Monday, January 31, 2011

Las complicidades silenciadas

mariposa encadenada A principios de Enero el ex-dictador de Túnez, Ben Alí, le envió a al gobierno de Cuba un mensaje saludando el aniversario del triunfo de “la revolución” cubana.

En toda la década del 60 las relaciones amistosas entre el régimen del general Franco en España y Castro se convirtieron en un secreto a voces y en el más público silencio de la prensa y la oficialidad política cubana.

No mencionar la estruendosa agitación propagandística sobre la intervención americana en el conflicto de El Salvador por la prensa castrista, mientras la ayuda en armas, dinero y en logística del regimen dictatorial de Cuba era del mutismo conveniente de esa prensa que en Cuba ataca a la disidencia.

América Latina fue el patio geográfico selecto de Castro para sus aventuras, y desventuras guerrilleras. Las narco-guerrillas colombianas tienen su padre tutelar en él, y aún después de la mímica castrista al llamado a la paz en Colombia, Castro sigue siendo el interlocutor silencioso de esas guerrillas.

No olvidar a ETA y los gobiernos socialistas españoles, a quienes Castro le tendió la mano con estos terroristas albergándolos en los límites geográficos de Cuba, y así comprar el silencio de la España democrática. ¿Y se llaman socialdemácratas los del PSOE?

La asociación con terroristas de todo el mundo fué la odisea castrista de todos sus años en el poder. Fugitivos de la justicia americana aún siguen estando en Cuba. El caso de Robert Vesco es el más prominente, pero no el único, y el que mejor muestra la hipocrecia y el oportunismo de Fidel Castro.

Cuando el americano dejó de ser una mercancia útil en la política castrista se le ofrecio en buena oferta. Es la historia repetida con su vida política desde sus primeros años. Castro no es ni socialista, ni marxista, ni comunista. Castro es, sencillamente, Castro.

La prensa cubana, por demás, es solo un vehículo transmisor de su pensamiento oportunista. Se habla lo que se quiere hablar. Es su guerrita personal contra Estados Unidos. Así vemos ahora que lo único que mencionan en Cuba sobre Egipto y Mubarak es la ayuda americana al dictador egipcio en 30 años, pero no mencionan los cables que Wikileaks ha filtrado donde aparecen las tensiones diplomáticas entre esos dos paises.

No, eso no conviene. Los silencios en Cuba están planificados. De la misma forma que aquellos editoriales de los 70, 80 y 90 en la prensa cubana no tenian firma estampadas en Granma.

La prensa cubana tiene un único editor, y este está en el palacio de poder en Cuba. Lo que se diga allí, lo que se ordene publicar y lo que no conviene decir se hace. Después de todo, Cuba no es una democracia.

Y en Cuba la complicidad tiene un nombre. Los silencios cómplices del régimen cubano con las fechorías de paises tiránicos como Yemen, Irán y Túnez son un bochorno que la prensa occidental también oculta.

En La Habana, esos corresponsales tratan de no enfurecer al sátrapa. Después de todo, están allí para reportar su muerte.

Sunday, January 30, 2011

Un cable que no llega

El cable que no llega

Hace días, semanas, casi varios meses una noticia viene rondando un famoso cable entre Cuba y Venezuela.

Todo podría parecer una buena noticia que vendría a suministrar un poco de transparencia a la geografía informativa de Cuba.

Pero ya se sabe, los regímenes militares no admiten fuentes de información alternativas. Internet es uno de ellos.

Internet en paises como Korea del Norte y Kuba, y en estos días parece evidente en Túnez y Egipto, son sólo fuentes de dolores de cabeza para los dictadores, las dictaduras y los generales.

No, no me equivoque en la sintaxis de los nombres: las dos K vienen de la similitud monárquica de sus respectivos regímenes, Corea del Norte y Cuba.

En Cuba está llegando un cable que no traerá internet para los cubanos, sino que servirá de grillete al pueblo de Cuba. Es un medio de propaganda pagado por Hugo Chavez, con el dinero de los contribuyentes venezolanos.

Servirá para propagar mentiras, medias verdades, hablar ferozmente de los disidentes y los blogueros independientes de la isla. No traerá nada nuevo. El cubano de a pie no accederá a la información ni a los medios sociales de Twitter y Facebook.

Las autoridades y ciertas figuras oficiales han advertido que no “resolverá” la conexión de Cuba (entiendase de los cubanos) con internet. Solo resolverá la conexion de las papagayos de los generales en el poder.

Por supuesto, la solución de Cuba solo pasa por la desaparición de ese régimen monárquico. Los medios tecnológicos no dan libertad, hablan de la libertad, de la lucha por esa libertad, sirven de vehículo para informar. La libertad la traen los pueblos, los hombres.

El cable que está alcanzando Cuba sólo llega para repetir el mensaje de la cúpula castrista al mundo, pero no traerá el mundo a Cuba porque es la misma cúpula castrista la que lo instala, gracias a Chavez.

Por lo que, ¿qué es lo nuevo? Nada, es lo mismo de lo mismo. Un cable que llega a las premisas geográficas de la isla, pero que no desembarca en los hogares de los cubanos.

Así estamos cada día allá, mientras el pueblo espera. Nadie sabe cuanto esperará en vano. Esa es una pregunta sin respuesta.

Quizás con la inspiración del pais de las pirámides, ese régimen faraónico caribeño también desaparezca.

Saturday, January 29, 2011

Se mueven las piramides !!!

La gran piramide de Giza

Desde lejos, Egipto sólo nos parece el país de las pirámides.

Inamovibles, eternos testigos perpétuos de un país detenido. Poco se conoce sobre Egipto mas allá de esos rascacielos funerarios levantados por los faraones hace más de 3 mil años.

Ayer fué Túnez, hoy Egipto se conmociona al mismo ritmo del pequeño país africano.

Estamos asistiendo al despertar de un mundo dormido en la sombra de la prensa occidental.

Años sentado en su trono dictatorial, Mubarak controla a Egipto con mano de hierro y el mundo entero ha estado ajeno a lo que ocurría dentro de ese país norafricano. ¿Les suena conocido los términos?

Algo muy parecido a Cuba, que duerme el silencio tenebroso de su dictadura por más de 50 años. Sin embargo,jueves y viernes se han reportado detenciones y golpizas en el país caribeño. Y la prensa cubana sigue callada la evolución de lo que ocurre en Túnez y Egipto. La prensa mundial sigue callada sobre lo que ocurre en Cuba, y fascinada sobre las “reformas raulistas”.

Allá en el pais de los faraones Mubarak ha hecho lo que sus homólogos caribeños hicieron desde siempre: cerrar todo acceso a los medios sociales en internet y sacar el ejército a las calles. Pero el pueblo egipcio sigue protestando a cualquier costo, y practicamente una guerra civil hay plantada en sus principales ciudades. Todo parece indicar que Mubarak también puede caer de un momento a otro.

¿Caerá Cuba?

Lo que parecia inamovible hoy se mueve: el país de las pirámides. Nada es eterno, todo tiene un límite.

Noticias desde el centro de Cuba indican que hay cubanos que han protestado por los despidos en Sancti Spiritus. Por supuesto, no busque nada acerca de esto en el Twitter Oficial de Cuba. Esos son sólo las voces de los malandros que desgobiernan el largo archipiélago cubano desde el 59.

Como último recurso Mubarak se ha dirigido a los egipcios y ha afirmado:

“Trabajaré por la seguridad y por la libertad, así como por mejorar la economía del país. Se darán nuevos pasos hacia la democracia y la libertad y para afrontar el desempleo y mejorar las condiciones de vida y servicios, así como para ayudar a los más necesitados"

Si quitamos las menciones a “libertad” y “democracia” el discurso del mandatario se parece mucho a lo que Raul Castro ha dicho, y de hecho y en silencio ha removido ministros y cuanto cargo queda pendiente en Cuba para poner a sus amigos generales.

¿Es esto lo que hará Mubarak? Lo dudo, ya al egipcio le queda poco en el asiento. Mientras, las calles de ese país conocido mas por las piramides que por otra cosa, tiemblan. Las hace temblar el pueblo.

Fue una sublevación espontánea, desconocida, surgida de los sucesos de Túnez. ¿Será por eso que la prensa castrista no habla nada de Túnez?

En otro de los giros de la situación cubana, una Dama de Blanco, esposa de uno de los presos políticos de Castro que no ha sido liberado, se ha declarado en huelga de hambre y el pueblo matancero del Perico está tomado por la Seguridad del Estado. Así, de esta forma, harán los castristas que el “perico no hable”.

Pero hablará. Si las pirámides egipcias que son mas inamovibles hoy tiemblan, llegará el tiempo que hasta ese perico silenciado le tocará hablar… y no parará.

Friday, January 28, 2011

Soy de la loma… y canto en el llano.

Un policia en una calle de La Habana

La primera pregunta que me asalta a mi mente, ¿qué estará pensando este joven vestido de policia en esa esquina de La Habana?

¿Cuál será su instrucción? ¿De donde habrá venido este joven que a todas luces no sobrepasa los 21 años? ¿Qué cuida en esa esquina de La Habana Vieja?

Hay en su mirada y en el gesto cansado como el rictus de la indiferencia y el cansancio. ¿Habrá alcanzado sus sueños de niño al sostener un arma en su costado, portar un membrete y una identidad que lo autentifica como autoridad?

Hubo una época en que la policia habanera exigía una estatura mínima, una presencia física y una mínima edad para ser parte del cuerpo policiaco. Como tantas instituciones de la Cuba castrista el tiempo, la corrupción y la brutalidad e indolencia policial provocó el rechazo del habanero a ser policia. La Habana se empezó a quedar huerfana de esa figura de la sociedad.

El gobierno decidio, entonces, derrumbar todas las exigencias físicas, de educación y de ubicación geográfica del futuro miembro de la PNR. La solución fue buscar futuros policias en el Oriente cubano. Así La Habana se llenó de orientales.

No es un mote esotérico, discriminatorio y vejativo. Es la pura realidad. El gobierno de Castro acudió a la población de provincias como Santiago de Cuba y Guantánamo para suplir de hombres sus mermadas fuerzas policiales ante el abandono de los ciudadanos de la capital.

Y así aparecieron jóvenes como este de la foto, muchos de ellos sin esperanza alguna de obtener nada en alguna universidad por sus bajos rendimientos, deseosos de abandonar el oriente donde los indicies de pobreza son infinitamente mayores, y las carencias se sienten al doble, el triple, quién sabe cuantas veces al de la capital cubana.

Unas pocas clases de instrucción, algunos conocimientos básicos sobre lo que un policia debe hacer, una pistola y algunas balas en el costado, y a caminar La Habana en la mañana o en la noche. Solicitando carnet de identidad a pobres ciudadanos indefensos, a algún infeliz viejo que vende cigarros en alguna esquina, o quizás a la vecina que se equivocó de día y lanzo un cubo de agua sucia por el balcón de algun edificio hacia la calle.

Mientras, los miembros peligrosos de la delincuencia habanera campean, le pasan por el lado y quizás hasta le hagan algún guiño malicioso e intencionado, le presenten algún prospecto de novia habanera al joven de la pistola al lado para que este mire hacia el otra parte cuando ellos pasan. Quizás mire hacia el lado sin nada de eso, sólo por pura cobardia y el natural impulso de sobrevivencia en la jungla capitalina.

Los modales, la instrucción personal y la forma de hablar de la policia habanera es de una mediocridad, un desparpajo y una ignorancia increíbles. Muchos, gracias a la pistola en su costado, se muestran arrogantes con el ciudadano normal, aquel que nunca delinque.

Sin mencionar el hecho de que estos policias de oriente desaparecen en la noche como las moscas. Cuando más se les necesita la ciudad dormita indefensa. Miles de hombres conforman esa masa bruta que desaparece en los barrios de La Habana tan pronto oscurece, cuando todos las formas delictivas de la vida comienza a brotar de sus calles.

¿Dónde están? ¿Para qué entonces lo trae el gobierno a La Habana? ¿Es que La Habana de noche no es una ciudad que necesita de la policia?

¿Con qué moral un miembro de este cuerpo armado puede dirigirse a un ciudadano normal usando el mas deleznable lenguaje fronterizo y humillante?

La policia de La Habana bajó de la loma y canta en el llano. Reparte palizas en las celdas de esos castillitos feudales en donde se cobijan sus fuerzas en la capital. Curiosa metáfora: todas las estaciones de policia están instaladas en antiguos edificios con muy marcadas reminiscencias feudales arquitectonicamente.

¿Será la policia habanera también feudal en otras áreas más tenebrosas?

Así lo pienso, y el cubano de la calle conoce muy bien todo esto. No respeta a esa policia, no la quiere, ni desea que sus hijos ingresen en ese cuerpo armado, temen caer en sus predios y la desprecian.

No es el caso de que sean de Oriente, de Guantánamo o de Santiago, es la esencial y básica falta de educación, escrúpulos y profesionalidad que sus jefes superiores no han logrado instaurar en sus conciencias.

Quizás, porque ellos mismos son así desde lo mas profundo de su intimidad como personas.

Wednesday, January 26, 2011

De marchas y consignas

De marchas y consignas

Se acerca el 28 de Enero, natalicio del Apóstol de la Independencia de Cuba, Jose Martí y es posible que el gobierno de La Habana se aliste a empujar a los estudiantes de la Universidad y otros centros de estudio a alguna marcha, como desde hace tanto tiempo acostumbra hacer.

No faltarán el mar de banderas, la uniformidad del bloque abanderado con pulóveres y consignas, seguido de una masa inerte de jóvenes que, por inercia, por temor a no hacer acto de presencia, o por el simple embullo del tumulto, el navegar por una Habana a oscuras gritando o conversando cualquier cosa menos de la efeméride, recorrerá San Lázaro, llegarán a algún punto en que las autoridades hayan designado con precocidad y conveniencia.

Todos sabemos que mas allá de las primeras filas de cualquier marcha cubana el tumulto de personas es solo eso, un tumulto. Y las consignas que se levantan aquí, allí, en cualquier punto de esa marcha es solo una agrupación de palabras sin significado para los que las portan en sus manos.

¿Cuántos cubanos que hoy viven en cualquier punto de la geografía democrática de este mundo no han recorrido esa Habana con estas marchas?

¿Cuántos de los que hoy viven en Miami, Toronto y Melbourne para citar 3 lejanos puntos geográficos no habrán seguido la avanzada gritona en esos tumultos de la coreografía castrista?

¿Sabrá la joven que levanta el cartel en la foto lo que significa terrorismo? ¿Conocerá que esos que hoy están sentados en el poder también lo practicaron en las décadas precedentas a 1959?

¿Sabrán esos jóvenes vestidos con pulóveres azules y banderitas cubanas que el movimiento que encabezó el señor Castro ejecutó actos terroristas donde murieron civiles durante la década del 50 en La Habana?

¿Le habrán dicho en sus clases de historia las bombas puestas en cines, como el Payret, donde falleció una menor a causa de una bomba terrorista del movimiento que encabezó Castro contra Batista?

¿Sabrán esos jóvenes que se lanzarán a las calles de La Habana con antorchas este 27, que Fidel Castro con el dinero de los rusos y el de su propio pais financió el terrorismo en latinoamérica contra todas las democracias, sembró de guerrillas este continente en el que sólo cultivan el narcotráfico y apadrinó y preotegió terroristas de la ETA?

Más importante que todo eso. ¿Sabrán esos jóvenes del desprecio que Martí tenia hacia los actos crueles, viles, los crímenes contra la población civil y el mas extraordinario escrúpulo a la violencia contra la opinión y la disencion civil?

Muchos de ellos, incluso, desconocen el segundo apellido del Apóstol, ignoran datos esenciales de su vida, nunca han leído una línea de su pensamiento y, con toda seguridad, no tendrán ni tan siquiera un libro de Martí en su casa.

El automatismo de las marchas en Cuba hace mucho dejo de mandar señales a ningún sitio. Hubo una época en que por cualquier motivo, al más mínimo antojo de Castro, se paraban las escuelas, los centros laborales, las fábricas y las construcciones y se mandaba para la plaza a las multitudes, como se hace con el ganado, pastoreándolo y dándole banderitas y consignas escritas por el Departamento de Orientación Política del Comité Central.

Allí se habla de todo, de lo que tienen que hacer para inventar la comida nocturna, la última anécdota de la novela de turno y hasta lo que el cable está mostrando del canal 51 de Miami. Del motivo de la marcha, de las consignas escritas en papel y las banderitas lanzadas en coreografía al viento, eso no les interesa a nadie.

Allí van, mueven su banderita, repiten automáticamente el estribillo del momento y pasan, como las reses, dejando atrás el ruido, un montón enorme de basura política que a nadie interesa y la convicción de no saber a que fueron a marchar.

Así ha ocurrido ya muchas veces, y ocurrirá otras tantas hasta que todo desaparezca y sea parte de la historia bochornosa de estos años.

Tuesday, January 25, 2011

Oxígeno

Oxigeno

A veces me pregunto cómo alguien puede tener la más mínima intención de estudiar periodismo en Cuba. Un país donde la profesión no solo no aporta nada espiritualmente, sino donde las condiciones políticas hacen del futuro hombre de opinión un esclavo atado al cepo político del gobierno.

La prensa y el periodismo cubano son cadáveres flotantes en  un mar infestado de consignas y temas prohibidos. Todo está dispuesto para mirar hacia arriba y esperar alguna señal divina.

Lejos, casi imposible de alcanzar, está la independencia de pensamiento, la valentia personal de ofrecer una visión crítica y un cuestionamiento honesto. Abunda la mediocridad, la simulación y el silencio.

Algunos colegas mencionaban en estos días la curiosa dicotomía que la prensa castrista ofrece entre el jucio que se lleva a cabo en Los Estados Unidos a Posada Carriles, y el jucio en La Habana a los acusados de las muertes en Mazorra en enero del pasado año.

Las diferencias son muchas, baste señalar sólo una que marca los años luz de distancia. Posada en América es aún un hombre libre y la parte fiscal tiene la ardua tarea de demostrar su culpabilidad con pruebas convincentes. En La Habana ya todos son culpables, allí sólo se trata de establecer condenas a los presos que han estado en las cárceles castristas por más de 10 meses sin cargos establecidos.

Y aqui está, precisamente, el centro medular de lo que es la prensa cubana. Cuba no ha dejado de ofrecer lo que le interesa mostrar en sus raquíticos periódicos sobre aquel proceso en El Paso, Estado Unidos. ¿Qué ha ofrecido sobre Mazorra? Nada.

Una breve nota alertando que cuando el juicio se termine “el pueblo será informado”. Es decir, el pueblo no es fuente y destino de la noticia, es solo un elemento pasivo que recibe dosificación infatil de información.

Es como ese enfermo comatoso a quien nadie le pregunta si es mejor ponerle el tubo de oxígeno a sus débiles pulmones que ayudarlo a ventilar por sí mismo. En Cuba la prensa no está para ser el sujeto de la concienca ciudadana. Lo contrario sería lo real: la conciencia ciudadana la sujeta la prensa.

Y así encontramos personajes convertidos en “periodistas” con la triste tarea de demonizar opiniones de ciudadanos que han roto cadenas con el gobierno y expresan su opinión independiente. Sin olvidar que, en esos órganos de propaganda, no se escatima en lo más mínimo las amenazas, la acusación vergonzosa a personas y los muy socorridos epítetos de “agentes de la CIA”, “traidores” y “agentes del imperio”.

En las décadas pasadas no era extraño tropezarnos con largos editoriales en los órganos nacionales sin un nombre estampado en los mismos. Por supuesto, todos conocíamos quien estaba detrás de todos ellos, quien los escribía y los ordenaba publicar y recitar en los espacios estelares. Pero esa cobardia suprema de ocultar su autoría demuestra la naturaleza sumisa de los órganos de prensa de ese país.

¿Por qué ocultar aquel nombre? ¿Qué razón mas allá de la hipocrecía, la cobardía política y la duplicidad espiritual tenia ocultar el autor de aquellas demonizadas descargas editoriales ?

Estas enfermedades morales de la prensa castrista es la que hoy generan la riada de simuladores que recorren los sitios de internet, crean blogs oficiales para repetir la misma historia y el mismo mensaje, copan las redes sociales con las mismas consignas. A sabiendas, con duplicidad conspirativa y mucha mendicidad del alma.

Atacan a las almas libre de Cuba que valientemente expresan su personal opinión, pero su cobardía bovina debe envenenarles el alma, llenarles la barriga espiritual de envidia y dividirle la lengua, como a todos los ofidios rastreros que ganan un nombre atacando la honestidad, la libertad y la verguenza.

Mañana podrá los Castros desaparecer, y la sociedad y el gobierno comunista desaparecerá definitivamente, están condenados a desaparecer. La pregunta infeliz es: ¿también desaparecerá esta enfermedad moral que es la simulación, la mentira y la duplicidad espiritual?

La moral no cambia en un corto tiempo. El castrismo dejará una secuela moral y espiritual que tomará tiempo borrar… desafortunadamente.

Sunday, January 23, 2011

Ciego, sordo y mudo

Ciego, sordo y mudo

Confieso que he estado esperando unos días, desde que ocurrió la fuga del dictador de Túnez, para abordar el tema y verlo a la luz de lo común que la situación del país africano tiene con Cuba.

Sin embargo, un hecho no escapa mi atención. A pesar de que en los primeros días de Enero, como es tradicional en los medios de propaganda de Castro, se mencionó de manera calurosa la carta de “felicitación al pueblo de Cuba” por parte del depuesto dictador de Túnez, la maquinaria de propaganda de Castro no ha dicho una palabra sobre lo que ocurre en el país africano.

Me recuerda los sucesos en la plaza Tiannamen en China. En aquel entonces las imágenes de lo que allí ocurría recorría el mundo democrático. No en Cuba, y el dictador caribeño se habia quedado mudo y sordo ante el espectáculo, horrorizado de la multitud que se manifestaba en China. Sólo después, cuando el ejército chino masacró las manifestaciones populares, Castro y su gobierno habló.

No puedo decir que se quedara ciego porque ese si disfruta de todos los servicios de la televisión mundial. A él no le está prohibido el acceso a internet, ni a las televisoras por cable y por satélite.

Hoy pasa lo mismo en La Habana. Esta vez ya Castro no habla infinitamente en la televisión. Por Dios, al menos eso se quitó el pueblo de Cuba de encima. Pero tampoco le “escribe” una línea en esas llamadas “reflexiones” a las que se dedica en su diarrea intelectual.

Túnez no llena ni una línea de la prensa castrista. Al parecer, los monos de la prensa de Castro están esperando la señal que le den para hacer sus maromas. No hay, incluso, una palabra que provenga del Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba, ni del tonto que ocupa hoy esa cartera allá.

Me imagino que el señor Bruno Rodríguez también esta esperando la señal desde donde se encuentra el tirano. ¿Ocurrirá también con el señor Raul Castro? ¿También el estará esperando que el hermano mayor mueva el dedo?

Hay otro detalle más siniestro. ¿El silencio de La Habana tendrá otro y más profundo significado? ¿Será porque estarán esperando que la rebelión pacífica de Túnez desemboque en el fracaso y otra vez su amigo Ben Ali retorne al país? ¿Un fracaso como el de China?

Este silencio señala cuán nerviosos estan en La Habana porque las condiciones de ambos países son muy similares. Cuba y Túnez tienen aproximadamente la misma población. Ambos países gozan de un porciento importante de personas con altos estudios realizados, con una situación económica desastrosa, con un sistema de vigilancia y delación idéntico y con una enorme emigración viviendo fuera de sus premisas territoriales.

Evidentemente, la monarquía Castro mira el rpoceso de Túnez con temor y calla. No está ciego, ni está sordo. Sólo son las apariencias que el miedo les hace lucir.

¿Será Cuba el próximo Tunez?

Una iglesia de rodillas

The ecstasy of St Francis by Francisco de Zurbaran

A juzgar por los acontecimientos, la Iglesia de Cuba se ha convertido del catolicismo cristiano al oficialismo fascineroso de los Castros.

Ya son lejanos los años en que la Iglesia Católica alzaba su voz por la pluralidad en Cuba. Aquellos tiempos en que desde los púlpitos Monseñor Pedro Meurice lanzaba, con su voz de cascabel, la protesta cívico-cristiana por la opresión a la libertad de opinión en la Cuba castrista.

Monseñor Meurice tuvo el valor personal, el extraordinario merito cristiano y la elevada conciencia civica para, frente al hoy monarca de Cuba, lanzar el más vertical ataque al sistema de opresión del castrismo durante la visita del papa Juan Pablo II a Cuba.

Hoy los obispos han cerrado las puertas a la voz de los que sufren por su opinión, su pensamiento y sus creencias en Cuba. Cuando el gobierno lanza miles de cubanos a las calles, los obispos no tienen nada que decirles.

Cuando las últimas migajas sociales que podrían ayudar miserablemente a la población de muy bajos ingresos, sin acceso al dolar, desaparecen sin ningún mecanismo alternativo de apoyo a esos sectores pobres, los obispos no tienen nada que decirles.

Cuando el gobierno lanza al destierro a los presos de conciencias, no solo los obispos no tienen nada que decirles, sino que sólo le ofrecen la puerta abierta a la salida de su terruño como solución a su martirio.

La iglesia ha claudicado ante el castrismo para acceder a lo que perdió en décadas anteriores ante ese mismo castrismo. ¿Ha sido ese el espíritu de la iglesia de Cristo en el mundo martirizado por las dictaduras?

Podríamos recordar a algunos ejemplos de por este hemisferio, pero sólo basta recordar a Monseñor Arnulfo Romero en El Salvador, cuando lanzaba su verbo cristiano contra el sangramiento de la población civil en una guerra entre comunismo y ultraderecha. Solo pudieron callarlo con su asesinato.

En Cuba, desde la partida de Monseñor Meurice hemos tenido menos suerte. Al cardenal Ortega sólo le queda en su escuálido resumé cívico aquella carta pastoral a los inicios de los 90, que no fue nunca de su propia inspiración valga recordarlo. Desde entonces, la voz de la iglesia ha sido el silencio conspirador.

Silencio conspirador para lograr la conformidad del gobierno: un seminario aqui, el acceso irregular de minutos a la radio y la televisión en fechas incidentales, la apertura de premisas religiosas aquí y allá. Me pregunto si estas son razones decentes para el silencio y el torcer de la mirada ante el abuso.

¿Como puede un obispo convivir con la conciencia de que no se habla con el espíritu libre, se cierra los ojos ante la injusticia y no se le brinda el cobijo de protección al perseguido?

Aún durante el régimen de Batista la Iglesia Católica Cubana tuvo obispos que se negaron a confabularse con el tirano. El señor Fidel Castro le debe la vida a uno de ellos. Gracias al obispo de Santiago, monseñor Perez Serantes, el hoy flamante dictador sigue con vida cuando el valiente obispo de santiago presionó a los mandos militares para que se detuviera la masacre de los asaltantes al Moncada.

Por supuesto, el señor Castro demostró después bastante mala memoria y muy poca decencia cuando se sentó en la silla del poder. Lo cual demuestra la corta memoria que tienen los oportunistas y los cobardes.

Hoy la iglesia católica se arrodilla ante las mismas autoridades que expulsaron de Cuba a sus hermanos de confesión. Me pregunto si es esto un elevado mensaje apostólico para que los obispos cubanos se sientan cómodos con su conciencia, su libertad espiritual y su fe en Dios.

Dios me perdone por mis blasfemias y mis malos pensamientos con sus representantes divinos ante la corte castrista en mi país. Otros podrán perdonarles sus pecados… Yo no puedo.

Saturday, January 22, 2011

La Rusia Tropical

The red elephant by AMPEugenie

En 1991 ocurrió un hecho que transformó la geografía política del mundo: desapareció la Unión Soviética.

De pronto, todo el mundo socialista se hizo cenizas. Lo que para todos era una sociedad “indestructible”, se convirtió en semanas en un mundo de sal.

En un pestañar de ojos desapareció todo el socialismo de Europa. El muro de Berlín se hizo trizas y el elefante rojo, que se habia levantado en 1917 como revolución bolchevique, desapareció de la escena política sin que se disparace un tiro.

De pronto “aparecieron” en Rusia las clases políticas que instalaron la democracia en el antiguo imperio zarista. Así pareció suceder, pero no ocurrió.

Al desmontaje del sistema comunista sobrevino en Rusia la corrupción, dla elincuencia a todos los niveles sociales y políticos, y una mafia estalinista instalada meses antes de que Gorbachov abandonara el Kremlin.

Y eso es lo que tenemos hoy en Rusia. Los putchistas de ayer que se maquillaban con el colorete comunista, instalados uno a uno en el poder y que hoy juegan el dominó político con un barniz democrático, mientras las leyes del hampa político trabaja debajo de la mesa. Asesinato político, corrupción, violencia, descreimiento y avaricia. Eso es Rusia.

¿No les sobrecoge la similitud entre lo ocurrido en Rusia previo a 1991 y lo que ocurre hoy con la corriente raulista en Cuba?

Desde que el general en jefe asumió la silla monárquica ha ido cambiando ministros por generales. Sacudiendo todo el espectro civil de la sociedad cubana. Instalando socios, figuras comprometidas con su persona, moviendo peones a los que guarda recelo y sospecha.

La sociedad cubana de hoy recuerda a la Unión Soviética gosbachoviana en muchos aspectos. Incremento de la delincuencia y el robo, una carrera contra reloj de instalación de nueva tecno-burocracia en todos los frentes, disolución de todas las medidas de protección social a los más débiles en la escala sociológica de Cuba, estampida de valores y de la juventud hacia el mundo libre, descreimiento, corrupción. Rusia, rusia, cubita rusa.

Las reformas raulistas tratan de abrir las puertas políticas de occidente con meras maromas para ganar tiempo a la clase social que el general representa. Y no se olvide de que es este individuo el que introdujo al viejo hermano en el comunismo. Siempre existe la ridícula idea de que el original Castro hizo comunista Cuba y a la revolución cubana, cuando es todo lo contrario.

El segundo en la sombra fué quien volteó al hermano mayor y se quedo en la sombra. Este ahora solo instala su claque en el poder, militariza la economía y prepara a los suyos para lo que pueda ocurrir algún día en el mañana cubano.

Cuba es hoy, más que nunca, la Rusia tropical que nadie ve, nadie quiere ver, ni nadie logra ver.

Thursday, January 20, 2011

Brigadas al Asalto

Brigadas al asalto

La represion en Cuba tiene un nombre que lo resume: Fidel Castro. Por supuesto, el hermano menor es un nombre añadido más al principal gestor de la dictadura. No se puede separar al dictador con su sombra.

En 1980, Fidel Castro lanzó a la Seguridad del Estado de Cuba (G2), la idea de crear un grupo de apoyo a las fuerzas represivas cubanas. Los acontecimientos de la embajada de Perú fueron la chispa que provocó la creación de una agrupación que había tenido sus orígenes en las brigadas organizadas durante el Festival Mundial de la Juventud, celebrado en La Habana en 1978.

Esta vez, la G2 cubana se lanzó a la búsqueda de los “voluntarios” que representarían la “espontaneidad” del pueblo de Cuba contra la disidencia. El primer grupo tuvo su bautizo de fuego durante los disturbios frente a la oficina de intereses de EU en La Habana, en los días tremendos de la Embajada de Perú. La Dirección General de Contrainteligencia nombró la agrupación “Brigada de la Contrainteligencia”, y la asoció con los CDR para darle una cobertura civil, pero fue y es una agrupación paramilitar.

Tenia un jefe, que en aquel entonces era capitan: Osvaldo Casais, con numero de identificacion personal por la radio interna de la seguridad como P100, hoy es coronel de la seguridad. Y el lugar donde tuvo su primer ubicación geográfica fueron las instalaciones de la seguridad, a la banda izquierda del puente del Almendares por 23, lo que se conoce dentro de la seguridad del estado como “Río”.

Los primeros que integraron esa agrupación fueron personal que en esos momentos practicaban kárate y judo en las escuelas que mantenía el MININT (Ministerio del Interior) precisamente en esa instalación y en Prado y Neptuno, dirigidos por dos miembros de ese ministerio: los cintas negras en kárate Tito y Raúl Rizo. El propulsor de utilizar esas personas fue, en aquel entonces, uno de los que practicó el kárate en Cuba: Jose Ramón Balaguer. El fue quien propuso esos dos lugares como las fuentes primarias de ingreso a la Brigada de la Contrainteligencia.

En los primeros años los integrantes de esa agrupación eran pocos, y todos tenían que pasar por una pequeña escuela de contrainteligencia donde se le impartían clases sobre lo básico que esa disciplina tiene dentro de la seguridad en cualquier sistema de seguridad, pero con las especificidades represivas cubanas. Se le enseñaba como confeccionar un informe sobre acontecimientos que conociera el miembro, como hacer un seguimiento a algún elemento del enemigo, los que tenian poco conocimiento de defensa se les integraba a clases de judo o kárate, etc.

La idea de la brigrada no fue ninguna de esas “iluminaciones” divinas del viejo tirano. Eran una copia exacta de lo creado en Polonia para enfrentar las protestas del sindicato independiente “Solidaridad”, e inicialmente solo abarcaba un grupo pequeño de “colaboradores”.

Con el tiempo, y gracias al fervor que la TV cubana habia inyectado con la serie sobre los organismos de inteligencia de Cuba, titulada “En silencio ha tenido que ser”, el MININT extendió su base con más personal, estructurando esa brigada por compañias que abarcaban los municipios de la Ciudad de La Habana, y la brigada que comenzó con unos pocos colaboradores se extendió y fue nombrada Brigada Provincial de la Contrainteligencia. Sus miembros firmaban un código de honor, se les otorgaba un carnet de identificación y el grupo inicial de oficiales de la seguridad aumentó, promoviendo incluso miembros de la brigada a la oficialidad del MININT.

Estas brigadas de asalto han realizado operaciones de seguimientos a disidentes, agentes de la CIA, han estado presentes en todos los jucios importantes a figuras de la disidencia, durante la operación de vigilancia a los servicios de la SINA (Oficina de Intereses de EU en La Habana), han asaltado casas de reconocidos disidentes, comos los hechos sucedidos en los 80 a Bofill y a Elizardo Santa Cruz.

La brigada ha sido usada para realizar encuentas en los barrios marginales de La Habana, enmascarados como miembros del Instituto de Sicología y Sociología de la Academia de Ciencias de Cuba. Han estado en todos los eventos deportivos en los estadios, alrededor de las delegaciones extranjeras en el Festival de Cine de La Habana, en el Hotel Nacional y en cada uno de los cines que son sedes de este evento. Miembros de estas brigadas fueron los que asaltaron a la poetisa Maria Elena Cruz Varela en su casa. Miembros de esta brigada trabajaron en Varadero y en La Habana con el DTI, para detectar y acusar a elementos que realizaban cambio de divisas cuando la circulación del dólar era prohibida en La Habana.

Elementos de esta brigada son los que en los carnavales de La Habana portaban una camisa azul con el membrete de “Brigada” para aplacar cualquier manifestación a lo largo del recorrido del carnaval. Han estado en iglesias, como la de La Caridad y la de Regla, usualmente eran ellos quienes portaban el altar de las vírgenes de ambas congregaciones durante la procesión (aún lo hacen). Elementos de esta brigada fueron introducidos en las embajadas de España, Bélgica, Checoslovaquia y Canadá para detectar y sabotear a los que se introdujeron en esas embajadas durante los acontecimientos de 1992.

Para desgracia y desconcierto de la disidencia, muchos de ellos confunden los miembros de las “Brigadas de Respuesta Rápida” con miembros de esta más desconocida brigada, cuando la primera es solo para formar grupo, bulto en los mítines de repudio y otras actividades y dejar ocultos a los miembros de las reales brigadas de asalto. Estos últimos son los que hacen las labores principales de represión y detencion de los disidentes que todos vemos en las fotos de la prensa e internet.

Los podemos ver, incluso, con aparatos de comunicación en todas las actividades, públicas como el desfile del 1ro de Mayo donde participan en los cordones de protección, en las azoteas de cada uno de los edificios que rodean la plaza, y dentro del público invitado a la presidencia (especialmente los que conocen idiomas extranjeros). Y también actividades desconocidas que van desde depositar “brujerías” a disidentes con creencias religiosas afrocubanas hasta pateaduras y golpizas y supuestos asaltos y robos a miembros de la oposición.

La prensa internacional y muchos cubanos confunden la membresía de cada una de estas brigadas, cuando todos desconocen la verdadera y siniestra: la Brigada de la Contrainteligencia. Siniestra no sólo por sus propósitos y sus acciones, sino porque está compuesta por elementos fascinerosos, violentos, con preparación de defensa personal y con una extraordinaria vocación a la golpiza.

Este es el tipo de represión que enfrenta las Damas de Blanco, hombres y mujeres disfrazados de pueblo que son miembros voluntarios de los órganos represivos. Si esto no les recuerda a ustedes al batistato, a Musolinni y las camisas negras, y a los batallones de los SS de Hitler, yo no puedo dejar de señalar que para mi son la misma cosa.

Este es una de los detalles de por qué el castrismo no ha sido barrido definitivamente en Cuba: la oficialidad cubana convirtió al pueblo cubano en esbirro de su mismo pueblo. Hoy, muchos de sus miembros viven en el exilio y se arrepienten de haber pertenecido a esas brigadas.

Es así como he conocido esta historia: a través de uno de ellos.

Tuesday, January 18, 2011

Un circo llamado Mazorra

Un circo llamado Mazorra

Las autoridades de Cuba han iniciado el juicio a “los culpables” de los sucesos ocurridos en Mazorra en Enero del 2010.

En aquel entonces un grupo de pacientes mentales murieron de frío y hambre en una institución que, a principios de eso que las autoridades cubanas llamaron “revolución”, constituyó uno de los baluartes propagandísticos de la era Castro.

Como bien se sabe, la propaganda sólo dura el tiempo que es necesario, en cualquier parte. En Cuba siempre ha durado bien poco, sobre todo cuando depende del dedo manipulador de un solo hombre.

Por otra parte, es bueno recordar que los tribunales, el sistema de justicia de Cuba no es independiente del poder político: se le subordina a él.

Lo que para todos fue evidente en los sucesos de Enero del pasado año: el abandono total por parte de las autoridades sanitarias de esa institución, y de las autoridades sanitarias y políticas de la isla de los enfermos en ese hospital mental, se hace nuevamente evidente hoy con respecto al proceso judicial.

En cualquier país democrático un hecho como este hubiera llevado a la destitución de las máximas autoridades sanitarias locales y nacionales. Pero ya se sabe, en castrolandia no funcionan las leyes democráticas de este planeta. Se vive en algun otro universo político.

Así que los acusados son sólo un grupo de personas que trabajaban allí. Sobre ellos caerá el golpe demoledor de una justicia que no administra justicia, sino que sólo se encamina a lavar urgentemente la cara. Los acusados encontraran un muro acusador que será terrible derrumbar por la débil maquinaria de denfensa judicial, inexistente. En Cuba encontrar un abogado defensor independiente que logre enfrentar la justicia monárquica castrista es, no solo dificil, es casi un suicidio para el que lo intenta.

Y no es que algunos de esos que hoy se les juzga no sean realmente culpables. Es que en ese país, desde el mismo momento que se dispara la carrera de detenciones, las personas implicadas son consideradas culpables, aún sin haberse ejecutado el proceso judicial. Aquello de que hay que demostrar la culpabilidad a un detenido en Cuba es casi una broma de mal gusto. Los detenidos ya son culpables para el sistema político de ese país a la misma hora de su detención.

Lo más importante de todo esto, sin embargo, es recordar que los que hoy acuden a ese juicio, detenidos por más de 10 meses sin aún la presentación de cargos, hecho muy cotidiano en ese país, y verdadera violación en cualquier lugar del mundo, no son los únicos culpables. Son el final de la larga cadena de culpabilidad en la escalera de poder castrista.

Aquí faltan los peces “gordos”, los que indolentemente les importa poco lo que ocurre en sus dominios de poder. Hechos como este suceden en miles de lugares de Cuba. Robo, desinteres, abulia, indolencia, inhumanidad es un hecho cotidiano en las autoridades sanitarias a todo lo largo del archipiélago cubano.

Mazorra sólo ha sido una escaramuza en la larga cadena de problemas que las instituciones sanitarias enfrentan en Cuba, solo que tuvo mucha publicidad, cobró demasiada visibilidad internacional, y se necesita limpiar la cara al gobierno.

No se esperen culpables ministeriales, ni aún de autoridades de menor categoria local. Aqui asistimos solo al lavado de cara institucional de Mazorra. Veremos videos del juicio, páginas escritas por los conocidos nombres de las meretrices castristas en los periódicos, medios sociales en internet y en la prensa internacional. Nada más.

Un bien orquestado circo donde un grupo de payasos dirige el entablado de maromas para que la prensa internacional publique algunos nombres, algunas sentencias y el necesario lavado de cara al régimen.

Lo mismo de lo mismo. Un sistema que monta una comedia para ocultar una tragedia cotidiana.

Sunday, January 16, 2011

Cuba y el neoliberalismo salvaje

BERLANGA 1952 Bienvenido Mr Marshall ¿Reformas en Cuba? ¿Apertura a la gestión privada en Cuba? Todo puede parecer en el país de la simulación y la doble imagen.

La prensa occidental en estos días parece fascinada con la visión optimista sobre las nuevas “reformas” raulistas. Se habla de apertura al mercado, de privatización y de una reforma al estilo de China en Cuba.

La pregunta es, ¿es China un modelo para Cuba? Y la respuesta es si y no.

Sí, porque lo que ha hecho el gobierno del segundo Castro es abrir una pequeña rendija a la gestión privada del cubano. Pequeños negocios, los que todos conocemos como “timbiriches”, paladares, todo lo que el viejo comandante eliminó en la “ofensiva revolucionaria” de 1969.

Y a la misma vez, ningún avance en el terreno de la apertura democrática. Por el contrario, mayor represión, destierro de los prisioneros de conciencia de la Primavera Negra del 2003 y la continuación del socialismo sin riqueza, que ha sido la patente de corso para mantener a la generolatura en el poder por 53 años.

Raul Castro ha reiterado en más de una vez, la útima en la sesión de diciembre del parlamento cubano de que no se permitirá la acumulación de riquezas, y que eso seguirá siendo un impulso al socialismo. Nada nuevo. Es la misma China que se abre al mercado para sostener a una mafia estalinista en el poder.

Por otra parte, la respuesta a la pregunta debe ser tambien que no. Cuba no se abre a la gran empresa. Cuba no se abre al gran mercado. En Cuba las grandes extensiones de tierra siguen siendo un monopolio del castrismo. Y las autoridades cubanas siguen teniéndole un miedo atroz a las fuentes de riqueza personal, porque sabe que detrás de ella estaría la desbancada de los poderes políticos que sostiene con mano de hierro la monarquia Castro.

A la misma vez, China no puede ser un modelo para Cuba. En China lo que sigue existiendo es una mafia comunista que sostiene ferózmente el poder, a toda costa. La Cuba democrática no puede aspirar a la apertura privada si no hay apertura a la libertad de expresión, de asociación, libertades civiles.

Cuba, además, no tiene los recursos naturales de China. Sólo explota los recursos sociales que tiene, enviando a médicos, maestros y personal calificados por salarios de miseria al mundo subdesarrollado. Y así gana doblemente: con su populismo crea simpatía política, y gana unos cuantos dólares de forma barata exportando ideología enmascarada en “solidaridad”.

En Cuba no hay reformas. Solo un neoliberalismo salvaje, que echa a la calle un millón de cubanos “asegurándoles” un trabajo en el campo, donde nadie quiere trabajar. Quitando los últimos vestigios de la igualdad social que fue siempre su bandera. No más libreta de racionamiento, no más subsidios, eliminación de instituciones en la salud y la cultura que no dan nada al estado castrista. De todo esto, ¿qué queda de esa revolución que nació en 1959?

Nada. Hoy día los precios de aquellos pocos productos que el castrismo distribuia a 50 o 60 centavos, se han incrementado en 10 veces. La pasta de dientes cuesta 8 pesos, el jabón de baño 5 y el de lavar 6 pesos cubanos. Esos tres importantes productos constituyen más del 10% del salario medio del cubano de hoy.

Si se une a esto que los nuevos “negociantes”, esta nueva masa de timbiricheros que quiere crear Castro, enfrentan impuestos del 50 porciento por los servicios que el estado les prestará: agua, electricidad, mas los impuestos por su entrada anual. ¿Qué es lo que queda?

Pero nada de esto sufre la oficialidad cubana. Los hijos de los generales muchos viven en el extranjero, están al frente de alguna empresa con financiamiento extranjero y viven una vida suave, tranquila. No les tocan los dolores que el cubano tiene que sufrir a la hora de poner la mesa. A ellos no les importa la libertad de expresión, de ideas y pensamiento. Tienen lo que quieren y serán los herederos del castrismo. Cuba será, a la muerte de los Castros, la rusia del caribe. Las mafias ya están enclavadas en los puestos medulares de la isla.

¿Qué cosa es esto? ¿Reformas? No, puro y simple neoliberalismo salvaje. Con un discurso populista, con una prensa controlada, silenciada la sociedad civil, la juventud cada día abandonando el país para cualquier punto cardinal del planeta, y una propaganda simuladora en los medios sociales e internet.

Raul Castro nunca abrirá el país a la democracia ni a la libre empresa, porque desde mucho antes de 1959, desde mucho antes que su viejo hermano confesara públicamente en 1961 que Cuba era socialista, este sinverguenza era comunista. Habia estado en la Unión Soviética y sus ideas eran comunistas.

Nunca fue Fidel Castro el comunista. El viejo socarrón sólo ha sido un oportunista agarrado al poder. Raul siempre fue un hombre de partido, estalinista y ortodoxo comunista. Y eso sigue siendo. Lo que ocurre hoy son solo pequeñas conseciones inevitables en un país ahogado financieramente, con una economía y una burocracia gigantezca, producto de 50 años de castrismo. Con planes mostruosos que nunca funcionaron y destruyeron el país.

El ejemplo es la agricultura cubana. La reforma agraria del 59 sólo dio tierras a unos pocos campesinos que no la tenían. En cambio estatalizó el 90 porciento de la tierra cubana y la puso en manos de un individuo con ideas de gigantismo macroeconómico. Y así fue destruyendo todo: la agricultura, la industria azucarera, la ganaderia, el café.

Todo esto trajo la destrucción del campesino. Hoy Cuba no quiere ir a trabajar al campo. Los planes de que la ciudad construyera la agricultura fracasaron, como tenía que ser. Y ahora nadie quiere trabajar con los precios de miseria que el estado proporciona a los productos de la tierra.

Y esto es lo que quiere Raul Castro restablecer dando dádivas, pero siguiendo con la misma política de precios, salarial y organizativa en la economía, más impuestos de todo tipo, más eliminación de los subsidios históricos.

¿Es esto reforma? Evidentemente no. Es el viejo neoliberalismo salvaje que tanto Castro crítico a la Argentina de Menem. Cuba es peor, porque nadie puede levantar la voz, nadie puede disentir. Hacerlo es un acto de heroísmo y suicidio.

Y esto es lo que ninguna prensa extranjera dice. Calla miserablemente, y espera.

Saturday, January 15, 2011

El síndrome de las conseciones

El sindrome de las conseciones

Obama acaba de anunciar un paquete de medidas con respecto a Cuba. Esta vez, definitivamente, se vuelve al punto en que las anteriores administraciones demóratas habían alcanzado: aumento del permiso de remesas y la ampliació del marco de los viajes con fines académicos, culturales y religiosos.

Entre los problemas que las administraciones americanas han tenido con el régimen de La Habana está el no haber sido nunca consecuentes, ni coherentes, con su discurso democrático.

El bloqueo de hace ya mas de cinco décadas no funciona. La Ley Helms-Burton nunca ha sido instrumentada, y de toda esta cosecha la dictadura de los Castros han hecho su molida a su favor.

Como siempre pasa, cuando las sociedades son prisioneras de sus gobiernos como la de Cuba, es el pueblo cubano el que ha sufrido todas las consecuencias. A ningún oficial castrista afecta el bloqueo. Ellos viajan, tienen confortables casas, automóviles, no les falta ni la gasolina ni los abastecimientos de medicinas, y la mesa siempre la tienen servida con esquisitos manjares.

Y esto no es un mito. El propio García Márquez en sus escritos sobre la mitologia Castro lo ha descrito. Las borracheras de helados de Castro, los maravillosos platos de langostas preparados por el otrora comandante devenido maestro culinario son descritas en las páginas de exaltación castrista del escritor colombiano.

El bloqueo no ha conseguido nada, solo empeorar la situación de los cubanos, pero los que han negociado con Castro, los que han usado la ausencia de los americanos en el horizonte cubano, como Canadá y la Unión Europea, especialmente España, tampoco han logrado avances en el régimen dictatorial de Cuba.

Ellos han sido los primeros que le han dado sancadillas a la política de las administraciones americanas. No es Castro quien ha derrocado el bloqueo, han sido los aliados europeos y del frío Canadá los que han derrotado a América.

Mi pregunta es, ¿qué se consigue con levantar remesas y permitir viajes de académicos? ¿Traerá eso democracia a Cuba? ¿Influirá en el “despertar” del pueblo cubano?

Los que viajan a Cuba no les importa la situación del pueblo y la sociedad cubanas. Son académicos con tendencias de izquierdas, que aplauden a Castro a su sola mención, simple claque neo-socialista, intelectualidad caviar que aplaude todo lo que hablan las dictaduras de izquierdas desde sus países y cómodas casas en el mundo libre, tontos e idiotas inútiles..

Por otra parte, los cambios en ese país no los llevan ningún académico, religioso o artista. Es el pueblo cubano el que los tiene que realizar y, no sólo se ha abstenido de hacerlo, se ha negado y ha optado por irse de la isla. Cuba es una balsa con rumbo a cualquier lugar.

La juventud cubana no busca un destino y un futuro político dentro de la isla, y eso lo conocen los astutos Castros. Temen decirlo públicamente, pero lo aplauden, porque es el centro y la razón principal de por qué han mantenido el poder por tantos años.

La sociedad cubana está enferma. Por mucho tiempo su población, sin posibilidades de realización personal, sin futuro, vive un proceso de descomposición moral que será difícil revertir. La prostitución, no solo sexual, espiritual se ha colado terriblemente en el alma y el espíritu del cubano que vive del robo, de la simulación y el engaño. Que levanta banderitas en la plaza de Martí para volver a casa y oir la radio extranjera, sintonizar el cable ilegal y burlarse del comandante y sus “reflexiones” que no dicen nada de Cuba.

En todo esto, ¿qué hacer para que Cuba vuelva al concierto de naciones democráticas?

Solo existe una solución. Influir en la juventud, que es la que tiene que asumir su rol de dirigencia política y no lo ha hecho, para que tome el futuro de Cuba por sus manos. ¿Es eso lo que van a lograr estas medidas tímidas la administración de Obama?

Lo dudo. Ni los que han acaparado el mercado cubano, a quien el viejo dictador ha pateado bastante cada vez que ha querido, ni los que hablan de la mantención del bloqueo que ha demostrado su inutilidad por sí mismo, por incoherencias y absurdas excepciones, tienen ninguna otra opción para cambiar Cuba.

En mi opinión, cuando los Castros desaparezcan de esa isla, Cuba se convertirá en la Rusia del Caribe, donde una mafia de viejos militares, hijos de la actual oficialidad y bandidos hará de la suya con el poder.

Esa es mi opinión personal.

Wednesday, January 12, 2011

Martí y Castro

Jose Marti by Rene Mederos

“Yo soy un hombre sincero de donde crece la palma…”. Así comienza uno de los versos más conocidos del Apóstol de la independencia de Cuba: José Martí.

Y no existe verso  que resuma de manera más elocuente y hermosa la esencia del Apóstol. Martí dedico por entero su vida, e incluso su obra, a lograr que la nación cubana creciera independiente y libre de España.

Este hombre pequeño, enjuto y delgado, que hablaba con fluencia 5 lenguas y dominaba el griego antiguo y el latín; que era también un extraordinario poeta, revolucionador de la métrica y del lenguaje poético; excelso traductor de Walt Whitman y de Helen Hunt Jackson al español; que cultivó la retórica, la crítica literaria, el periodismo, la oratoria fogosa y apasionada. Este hombre fué, en esencia, el cubano más sincero y honesto que la historia política de Cuba ha tenido a lo largo de sus mas de 500 años.

Nadie puede ser comparado con él. A nadie como a él podemos elevar a la esencia de lo que fué: el Apóstol.

Sin embargo, siempre es ejemplarizante mirar el ejemplo de Martí, de su vida y obra, para comparar a los políticos de los que nuestra patria ha sufrido en los siglos que lleva de existencia. Sobre todo, a personajes como Castro, que ha tratado de trascender mas allá de su estatura política (muy bien pequeña) a base de oportunismo, simulación y mentiras.

Martí marchó exiliado al mundo y comenzo su marcha tratando de unir a los cubanos para la guerra necesaria para conquistar la libertad. No importara quien fuera, que tendencia política y que ideario personal defendiera. Para Martí la patria era ara y no pedestal. Lo contrario a Castro que hecho de Cuba su pedestal divino en 50 años.

Martí llamó a los cubanos a la unidad por que “la patria es de todos”. Fidel Castro hizo exclusivo el discurso de la patria sólo a los que son fieles a sus ideas personales, el resto los condenó a ser “traidores”, “contrarrevolucionarios” y “agentes del imperio”.

Mientras Martí, en sus palabras sobre Carlos Marx, decia:

“Espanta la tarea de echar a los hombres sobre los hombres. Indigna el forzoso abestiamiento de unos hombres en provecho de otros.”

Castro, por su parte, no ha hecho otra cosa en toda su vida política y de tiratiros, como bien Carlos Franqui lo describe en su libro biográfico sobre el mafioso castrense, que “echar los hombres sobre los hombres” y el “abestiamiento de unos hombres en provecho de otros”.

Mientras Martí discutía febrilmente con Maceo y Gómez sobre la imperiosa necesidad de un gobierno civil que dirigiera la guerra necesaria, y que son el centro de las páginas arrancadas por el caudillo Gómez del diario del Apóstol. Castro en toda su historia de guerrillero y después del triunfo de 1959 lo que ha hecho ha sido exactamente lo que Martí no queria que ocurriera en Cuba: el caudillismo, la centralidad de un gobierno instrumentado en base a la ideologia, el pensamiento y los caprichos de un hombre.

Mientras Martí perdonaba traiciones a su persona, aún al costo de su vida, como la vez del intento de asesinato por parte de uno de los cubanos de Tampa. Castro nunca perdonó la independencia de pensamiento de los que le han rodeado todos estos años, los que han intentado expresar públicamente un desacuerdo a su persona o a sus ideas, e incluso algún antiguo y personal desagravio. Muchos de esos han pagado a lo largo de 53 años con su vida, la prisión o el exilio.

Martí era un hombre dedicado a Cuba, su vida privada y su obra creativa la abandonó con humildad para el bien de todos. Castro hizo de Cuba el centro de su vida, era Cuba la que habia de servirle, de ella es de la que ha vivido, y cualquier desagravio a su nombre lo ha elevado a desagravio a la patria, como si la patria fuera su persona y su nombre fuera sagrado.

No podemos olvidar aquellas palabras del Apóstol cuando dijo:

“Yo quiero que la ley primera de nuestra república sea el culto de los cubanos a la dignidad plena del hombre”.

Cuando Fidel Castro supo de la huída de Batista el 31 de Diciembre, envió a Camilo a que tomara Columbia (centro fundamental del poder en La Habana) y a Guevara que se fuera para la Cabaña, que no tenia ninguna importancia estratégica. Como bien señala Franqui en su biografia sobre Castro, la idea era minimizar totalmente el prestigio que el argentino se habia construido al vencer en la batalla más importante de la guerra: la toma de Santa Clara.

De la misma forma que le impidió a otros la entrada a La Habana, o de la misma forma como envió a Huber Matos para Camaguey, en vez de situarlo en Santiago de Cuba, que era como le correspondia al ser este comandante quien sitió y tomo esa ciudad.

Castro le ha negado diariamente la dignidad al cubano en leyes que le han impedido en 53 años su realización personal y el poderse levantar sobre la altura de su nombre. La Cuba de hoy esta construída, en leyes y moral, para sostener la dignidad de un solo hombre: Fidel Castro. El resto de los cubanos no importan, son solo sombras.

He ahí la maravilla que distingue a un hombre como Martí sobre el pobre tipo que, a fin de cuentas, siempre ha sido Fidel Castro.

Monday, January 10, 2011

De desalojos e indiferencias

Indiferencia Total La noticia la publicó el Diario de Cuba el domingo 9 de enero, y probablemente no la podrá usted encontrar en mas ningún sitio en internet o en algún periódico de importancia: 5 familias cubanas fueron desalojadas en Bayamo por las autoridades castristas.

Y Cuba siguió siendo noticias por las declaraciones del señor Fidel Castro sobre el atentado contra la congresista norteamericana. Eso sí lo publicaron en grandes planas las cadenas de noticias, CNN y los más importantes periódicos del mundo.

Que simples ciudadanos cubanos hayan sido desalojados miserablemente, de manera conspirativa, en los momentos en que la familia cubana es más frágil y no espera el asalto de las autoridades. Que sus viviendas improvisadas sean destruidas palmo a palmo por esas mismas autoridades que no se ocultan para anunciar cifras de hoteles de lujos, campos de golf para el turismo extranjero. Eso no, eso no es noticia para la prensa extranjera acreditada en La Habana.

Este mundo es cínico. Los ciudadanos cubanos no somos noticias. La víctima no es noticia, es el victimario el que cuenta. El que construye para el ciudadano rico del mundo que va a Cuba como el antiguo colonialista español, ese es el centro de la noticia. A ese lo podemos leer en CNN todos los dias.

Lo que ocurrió en Bayamo no es primera vez que ocurre en Cuba. Es un acto cotidiano de salvajismo que el castrismo ha usado cotidianamente. Recuerdo un hecho de la misma magnitud ocurrido en las inmediaciones de la Ciudad Deportiva.

Alli habían más de 5 familias, muchas más, que construyeron casuchas de carton y pedazos de madera para poder protegerse de los elementos. Vivían niños, personas mayores, adultos y mujeres. Pero eso no importó. Corría el año 1994.

Un domingo en la mañana, bien temprano, se aparecieron todas las autoridades: policia, con cámaras de video, representantes del Instituto de la Vivienda, y miembros de las brigadas de la seguridad del estado. Hablo de esos voluntarios que golpean a los disidentes y después los mercenarios de la prensa castrista llaman “pueblo”.

Sacaron a las familias a la fuerza. Destruyeron todas las casuchas levantadas, confiscaron todos los muebles y recursos de esas familias. Hubo hasta un hombre que se prendió candela echándose un galón de gasolina. Y la policia filmó con su cámara la llama humana ardiendo y gritando. Eso esta en los anales de la seguridad del estado. Eso ellos lo conocen.

¿Donde estaba la prensa entonces? No fue en Bayamo, fue en la misma Ciudad de La Habana. ¿Donde estaba CNN que publicó las declaraciones del esbirro sobre la demócrata congresista atacada en un centro comercial en Estados Unidos?

Las agencias occidentales de prensa son cómplices del silencio que se extiende sobre lo que ocurre en Cuba. Callan, y al callar se hacen culpables y miembros del poder que sojuzga a Cuba.

De las autoridades cubanas no esperamos nada. Ya todo se conoce de como funcionan. Desalojan a pobres ciudadanos cubanos, que no son ni hijos de la cúpula gobernante, ni miembros de la familia de los generales que hoy Castro pone como ministros.

Esos tienen casa nueva cada vez que abandonan esposas por queridas. A esos no lo desalojan cuando se toman las casas y se la dan a parientes y amigos. Esos tienen materiales de construcción para construir piscinas climatizadas como hizo el señor Armando Hart en 198 y 11, Siboney.

Ah, y la prensa tampoco publica eso. Las diferencias entre estos ladrones colocados como ministros por el general en jefe las callan la prensa cubana y sus cómplices occidentales.

Son indiferencias que indignan, porque esa misma prensa occidental escandaliza cuando Estados Unidos no le permite acceder a alguna información relevante sobre Afganistán. CNN pataleó como un infante prematuro cuando los generales americanos limitaron la presencia de corresponsales en Irak.

¿Y entonces por qué no patalean por acceder a la información de lo que ocurre diariamente en Cuba? ¿Es que los cubanos somos seres de otro planeta, personas de 3ra categoría, ciudadanos de una población alienista?

No hay fotos, no hay detalles concretos, una simple información que una persona valiente pudo lanzar al espacio sonoro por Radio Martí y que un periodista escribió en el Diario de Cuba. Eso es todo lo que tenemos.

¿Los cubanos? Nada, seguimos indiferentes al dolor del prójimo en Cuba. Un profundo silencio de la comunidad cubana en el exterior en todo el mundo caracteriza esta manada de ovejas en camino al matadero.

No quieren hablar, ni decir un nombre, quieren volver a ir este año a Cuba, hablar la mar de lo bien que les va en el mundo libre, alquilar un auto, bañarse en Varadero, comprar cervezas para los amigos y decir que tienen dinero.

No hablo en retórica. Los he visto. Viven de esta fantasía mientras el país se hunde, y lo que le sucede a su prójimo ni les importa ni les duele. ¿Que maldición divina ha hecho del pueblo más valiente, opinador y sacrificado esta manada de indolentes y cobardes?

Aquí todos somos culpables, y el silencio de cada uno de los cubanos que podemos hablar, es un silencio culpable. No son víctimas, esos son también victimarios.

Estos desalojos ocurren por estas indiferencias. ¿Hasta donde tendremos que esperar? ¿Cuando sera el ultimátum para el pueblo cubano?

Sunday, January 9, 2011

La isla que se nos hunde

La isla que se hunde

Una isla se nos hunde en el mapa del planeta. Desaparece. Los habitantes de su archipiélago recorren la longitud de nuestro mundo libre buscando refugio.

Huir, naufragar en una balsa con rumbo a cualquier punto distante, desaparecer de los límites líquidos que impone una dictadura envejecida, enquistada en la semilla de una nación que fallece.

¿La dejaremos morir?

Un mundo envejecido, encayado en una filosofía envilecida y solitaria, así se nos queda Cuba. Clavada en una corona de espinas como Cristo, sufriendo el largo tormento de ver sus hijos escapar la tormenta castrista en más de 50 años: sin solución puntual, sin sueños de volver, sin retorno.

¿La dejaremos hundir?

La otrora patria de guerreros y nombres ilustres, intelectuales libres y hombres de letras, hoy vive en el exilio. El archipiélago naufraga en fragmentos, cada día hoja a hoja, el árbol arranca un nombre, una flor, uns esencial raiz de su simiente y la lanza al mar. Fragmentos que ayer fueron componentes lineales del régimen hoy se desgajan con rumbo a cualquier horizonte.

¿La dejaremos fragmentar?

No queda nada sin destruir. Ciudad, campos, mares y seres vivos descubren un rostro diferente y una amarga decepción alberga el alma cubana, enclavada esclava en un régimen de pereza y simulación. Discursos libertarios que se tornaron esclavismos y cadenas. Hipocrecia social que hoy acuña partidismos ideológicos que solo viven el relampaguear diurno para morir en el personal espacio de la familia.

¿Los dejaremos concluir su discurso?

Ya nadie cree en revoluciones, partidismos y vanguardias. Los jóvenes huyen buscando el oxígeno perdido, y las madres lloran la vida solitaria en que envejecen sin sus hijos.

¿Las dejaremos morir en silencio?

Esto es lo que ha quedado de Cuba. Una isla hundida, sin esquemas políticos ni filosofias. Una ideología de oportunismo y un discurso de labios mentirosos. Un archipiélago militarizado y una cárcel líquida para morir.

Simulación, hipocrecia ciudadana, delacion y violencia como espacios vitales para una asamblea de generales que llenan su barriga prominente mientras los ciudadanos del planeta que encarcelan huyen o mueren de inanición.

¿Los dejaremos concluir su obra destructora?

Una vida doble, diurna y nocturna. Una vida asimétrica, mentirosa de puertas afuera y cansada hacia la cama nocturna. Dioses y planetas han escapado al Norte, mientras la riada fundadora perece, hundiendo a la isla en su caída. Clavándola con un puñal mortal en el centro de su existencia.

Ya no vive más, se nos muere hundida por generales y doctores, la isla de Cuba… para siempre.

Saturday, January 8, 2011

Reciclaje Castrista

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En los últimos dos meses Cuba ha sido testigo de otra de las cotidianas sacudidas de ministros y figuras del gobierno castrista, en esta segunda era de la monarquia castrista.

En Noviembre fue sustituida Yadira Garcia como Ministra de la Construcción. Se alegó descontrol y errores de dirección.

¿No es acaso también un error de dirección haberla puesto al frente de ese ministerio por parte de los Castros?

Después nos vino como regalo de Navidad el general en jefe a anunciar que un millón de cubanos quedarían sin trabajo en el próximo año.

Es principio de año, y quizás como regalo del Día de Reyes, el general presenta la nueva sacudida en las últimas 5 décadas de poder castrista. Raul Castro remueve al Ministro de Comunicaciones e Informática y lo promueve como “super” Ministro en varias esferas del poder. El nombre es clave:Ramiro Valdes, muy bien conocido por ser quien estructuró el aparato de represión en los inicios de la era castrista, y quien ha estado siempre en la sombra del poder, sin caer en desgracia nunca.

A su vez, el segundo Castro anuncia un nuevo presidente en el Instituto Nacional de Recursos Hidraulicos. Si a esto unimos la huída espectacular de Pedro Alvarez, quien por mucho tiempo estuvo encargado de la importadora de alimentos agriíolas de Estados Unidos a Cuba, y el aumento de la deuda externa de la isla a más de 21 mil millones de dólares, el retrato de lo que se inicia este año es desolador y siniestro.

Cuba ha vivido eternos ciclos de reciclaje en su aparato de ministros y burócratas. Errores y corrupción se ha amontonado sobre nombres y puestos que parecían intocables, sin nunca reclamar el apellido Castro. Lo que se vive hoy no es un fenómeno nuevo, es algo repetido cíclicamente en ese régimen: con nuevos nombres y nuevas estructuras, pero el mismo.

Este reciclaje de nombres se repetirá eternamente mientras estos dos personajes estén en el poder en Cuba. Los errores y la corrupción se amontonaran en la claque que les rodea. Y ellos la sacudirán una y otra vez, ignorando lo que es una regla esencial: cuando la corrupción merodea en el poder, no hay nombre intocable, no hay figura incorruptible, y el primer culpable es el que sostiene con mano de hierro ese poder.

Después de todo, los funcionarios sólo repiten las fórmulas que han visto establecidas en los estamentos superiores de esa pirámide estalinista. Es un fenómeno que se vio en todos los regímenes socialistas de la Europa del Este. Cuba no es una excepción a esa regla.

El movimiento del peón ministerial en el tablado de ajedrez castrista es sólo una maniobra de tiempo. El tic tac, sin embargo, sigue sonando a las puertas de ese gobierno en decadencia.

La pregunta ya no es si se caerá o no. La pregunta sigue siendo: ¿cuando?

Wednesday, January 5, 2011

Mambrú se fue a la guerra

mambru se fue a la guerra

La historia del gobierno cubano puede contarse siguiendo la trayectoria oblícua de sus agendas guerreras por el mundo.

Por los 60 la cúpula castrista se engarzó en las guerrillas latinoamericanas y mandó a cuanto tonto encontró para Argentina, Bolivia y cuanto rincón pudo encontrar en suramérica. Sin olvidar la excursionsita en que embarcó, literalmente, el señor Castro a su “amiguito” Guevara por Africa, para retornar con el rabo entre las patas (como todo perro huevero) y lanzarlo al suicidio en Bolivia.

Los setenta fueron los “años africanos” de los generales cubanos. Allí hicieron y deshicieron, sobre todo en Etiopía y Angola, y en esta última se enclavaron en una jornada interminable que se acabó en los 80. A esa altura, ya el mundo estaba cansado de guerritas africanas, especialmente los rusos que se quitaron las botas comunistas en el 91, para dejar plantado a Castro al final de la jornada (como tantas veces).

A todas luces los rusos nunca fueron ni tan tontos para dejarse engolfar por este tiranozuelo caribeño, ni tan poco prácticos como para recoger pita cuando hace falta salir en desbandada. ¿Se recuerdan de la Crisis de los Cohetes en Cuba? ¿Se recuerdan de Afganistán y las tropas rusas?

A esas alturas ya el mundo no estaba para guerras ni guerrillas, y el señor de la barba trató de vestirse de paisano y olvidar la gorra verde olivo, de vez en cuando.

La pregunta es: ¿alguno sabe adonde ha ido a parar Angola? ¿Y Etiopía?

De los 26 billones de dólares que Castro consumió de los rusos: ¿cuántos se gastaron en esas guerras inútiles? ¿Cuántas cosas se dejaron de hacer en el país para los cubanos? ¿Cuántas balas, cohetes, suministros a tropas costaron a la cupúla nihilista cubana sus aventuras africanas?

Para decirlo bien claro: le costo al pueblo de Cuba, a las arcas soviéticas y a cuanto tonto se embarco con los Castros, pero nunca a ellos.

En Angola hay sentado un señor corrupto que se pasea por Francia. De Etiopía ya nadie se acuerda, y Argelia nadie la menciona. ¿Para qué sirvieron estas guerras? ¿Qué beneficios le trajo a Cuba mezclarse en conflictos ajenos con el dinero ajeno?

Después que todas estas excentricidades de Mambrú se cayeron como merengues a las doce del dia en una calle soleada de Cuba, el patriarca castrense volvió a la matraquilla de la guerrita imperialista.

¿Cuánto dinero ha costado los túneles y cuánto hueco abrieron en La Habana durante todo ese tiempo?

Y mientras Mambrú estaba de guerra, La Habana se iba cayendo en pedazos, el cubano seguía perdiendo viviendas donde vivir, y hoy la capital de ese país es como el San Lazaro con muletas. Y a este no hay quien le pida nada.

A esta cúpula agonizante ¿quién entonces le va a creer después de 53 años viviendo del cuento de la guerrita y del bloqueo?

Sólo los tontos, las cotorras repetidoras automáticas y los astutos recogedores de migajas castristas. Esos son los seguidores de Mambrú, que ya hoy no está de guerra. Se ha vestido de ovejita para capturar a la caperucita roja.

La pregunta sigue siendo: ¿dónde esta todo ese dinero?

Monday, January 3, 2011

¿Que Cuba queremos?

Que Cuba queremos

¿Una Cuba sólo preocupada en la quintaesencia del mundo y que olvida al ciudadano de a pie?

¿Una Cuba que habla de satélites y planetas y nunca aborda los temas diarios que atormentan al cubano?

¿La Cuba de las “reflexiones” de esa persona que ha hecho de la isla su patio trasero, o la Cuba de los que día a día arrastran su vida “luchando” el sustento diario?

Son preguntas que todos debemos de hacernos cuando hablemos de la Cuba del futuro, de lo que queremos para cuando esta monarquía hereditaria deje de existir en un país que fué siempre batallador y valiente.

La Patria es ara, no pedestal” dijo Martí, y añadió mucho más incisivamente: “La Patria es de TODOS”.

No hay nombres escritos en fuego: divinos, intocables.

No se puede olvidar la lección de civismo de nuestros antespasados en la Asamblea de Guáimaro cuando eligieron la bandera de la nación cubana no la diseñada por el Padre de la Patria, Carlos Manuel de Céspedes, sino la diseñada por un anexionista, Narciso López, que también se sumó a la lucha contra España.

No se puede olvidar a Martí cuando perdonó al hombre que tuvo la osadía de tratar de asesinarlo y le pidió, de manera personal, que se uniera a la lucha por Cuba y olvidara de sacralizar nombres y personalidades. Martí nunca, ni en sus escritos privados, reveló ese nombre y solo se sabe que la persona cumplió con su palabra al precio de su vida.

Son ejemplos inolvidables en la historia patria. Los cubanos queremos un país donde se respete el derecho a la diferencia, donde cada cual pueda levantar su voz y decir su verdad aunque no sea compartida por algunos, por muchos, por la mayoría o por la inmensa mayoría de todos con la excepción del que la esgrima.

Queremos un país con un gobierno que sea un buen administrador de la riqueza social y pública. Que administre con honradez y con dignidad, que no se robe nombres, preferencias y títulos. Que tenga en el parlamento una opinión crítica sobre su administracion, que responda a ella con respeto a la opinión adversa y con humildad ante el halago.

Cuba no necesita líderes mundiales, ni mesias, ni hombre nuevo resucitado. No necesita hombres que manden la riqueza del país para los cuatro puntos cardinales del universo y se olviden del diario quehacer de su traspatio.

Queremos un gobierno que mire primero a sí mismo, al ciudadano que sufre buscando la comida para su hijo. Al campesino que no quiere sembrar su tierra porque se le paga una miseria. Al opositor político que se le desconoce su derecho a la opinión contraria. Al obrero, al estudiante, al padre de familia que quiere ver crecer a su hijo con la educación que él desea escoger, y no verlo adoctrinado por un sistema calculador y racionalista que prohibe la individualidad, presupone la vigilancia y establece la delación como esquema divino para el hombre nuevo.

Queremos una Cuba para todos, con las puertas abiertas para sus ciudadanos en el mundo, donde nadie tenga que pedir permisos para entrar y salir, y nadie se sienta vejado a la puerta de un hotel o de un ministerio.

Una Cuba para el cubano, una Patria para Todos, un gobierno democrático y reemplazable sin deidades ni consignas establecidas.

Una Cuba verdaderamente Libre !!!

Saturday, January 1, 2011

La Habana: sin reina y sin carnaval

Reina y luceros del Carnaval con Castro, por Camilo Loret de Mola

Una vieja canción del trovador Carlos Puebla dice, entre sus estrofas” …llegó el comandante y mando a parar”.

Y así fué con todo lo que en Cuba ocurría en 1959. Castro mandó a parar todo y cada uno de los mecanismos que hacían de Cuba un país democrático.

Prometió retornar la democracia después de una tiranía sangrienta, lo que instaló fué una tiranía aun más inflexible y olvidarse de todas las promesas.

Por 53 años, Cuba no ha tenido un solo renglón de su vida social, política y cultural que no haya sido destruido por este hombre.

En la literatura, el arte y la cultura estableció el régimen del silencio a la palabra, con aquellas “palabras a los intelectuales” que debería haberse llamado “silencio a los intelectuales”. En lo político, destruyó todos y cada uno de los partidos políticos que existían en la Cuba del 59.

En el 69, este sustituto de Calígula lanzó su “ofensiva revolucionaria” para acabar con los últimos vestigios de los pequeños negocios privados y lanzar la locura de la zafra del 60.

De toda la lista de privilegiadas eliminaciones que este oscuro personaje realizó con mano propia, la mas curiosa y ridícula es haber sido el autor intelectual de la desfenestración de las festividades alrededor de la reina del carnaval y sus luceros en La Habana.

Es por eso que resulta muy esclarecedor, y absolutamente revelador, las fotografías que en el día de hoy El Nuevo Herald, gracias a la cortesía de Camilo Loret de Mola, muestra al Calígula caribeño acompañado de la reina y sus luceros del carnaval de La Habana, un carnaval que él ayudó a destruir, como tantas otras cosas.

¿Qué estaría pensando este señor feudal cuando se tomaba estas risueñas fotos con las hemosas mujeres? ¿Acaso estaría pensando cuando podría quitarles el mediático protagonismo de la prensa cubana de entonces para ganarsela definitivamente él?

Nadie puede saberlo, ni él mismo ahora que ya lo vemos barruntando tonterías sin saber qué es lo que dice. De todas formas, no es menos revelador el destino de estas festividades en la Cuba actual: ya no existe y sólo es un carnaval de borrachos y delincuencia.

Quizás hasta eso mismo lo hace parecer a los que gobiernan Cuba hoy: borrachos y delincuentes. La Habana ya no tiene ni reinas, ni luceros, ni carnavales ni estrellas porque llegó el comandante… y mando a parar.