Thursday, March 22, 2012

El litigio de la piedra “imperialista”

Nunca pensé que iba a tener que dedicarle un post a “una piedra”, ni que en el tiempo de vida de mi blog tuviera que invertir energía, inteligencia y un poco de curiosidad – para decirlo de alguna forma – para descubrir, cuestionar e investigar los avatares de una simple “sustancia mineral más o menos dura y compacta que no es terrosa ni de aspecto metálico”, como la define el diccionario ESPASA.
Pero aquí estamos, porque de resultas de los accidentes del impacto de “una piedra”… ¿imperialista? a un automóvil de chapa diplomática venezolana en la ciudad de La Habana, el mundo simple y químico de ese pequeño seboruco, como le decimos los cubanos, se ha convertido en celebridad contrarrevolucionaria de la Cuba de Castro. Y no bromeo.
Hechos concretos.
El miércoles 21 de Marzo en la intersección de 100 y Calzada de Vento, en Ciudad de La Habana, un carro de chapa diplomática venezolana número 223024 se vio impactado por un proyectil, de naturaleza desconocida, que atravesó el cristal de la ventanilla derecha del auto diplomático y provoco un herido, el chofer, saliendo ileso el acompañante del mismo por donde penetro la muy conocida hoy “sustancia mineral”: la piedra, según versiones castristas.
Las autoridades se presentaron en el acto, cercaron todo el sitio por más de tres horas, peritos criminalísticos estuvieron investigando y fotografiando el lugar, haciendo preguntas, mientras una ambulancia recorría las calles de La Habana con el herido en cuestión: un miembro de la delegación diplomática venezolana.
Hasta aquí los hechos desnudos. La tormenta virtual se presento en Twitter cuando la muy conocida bloguera Yoani Sánchez dio a conocer de inmediato el hecho acaecido en Vento y 100. Y una vez más el aparato de contra-propaganda castrista salió con todo tipo de dislates, exabruptos e inventos.
Esta vez, una simple piedra fue la víctima propiciatoria. Chiste aparte, el suceso trascendió y se convirtió en una marea que no ha parado, como una bola de nieve, en provocar las más ardientes especulaciones, burlas, discusiones y molestias. Agregando que a la bloguera, multi-premiada y multi-mencionada en todos los medios, la jauría castrista no ha dejado de catalogarla de fraude, mentirosa y todas esas lindezas que ya conocemos.
En lo personal, no soy un fervoroso defensor de Yoani Sánchez, tampoco es ella el centro de mi tiempo e interés en Twitter, pero el hecho ocurrido con la piedra, el auto diplomático de la delegación venezolana y el castrismo es el mejor ejemplo de cómo una simple crónica de un suceso se convierte en un atentado imperialista de tamaños colosales… según la hojarasca periodística de los agentes de Castro.
Lo que ha hecho la bloguera, sin embargo, es el cotidiano recuento de una crónica roja que pudiera haberse leído en Cuba si la revista Bohemia, centenaria y legendaria, hubiera mantenido el perfil democrático, inclusivista y objetivo que tenía 53 años atrás. Porque, seamos justos, la señora Sánchez no ha hecho otra cosa que reportar un hecho, describir la situación del lugar, comentar lo que los testigos oculares dijeron, presentar unas fotos y hacer algunas preguntas cuestionadoras de la pericia oficial, del hecho y de las circunstancias. NADA MÁS.
Sus tweets hubieran podido verse impresos, por ejemplo, en esa misma revista Bohemia en las primeras semanas del año 1959, pero no mucho mas, porque Bohemia tiene hoy el mismo perfil cerrado y mudo del resto de las publicaciones cubanas donde la censura a todo es una regla, no una excepción.
Pero volvamos al hecho, a la piedra, el auto diplomático y las preguntas y teorías alrededor del suceso habanero.
La bloguera comento la versión existente en el lugar sobre unos disparos escuchados antes de que el auto fuera impactado, la presencia de otro vehículo desde el cual había sido disparado una serie de disparos, el impacto de proyectiles en el auto en cuestión, las preguntas de los peritos a los testigos presenciales del acto sobre la existencia o no de otro vehículo involucrado en el suceso, el comentario innecesario de que “había sido una piedra” por parte de las autoridades policiales a los testigos, y el cierre por mas de 3 horas de la intersección y de peritos criminalísticos.
De la otra parte, la jauría castrista asegurando que era esa piedra que Ud. observa en el encabezamiento de este post sostenida por uno de esos peritos en el lugar del hecho. Y, por supuesto, negando y acusando a la conocidísima bloguera de “fraude” por sus comentarios en Twitter.
Aquí puede ver, por ejemplo, la escena del suceso, como la policía protegió el perímetro de la intersección donde sucedió el hecho (la flecha roja señala la cinta protectora policial).
En la siguiente podemos ver al auto de criminalística de la Policía Cubana, y los peritos rodeando el auto:
Sobre estas dos fotos quiero llamar la atención el hecho de que Calzada de Vento y 100 es una esquina semaforizada, es decir, que aunque es una intersección importante, la velocidad de cualquier vehículo puede verse afectada precisamente por la presencia de la señal amarilla o roja. Importante aclarar: en Cuba la luz amarilla es una luz de prevención que no puede ser violada, a diferencias a como lo es en Norteamérica, donde sigue siendo de prevención pero los vehículos pueden cruzarla si están muy próximos a la intersección y su velocidad no les permite una parada segura.
Como se puede ver en la foto superior, el auto impactado estaba antes del semáforo, por lo que la velocidad del auto, y de cualquier otro que cruzara en su cercanía estaría afectada… en dependencia de que luz estaba habilitada en ese momento.
IMPORTANTE: la información oficial de Cuba no dice ABSOLUTAMENTE NADA de esto. Pregunta: ¿lo ocultan o no lo saben?
Después tenemos la foto del impacto que los sitios oficiales, y oficiosos, del gobierno castrista han mostrado. Véalo a continuación:
¿No les provoca ninguna pregunta? A mi muchas.
Primero, la victima de la “pedrada” fue el chofer… y la entrada del seboruco fue por el lado del acompañante. Si la teoría de los oficiales de Castro fuera cierta, que fue una simple e inocente piedra lanzada por las gomas de un vehículo que paso por la izquierda del auto diplomático, debería existir otro impacto en el techo de la cabina del auto por el ángulo que ese proyectil debió seguir (de abajo hacia arriba).
La foto no muestra ese impacto en el techo del auto como se puede observar, y las autoridades cubanas no han dicho que existiera. Entonces, la única solución es que la “pobre piedra” hubiera atravesado el cristal en un ángulo horizontal y entonces SI sería posible que, con tan mala suerte, golpeara al chofer provocándole heridas.
Y ahora viene la pregunta: ¿Existe alguna otra forma que esa piedra entre en un ángulo horizontal que no sea lanzándola a la misma altura por donde aparece el agujero de entrada en la foto?
Pero, esperen, ¿eso no significa que solo pudo ser arrojada desde la altura de otro vehículo, digamos  una persona con un tira-piedras?
No, no estoy bromeando, solo digo tira-piedras porque las autoridades cubanas se han encaprichado en decir que el proyectil lanzado fue una piedra. Lo otro seria decir que fue sencillamente una mano que portaba un arma y que ese es el impacto de una bala y no de una piedra, como sugería la versión que la bloguera tuiteo refiriéndose a comentarios de testigos QUE VIERON y OYERON tiros de arma de fuego, y otro vehículo desapareciendo de la escena del incidente.
Pero es que hay mas detalles inquietantes. Por ejemplo, la misma foto que encabeza este post, la foto del victimario de ocasión: la piedra.
Si, según las autoridades oficiales, esa fue la piedra que causo la herida al diplomático venezolano, ¿dónde está la sangre en la misma? ¿Es que las autoridades la limpiaron antes de ponerla en el papel? Pero tampoco hay restos de sangre en el papel. ¿No resulta eso, de por sí, sospechoso?
Pues le agrego otra circunstancia más. ¿Cómo se explica la aparición del cartel pro-Chávez en el cristal posterior del auto diplomático impactado por la victimaria piedra. Véanlo aquí:
¿Por qué una mano desconocida tuvo que agregar este toque chaplinezco al auto impactado? ¿Por qué se tuvo que agregar a la ya sórdida escena de silencios, contradicciones y medias-verdades este toque político?
La presencia del susodicho cartel me sugiere a mí, y creo que a mucha gente, que más que una piedra y un simple accidente, en el hecho estuvo involucrado una mano y un arma en contra de un diplomático chavista. ¿No lo cree usted?

De ahí la necesidad de reafirmar que todo seguirá igual y que haya ocurrido lo que ocurrió “seguiremos ¡PA’LANTE! COMANDANTE”.
Hay muchas interrogantes y puntos oscuros en las informaciones ofrecidas por los medios castristas, y también en esto se involucra el silencio total de la contraparte venezolana, que no ha querido responder ni decir una línea de lo ocurrido en La Habana. Ni ha denegado ni han abierto la boca las autoridades chavistas en la isla, ni en su propio país. ¿No es esto ya de por sí sospechoso?
Lo que queda es, sencillamente, lo común que ocurre en Cuba: el silencio, la no-información y el secretismo. Aún hoy, los cubanos desconocen qué ocurrió en Vento y 100. Más allá del grupo de curiosos presentes en ese momento en la intersección habanera, el resto de Cuba desconoce el hecho. Algo que en 1959 no hubiera sucedido, como ya he dicho, cuando aún quedaban los restrojos de Bohemia y su sección de crónica roja.
Y este es el verdadero trasfondo e interés, para mí en lo personal, que contiene el suceso de la piedra. Demuestra una vez más que las autoridades cubanas están aferradas al silencio absoluto, a callar todo tipo de información, a no decir nada a su propia población, en el supuesto Orweliano de que “LO QUE NO SE DICE Y NO SE SABE, NO OCURRIO”.
Es la política que por 53 años ese gobierno ha aplicado a su país, su población civil, al mundo. Una política Orweliana de silencio TOTAL para que NO EXISTA lo ocurrido. Y esa es la pena capital cometida por Yoani Sánchez este día 20 al emitir una simple línea de tweets sobre lo ocurrido en la capital cubana.
Un último detalle. Para sembrar en Ud. mismo la duda de todo la banalidad hablada por los órganos de prensa castrista… para el exterior, no para su país, aquí les dejo con esta pequeña perla. Les muestro esta foto de un auto impactado en unaventana lateral por una piedra lanzada por un cortador de césped:


El autor del blog, y dueño del auto lo narra en su blog personal, aquí => Sixth picture in my sixth folder...
Textualmente dice:” I touched the glass right after the picture and the whole thing fell out.
Traducido: “Toqué el cristal inmediatamente después de tomar la foto y todo se fue abajo
Fíjese el efecto de estillamiento y rajaduras provocado por la piedra a todo lo largo de la ventanilla. ¿Lo puede usted ver en el auto diplomático venezolano?
Usted saque sus propias conclusiones…

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