Thursday, November 25, 2010

Las correrias de Mariela

mariela_castro El gobierno de La Habana nunca ha dado un paso al libre albedrio, ni ha consumido una de sus campañas propagandísticas en inútiles intentos de último momento, todo ha sido una coreografia astutamente montada para emitir una señal y crear una atmósfera para su proximo paso… aunque sea al vacio.

Resulta entonces sintomático que entre la “ola de reformas” que el viejo castrismo trata de revolver el pais caribeño se venga a aparecer la hija más prominente del actual dictador de Cuba (el eterno segundo al bate como algunos le nombran, o el Mínimo Lider detrás del Máximo Lider) haciendo declaraciones extraordinariamente curiosas como de que Cuba podría tener una mujer como presidente, “aunque esa no sería ella”.

¿Qué hay detrás de estas ligeras declaraciones de quien en los últimos años ha secuestrado más de una vez los cintillos de prensa de los medios occidentales? ¿Es la última maniobra de los viejos tiranos para que Occidente muerda el cebo de las “reformas” raulistas? ¿Será Mariela Castro la próxima jerarca en la monarquía castrista de estado en Cuba? ¿Estará preparando y tomando el pulso la tiranía de Cuba para asegurar el futuro de la generalocracia en ese país?

Nadie en Cuba hace declaraciones de este tipo por accidente. Ni por descuidos, ni libertad de opinión los oficiales del gobierno intentan emitir estas señales. Cuba no es una democracia. Todas las declaraciones y opiniones de personalidades bajo la sábana del castrismo son cautelosamente pensadas. Y a las alturas de este régimen nadie se atreve ni se aventura a emitir tales resbalones. Ya les ha costado a muchos el puesto y hasta la vida, no importa lo cercanos al real poder en Cuba.

Lo curioso del caso de Mariela es el trabalengua emitido en sus declaraciones:

“El trabajo de presidenta no me gusta. Demasiada responsabilidad. A mí me gusta opinar.”

Lo cantinflezco de las declaraciones me recuerda los últimos balbuceos del verdadero monarca en la solitaria silla, dias anteriores: Fidel Castro. ¿Qué significa esto, Mariela? ¿Es que acaso los presidentes tienen responsabilidad y no opiniones? O, mejor esta, ¿es que quien tiene opinión no puede ser Presidente de Cuba?

Este oscuro personaje, surgido una noche de la nada años atrás, hablando de la igualdad sexual, apoyando el movimiento gay en Cuba, y ultimamente justificando lo injustificable, la culpabilidad sin dudas del dictador Castro en los campos de concentración para gays en los 60, me hace recordar demasiado el cuento de caperucita roja y el lobo feroz. Solo que en este caso, las correrias de Mariela poniendole al lobo el traje de caperucita son tan marcadamente visibles que, si no fuera por la situación desesperada de la sociedad cubana, del pueblo que es quien en realidad vive ahogado por el castrismo, me haria reir a carcajadas.

Mariela Castro no sufre de ninguna carestía material. No le hacen faltas permisos especiales de salida y entrada al país, no los necesita ni tan siquiera solicitar. Para ejecutar una simple maroma publicitaria solo necesita una llamada a un número siempre accesible para ella. Y los reporteros de occidente, siempre ansiosos a la boca del lobo disfrazado de caperucita, repiten como campanas las sonoras palabras de la hija del general.

A Mariela Castro la responsabilidad no le gusta, tampoco el trabajo de presidenta, le gusta opinar en momentos en que el flamante presidente del monoparlamento cubano esta haciéndole la corte a China, después de declarar que la Asamblea Nacional sesionará en Diciembre, pero que no hay agenda. Ah, y después que Cuba no asistió a la ceremonia del Nobel de la Paz al disidente chino Liu Xiaobo en Oslo.

Las señales de estos dos personajes no son al azar, ni es un accidente político. Han sido calculadas en tiempo y espacio para mandar un mensaje a Occidente y empezar a correr la bola de nieve de las “reformas chinas” en Cuba. Una simple e importante aclaración: no ha habido reformas a los derechos civiles y políticos en China, y todavia millones de personas en ese país siguen muriendo de hambre y están en la pobreza. ¿Es ese el modelo de Cuba? ¿Es que acaso China puede ser modelo de algo y para alguien?

Mucha hipocrecia, muchas mentiras y muchos deseos de mantener el poder en manos que hace tiempo deberían haber dejado Cuba libre. El tiempo dirá que hay detrás de las correrias mediáticas de Mariela. Desde hoy, yo estoy seguro que el dedo castrista está señalando a la cría raulista como el próximo monarca detrás de los dos viejos dinosaurios.

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