Thursday, May 3, 2012

Los cubanos... QUE SE JODAN


Internet y el activismo en las redes siempre nos deparan muchas sorpresas: todo lo inimaginable se puede encontrar. Desgraciadamente para un cubano la captura de lo imposible es casi, como dice la palabra, imposible.
En la tierra donde todo lo imposible es posible: la gente desfilo el 1ro de Mayo… por un par de botas. ¡Cuán bajo hemos caído los cubanos!
La bloguera Rebeca Monzó describe en un post titulado “Vergüenza Ajena” en su blog como una amiga le mostro las botas que le otorgaron en su trabajo en pago de haberse inscrito en la lista de asistentes… y asistir a la marchita de corderos. Porque eso es en lo que ha quedado el día en que los trabajadores reclaman sus derechos en el mundo.
No es nada nuevo, por cierto. Muchas veces se le ha otorgado un “pulovito” rojo o blanco, una camisetica con algún emblema y un minúsculo refrigerio. Hay personas que asisten sólo por eso, y guardar las apariencias en un país estratificado.
¿A qué nivel más bajo llegarán los cubanos que coartan sus derechos inalienables por un par de botas?
Pero es que las respuestas siempre las tenemos en la historia. Y me viene a la memoria lo que ocurrió cuando Valeriano Weiler encerró en campos-ciudades de concentración a los cubanos para que no pudieran ayudar a los mambises, cubanos criollos, muchos de ellos, si no todos, hijos de españoles.
Entonces, muchos escapaban de esos campos-ciudades no para ingresar a los mambises, por increíble que parezca, sino para buscar sencillamente comida. En cambio, los negros africanos se les escapaban a los mayorales y esclavistas para meterse en la manigua, fundar palenques y convertirse también en defensores de su misma pequeña comunidad. Negros que si atrapaban un criollito esclavista le cortaban de tajo la cabeza sin chistar.
¿Estará eso en la sangre? ¿Algún gen perdido que corre por las venas de nuestros ancestros africanos y no por la de los peninsulares?
No lo sé. Pero es curioso, por ejemplo,  que nuestra misma historia recoja que fue un negro, Maceo, el que planto cara y dignidad ante el pendejismo criollo cuando el Zanjón. Y fue su actitud cojonuda la que hizo a la generatura española respetar más a aquel negro, que a toda la partida de blanquitos blandengues que se le doblaron las piernas al final de la contienda.
También fue un negro, Juan Gualberto Gómez, quien se enfrento a la mayoría de los cubanos que coartaban la libertad de Cuba en 1902, y planto dignidad frente a los tratados de carboneras y la Enmienda Platt. ¿Se acuerdan?
No puedo dejar aquí tampoco pasar la actitud sublime del Apóstol, un hombre débil físicamente, de letras, un intelectual, el poeta más fino que Cuba tuvo en el siglo XIX, y lo sigue siendo. Martí cargo con un viejo revolver y su caballo, guiado por un desconocedor del lugar, un niño casi, a hacerle frente a la batería de españoles armados con fusiles y cañones.
Hay que tener unos COJONES del tamaño del Empire State para cabalgar de frente a la fusileria española, dejémonos de cuento. No era negro, pero conocía que esa era la única actitud que podía salvar a Cuba, y pienso que después de ver y conocer de qué material estaba formado los patriotas cubanos, algo del mestizaje cubano corría medularmente por sus venas.
La historia habla por nosotros y es curioso, por ejemplo, ver que hoy son los negros los que en mayoría plantan el valor y la dignidad que faltan a 11 millones de cubanos.
Negros son Antunez y su familia que enfrentan golpes y detenciones, y se levantan para volver a enfrentar al castrismo. O Sonia Garro, hoy en las prisiones de Castro, y su esposo. O el mismo Andres Carrión que fue el único cubano con los cojones bien puestos para saltar la valla y gritar “Abajo el Comunismo” frente al Papa y la multitud atónita de inertes corderos.
Es esta mayoría negra la que da la batalla que puede verdaderamente derrumbar la dictadura. Los blanquitos, bueno, esos están detrás de maquinitas computadoras haciendo blogcitos y mandando cartitas a instituciones internacionales.
O, digámoslo completamente, haciendo una patética “huelga de hambre” por el requicio de una cámara como lo hizo Marta Beatriz hace como año y medio, para después venir a criticar y comer mierda hablando de los 13 indignados que sí tuvieron la valentía de hacer un gesto valiente.
Ellos son también culpables y cómplices del Cardenal sopla-corneta y la tropa de asalto a la Iglesia de La Caridad. Veremos ahora que vendrá en Diciembre a escribirnos Marta Beatriz, ¿otra cartita?
Pero en fin, al menos estos hacen algo, algunos me pueden señalar. Es cierto, este grupito de blanquitos de papel, y los negritos de cojones se enfrentan al castrismo, el resto guarda una servidumbre digna de lástima.
Debo aclarar aquí, además, que yo soy bien blanquito de ojos azules y rubio, así que eso de discriminación, racismo y cuanta mierda puedan destilar algunos no cuenta. Y también vivo lejos, no en Cuba, es cierto. Es fácil hablar desde aquí, pero entonces ¿cómo Antúnez y Carrión tuvieron los cojones de enfrentarse y hacer? ¿Y los otros 11 millones no?
No hay incluso ni que levantar un dedo, como ese de la pequeña fotico en el encabezamiento de este post, a ningún castrista. Sencillamente basta no ir, no asistir a la plaza, o como dice Gene Sharp, justificar la no asistencia bajo cualquier pretexto. Así que la blandenguería no se puede justificar en represiones y torceduras de cuello. Es sencillamente pendejismo social porque ese país ya NO CREE EN NADIE.
Y es aquí donde vuelvo al post de Monzó, a esas botitas de compromiso. Los cubanos han coartado sus derechos civiles, humanos y sociales por un par de botas miserables y un sándwich, no podemos tapar el sol con un dedo. Cinismo, pendejeria barata, y deseos de no hacer nada por Cuba y en primer lugar por sí mismos.
Esa es la verdad.
Y es por eso que, lejos de avergonzarme de ninguno de los disidentes, cualesquiera que sean, que haga algo por Cuba desde la cartita de Martha Beatriz hasta el gesto cojonudo de Carrión, me solidarizo con su pequeña dignidad personal, mayor o menor, blanquita o negrita, del color racial, ideológico y sexual que sea. Aunque también critico sus temblequeos intelectuales.
Por el resto muchas veces me dan las ganas de abandonar este blog, cerrar mi cuenta en Twitter, y mandar para el CARAJO a todos a QUE SE JODAN.
Hay conglomerados de seres humanos que merecen la dictadura a la que están sometidos.
Es así de simple.
Nota: Para los muy puritanos que se sientan molestos por ciertas palabras, les ofrezco aquí el significado que el diccionario de la Real Academia de la Lengua Española ofrece:

cojón
 m. vulg. Testículo. Más en pl., como interj.:
¡estáte quieto ya, cojones!

mierda
f. Excremento.
Suciedad,porquería:
quita toda esa mierda de la silla.

Nota para los Castristas: la imagen que encabeza este post esta especialmente dedicada a ustedes.

2 comments:

Laz Red said...

encojonao!!!

Marta López García said...

Siempre los cubanos de a pie han tenido que joderse YO no hubiera ido es por eso que estamos con mas de 50 ños de CASTRISMO !!!