Saturday, January 4, 2014

Photoshop Stalinistas, “desapariciones” castristas y photoinfamias

He leído un artículo en Infobae sobre las conocidas prácticas soviéticas del “photoshopeado” a las imágenes durante el período de Stalin. Para ser totalmente objetivo hay que decir que no fue una práctica de aquel período solamente, ni de aquel país y lugar. Por esa manía loca que tienen los dictadores de re-inventarse su vida, re-escribir la historia, o borrar las huellas de algún pasado que, por alguna razón – mala fe casi siempre y una memoria culpable a todas dudas – les hiere profundamente su personal prurito, las fotos también han sido víctimas de su reinado de terror.
No hay una foto de Stalin que no haya sido “víctima” propicia del “photoshopeado”. Piénsese cuán difícil en aquella época era hacerlo sin las herramientas digitales de estos días, pero lo hacían. Los soviéticos se hicieron expertos en estas lides… y trasladaron su pericia a sus satélites: RDA, TITOlandia, Cuba… etc.
Por ejemplo, la foto que encabeza a este post es de Cuba y nos muestra pre  y post “photoshopeado” a Fidel Castro con o sin Carlos Franqui, un personaje molesto al dictador cubano por haber renunciado al comunismo castrista.
Si bien en Rusia esto prevaleció, Cuba no fue mucho pasto de esta técnica de “desapariciones” castristas. Las razones cubanas son la personalidad de parlanchín, cuasi bufonesca, de Castro: quería estar en todo y a toda costa, ser la diva de cualquier show. Los latinoamericanos nos diferenciamos en todo, y también en los dictadores, de los europeos. Aquí, por estas tierras, se cultivan más los tiranos ilustrados tipo del Roa Bastos de “Yo, el Supremo”. Y es por eso que, al final del tiempo, los técnicos “shopistas” desaparecen porque, sencillamente, las fotos “víctimas” o se esconden en un archivo bien resguardado – en esto Celia Sánchez era una guardiana feroz, archivando cada papelito de nuestro tirano ilustrado – o sencillamente se cierran los ojos y se entierra el asunto.
Pero estas técnicas no son privativas sólo de la izquierda, también la derecha las usa y, sobre todo, gente que no le gusta, desfavorece o desprecia a políticos, intelectuales, a cualquiera. Y no son actos del pasado, ni hay que escarbar en la historia lejana para encontrarlos. Los hallamos dondequiera, y los usan gente sin escrúpulos para cosechar simpatías y divismo, pero y sobre todo para cosechar odios, que es el resultado inevitable de este tipo de acto.
Hay dos víctimas muy recientes del “photoshopeado”: John Kerry y Barack Obama. A John Kerry le hicieron este fotomontaje con Jane Fonda en un supuesto mitin contra la guerra de Viet Nam.
Las fotos originales están aquí, y aparecieron muy rápido, pero eso no hizo que este engendro asqueroso fuera usado por la prensa y por personas sin escrúpulos, para sembrar odio, generar confusión y cazar tontos.
En el caso de Obama es mucho más extendido, y burdo además. La más conocida imagen falsa es la que muestra al matrimonio Obama durante el saludo de silencio que transcurrió en el acto de recordación a las víctimas del 11 de Septiembre:
Las fotos reales y el desmentido a este montaje sucio están en este enlace, pero eso no hizo que la gente que la usó clarificara el hecho. Honestamente, yo no sé si se hizo por ignorancia de que era un fotomontaje o con conocimiento previo del hecho. Hablo de los que repitieron la foto hasta el cansancio en los medios de internet, no al que realizó el montaje, de ese no hay que hablar, lo hizo por puro odio político y conscientemente de que hacia un fraude, nada más. De todas formas, es PATETICO que gente que hasta se conoce como “intelectuales”,  escritores, periodistas, que escriben libros y artículos en la prensa, políticos, en fin, el mar, la hayan “colgado” en sus blog, difundido por Twitter, comentado en internet. Hombre, ¡qué idiotas astutos!
Por otro lado, si fue pura ignorancia permítanme recordarles que la ignorancia no da ninguna razón para el equívoco, el error y la maledicencia. Si se yerra hay que rectificar. Si se calla el equívoco se otorga la mala fe, por consecuencia. Es asqueroso usar fotos para ocultar, mentir, tergiversar un hecho. No somos perfectos y podemos equivocarnos. Reconocer un error no es una mancha insufrible en nuestra historia personal.
No somos Dios, ¡Basta ya de pretender serlo!

0 comments: