Saturday, November 6, 2010

La memoria corta.

Cuba Culture Miguel Barnet es un escritor cubano que escribio un librito sobre nuestros ancestros africanos en los 60, y de eso vivio dos decadas hasta que sacando ventaja de aquella vieja y util idea se viro hacia la otra raiz cubana, España, y nos escribio “Gallego”. Al parecer a este le podria sacar un poquito mas de ventajas materiales que aquel otro, atendiendo sobre todo al cambio de los vientos politicos en la isla.

“Cimarron” lo situo como escritor en la geografia literaria cubana, una geografia que en el mar del entorno geopolitico isleño ha tenido muy mala memoria como la de este viejito servil castrista.

Hoy Barnet esta en Roma y, al parecer para pagar los miseros gastos que el gobierno de Cuba ha derogado por su viajecito turistico, de su boca han salido unas pocas declaraciones espurias, con una memoria muy corta y un cinismo desmedido, como toda patetica vedette en camino al olvido.

Nos dice el viejo Barnet:

“Cuba no es pobre, hay mas pobreza en otros paises de America Latina”

Si, es cierto, Barnet, Haiti es mas pobre que Cuba y para colmo de males sufrio un desvastador terremoto en meses recientes. ¿Quien mas, señor Barnet? Porque quedan pocos paises que puedan alistarse en su compendio geografico de “paises pobres”.

Se le pudiera perdonar al señor Barnet las cinicas palabras por viejo, porque con la edad los signos evidentes de la senetud provocan perdida de la memoria, demencia senil y un ritmo lento en el hablar y el articular de las ideas. Pero aqui no estamos hablando de Castro, dejame no desviarme del tema, estamos refiriendonos a un intelectual caviar, de los tipicos intelectuales que nos han podrido la cultura cubana con su cinismo, su ceguera oportunista y su adulacion ilimitada a lo mas obsceno del pensamiento politico cubano: el castrismo.

Miguel Barnet se olvido de sus inicios de hombre pobre, de su condicion homosexual y de su pertenencia a las minorias de un pueblo que ha dado hombres ilustres, dignos y luminosos, con las mismas condiciones que el, pero con una altura de pensamiento que el señor Barnet nunca ha tenido y de la cual hoy ya no hace ni el minimo intento por ocultarla.

Podria ayudar a refrezcarle su memoria recordandole a Virgilio Piñeira, Jose Lezama Lima y Reinaldo Arenas. Todos ellos de su misma condicion, todos ellos con una obra ilustre y enorme que hace la de Barnet el diminuto garabato de una pulga en la arena de una de nuestras hermozas playas, donde el turista extranjero busca la mulata cubana por unos pocos dolares. Ah, se me olvido que al señor Barnet las mulatas no son precisamente de su conveniencia.

Eso no lo conoce el señor Barnet. El esta encerrado en su hermosa casa, rodeado de las hermosas encuadernaciones de sus pequeños libritos editados en varios idiomas foraneos por la gracia prestada por su lengua mercenaria. El no necesita coger el omnibus atestado y trepidante, sin horario regular. El tiene su plato caliente aguardandole en la mesa, y puede excursionar libremente por los salones de la UNEAC, las salas de la oficialidad cubana, y de vez en cuando un viajecito pagado a algun rincon noble del mundo libre, como ahora en Roma.

La Cuba que el conoce no pasa de su esquina. La isla no existe mas alla del viajecito a las oficinas del Ministerio de Cultura para recibir elogios y las orientaciones para el proximo viaje al mundo en democracia. El no necesita una tarjeta blanca, ni un permiso especial para salir y entrar a la isla de todos. La libreta de racionamiento es un hallazgo arqueologico en el buro de caoba de la lujosa oficina de su bella casa. Y no hablemos de su conocimiento de Cuba. La isla para el señor Barnet termina en la mismisima entrada del tunel de La Habana.

Ni corto ni perezoso, el decano de los adulones castrenses cubanos. Perdon, quise decir, de los intelectuales oficiales de la isla, Miguel Barnet, añade:

“Cuba tiene una riqueza intrinseca e intelectual de la que nos sentimos orgullosos”

Que lastima, señor Barnet, no poderlo incluir en esa riqueza intelectual que Cuba si tiene fuera de todo el mapa politico castrista, y absolutamente ajena al castrismo y a los valores podridos que usted defiende. Y aqui, señor Barnet, no puede incluir nadie que brille mas que la intelectualidad disidente que hoy vive fuera y dentro de Cuba, y que brillo, brilla y brillara mas de lo que su nombre puede agregar a esa destello de luz.

¿Necesita nombres? Cabrera Infantes, Lidia Cabrera, Raul Rivero y Norberto Fuentes ya son clasicos en la estanteria cubana y han hablado de la Cuba de hoy, no de lo pasado, sin riesgo politico y sin color artistico como lo ha hecho usted. Un reconocido grupo de intelectuales abandonaron la isla a traves del Mariel. Si, marielitos son y tienen una obra reconocida, entre ellos Roberto Valero, Carlos Victoria, Miguel Correa y Reinaldo Garcia Ramos. Ellos no hablaron del cimarron de ayer, sino del de hoy. No hablaron del gallego de ayer, sino de los nuevos gallegos de hoy. Ah, y la bella de la alhambra de sus narraciones vive en la Cuba moderna y es jinetera en la 5ta avenida. Camine un poquito por La Habana, señor Barnet, abandone su carrito.

Una larga lista de nombres se pueden agregar a todos estos. A todos ellos, hoy verdaderos exponentes de la intelectualidad cubana, usted los despoja de lo unico que los ha hecho grandes y autenticos: la disidencia con el poder exclavisante.

No se es ni escritor ni artista ni intelectual ni hombre de ideas si no se disiente del despotismo, el terror y la canallada. El arte no fructifica donde hay adulacion, mentira y disimulo. ¿Sera por eso que no ha fructificado mucho la obra de usted en Cuba?

Si hoy la intelectualidad y los artistas disidentes cubanos brillan es porque reflejan en su obra lo que es Cuba, y no lo que es el castrismo. Si hoy las obras de los que fueron encarcelados, reprimidos, silenciados, despreciados y estigmatizados brilla y son ineludibles en el horizonte intelectual cubano es porque ayer, y aun hoy, despreciaron las palabras dulces al oido del tirano, el halago facil a los que le niegan la libertad a Cuba y la socarrona aduloneria a los emperadores castristas.

El señor Barnet no pudo suprimirse de referirse a la disidencia de hoy en la isla encarcelada. No se podia liberar del libreto bien planeado en las calidas oficinas del Ministerio Castrista de la Cultura en La Habana:

"No conozco sus plataformas políticas, no conozco sus ideas. No sé si calificarlos de disidentes o de contrarrevolucionarios porque muchos de ellos han continuado llevando a cabo acciones de agresión y sabotaje a la economía del país."

Si, señor Barnet, usted no puede conocer sus ideas, usted nunca tuvo las suyas, se las pidio prestadas al que hoy tiene la silla vacia en el trono parlamentario cubano. No sabe calificarlos porque usted, ademas de ser cobarde, mentiroso y cinico, lo unico que le interesa es llenar el centro de gravedad de su ombligo para que no lo haga despertar en la madrugada, y encontrar que ni usted mismo tiene aseguradas las provisiones de navidad en su refrigerado apartamento.

Una oportuna aclaracion, señor Barnet, el unico que ha llevado a cabo una continuada labor de agresion y sabotaje a la nacion cubana es la de su intimo adulado Fidel Castro. Ese es el terremoto economico que ha llevado a Cuba al nivel de Haiti, sin sufrir el terremoto geologico que la otra isla ha sufrido entre tantos otros males compartidos.

Por personas como usted y los que han compartido su mercenaria lengua, es que la cultura cubana ha perdido la batalla liberadora contra el tirano dentro de Cuba. Esos disidentes o contrarrevolucionarios, o cualquiera de las definiciones escatologicas que el regimen deposita en su lengua, son los que han tomado la palabra que usted dejo escurrir, falsifico en sus declaraciones en Roma y escupio en el rostro humilde de Cuba, demostrando una vez mas que los hombres pequeños nunca pueden llegar a la estatura de verdaderos intelectuales como Cabrera Infante. Por dos razones fundamentales: tienen la memoria corta y la lengua que adula muy larga.

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