Sunday, October 23, 2011

Internet, el cable de Chávez y Cuba

“’Fuerte ríes, Sancho’ – dijo Don Quijote. ‘Es para no tener que llorar, señor.’”
En un mundo donde la interconectividad es una realidad abrumadora, las redes sociales demuelen muros de censura y silencio, y la imagen digital recorre caminos intricados por donde nunca se aventuró la palabra impresa una isla se separa del planeta, se desgaja como un pequeño promontorio arrancado del sistema solar materno.
A estas alturas, cuando el planeta virtual creado por internet reúne millones de habitantes de los mas inesperados lugares y lenguas, el continente digital parece que se aleja cada vez mas de Cuba y nos convierte cada día mas en una isla sitiada, alejada del mundo real-virtual. Parecía llegar ayer, hoy, meses atrás con el arribo de un cable que parecía la esperanza para un pueblo amurallado en una fortaleza de silencio.  Pero las esperanzas en las dictaduras son como esas hojas amarillas que se desprenden fácilmente ante cualquier viento… en otoño.
La fantasía que recorrió los cintillos del mundo editorial occidental murió a las puertas de un viceministro de comunicaciones en Cuba llamado Ramón Linares (lo pongo en minúsculas porque parece ya haber pasado a la historia), quien se apresuró en afirmar, ya en la muy temprana fecha de Enero del 2011, antes que el primer metro de cable saliera desde Venezuela, que ese cordón umbilical de la Venezuela de Chávez no extendería el servicio de internet para todo el pueblo de Cuba.
¿Entonces a quién sirve? ¿Quiénes serán sus principales usuarios?
Cuando de mi país se trata, siempre se hace imprescindible colocar la noticia  en el espacio-tiempo-lugar en que transcurre, porque de otro modo parecería que estuviéramos hablando de la prehistoria de la tecnología de la comunicación en la sociedad humana. Cuba casi está detrás del Espejo buscando a Alicia, el conejo hace rato tomo una balsa y huyó.
Muy rapidito digamos que en los últimos diez años, 130 periódicos de los Estados Unidos han desaparecido, su circulación no cubría los gastos. Uno de los diarios de mas impacto e historia en Brasil, ”El Jornal de Brasil”, fundado en 1891 ha suprimido su edición impresa como lo ha hecho el “Christian Science Monitor”. Ah, y el “Evening Standard” se entrega de manera gratuita por las calles de Londres. El propio Foro Mundial de Editores de Prensa ha pronosticado que en los próximos cinco años las ventas sufrirán un descenso del 50%, y mas de la mitad de los lectores consumirá los contenidos a través de sus versiones on-line. El mundo digital está demoliendo fronteras que parecían indestructibles veinte años atrás.
Y es que el consumidor de noticias ya no es un ser pasivo, solo capaz de recibir información, de digerirla como simple hormiga planetaria, el también la produce y ejerce la función que antes era coto único del periodismo profesional. Las barreras físicas e intelectuales de esa profesión se derrumban cada día, y de la misma forma que las compañías discográficas intermediaban entre el creador y su público han ido cediendo a la labor individual del hombre sentado en su casa, las empresas periodísticas afrontan el desafío de reinventarse a sí mismas, en una época donde la mediación ya no es indispensable.
Someramente este fenómeno se puede expresar en unos simples números:
  • El Miami Herald eliminó 1600 empleos, el 15% de su plantilla.
  • El periódico francés Le Monde perdió un 25% de sus ventas en los últimos 10 años, y en el 2009 las ventas de Liberation bajaron en un 10%.
  • El New York Times tiene 3 millones de seguidores en Twitter que acceden a su información, 3 veces más que su circulación impresa.
  • El Wall Street Journal ha perdido 2 500 millones de dólares anuales desde el 2009.
  • El Toronto Star, el diario de más amplia circulación en Canadá (es además el más visitado en su website), ha reportado un decrecimiento de 1.5% en comparación con el 2009 (la cifra corresponde al 2010).

Es indiscutible que la tecnología digital se presenta como una inmensa bola de nieve que, a diferencia del mundo editorial del libro donde aun la página impresa resguarda el romántico viejo sabor de antaño, hace presagiar un futuro donde estaremos más presentes frente a una criatura tecnológica virtual, que hojeando las páginas de un diario impreso. Es así de sencillo.
Y es aquí, repito, donde una pequeña porción de tierra separada del continente mayor, América, aun pretende mantener separados a sus ciudadanos del avance tecnológico que las redes virtuales presentan. Y, por supuesto, las razones se la cargan a un “bloqueo”. La pregunta a responder seria ¿cuál?
Desde la llegada de la Administración Obama, el país del norte al cual achacan tantos, el gobierno americano ha dado innumerables pasos de aproximación a Cuba. No es mi intención ahora abordar si han sido correctos, han sido acciones inútiles o si vale para algo el gesto. Está mas allá de este post. Pasemos por ahora esa página.
Un paso singular fue la probación del presidente americano de permitir el otorgamiento de licencias a compañías telefónicas norteamericanas para la operación de un cable óptico entre La Habana y Washington. Oídos sordos encontró esta propuesta en los círculos de poder de Cuba. Pero cuando el tan mencionado, y repetido, viceministro Linares hablaba del dichoso cable volvía a repetir la estereotipada frase del bloqueo americano como justificación a la alienada Cuba. Al parecer, la alta oficialidad cubana padece de alguna especie de bipolaridad sicomática.
Es la típica línea Orwelliana de repetir hasta el infinito una frase hasta convertirla en la presunta verdad, y borrar la historia, re-escribirla. No creo, sin embargo, que Linares tenga tanta cultura libresca como para recurrir a un libro que, como todos sabemos, no circula en ese país. Es solo el fruto de la técnica goebbeliana tan ampliamente socorrida por La Habana. La conocen desde siempre.
Ese cable, además, ha costado millones al erario público venezolano, millones que desconoce el pueblo de Cuba y del cual no tienen ni la mas mínima idea. Según propias fuentes venezolanas, que no se ocultan en decirlo, la inversión llegará a 70 millones de dólares. Es solo el gasto del tendido de la fibra óptica, pero ni mucho menos se detienen ahí.
En enero de este mismo año la compañía italiana Telecom  vendió el 27% de su participación en ETECSA a una compañía llamada RAFIN, descrita por los medios de prensa como propiedad de las Fuerzas Armadas de Cuba, que es como decir controlada por los hermanos Castro - ¡para qué darle tanta vuelta  a la noria! Esa empresa “cubana” – llámese castrista, los cubanos no son dueños de nada – “pagó” 706 millones de dólares a la compañía italiana de marras.
Nadie ha aclarado como RAFIN pagó esa transacción, pero cuando se leen las cifras de lo que Chávez le otorga a Cuba enmascarado en cualquier acuerdo de gobierno, ya se puede imaginar quien firmó el cheque o dio el dinero líquido. Me pregunto hasta cuando los venezolanos van a permitir este derroche de “bondad” bolivariana.
Solo para mostrar una perla de todo este regalo chavista. Entre el 2007 y el 2010, el Banco de Desarrollo Económico y Social de Venezuela (conocido como BANDES) suscribió 21 contratos de préstamo y 27 convenios de cooperación “no reembolsables”.
¿Leyeron bien? => “no reembolsables
En números, dinero digamos, representa 1 500 millones de dólares, y sólo representan el 33% de los créditos dados por esa entidad financiera a “naciones amigas”. A propósito, el 88% de ese dinero tiene como destinatario preferencial Cuba, con un total de 1 193 millones de dólares. 
Recuerdese que son créditos no-reembolsables, que es como decir un regalo de Navidad para Fidel Castro.
No voy a abrumar con números, pero hay mas, los dejo para algún otro post donde comentaré los “regalos” millonarios de Chávez a los hermanos Castros, y toda la burla que hay detrás de todo esto. Pero evidentemente es de aquí de donde salió el dinero. Cuba no posee liquides financiera. Cuba no paga a nadie, tiene fondos congelados y lo único que hace es amontonar deuda sobre deudas. Es esa la causa de por qué las relaciones con la China capital-comunista son casi nulas, porque de lo que si no carece el gigante asiático es de astucia. Los chinos si no se dejan embobecer con las “posibilidades” de negocios con los viejos hermanos caribeños. Ese cuento se lo dejan a los americanos ingenuos, a los canadienses  de maracas y mojitos y a cualquier otro tonto que se arriesga a abrir algún negocio con La Habana. A China se le paga, o no hay negocio de que hablar.
El hecho cierto es que con el cuento del cable para unir La Habana y Caracas, el erario público venezolano ha realizado una erogación no-reembolsable de alrededor de 800 millones de dólares en un proyecto de cable que aun no funciona, que fue anunciado con bombos y platillos el año pasado, que se suponía comenzaba a funcionar en Junio, después en Agosto, para después cambiar de cuento y mover mas allá la fecha para Septiembre y Octubre. Bien, ya estamos a finales de Octubre… ¿y donde está el cable?
Este cuento del cable es como la muy conocida historia infantil de la buena pipa: nunca termina. ¿O sí?
Tercer capítulo.
Resulta que hace poco la fiscalía cubana comenzó a investigar supuestos cargos de corrupción en ETECSA, relacionados precisamente con la puesta en funcionamiento del cable. Algunos reportes indican que las cabezas visibles en la instalación y puesta en funcionamiento del cuento de la buena pipa en ambos países, quiero decir, del cable fueron despedidos y están bajo investigación (¿y bajo arresto?). Entre ellos parece que tenemos que incluir a nuestro muy conocido viceministro de ¿comunicaciones? Linares. ¿Se acuerdan?
Ah, y no olvide que todo esto es para no darle servicios a los cubanos. Este galimatías es solo para el sistema de propaganda del ALBA, que es decir de Chávez y Castro, que en realidad, digámoslo de una vez, es para el imperio castrista en La Habana. Chávez es solo el títere que firma el cheque y punto.
Junto a la larga saga del cable de fibra óptica entre Cuba y Venezuela se suma la suspensión del acceso a Facebook para los trabajadores que no están directamente relacionados con la información, y una extensa ofensiva contra el mercado ilícito de los emails, me refiero a la venta ilícita de correos electrónicos, y adicionales restricciones a Hotmail y Yahoo.
Entonces, ¿dónde está el bloqueo? ¿Quién lo ejerce? ¿Para qué sirve un cable que no funciona, que se alarga como el viaje de Alicia al país de las maravillas, y que al final nunca los cubanos disfrutaran en sus casas?
Y, por Dios, ¿entonces la tecnología de la información es para aquellos que la producen? ¿Dónde se ha visto tamaña incongruencia?
¿No es esto lo contrario a lo que sucede en el mundo actual?
Por eso les dije en un principio que había que colocar lo que sucedía en Cuba con el cuento del cable en su contexto natural, rodeado de lo que en el mundo sucede para así tener la exacta estatura del problema.
Y entonces la frase de Sancho que mencionaba al inicio me vuelve a los oídos y se engarza en el lugar exacto de todo este rompecabezas. Y me hace reír, también como él, para no tener que llorar.

0 comments: