Monday, January 27, 2014

La Barberia del Sr Ban Ki-Moon

Los salones de protocolo y oficinas que alojan el erecto edificio de las Naciones Unidas en Manhattan no han dejado espacio para barbería, al menos eso es lo que parece. Y es así que el sr Ban Ki-Moon tiene que salir de turismo por el mundo para recortarse el pelo, ya esto lo predije en otro post.
Las Naciones Unidas están constantemente apretadas financieramente, pero eso no evita que su Secretario General se financie algunas giras turísticas por el mundo, como ahora en Cuba. ¿Qué ha probado su Excelencia?
Bueno, un paseíto por La Habana Vieja, seguido por ese escudero caído en desgracia Eusebio Leal, pero que aún guarda su vieja alabarda jesuita de cuando estudió en aquella institución religiosa cuando los tiempos del señor dictador retirado de Cuba. Eusebio es ese conocido charlatán con hijo en España… como tantos otros funcionarios de turno en ese gobierno. Sabe servir de anfitrión llevándole de la mano a su Excelencia, sabe hablar, es lo único que sabe. En esta vida algunos hombres nacen mediocres, otros logran mediocridad y a otros la mediocridad les cae encima…
Por supuesto que el coro de pioneros estaba ahí “de casualidad”. En Cuba las casualidades llueven, es el lugar idóneo para los inesperados encuentros. ¿No lo creen?
Así como la muy conocida foto de Korda en el trasfondo turístico. Las viejas dictaduras tienen una derelicta preferencia por la perfección en el encuadre, y el sr Ban Ki-Moon no puede salvarse de la manía esquizoide. No culpemos al pobre hombre, vino a Cuba a disfrutar de un buen hotel español servido por esclavos cubanos con una mísera paga, de gratis resuelve un corte de pelo que no lo puede encontrar en ninguno de los salones del edificio diseñado por el arquitecto Wallace Harrison. Los Secretarios Generales no tienen tiempo para el corte de pelo en sus lugares de trabajo…
Me pregunto, ¿alguna vez tuvo las Naciones Unidas una barbería? Quizás, tal vez el señor Ban Ki-Moon o algún otro funcionario la habilitó para que fuera oficina de una de esas organizaciones “no-gubernamentales” cubanas como los CDR o la FMC. O tal vez tuvo que cederla porque apareció el milésimo integrante de la Comisión de Derechos Humanos de alguno de estos países africanos donde la dictadura se ha enquistado. ¿Mugabe? Las barbería son lugares perfectos para las representaciones oficiales de dictadores… tienen los implementos básicos para su labor.
No importa. Hoy el sr Ban Ki-Moon viaja desesperado por un corte de pelo por todas las latitudes dictatoriales del planeta. De vez en cuando emite una pundonorosa declaración sobre los derechos inalienables de una minoría en el norte congelado de Canadá.
Pero lo que Ban Ki-Moon no se entera es que hoy Cuba está militarizada. Que hay cubanos que no pueden pisar sus calles porque les está prohibido su derecho de opinar, protestar, hacerse sentir en las calles durante su presencia, o sencillamente caminar como ciudadano normal de su propio país. Todo esto garantizado, o supuestamente garantizado, por la Carta de la organización del cual es su Secretario General… ¿o no?
Pero en vez de eso, el sr Ban Ki-Moon prefirió seguir el guión de su anfitrión: una dictadura. Irse a cortar el pelo porque, como ya dije, eso no lo garantizan las Naciones Unidas. Saludar a una pobre hueste de niños a los que se le inculca la horrorosa visión escatológica que son niños por una ideología que ya no existe y “quieren” seguir el ejemplo de uno de los elementos condenados por la organización que su Excelencia es Secretario General: un terrorista.
Pobre Ban Ki-Moon, tan huérfano de pelo y otras cosas en ese elevado edificio de 1950 donde ya no hay ni salones para cortarse el pelo… ni escusas plausibles para visitar países democráticos.

1 comments:

Laz Red said...

no solo, ademas se fue a darle promocion a la mariela