Thursday, January 30, 2014

Los Derechos sub-Humanos de los Cubanos según @El_Pais

Se ha acabado la Cumbre del CELAC, o el desbarranco de las Democracias, y Cuba, perdón, el gobierno de Cuba – que no es lo mismo – ha quedado “absuelto”. Esa es la conclusión que el diario El PAIS, según  unos de sus escribidores, ha sacado como conclusión dePRISA.
Es hora, entonces, de repartirse Cuba antes que aterricen los Estados Unidos, dice presuroso el sr Vicente Palacios. Es el momento de la apertura económica. Hay que tomar el barco y regresar a la “siempre fiel Cuba”. Por supuesto, esa modernísima palabra no podía faltarle al presuroso periodista. Las reformas para los cubanos se traducen en “timbiriches”, las otras se traducen en militarotes en los puestos claves de la economía. Eso es la verdadera reforma, pero nada de esto le encaja al sr Palacios. Lo que le importa, y le urge, y le reclama a gritos a Europa y a España es que hay que actuar:
“Así que, españoles y europeos, tomen nota: tienen que dialogar y cooperar con Cuba. No hacer nada no es una opción”
Lanza nervioso el periodista y sin detenerse se lanza de fondo contra el embargo y las políticas tibias de la Unión Europea. “Son hechos”, dice, el embargo no ha dado resultado. Estados Unidos ha tratado por las malas y por las buenas, y nada. El periodista de El PAIS, a sabiendas, teniendo o muy mala memoria, o una muy interesada hipocresía o ignorancia política se olvida que Europa NUNCA se sumó al embargo. Se olvida que Canadá no sólo no se acató al embargo, tampoco se autoagregó al aislamiento diplomático a Cuba.
Mi pregunta al muy “inteligente” y dePRISA periodista: ¿acaso entonces sirvieron los acercamientos diplomáticos y comerciales para lograr algo con ese gobierno? ¿Ha logrado Canadá y los Zapatero, Morantinos, y demás etc, algo con Cuba?
Lo que demuestran los acercamientos a Cuba es que el gobierno cubano le importa un rábano las diplomacias, los diálogos. Que es capaz de burlarse hasta de sus más cercanos amigos con tal de no torcerse él mismo la mano. ¿O es que alguien lo duda? ¿Tengo que recordarle al sr Palacios las revelaciones que Fidel Castro hizo a la prensa internacional sobre las conversaciones entre él y el mandatario mexicano Vicente Fox?
Pero no vale la pena. La prensa de izquierda tiene la conocida costumbre de re-escribir la historia en neo-lengua, cada vez que le hace falta.
Y sobre Morantinos y Zapatero. Bueno, lo peor de la política exterior que ha corrido por La Moncloa hacia Cuba. Pero el sr Palacios tiene la memoria corta cuando de intereses e ideología se trata. Quizás, tal vez, me recordará que los presos políticos pudieron salir de la cárcel “gracias” a España y a la Iglesia Católica Cubana. Si, es cierto, también le recordaría que fue la única opción que le dieron ambos “dialogueros”. Muy “democrática”, ¿verdad? Sobre todo dándole la posibilidad al gobierno de Castro de deshacerse de personas non-grata.
Pero la lechuga mejor de este señor y la que más me huele a ese The Manufacturer que Martí respondía en “Vindicación de Cuba” es aquella que se refiere a los Derechos Humanos, perdón, a los Derechos sub-Humanos de los cubanos. Dice, Vicente Palacios:
“Una vez más, la consigna parece ser rebajar algo la exigencia de derechos humanos, como única vía posible para llegar cuanto antes a ellos.
Me pregunto: ¿cómo hubiera reaccionado este personaje si en los tiempos de Franco un periodista del The New York Times hubiera sugerido “rebajar algo las exigencias de derechos humanos” a los emigrados españoles?
Quizás para el sr Palacios, y para algunos cuantos más de la redacción de El Pais, esa pequeña islita del Caribe no es Europa y no puede serlo. Somos los “indios con levita” que decía Martí, o mejor aún, como decía el The Manufacturer-ELPAIS:
“… nuestra falta de fuerza viril y de respeto propio esta demostrada por la apatía con que nos hemos sometido durante tanto tiempo a la opresión.”
Y, por lo tanto, no nos corresponden los Derechos Humanos de la refinada Europa. A Vicente Palacios, quizás, le preocupan los vaivenes de espionaje de la NSA, pero el espionaje castrista a opositores y a los ciudadanos cubanos no le es de ninguna relevancia: hay que “rebajar las exigencias” a los Derechos Humanos de los cubanos. ¡dePRISA ¡
Tradúzcase: hay que otorgarles Derechos sub-Humanos. Así de sencillo.
Casi al final del artículo, sin embargo, al refinado representante de la izquierda caviar de España se le escapa la única verdad apetecible del articulo. Dice:
“Difícilmente se producirá el fin oficial del embargo norteamericano con Fidel vivo; tal vez segundo Obama no lo verá tampoco. Pero una vez desaparecido el [¿padre de la patria?], las cosas podrían ir bastante rápido”
Y es esa la circunstancia que mueve a Palacios. “Hay que actuar ya”, nos dice nervioso. No importa los derechos sub-humanos, no importan los trabajadores esquilmados en hoteles y compañías españolas contratados por los neo-colonizadores españoles. ¡Qué importa! Son indios con levita, pero indios. Lo importante es España y Europa.
¿Saben por qué?
Porque el sr Palacios descubrió una verdad de Perogrullo, que ya todos los cubanos deberíamos haberla descubierto. Y está en esa última oración de su declaración: “una vez desaparecido el padre de la patria – perdónalo Carlos Manuel, él es otro colonialista – las cosas podrían ir bastante rápido”
Traducción: 2018. Cambio de gobierno. Retirada de Raúl Castro. Muerte del viejo dictador. Entronización del muñeco de turno. Multi-neo-Partidismo. Cambio de nombre del Partido Comunista por neo_Partido Social-“demócrata” –. Sí, ¡todo es posible!
Y que no se me olvide: concierto de generales en las principales posiciones clave de la economía post-castrista.
Esta es la visión neo-socialista dePRISA que acaba de revelar el sr Vicente Palacios.
Desgraciadamente los sub-humanos cubanos, con la oposición atomizada por la represión y por la proliferación de mil pedazos de mal llamados proyectos, líderes de merengue y disidencia de pantallita y celulares, no tendremos un lugar en esa historia.
Arrogancia socialista dePRISA, adornada con su lechuga de verdad y ese sutil sentimiento de superioridad que esta raza de izquierda siempre ha cosechado en las cortes europeas. Toca ahora a los cubanos cerrarle a esos la puerta en sus propias narices… o será entonces demasiado tarde.