada por representar a dictaduras.Las palabras cursi, la buena educacion y la semantica son ridiculas e hipocritas cuando se pronuncian despues de que asesinan a alguien desarmado a tu lado. Considero que su comentario hace un flaco servicio a la causa de la libertad. Los cubanos en el exilio deben ayudar a los venezolanos con todos lon medios a su alcance. La lucha por venezuela es la lucha por Cuba