Wednesday, February 23, 2011

Cortinas de Humo

Cortinas de humo Y Castro habló. No para  condenar los salvajes bombardeos de su amigo Gaddafi en Libia, a los civiles que piden el loco asesino tirano libio que abandone el poder. No, eso no le interesa a Castro.

No habló de las víctimas inocentes de 42 años de dictadura de un loco arrogante, que ha sentado toda su familia en el poder y soñaba con hacerlos heredar el trono ocupado por él. De eso no habló Castro. No le interesa. Demasiada similitud con Cuba. Muy peligroso ese tema en el Caribe y en Venezuela.

Tampoco habló de las amenazas que el hijo de Gaddafi en la televisión estatal libia emitió al pueblo sublevado, y que todo el mundo libre observó via satélite a través de los canales de noticias. Eso no era del interés de Castro. Y posiblemente su pueblo isleño tampoco pudo oir como el hijo del sangriento criminal libio amenazaba con el ejército. Amenaza que después ejecutó. Tampoco eso apareció en la Televisión controlada por Castro.

No habló de los muertos, de los mercenarios que han actuado en las manos de Gaddafi contra su propio pueblo. No mencionó las cifras de ejecutados salvajemente, ni los cadáveres de los miembros del ejército libio calcinados por los criminales del viejo gonzo porque se negaron a disparar contra su propio pueblo.

Tampoco habló Castro de los pilotos que prefirieron huir hacia Malta en lugar de cumplir las ordenes de Gaddafi de bombardear civiles. Eso no le interesa a Castro.

Castro habló de los Estados Unidos y de la OTAN, de que ellos iban a invadir Libia y acabar con su amigo Gaddafi, con quien ha compartido más de una conversación grata en su vida y a quien ha visto en muchos lugares, ¿quizás también con su amigo Hugo Chavez?

Eso es lo que le interesa a Castro. Salvar a Gaddafi utilizando su poder de convocatoria mediática en la prensa mundial para lanzar una cortina de humo muy útil al viejo sátrapa libio.

En un post anterior dije La Habana trataría de no ponerse en evidencia con ninguna de las partes para salvar la honrilla, ya bastante en el suelo en los últimos años. Pues no, valió más los viejos recuerdos de las amistades comunes y aqui está, ayudando a crear ruido para acallar el genocidio de un pueblo en el norte africano.

Los tiranos, además de ayudarse mutuamente, también son muy buenos mercenarios. Y Castro tiene la categoria suprema entre ellos. Ha durado más, ha ganado nivel de estrellato en la prensa mundial y ahora ofrece la física fragilidad que le aparenta ser humano, cuando no lo es ni nunca le ha importado esas categorias mundanas.

No le importan las víctimas. No le importan los muertos. No le importa al ser humano que quiere vivir mejor en un pais desvastado por 42 años de avaricia y megalomania. No le importa nada. Sólo es su guerrita particular con lo que él llama “imperio”, y tirarle alguna que otra blasfemia a la OTAN. Nunca está de más.

Lo que escribió en su periodiquito ayer y salió por la prensa mundial fue su modesto aporte a crear la cortina de humo que pudiera servir al desfallecido gobierno de Gaddafi a terminar el martirio de ese pueblo en un genocidio.

¿Cuando acabaremos los cubanos de callar a este viejo sinverguenza?

1 comments:

Simon-Jose said...

Las palabras de Castro tienen, en realidad, un mensaje de extrema importancia para Gadafi y, sobre todo, para si mismo.
Castro le esta enviando, por esa via, un mensaje a todos sus seguidores, ya sean ideologicos, sobornados o chantajeados, que aboguen por Gadafi del modo que mejor puedan.
Esto tiene un solo objetivo: lograr que Gadafi sobreviva en el poder despues de semejantes masacres.
Si Gadafi logra permanecer en el poder, Castro sabe que, cuando "le toque a él" puede hacer lo mismo sin preocupaciones, pues se mantendra tambien en el poder.
Y debemos tener presente que Gadafi nunca ha tenido el apoyo politico que tiene Castro en el mundo occidental.
Esto seria una muy mala perspectiva para los cubanos que realmente amamos a Cuba.
Un abrazo cubanisimo,
Simon Jose Marti Bolivar.