Tuesday, May 22, 2012

La “hoja de ruta” del Cardenal Ortega y Alamino en Cuba


Resultan curiosas las coincidencias de términos en el lenguaje que últimamente oímos y leemos en Cuba por parte de visitantes extranjeros, miembros de la oficialidad y algunas organizaciones “no-gubernamentales” como la Iglesia Católica de Cuba, por solo citar unos ejemplos.
En los últimos meses, antes y después de la visita del Papa Benedicto XVI, al Cardenal Ortega le “ha llovido” una tormenta de críticas sobre su actitud ambivalente, claramente sesgada hacia la oficialidad cubana, sus declaraciones alineadas al discurso castrista al punto de llamar delincuentes a opositores, reclamar las mismas coletillas que el castrismo ofrece sobre los disidentes, e incluso acudir a las autoridades presurosamente para desalojar violentamente un templo de Dios.
Hoy se nos aparece Espacio Laical con una risible, para no decir mendaz, crítica y defensa a ultranza del Cardenal Ortega. Y, curioso, utiliza algunos términos que ya hemos oído con antelación desde los salones de resonancia castrista. Y cito, dice Espacio Laical en su segundo párrafo:
“…el Cardenal se ha consagrado a la construcción de una HOJA DE RUTA que prefigura un camino de cambio gradual…”
HOJA DE RUTA: ¿no les suena conocido esa frase en los últimos tiempos?
Pues, sí, se la oímos a Camila Vallejo resumiendo su encuentro con el viejo dictador Fidel Castro. ¡Qué coincidencias más extrañas entre una joven sin conocimiento alguno de la realidad cubana, extremista, y enceguecida con principios ideológicos que ya han demostrado sobradamente su inutilidad con el lenguaje de un “Espacio Laical” tratando de enmendar una actitud retorcida!
¿Es este el nuevo lenguaje de la Iglesia Católica?
¿Es así como esta publicación digital pretende reclamar justicia para la labor del Cardenal?
Se puede llenar dos páginas de un documento PDF reclamando acciones que sobradamente el señor Ortega ha pisoteado con sus últimas declaraciones salidas del secretismo, como el famoso video donde califica de delincuentes a los indignados de la Iglesia de La Caridad, o la solicitud desesperada de desalojo a ellos mismos: un precedente que ningún ESPACIO puede borrar con PALABRAS VIEJAS.
Sería muy provechoso que la Aung San Suu Kyi le recordara a estos miembros de Espacio Laical cómo es que se logra abrir un camino ante los muros de una dictadura sorda, y no es precisamente a base de concesiones y diálogo, ni tampoco gracias a un “sendero de cambios signado por la moderación martiana”.
Martí, señores del ESPACIO, no transigiría ante una dictadura con ningún diálogo. La moderación martiana no reconoció a España ni a sus cómplices, como no reconocería a los dictadores de hoy y a sus cómplices. Dejen de estar engañándose a ustedes mismos y de paso tratando de engañar a los demás.
Y, por supuesto, la recurrente frasecita tampoco estaría en el lenguaje que el Apóstol emplearía para sus fines panteístas y liberadores. Ese es un lenguaje del que todos reconocemos una fuente común: el castrismo.

1 comments:

Laz Red said...

La jerarquia catolica cubana que encabeza el cardenal Jaime Ortega Alamino y que alfombra con sus sotanas el infame camino por donde marcha el NeoKaxtrizmo, ha considerado conveniente ordenarle [o sera al reves] a su elite de laicos precisar el papel que su lider desempena en la Cuba contemporanea. Pretende [?] ser una vigorosa respuesta a las criticas recibidas por nuestro cardenal, realmente es una denuncia.

Al referirse a las "partes" del espectro nacional, Espacio Laical -en su rol de vocero " laico" del Arzobispado- califica como aniquilador al movimiento disidente y opositor, en tanto las criticas al regimen se remiten a los preteritos excesos "fidelistas" y no a la dinamica represiva de Raul Castro. Si se puede comulgar con la aseveracion que el movimiento opositor no ha elaborado un programa politico integral, descalificarlo por condenar y criticar los horrores, atrocidades y sistematicas violaciones de los mas elementales derechos humanos de la nacion por el mismo Clan de Biran que ha detentado el poder absoluto por mas de 53 anos, constituye una ignominia en lo etico-moral y un grave error en lo politico.

A diferencia de otras naciones, en Cuba la iglesia catolica no cuenta con bases sociales que soporten sus aspiraciones de constituir el unico interlocutor-mediador con el gobierno [con vistas a avanzar su agenda eclesial], sino que esa funcion le ha sido asignada tacticamente por el poder, que no tiene escrupulos de ninguna indole en devolverle las sotanas o limpiar el piso con ellas.