Sunday, October 14, 2012

Una necesaria respuesta al Blog de la Seguridad del Estado


El martes 9 de octubre publiqué un post sobre los rumores de la muerte del dictador. Desde entonces en las redes sociales la bola de nieve de esos rumores ha crecido hasta alcanzar el clímax en un “desmentido”del Blog de la Seguridad del Estado – aunque ya se sabe que los blogs oficialistas casi todos los son, de una u otra manera, y ya se sabía también que lo iban a desmentir.
En ese blog las manos anónimas que lo escriben y que reportan a un solo nombre, un tal “Yohandry Fontana”, dedicó unas líneas a acusar a Miami de ser la fuente originaria de los “rumores”. Por cierto, el nombre y la identidad de este escriba son intrascendentes. El individuo, o grupo de personajes que escriben bajo ese nombre, no tiene el valor cívico de identificarse, por lo que no importa quién es ni el alcance de sus palabras. Esencialmente lo que se escribe desde el anonimato tiene el valor que la cobardía y el miedo impone a la palabra, por lo que ¿qué importancia puede tener entonces?
Sin embargo, se hace necesario en ocasiones responder a insultos y mentiras, y evidentes manipulaciones. Muy típico de estos blogs oficialistas.
El post que publiqué ese martes lo titulé: De rumores y mucho BLA BLA BLA. Y de eso se trata. Ya en anteriores posts he escrito de la excesiva atención que los cubanos le seguimos brindándole a un personaje que debió haber ya desaparecido de nuestras palabras, aunque no de nuestra memoria: Fidel Castro. Lo señalé hace algún tiempo en mi post “La obsesiva relación de los cubanos con Fidel Castro”.
Preguntaba entonces:
¿Por qué esta obsesividad con un nombre que no ha agregado nada a la riqueza espiritual y material de Cuba y ha destruido el país en pedazos?
Y agregaba:
“Hoy por hoy el nombre nos persigue por dondequiera. La machaconería del sistema educacional, de la prensa, de los medios y cada uno de los oficiales de Cuba ha creado el sello “fidel”… Y aún desde lejos los cubanos lo siguen estampando, como si ya algo quedara de su divinidad o no pudieran deshacerse de ese nombre.”
Sin embargo, la realidad es que estos rumores sobre el tipo siguen apareciendo de manera recursiva. Y es así que el personaje, o grupo de personajes, que redactan las notas necrológicas del blog de la Seguridad del Estado vienen a insultar y echar la culpa – casi siempre – a los cubanos que habitan en el sur de la Florida… de cualquier cosa.
Bueno, yo no puedo hablar por ellos. Yo vivo en Toronto, Canadá, y honestamente de Florida solo me interesan sus hermosas playas. Y con respecto a los rumores, le adelanto que ni me interesan ni los creo, ya lo dije en el post en cuestión.
Pero lo fundamental es que su origen no está en Miami sino EN LAS CALLES DE CUBA. Antes de que publicara mi post y la voz “corriera” por internet - no creo haber sido ni el primero ni el único en recibir mensajes desde Cuba sobre este tema, ni tampoco haber sido el primero en hablar sobre el tema -, dos semanas antes de que me decidiera a escribir como lo hice, comencé a recibir insistentemente correos electrónicos de mis amistades en Cuba, todos asegurándome que el viejo dictador estaba “fuera del aire” y que después de las elecciones en Venezuela iban a dar a conocer la noticia. Fueron dos semanas seguidas de correos y mensajes. Hasta que ya estuve harto y publiqué mi post.
Al final, ni el Blog de la Seguridad, ni el hijo “fotógrafo” de la momia han presentado pruebas de que aun respira ese señor. Y para el caso que importa, agregaría de mi cosecha personal.
Sin embargo, el susodicho bloguero de la seguridad no se permite el mínimo granito de vergüenza y honestidad cuando dice:
“… cada dos o tres meses Twitter mata a Fidel Castro, y cuando comienza a seguirle la pista a la cosa, por lo general, la punta aparece en Miami, la cloaca de la información mundial”
Bueno, señor seguroso, no es Miami “la punta” sino La Habana, no son los cubano-americanos del sur de la Florida, sino los cubanos que circulan por las calles de Cuba, que por cierto, siguen rodando la bola aún hoy, después del “desmentido” del hijaso. Por lo que sería de la más elemental ética informativa de que la prensa cubana, esa que calla los rumores y la verdadera situación personal del dictador, le diera respuesta. Por lo menos una vez en la historia tienen que vestirse de honestidad e informar a las calles de Cuba de que "Fidel Castro está vivo", retomándole las palabras al señor seguroso y no estar buscando culpas mas allá de sus propios predios.
Pero en resumen, si los rumores aparecen, en Miami o en La Habana, no es precisamente por manipulación, mentiras o terrorismo, ni tampoco por culpa de los cubanos de Cuba o de la Florida, sino porque la prensa cubana no informa adecuadamente a su población nacional de lo que acontece en sus palacios habaneros. 

¿Por qué los escribas como los del blog de la Seguridad del Estado no informan a su propio pueblo y vienen aquí a insultar y acusar a otros de sus propias debilidades, errores y pifias?
Así que, como primer necesario correctivo, infórmele a su pueblo qué es lo que ocurre detrás de las paredes de Punto Cero, o dondequiera se encuentre el finado. En definitiva, los cubanos de Cuba son los principales destinatarios de la información nacional, y no los emigrados. Pero al parecer, tampoco ellos tienen ese derecho, de acuerdo a este blog de la Seguridad del Estado.

2 comments:

Manuel Castro Rodríguez said...

Estimado Juan Martín Lorenzo:

Ante todo, reciba un cordial saludo de un compatriota que vive en Panamá. Soy un tenaz opositor al criminal régimen comunista que tiraniza a Cuba desde hace 53 años, como puede comprobar en los numerosos artículos que he hecho y declaraciones que he firmado.

Disculpe que utilice este post para solicitarle que me ayude a obtener información sobre mi hijo Víctor Manuel Castro Vaquero.

Mi hijo Víctor Manuel Castro Vaquero -nacido en Ciudad de la Habana el 15 de marzo de 1976, licenciado en Economía y ex profesor de la Universidad de la Habana-, me informó por teléfono en enero de 2006 que las autoridades de inmigración canadienses le habían aprobado su solicitud para emigrar a Canadá, por lo que en unos quince días viajaría a Toronto, de donde me llamaría por teléfono tan pronto llegase, llamada que nunca recibí.

Mi otro hijo reside en Cuba, Enmanuel, él tampoco ha tenido noticias de Víctor Manuel.

Víctor, como le dicen todos sus amigos, tiene grandes conocimientos de informática, tanto de hardware como de software. Su mejor amigo, Abdel Hernández, es Ing. en Telecomunicaciones y también vivía en Toronto antes que Víctor Manuel emigrase a Canadá.

La última comunicación que tuve con mi hijo Víctor Manuel fue esa conversación telefónica que sostuvimos en enero de 2006. Lo único que he podido averiguar es que en febrero de 2006 mi hijo Víctor Manuel viajó como emigrante a Canadá; después de eso, es como si a Víctor Manuel se lo hubiese tragado la tierra. Por favor, ayúdeme, Juan Martín.

Mi correo es castropanama@yahoo.es

Muchas gracias.

Manuel Castro Rodríguez

Juan Martin Lorenzo said...

Manuel Castro:

Desafortunadamente no conozco a ningun Victor Castro, pero le recomiendo visite este sitio que es de yellow pages donde aparecen varias entradas a ese nombre:

http://www.canada411.ca/

Le escribire mas adelante a su direccion electronica.

Un saludo

Juan Martin