Saturday, January 11, 2014

Antropología de las Justificaciones

¿Por qué no se rebelan los cubanos? ¿Por qué Cuba no cambia? ¿Por qué después de tantos fracasos los cubanos no dicen basta y enfrentan al gobierno? ¿Por qué Fidel Castro sigue en el poder después de tantos años? ¿Por qué el castrismo no se termina? ¿Por qué? ¿Por qué….?
Son preguntas que muchas veces nos encontramos en el camino los cubanos en el exilio, por las calles de Paris, Londres o en Toronto. Confieso que cuando me encuentro con alguien por primera vez casi temo que, después de la inevitable presentación y el equívoco despeje de dudas de que – a pesar de mi apariencia europea – soy bien cubano, una de esas preguntas sea el preámbulo inicial de mi tormento. Y es que, no sólo los extranjeros nos lanzan estos látigos de palabras, sino que nosotros mismos, cubanos, llevamos 56 años haciéndonos las mismas preguntas… y tratándonos de contestar.
Aunque más bien se tratan de justificaciones.
Ah, las justificaciones. Tenemos tanto que alegar a esa cosecha, casi podemos escribir un libro. El “Libro Sagrado de las Justificaciones”, “Manual de Antropología Criolla” o, para agregarle historicidad al asunto: “Historia Antropológica de las Justificaciones en Cuba”. Ni modo. Una especie de antropología social que nos recorre la historia nacional desde Enero de 1959 hasta hoy mismo. Sobre ellas recientemente he leído un último compendio, y muy bien escrito. Las bellas palabras no nos faltan a los cubanos para justificarnos ante la historia, Dios y nosotros mismos.
El post que les refiero incluye muchas de ellas e introduce, como alternativa literaria, a ese turista ambiguo que alguna vez conocimos en Cuba y que puede ser sustituido por este canadiense nuevo que me presentan ahora, o ayer, o cualquier día. Y, sépase, no quiero ser cínico. Pero no importa el lugar, el tiempo, el momento y espacio preciso donde las preguntas han sido hechas. Ese turista imaginario, además de hacerlas, que sí que las hacen, bien pudiera haber agregado algo de su cosecha: que los cubanos llevamos demasiados años tratando de justificarnos ante todos los niveles sociales y divinos. Respuestas tenemos para todo, menos la más precisa, la verdadera: que no queremos, que perdimos la voluntad, que preferimos escapar, que eludimos el compromiso, que asumimos una doble moral y una doble cara, que nos agregamos al torrente del oportunismo social que corroe Cuba.
Somos todo eso, y mucho más. Pero, desgraciadamente, las justificaciones no nos van a justificar nuestra vergüenza. Tampoco nos van a perdonar nuestros pequeños oportunismos personales. Esos minúsculos momentos que decidimos callar cuando debíamos haber hablado. Ese instante en que debimos actuar, acudir en ayuda del que es víctima de un abuso en vez de ser ese espectador silencioso, mirar o cerrar la puerta. Al cerrar esa puerta nos hemos cerrado el camino a las justificaciones, o quizás nos lo hemos abierto para acudir a ellas en tropel para tapar nuestra desnuda vergüenza.
Cada vez que nos justificamos estamos levantando ese muro incontenible a la cobardía humana que se levanta alrededor de la isla. Ese es el muro de silencio que no está en Berlín, que no divide la ciudad en pedazos, pero que sí nos divide a nosotros del otro que es víctima, o del que dejo de ser un cobarde y se levantó sobre su vergüenza. Ese muro cruza cada calle de La Habana, cada pueblo del país, cada alma acoquinada y cobarde.
Somos cobardes… y para eso hemos levantado todo este libro secular antropológico de justificaciones. ¿No es hora ya de pasar esa página y terminar nuestra cobardía? Por cada hombre que se levanta con su privada justificación ante el abuso, el gobierno de Cuba añade un día más a su vida menesterosa. Somos cobardes y acudimos al silencio y nos rodeamos con las justificaciones.
Decía Edward Murrow en alguna ocasión: “La dificultad es una excusa que la historia NUNCA acepta”. ¡Y es cierto!
¡Basta ya de tanta Antropología! Se nos acabó hace rato el tiempo…

1 comments:

Manuel Castro Rodríguez said...

Le sugiero que vea los vídeos y lea lo que muestro aquí:
http://profesorcastro.jimdo.com/hasta-cu%C3%A1ndo-cuba-continuar%C3%A1-siendo-tiranizada/