Tuesday, March 19, 2013

¿Con quién o no debe Reunirse Yoani Sánchez?


Ahora mismo hay una polémica entre cubanos - ¿cuándo dejará de haberla? – por el encuentro que Yoani Sánchez ha tenido con algunos congresistas cubano-americanos, específicamente, Ileana Ross Lehtinen y Mario Díaz-Balart, miembros del Congreso de los Estados Unidos en Washington.
Mas allá de diferencias o coincidencias, mas allá de compartir o diferir en criterios con respecto al embargo, la política norteamericana hacia Cuba, mas allá de críticas o simpatías, dejemos bien claro algo que parece muchos se olvidan: la bloguera tiene derecho a reunirse con quien lo desee, esa es su opción, su derecho que nadie debe violar y creo incluso criticar.
Reunirse, conversar como personas civilizadas, discutir, compartir criterios no significa contagiarse. La democracia no enferma porque se discuta con el oponente o con quien se difiere en criterios cualquiera sea el margen de diferencia. Los que enferman son los regímenes autoritarios y es por eso que no admiten la disidencia y la diferencia, no admiten el criterio.
El encuentro entre personas civilizadas no es una enfermedad contagiosa, ¿está claro?
Y eso es lo que ha sucedido en Washington con la bloguera. Yo creo, incluso, que es muy positivo que ella se reúna con esas personas que no comparten su criterio con respecto al embargo y las políticas actuales del gobierno de los Estados Unidos hacia Cuba. Ayuda en las dos direcciones. Ayuda a los congresistas a actualizarse que muchas veces no oyen otros criterios diferentes que los de su misma línea política – no es muy usual la visita de disidentes y periodistas independientes o bloggers cubanos al Capitolio - y, sobre todo, ayuda a Yoani Sánchez a conocer un poco en mayor detalle la acción de estos congresistas a favor del pueblo de Cuba.
Es una reunión que saludo, que le doy totalmente la bienvenida y que me alegra que haya ocurrido. Pero, desgraciadamente, los cubanos pecamos siempre por el extremismo, por no llegar o pasarnos como decía Máximo Gómez. Y esa sí es una enfermedad.
Si yo fuera la bloguera, si yo visitara el Congreso por la invitación de algún congresista demócrata como ella lo ha hecho, también me gustaría reunirme con la contraparte republicana y, especialmente, los representantes cubano-americanos de todos los lados. Conversar, compartir, discutir civilizadamente, intercambiar puntos de vistas, conocer información de primera mano de todos ellos es, en mi modesta opinión, lo mejor que ha ocurrido en el viaje de Yoani Sánchez mas allá de visitas a universidades, recogidas de premios, entrevistas de prensa, etc., etc., etc. Póngale usted los etcéteras que quiera.
Por eso, para aquellos que ahora comienzan a atacarle o a criticarla por haberse reunido con fulano o mengano, por cualquiera de las razones posibles, no importa cuáles, les recuerdo que con quien único no valdría ni la pena compartir ni un segundo de tiempo sería con los hermanos Castro.
Por lo menos yo, con ellos, NI UN SEGUNDO de mi valioso tiempo en la vida. Diría como Benjamín Franklin: “Si el tiempo es lo más caro, la pérdida de tiempo es el mayor de los derroches.”
Especialmente con dictadores y tiranos.

2 comments:

Anonymous said...

Es una visita muy positiva para ambos grupos de cubanos. Me ha hecho muy feliz. Si no nos podemos reunir porque no coincidimos totalmente en el pensamiento, sí estamos mal. A reunirnos, a hablar. ¡Viva Cuba Libre!


Teresa Cruz

Laz Red said...

muy atinado mi estimado y es que en eso mismo consiste la libertad de expresion.