Saturday, March 3, 2012

La Revolucion de la Sal

Cuba es un país tropical, una isla rodeada de mar y aguas, el paraíso del sol y la salinidad, por eso no debiera causar ninguna sorpresa conocer que los cubanos estamos rodeados de sal. Pero Cuba también es una isla de enormes contrastes.
Es así que por eso ahora conocemos que la sal ha sido liberada… en el mercado interno, después de estar 53 años en una libreta con la que el cubano no podía contar para subsistir. Pero este no es el primer absurdo con que podemos tropezar en nuestro paraíso soleado.
Cuba fue la pionera del la televisión en el mundo. Mucho antes que su lanzamiento fuera anunciado en Estados Unidos, en La Habana se monto el primer circuito cerrado experimental de televisión, por los mismos que después la lanzaron en el país del norte. Los cubanos montamos la primera televisora pública de prestigio en el Hemisferio Occidental, por donde paso lo mejor de la música y el arte latino, y adonde también fueron estrellas los grandes nombres de Hollywood.
Hoy, sin embargo, esa misma televisión se sigue realizando en aquellos viejos estudios y hemos pasado de ser pioneros a ser la cola en ese vital servicio público. Quedo, con el triunfo de Castro, para servir de vehículo de fascinación a las grandes masas. Y la fascinación tiene, como todos sabemos, una vida corta y se alimenta fundamentalmente de ignorancia.
Cuba fue también pionera en los servicios de ferrocarril, pero ahí la historia nunca nos logro colocar mas allá de esa simple noticia. Transitar toda Cuba a través de uno de sus trenes es una aventura surrealista, que no vale la pena ni siquiera transcribirla. También quedamos en el olvido en ese renglón.
En 1959, sin embargo, Cuba era la azucarera del mundo. Productora por excelencia del azúcar de más alta calidad, exportadora universal. Decir azúcar era decir Cuba, y la caña adornaba parte de la geografía verde de la isla. Ya creo que lo dije más arriba: Cuba es una isla de contrastes.
Hoy, Cuba importa del Brasil una de los peores azucares que puede encontrarse en el mercado. La industria azucarera fue totalmente desmantelada por el mismo nombre que trato de ejercer su poder de fascinación, de manera muy prolongada, a través del entonces mejor servicio de televisión de Latinoamérica.
Ah, y Brasil dice va a ayudar al gobierno de esa pequeña isla a reconstruir su industria azucarera.
¿Cómo paso todo esto?
¿Cómo de ser la azucarera mundial ahora nos convertimos en ser sencillamente el salero en la mesa del cubano?
Para que ocurriera esto tuvieron que pasar 53 años.
La sal no necesita mucha más tecnología que un cuidado consistente, y Cuba es esa isla que decía al principio: rodeada de mar, con un sol esplendoroso y un clima que hace evaporar por si mismo el agua para dejar el salitre.
53 años pasaron y la sal se libero… en el mercado. Pero el azúcar sigue siendo ese producto desaparecido del quehacer del isleño. He ahí nuestra isla de contrastes.

0 comments: