Monday, January 10, 2011

De desalojos e indiferencias

Indiferencia Total La noticia la publicó el Diario de Cuba el domingo 9 de enero, y probablemente no la podrá usted encontrar en mas ningún sitio en internet o en algún periódico de importancia: 5 familias cubanas fueron desalojadas en Bayamo por las autoridades castristas.

Y Cuba siguió siendo noticias por las declaraciones del señor Fidel Castro sobre el atentado contra la congresista norteamericana. Eso sí lo publicaron en grandes planas las cadenas de noticias, CNN y los más importantes periódicos del mundo.

Que simples ciudadanos cubanos hayan sido desalojados miserablemente, de manera conspirativa, en los momentos en que la familia cubana es más frágil y no espera el asalto de las autoridades. Que sus viviendas improvisadas sean destruidas palmo a palmo por esas mismas autoridades que no se ocultan para anunciar cifras de hoteles de lujos, campos de golf para el turismo extranjero. Eso no, eso no es noticia para la prensa extranjera acreditada en La Habana.

Este mundo es cínico. Los ciudadanos cubanos no somos noticias. La víctima no es noticia, es el victimario el que cuenta. El que construye para el ciudadano rico del mundo que va a Cuba como el antiguo colonialista español, ese es el centro de la noticia. A ese lo podemos leer en CNN todos los dias.

Lo que ocurrió en Bayamo no es primera vez que ocurre en Cuba. Es un acto cotidiano de salvajismo que el castrismo ha usado cotidianamente. Recuerdo un hecho de la misma magnitud ocurrido en las inmediaciones de la Ciudad Deportiva.

Alli habían más de 5 familias, muchas más, que construyeron casuchas de carton y pedazos de madera para poder protegerse de los elementos. Vivían niños, personas mayores, adultos y mujeres. Pero eso no importó. Corría el año 1994.

Un domingo en la mañana, bien temprano, se aparecieron todas las autoridades: policia, con cámaras de video, representantes del Instituto de la Vivienda, y miembros de las brigadas de la seguridad del estado. Hablo de esos voluntarios que golpean a los disidentes y después los mercenarios de la prensa castrista llaman “pueblo”.

Sacaron a las familias a la fuerza. Destruyeron todas las casuchas levantadas, confiscaron todos los muebles y recursos de esas familias. Hubo hasta un hombre que se prendió candela echándose un galón de gasolina. Y la policia filmó con su cámara la llama humana ardiendo y gritando. Eso esta en los anales de la seguridad del estado. Eso ellos lo conocen.

¿Donde estaba la prensa entonces? No fue en Bayamo, fue en la misma Ciudad de La Habana. ¿Donde estaba CNN que publicó las declaraciones del esbirro sobre la demócrata congresista atacada en un centro comercial en Estados Unidos?

Las agencias occidentales de prensa son cómplices del silencio que se extiende sobre lo que ocurre en Cuba. Callan, y al callar se hacen culpables y miembros del poder que sojuzga a Cuba.

De las autoridades cubanas no esperamos nada. Ya todo se conoce de como funcionan. Desalojan a pobres ciudadanos cubanos, que no son ni hijos de la cúpula gobernante, ni miembros de la familia de los generales que hoy Castro pone como ministros.

Esos tienen casa nueva cada vez que abandonan esposas por queridas. A esos no lo desalojan cuando se toman las casas y se la dan a parientes y amigos. Esos tienen materiales de construcción para construir piscinas climatizadas como hizo el señor Armando Hart en 198 y 11, Siboney.

Ah, y la prensa tampoco publica eso. Las diferencias entre estos ladrones colocados como ministros por el general en jefe las callan la prensa cubana y sus cómplices occidentales.

Son indiferencias que indignan, porque esa misma prensa occidental escandaliza cuando Estados Unidos no le permite acceder a alguna información relevante sobre Afganistán. CNN pataleó como un infante prematuro cuando los generales americanos limitaron la presencia de corresponsales en Irak.

¿Y entonces por qué no patalean por acceder a la información de lo que ocurre diariamente en Cuba? ¿Es que los cubanos somos seres de otro planeta, personas de 3ra categoría, ciudadanos de una población alienista?

No hay fotos, no hay detalles concretos, una simple información que una persona valiente pudo lanzar al espacio sonoro por Radio Martí y que un periodista escribió en el Diario de Cuba. Eso es todo lo que tenemos.

¿Los cubanos? Nada, seguimos indiferentes al dolor del prójimo en Cuba. Un profundo silencio de la comunidad cubana en el exterior en todo el mundo caracteriza esta manada de ovejas en camino al matadero.

No quieren hablar, ni decir un nombre, quieren volver a ir este año a Cuba, hablar la mar de lo bien que les va en el mundo libre, alquilar un auto, bañarse en Varadero, comprar cervezas para los amigos y decir que tienen dinero.

No hablo en retórica. Los he visto. Viven de esta fantasía mientras el país se hunde, y lo que le sucede a su prójimo ni les importa ni les duele. ¿Que maldición divina ha hecho del pueblo más valiente, opinador y sacrificado esta manada de indolentes y cobardes?

Aquí todos somos culpables, y el silencio de cada uno de los cubanos que podemos hablar, es un silencio culpable. No son víctimas, esos son también victimarios.

Estos desalojos ocurren por estas indiferencias. ¿Hasta donde tendremos que esperar? ¿Cuando sera el ultimátum para el pueblo cubano?

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