Monday, December 9, 2013

Mandela y los sofismas de la amistad con Castro

Se nos ha muerto Mandela, y el mundo libre ylos políticos de todos los lados y rincones del planeta se apuran en reclamarle un sitio en su funeral, recordar viejas historias y asegurar unas palabras de despedidas a quien, sin ninguna duda, será un nombre imprescindible en la historia de África.
Este Mandela que hoy todo el mundo libre, y unos escasos dictadores alaban, también tiene entre su hoja de servicio a la humanidad haberse confesado amigo de Fidel Castro, de haberse sentido "inspirado" en la revolución cubana (las minúsculas es porque se lo merece). Estos "buenos servicios" de Mandela son convenientemente olvidados por los demócratas, que siempre tienen mala memoria para todo lo inconveniente. De todas formas para alla vuelan… como moscas.
Ah, bueno, a su favor solo podemos decir que Mandela no es el único que se ha confesado amigo del dictador cubano. También lo hizo Pierre Trudeau. Y su hijito, ahora miembro del parlamento de una democracia como la de Canadá también lo cuenta entre sus "amistades". Sin embargo, el retoño que es Justin Trudeau puede alegar en su olvido voluntario de confesarse amigo de un dictador que, quizás, en ese momento estaba bajo la influencia de la marihuana que habia fumado en los pasillos del parlamento canadiense.
Bueno, no nos asombremos mucho, quizás en las próximas horas hasta el Mayor de Toronto Rob Ford se confesara "amigo" de Fidel Castro... bajo la influencia del crack cocaina. Todo es posible en este país congelado y aburrido. Quizás con eso se cumple el famoso sofisma matemático que el cero a la izquierda se ignora, mientras lo que queda en el lado derecho es imprescindible, esencial en el universo aritmético.
Pero volviendo al calculo político. Hoy se nos habla azucaradamente de Mandela. Nos venden un caramelo que aun me sabe agridulce hasta en las palabras insípidas del Primer Ministro Harper. Se olvida que, curiosamente, el Mandela de la juventud compartió las mismas raíces violentas, terroristas y comunistas del caudillo castrista. Sin embargo, los largos años en la carcel lo hizo cambiar... ¿realmente?
Me pregunto si esos 27 años le hicieron cambiar, o fue la conveniencia política, la astucia ideológica, el cálculo racional de una mente que se abrió a la libertad en un mundo donde ya el comunismo era un cadáver político. Sin embargo, a pesar de todo lo que Carlos Alberto Montaner nos diga, o cualquier otro analista nos quiera demostrar con el sombrero de mago en las manos,  Mandela siguió haciendo, voluntariamente, un culto a la amistad con Castro, y en mas de una ocasión dijo que la "revolución cubana" era una fuente de "inspiración". ¿Divina o Terrorista?, me pregunto.
Por cierto, nadie le pidio a Mandela que lo repitiera tantas veces, ni que declamara estos poemitas a una dictadura. Nadie me puede alegar que esto no revela algo mas allá de una simple "acción de gracias" por el papel "redentor"  de Castro en la subida de Mandela al poder. ¿Comunidad ideológica aun después de tantos años y a pesar de haber abandonado Mandela la silla presidencial por voluntad también propia?
Mi pregunta entonces es, ¿abandonó el poder por convicción, por creer en la democracia?
¿O lo hizo por cansancio, porque la labor de reconciliación en un país tan complejo como Suráfrica estaba mas allá de sus propias posibilidades? ¿O lo hizo porque reconoció, en su interior, que no habría ningún futuro alentador en mantenerse en el poder y mancillar por sí mismo la estrella que se había forjado durante 27 duros años de cárcel? 
En el camino al poder mientras no se cansaba de elogiar su amistad con Castro tampoco se limito y abrazo al blanco de Klerk. Las alianzas son, en ocasiones, delirantes en la historia. Casi por transitividad Castro y de Klerk se abrazaron a través de Mandela. Lo cual no es tan delirante si se recuerda que Manuel Fraga se decía "amigo" de Castro, y el dictador de la derecha de España, Franco, tenía una relación amorosa con la revolución dictatorial castrista. ¿Estamos viviendo una aritmética del cero a la izquierda con respecto a Fidel Castro entre estos políticos?
Son preguntas que surgen y que acosan los recuerdos que tengo sobre Mandela. La historia de africa, sin embargo, no cambio mucho. No ha desaparecido del todo las segregaciones. No son tan publicas y tan onerosas, y los presidentes negros se han sucedido en aquel pais como era de suceder. La inmensa mayoría surafricana es negra. Sin embargo, el pais atraviesa una aguda crisis, y las tribus negras siguen viviendo en ese país en la ingrata miseria.
Mientras, Mandela envejeció muy rápido. En realidad cuando salió de la cárcel ya era viejo, y quizás los tantos años en ella le habían limado los odios. Tiempo al tiempo, me digo. ¿Quizás hubiera ocurrido lo mismo si Batista no hubiera liberado a Castro tan rápidamente? ¿Hubiera conocido Cuba un Castro estilo Mandela?
No lo creo. Las dos personalidades son tan distintas y han transcurrido por dos caminos tan diferentes. Así y todo, hoy se nos ha muerto el surafricano y el mundo se apura en vaciar la copa de vino en su honra. Yo, por lo pronto, me la apuro en brindar por mi familia. Ni Mandela, ni mucho menos Castro colman mis expectativas como para un brindis festivo. De todas formas aun me sigo preguntando cuáles serán los imbéciles que levantarán la copa por el decrépito dictador de mi país. Tiempo al tiempo.

1 comments:

Simon-Jose said...

Informacion amplia sobre Nelson Mandela.

http://vsuis.forouruguay.net/t463-fallecio-el-terrorista-nelson-mandela