Sunday, October 28, 2012

¿Y el General salió de su cueva?


Y bien, más de 3 días tuvo que esperar Cuba para que el General en Jefe saliera de la cueva y asomara la careta con una foto en el periódico Juventud Rebelde, no en sus calles. Pero Santiago y Oriente han tenido que esperar algo más, ¿quizás para que las fuerzas del orden lograran “tranquilizar” aquella zona un poquito más?
No lo sé. Los estilos de dirección de los hermanos Castro difieren en todo: el primero porque quería estar en todo momento en el centro de atención, y el segundo porque sencillamente no se sabe lo que hace. El detalle curioso, sin embargo, lo tenemos en la foto que encabeza el post. Seis personas alrededor de una mesa, cuatro de ellas vestidas de uniforme verde olivo y todas, con la excepción quizás de un rostro que aparenta ser un poco más joven, representan el cuadro de vejez que es la dirección con que cuenta Cuba hoy, desde el Palacio donde se administra el estado hasta las más pequeñas zonas recónditas del país.
Burocracia, militarización y vejez se resume en esa foto. Es el estatus quo de un país que no admite que los mecanismos civiles y la propia población puedan interactuar con el poder, que la solidaridad fluya de mano en mano y que los organismos estatales se engarcen con los mecanismos sociales. Para hacerlo tienen que vestirse de un uniforme y obedecer instrucciones unidireccionales. El detalle, tantas veces criticado por organismos internacionales, descubre su rostro en las declaraciones de CARITAS CUBA  a DDC cuando expresó que “las autoridades manejan abrir mecanismos específicos para la entrada de ayuda humanitaria”.
“Manejan”, es decir, aún no han tomado la decisión. La lentitud también es otra de las características del estilo raulista.
Pues bien, esperaremos por esos “mecanismos específicos”. Veremos cuán lejos la “nueva” dirección reacciona, si lo hace como ha hecho siempre: total control de la ayuda humanitaria que proviene del exterior. La más importante crítica que Cuba siempre ha tenido con toda razón es la falta total de transparencia con que dispone de esa ayuda entre la población civil, sobre todo porque los mismos cubanos hemos visto como productos destinados a la caridad pública se han colocado en el mercado minorista en divisas.
Al General, sin embargo, le toca responder cómo va a reaccionar el estado cubano frente a la desgracia. Si va por fin a dejar a un lado la ideología y el chovinismo y va a permitir que los mecanismos familiares, de ciudadano a ciudadano jueguen su rol como lo hacen en cualquier otra sociedad abierta. Si va a levantar las restricciones de entrada de materiales, alimentos y ayuda a los damnificados. Si va a permitir que los mismos ciudadanos puedan enfrentar con sus fuerzas la devastación y dejar a un lado el control excesivo que ha sido siempre la práctica histórica del estado castrista. Si va a tomar las medidas necesarias para que desaparezcan de por vida “los albergues” de personas que han perdido su vivienda de una forma u otra. Si va a resolver el problema urgente de la vivienda, que es en resumen, lo que ha traído estas desgracias.
En resumen, si esto no va a ser una vez más la “curita” de un día, un instante. Poner unas tejas, regalar unos pocos materiales, estrechar unas pocas manos y tirarse unas pocas fotos para la prensa oficial para responder a la presión social.
En Cuba hay mucha historia de desastres naturales de todo tipo donde las personas han perdido sus casas y hasta el último artículo de uso personal y aún están esperando, en albergues, o en lugares temporales, por la solución definitiva a sus problemas. Por eso ya nadie quiere irse de sus edificios y casas en peligro de derrumbe, nadie quiere abandonar lo poco que le queda o tiene.
¿Tomara el General la decisión final?
Vivir para ver.

1 comments:

Anonymous said...

el ciclon lo cogio borracho e impresentable,tenia que pasar el tiempo necesario para que se le quitaran las ojeras y la peste a aguardiente,¿no?