Creo que el artista disidente chino Ai Weiwei tendría
que enseñarle algo a los cubanos, al menos a un grupo de cubanos dentro y fuera
de la isla, y esta conclusión viene después de leer un post del Diario de Cuba
sobre el cubano que “ganó” el concurso Tweets de la “libertad”.
No, no me equivoqué: puse entre comillas y en minúsculas
la palabra Libertad que no debe
llevarla. Me explico.
Según el website DDCuba el profesor José Luis
Leyva Cruz ganó ese concurso con el tweet que muestro en el encabezamiento de
este post. Tengo que hacer una aclaración necesaria. No se puede, por cierto,
sacar los pensamientos, el actuar de las personas y especialmente los tweets de
los cubanos dentro de Cuba del contexto social y político en que transcurren.
No se puede olvidar que un traspié allá cuesta duro: perder el trabajo (y este
ciudadano es profesor de una universidad en Cuba), ser blanco del sistema de
vigilancia del régimen y terminar acosado de muchas formas. Esto todos lo
conocemos.
Me unen muchas cosas en común con este
profesor: yo soy joven aún (no tanto como él, pero lo soy) estudié informática y
trabajo en el sector, no vivo en Cuba pero soy cubano de nacimiento y de corazón,
y quiero también hablar de la Libertad de Cuba en mayúsculas y sin comillas. Esto
último es lo que me diferencia de él.
No entiendo, no puedo entenderlo, cuando un
concurso premia un tweet sobre Libertad
en mayúsculas cuando se habla de la libertad
en minúsculas. El profesor Leyva ve “perpectivamente”
a Cuba como “un país con Economía de
Mercado”. Yo vivo en Canadá que es un país de “Economía de Mercado”, pero
no es eso lo que quiero para Cuba. Yo quiero para Cuba un país donde tengamos
la Libertad de cuestionarlo todo: en lo económico, en lo social, en lo político,
en lo filosófico y divino, y seamos respetados aún cuando nuestros pensamientos
sean diferentes y nos hagan una pequeña islita en el mar de las ideas.
La Economía de Mercado me puede llenar los
bolsillos de dinero, darme un buen auto, una modesta casa con todas las
comodidades, e incluso un lujo, una mansión, viajes exquisitos por el mundo,
vivir una vida exenta de dificultades, pero eso no necesariamente me da la Libertad de pensar diferente y decirlo,
poder elegir el programa social y político
acorde con mis pensamientos e ideas que crea deba tener mi país, criticar y
defender las plataformas políticas, religiosas y sociales que entienda deba
defender. O sencillamente convertirme en esa islita diferente al resto del
planeta.
La Libertad
es el derecho esencial del ciudadano a respetar la diferencia… cualquiera que
sea. Y es por eso que traigo a colación al artista chino Ai Weiwei porque creo
él si definió con exactitud lo que es una sociedad libre y lo que es Libertad en mayúsculas. Dice Ai Weiwei:
“Liberty is about our rights to question everything (La libertad es acerca de nuestros derechos a cuestionarlo TODO)”
Y en vistas a lo que yo sí creo es Libertad yo
hubiera dicho y lo expresé en Twitter:
Pero, por supuesto, yo no vivo en Cuba, sobre mí
no pesan las consecuencias que pudieran traer decir estas cosas. Por eso, desde
ese punto de vista, yo no le critico al señor Leyva su tweet porque desde donde
él se expresa sería de fatales consecuencias decir estas dos frases. Mi crítica
es para aquellos que lo seleccionaron a él porque desplazan el centro de
gravedad del problema de la Libertad de Cuba al estrecho margen de la Economía
de Mercado, algo que el disidente chino Ai Weiwei conoce muy bien porque en
China, precisamente, existe este modelo de economía mezclado con un
centralismo servil que supuestamente dicen es “socialista”, pero que sólo es un
eufemismo.
Y ese mismo país, China, es quien reprime a
Weiwei, quien bloquea websites, censura Weibo (especie de Twitter chino) cuando
existe alguna protesta o el coreografiado Congreso del Partido Comunista Chino.
En China, señor Leyva, existe lo que usted desea para Cuba. Hay millonarios,
personas con limosinas y mansiones, hoteles de lujo y viajes de placer para sus
ciudadanos adinerados que son, en la perfección, corderos serviles de las
orientaciones del régimen, no cuestionan nada, hacen mutis a las barbaridades
en que trabajan, por ejemplo, los obreros chinos que fabrican los iPhones que
nosotros, los occidentales, disfrutamos en Canadá y en Estados Unidos. Y todo
aquel que, como Ai Weiwei, expresa la imperiosa necesidad de una China LIBRE cae preso, en cárcel o en
su domicilio, y muchas otras cosas más.
¿Es esto lo que se quiere para Cuba?
Sin embargo, volviendo al señor Leyva y revisando
su TimeLine en Twitter me encuentro con este tweet que debe ser guardado para
la historia de la estupidez:
Resulta una bonita frase, profesor, pero,
vamos, así que ¿sufrimos más con lo que
nos imaginamos que con lo que en realidad sucede? Por Dios, se puede ser filosófico
y tener un elevado nivel cultural pero la imaginación no crea la realidad ni
los sufrimientos excepto para los que padecen de enfermedades nerviosas o
mentales. La realidad en Cuba oprime tanto que muchas veces las personas no
pueden “sufrir en la cabeza” de lo que ellos pudieran imaginar: la sobrevida
diaria se los hace imposible, profesor.
Es esta tendencia a ignorar los aspectos
esenciales del verdadero concepto de Libertad lo que hace que mucha gente,
demasiada gente, siga pensando automáticamente que la economía de mercado nos traerá
“libertades”. Sí, así en minúsculas y con comillas las traerá, pero la LIBERTAD en mayúsculas no se obtiene
con un bolsillo repleto y la boca cerrada.
Yo siento disentir profundamente con el Diario
de Cuba y con este profesor… espero no sea esa islita pequeña de la que hablaba
antes y tengo la esperanza que seamos muchos más los que pensemos de esa forma.
Si no, pobre Cuba.











0 comments:
Post a Comment