Lo que a continuación reproduzco es una columna del conocido periodista
venezolano Saúl Godoy Gómez y fue reproducida por el diario venezolano ElUniversal el 9 de Agosto de este año, levantando un verdadero huracán de
insultos a su autor desde los predios chavistas. Meses después, sin embargo, y
a pesar de que el conocidísimo texto tuvo mucha repercusión en Venezuela este ensayo
literario, como su autor lo califica en una entrevista telefónica con UNIVISION,
vuelve a recorrer el mundo digital y esta vez con más impacto… en forma de una apócrifa
carta “escrita” por Nancy Iriarte Díaz, la primera esposa de Hugo Chávez.
Por supuesto, no fue escrita por Iriarte Díaz, ni tampoco su autor real usó
un nombre explícito en el ensayo literario, pero el retrato que nos muestra es,
sin lugar a dudas, el del señor Chávez.
Generalmente no reproduzco en mi blog escritos de otras personas, pero
creo este vale muy bien la pena. Aquí se los presento:
Algunas
consideraciones sobre tu muerte
No quiero que te marches de esta vida sin antes despedirnos, porque has
hecho un mal inmenso a mucha gente, has arruinado a familias enteras, has
obligado a legiones de compatriotas a emigrar a otras tierras, has vestido de
luto a incontables hogares, a los que creías tus enemigos los perseguiste sin
cuartel, los encerraste en ergástulas que no lo merece ni un animal, los
insultaste, los humillaste, te burlaste de ellos, no solo porque te creías
poderoso, sino inmortal... porque el fin de los tiempos no era contigo.
Pero llegó tu turno, los plazos se acaban, el término de tu contrato
llega a su fin, tu 'ciclo vital' se apaga poco a poco y no de la mejor manera;
probablemente morirás en una cama, rodeado de tu familia, asustada, porque va a
tener que rendir cuentas una vez que des tu último aliento, te vas de esta vida
lleno de angustia y de miedo, allí van a estar los curas a quienes perseguiste
e insultaste, los representantes de esa Iglesia que ultrajaste a placer, claro
que te van a dar la extremaunción y los santos óleos, no una, sino muchas
veces, pero tú y ellos saben que no servirá de nada, es solo para calmar el
pánico que hace presa a tu alma ante el momento que todo lo define.
Mueres enfermo, padeciendo el desahucio, las complicaciones
inmunológicas, los terribles efectos secundarios de las curas que prometieron
alargar tu vida, tus órganos se van apagando uno a uno, tus facultades van
perdiendo el brillo que las caracterizaba, tus líquidos y efluvios son
colectados en bolsas plásticas con ese hedor a muerte que tanto te repugna.
Dime si en este momento, antes de que te apliquen una nueva inyección
para calmar los dolores insoportables que padeces, vale la pena que me digas
que no te pueden quitar lo bailado, ¡ah! los viajes por el mundo, los
maravillosos palacios que te recibieron, las paradas militares en tu honor, las
limousines, los títulos honorarios, los pisos de los hoteles cinco estrellas,
las fastuosas cenas de Estado... dime ahora que vomitas la papilla de auyama
que te tratan de dar las enfermeras, si era de eso de lo que se trataba la
vida, pues ese brillo y el oropel ya no están entre los monitores y máquinas de
resucitamiento que te rodean, esas marchas y aplausos ahora son tonos y alarmas
de sensores que regulan tus signos vitales que se hacen más débiles.
¿Puedes escuchar al pueblo de tu país afuera de tu cuarto?... debe ser
tu imaginación o los efectos de la morfina, no estás en tu patria, estas en
otro lado, muy lejos, entre gente que no conoces... sí, estás muriendo en tu
propio exilio, entre una banda de pilluelos a quienes les has tratado de
entregar tu propio país, tus últimos momentos los pasarás entre chulos y
estafadores, entre tu corte de aduladores que solo te muestran afecto porque
les dabas dinero y poder, todos te miran preocupados y con rabia, nunca dejaste
que ninguno de ellos pudiera tener la oportunidad de sucederte, ahora los dejas
al descampado y tu país al borde de una guerra, ¿Era eso lo que querías? ¿Fue
esa tu misión en esta vida? Olvídate del cuento de los pobres, ahora hay más
pobres que cuando llegaste al poder, olvídate de justicia e igualdad cuando
prácticamente le entregaste el país a una fuerza extranjera que ahora tendremos
de desalojar a la fuerza y a costas de más vidas.
Tengo la leve impresión que ahora sabes que te equivocaste, creíste en
un cuento de camino y te creíste revolucionario, y por ser revolucionario...
inmortal, convocaste a tu lado a los muertos, a tus héroes, a esos fantasmas
que también creíste con vida, a Bolívar, al Che, a Fidel, al Marx que nunca conociste
y que recomendabas su lectura... el andar con muertos te llevó a la magia y a
los babalaos, te metiste a jurungar tumbas, y a ofrendarle a una corte de
demonios y malos espíritus que ahora te acompañan... ¿Sientes su presencia en
el cuarto? Vienen a cobrar, a recoger lo único que tenía valor en tu vida y que
tan malamente apostaste por la oscuridad y el mal, tu alma.
Bueno, me despido, solo quería que supieras que pasarás a la historia
como un traidor y un cobarde, que no rectificaste cuando pudiste, te dejaste
llevar por tu soberbia, por tus ideales, por tu ideología renunciando a los más
preciado, a tu libertad y a la libertad de los otros, y la libertad nos hace
humanos.
Dios tenga piedad de ti.
Saúl Godoy Gómez
El Universal
Nota:
Se respeta textualmente la ortografía y la dicción del autor.
Nota:
Se respeta textualmente la ortografía y la dicción del autor.









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