Tuesday, December 21, 2010

El secuestro de una verdad.

La Dra Hilda Molina y Fidel Castro en Cuba

El nombre de Hilda Molina es, sin lugar a dudas, de los más controvertidos nombres en la historia del regimen político de Cuba de los últimos 50 años. Tratar de abordarlo, desde cualquier ángulo, es una tarea que requiere tiempo, espacio y mucha paciencia. Resulta mucho mas dificil si se vivió en carne propia esa experiencia, como es mi caso personal.

Yo trabajé con la Dra Molina por espacio de dos años, desde 1992 hasta 1994, y sobreviví la experiencia de su ausencia otros dos más con el que entonces la sustituyó, cuyo nombre ni es de trascendencia ni importa recordar aqui. Nombres grises no tienen espacio en ninguna historia.

Conocí a la doctora en persona, y ella conocía a todos los que trabajabamos con ella con nombres, apellidos y labor personal que cada uno de nosotros desarrollábamos en el CIREN. No era extraño verla salir a la 4 de la tarde de su despacho, y comenzar la ronda diaria por cada rincón de aquel hospital y dirigirse con nombres y detalles a cada uno de nosotros cuando ella deseaba indicar algo.

Tambien viví los momentos dramáticos de aquel día en que amaneció el CIREN tomado por los miembros de la seguridad personal del señor Fidel Castro. No fue cualquier grupo militar de la policia política, fueron miembros del cuerpo élite de la seguridad personal del tirano quienes tomaron militarmente, con armas largas, el hospital desde horas muy tempranas. Baste decir que los autobuses llegaban al CIREN alrededor de las 7 y 50 de la mañana, y ya a esa hora el hospital estaba totalmente tomado militarmente.

Horas mas tarde, la doctora era conducida por dos miembros de ese equipo de asalto a un auto de la seguridad y sacada de las premisas del hospital para siempre. Regresaria en muy contadas ocasiones, sobre todo cuando se trató de exponer a los trabajadores el porque se habia realizado la “sustitución” de la directora del CIREN.

No hay espacio aqui para explicar todos los detalles. No es este un post para desenredar la historia, ya de por si bastante enredada, de lo acontecido a la Dra Molina. Pero cuando veo los cintillos de los diarios hablando de su nombre, cuando leo cada una de las líneas que de ambos bandos (desde Cuba por los tradicionales bufones en la prensa y desde el mundo democrático, por muchos periodistas que desconocen el trasfondo y las bambalinas del asunto), más que sonreir todo me parece una historia contada por el excentrico Dalí.

Y es que, después de todos estos años, después de haber visto declaraciones de antiguos conocidos de antaño que trabajaron conmigo antes, durante y después del secuestro de la doctora, despues de oir tantas medias verdades de todas partes y tantas mentiras fabricadas de la nada, la realidad como se me presenta hoy es que quien ha sido secuestrada, más que la Dra Molina y muchos del equipo que trabajó con ella, ha sido la verdad.

Hoy por hoy, la verdad de lo acaecido en Cuba con la Dra Molina pertenece al largo capítulo de la verdad secuestrada por los voceros de ese régimen, por el propio Castro, los enemigos personales que la propia Dra Molina se creó en su diario quehacer en Cuba, los propios partidarios de la doctora y ella misma, que también ha caído en mentiras, medias verdades y tergiversaciones.

En este asunto, todavia la verdad se encuentra secuestrada por todos. Y lo más dramático: que es dificil desenredarla.

0 comments: