Friday, January 24, 2014

Oposición NO-Ucraniana Tropical

Imagínense este escenario. Ucrania es una islita en el mar Caribe. Kievana es su capital - suerte de Kiev encuentra La Habana en uno de esas crónicas de periodismo “mágico” estilo Kapuscinsky. En esa ucraniana isla hace 56 años un dictador escribe con su dedo enrojecido las leyes que dictan la vida de cada ucraniano tropical. Millones se han ido. Balsas y “chevis” han cruzado las aguas turbulentas del Mar Caribe que separa Kievana de Miami. Y allá viven, esperando que Yanukovych Castro se muera… porque de otra forma ya no se encuentra la posibilidad del regreso.
Ahora hagamos una toma más cercana, quizás un paneo a la oposición tropical. El filme melodramático daría para unas cuantas escenas. Pudiéramos pensar en un Aleksandr Dovzhenko tropical-caribeño. He aquí algunas de sus escenas:
Toma 1:
Un grupo de señoras bebedoras de un té literario conversan sobre la última marcha opositora a una iglesia en la finca Bejerana del patio de Beba, allá, donde el diablo dió las tres voces. Sonido de fondo: “¡Que se vayan, que se vayan! ¡PIN-PON, fuera, abajo la gusanera!”
La señora vestida de blanco de la izquierda a la mesa del té levanta una mano, a través de las rejas de la ventana que da a la calle, y saluda a uno de los que animan desde la calle el Té Literario con dos dedos en forma de “L”. Los extras de fondo “casualmente” pasaron en una guagüita Girón y se “apearon” vestiditos de guayabera y con un sandwichito en la mano. Se anima la tropa musicóloga callejera.
Toma 2:
Dos ventanas, un pasillo entre las dos ventanas. Una mano de la ventana de la izquierda le da un aguacate a una mano de la ventana de la derecha. La escena se llama ”Reunión de la Red de Informadores del Aguacate”.
Toma 3:
Rebelión de Computadoras, celulares y blogcitos. Twitter informa de viaje en 80 días al mundo… no de Julio Verne sino de la última figura virtual amaestrada por Kapuscinsky. Plano americano a unas manos sobre un iPhone mandando “foticos” de cuanto rincón destruido de Kievana. Alguien por España informándole por Twitter qué palabras poner en esos 140 caracteres de mensaje. Primerísimo Primer Plano a una protesta virtual en internet… para que la disfrute el turista extranjero en el Himalaya. Mil botones-automáticos saludan desde todos los puntos del planeta… menos desde la isla ucraniana cuya capital, ya lo dije, es Kievana.
Toma 4:
Chacketon tecnológico aséptico en Alaska. Grupito de informáticos debatiendo los últimos logros despolitizados de la tecnología para desconectar un pueblo en dictadura… sin política. A puro dedazo. Plano medio: una banderita dando vivas a la democracia frente al celular en una sala doméstica de Kievana. Fin de la protesta.
Toma 5 y última:
Protesta de Timbiricheros. Lugar: un pueblito lejano en el Oriente. Plano General con bandera nacional incluída. Hombres y mujeres pidiendo derechos a trabajar. Policía vestida de azul pagada con “jabita de aseo” dándole golpes a un blanquito mientras los treplemil protestantes se cruzan de brazos.
Plano Conjunto y voz en off: “Mira como coge golpes ese blanquito, el de la banderita. Tómalo con la camarita, asere”. A lo lejos, los protestantes miran la “piñacera”. Los de la camarita sentados en un banquito tomándose un té – este no es literario, quizás sea un café aguado con chícharos biolerrusos -  y dirigiendo la filmación dentro de la filmación. Pero ninguno es Francois Truffaut, desgraciadamente.
Fin de la Película Tropical Ucraniana:
Esta es la escenografía fílmico-tropical del homo cubanicus opositor en Kievana. Próximamente quizás haya un Foro Paralelo a la Cumbre Oficial de CERELAC. Ya saben, ese engendro melifluo que intentó suplir a la leche con comida basal sin leche, y sin alimento. Suerte de suplemento digestivo para adelgazar y convertirse en modelo de La Maison talla “0” – y no exagero.
Comentarios populares a la salida de la película:
“¡Que paquete de película, asere!” – dice un medio-tiempo con un bigote estilo Pancho Villa en un almendrón, especie automotriz en peligro de extinción… como la oposición Kievanera.
Conclusiones “filológicas”:
¿Son estas las formas tropicales de “tumbar” una dictadura? ¿Es esta nuestra “oposición” a un gobierno totalitario? ¿Haciendo Té Literario? ¿Sentados desde las Gradas mientras otros protestan por algo que nadie convocó? ¿”Rebelándose” por computadoras y telefonitos “cómicos”? ¿Celebrando la piñacera al “blanquito”?
¡Vamos!
Entonces, ¿como es que en el otro lado del planeta, en la verdadera Kiev fría y, esta vez SI, Ucraniana, la gente lo hace de manera diferente?
Así:

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