Sunday, October 31, 2010

Varela y la griteria castrista

Havana 101No por nuevo es aleccionador de como el regimen dictatorial de Cuba manipula, inventa y tergiversa los hechos cuando el mundo libre le manda una señal bien clara para que el dictador mas largo de la historia democratice la isla.

El suceso ocurrio cuando 4 noticias enfriaron los sueños castristas y los esfuerzos supremos de su lavado de cara a traves de la curia catolica cubana y el destierro de los prisioneros politicos cubanos. Primero fue el Premio Nobel a quien ha sido uno de los mas criticos escritores latinoamericanos de Castro, Mario Vargas Llosa. Despues vino la patada a Morantinos de la Casa de Gobierno de España. Mas tarde la inclusion de la bloguera mas perseguida por los cazadores de margaritas de Castro, Yoani Sanchez, como una de las mas combativas disidentes del mundo por la revista Foreign Policy. Y para acabarles de agriar la jornada llego el Premio Sajarov para el disidente Fariñas.

Contra esos 4 golpes el ejercito de cotorreros del regimen uso, manipulo y sacralizo el arresto de un supuesto “blogger pro-castrista” en Miami por asalto y resistencia a la policia, y por protagonizar un bochornoso altercado con el novio de su ex-pareja. La noticia salio en muchos periodicos hispanos de Estados Unidos y el mundo, y lo que para todos fue exactamente eso: un suceso del entorno familiar de este sicotico personaje, se convirtio en la “mina de oro” para la jauria castrista de la isla.

Llegaron incluso a llamarle el mejor bloguero cubano a este personaje de marras. ¿Cuantos premios ha acumulado este sujeto? ¿Que influencia tiene en internet y en Cuba? De la noche a la mañana el señor Varela fue el “heroe” figurado de las redes sociales del tirano. Gritaron, blasfemaron, manipularon, mintieron y gritaron sobre la agresion sufrida por este tipejo, que ya habia asaltado las premisas del periodico “El Nuevo Heral” 4 años antes. Todo habia sido por la “visita de Varela a La Habana”, asi rezaba el guion orquestado por las moscas goebbelianas del regimen.

Caso curioso. Horas mas tarde el señor Varela desmiente las versiones habaneras de estos titeres. El globo castrista que subio a la estratosfera exploto, como tenia que ocurrir. Para hacer honor completamente a la verdad, el señor Varela colgo en su sitio su mea culpa y disculpa. Y la griteria castrista hace silencio.

Lo curioso es que toda esa griteria en La Habana cayo y olvido el suceso. Nadie menciono las disculpas de Varela. Nadie twiteo sobre sus declaraciones en su propio website, donde dice:

“Pido perdón también al individuo que agredí sin una razón lógica sino la soberbia. Y a los policías que insulté, desobedecí y confronté, que estaban haciendo su trabajo y de noche, mientras se perdían la pelota de Grandes Ligas”

Hay algunos en la blogosfera cubana en el mundo libre que se han hecho eco de estas disculpas, de las cuales no dudo. Pero cuando un individuo como lo es el señor Varela, usa, distorsiona y abusa de hechos y nombres en su dichoso blogcito. Cuando una persona es capaz de entrar y amenazar aunque sea con una pistola de juguete un lugar publico, miente en sus posts, manipula declaraciones y hechos, y provoca situaciones como la que lo llevo a sufrir su arresto por violencia domestica. Cuando una persona llega a esos limites de psicosis, no se le puede dar muchas esperanzas que sus declaraciones y disculpas de hoy las mantenga de por vida. Ya veremos el “renacimiento” de este Varela. Esperen la segunda parte.

Sobre la griteria habanera. No hay nada que decir, es un coro muy bien planeado en incontables ocasiones. La tecnica es muy usual, y el aparato represivo castrista la conoce muy bien: son hijos herederos de Joseph Goebbels.

Para los que quieran conocer como se rige la propaganda cubana les reitero los 11 principios de su padre adoptivo, Goebbels:

  1. Principio de simplificación y del enemigo único. Adoptar una única idea, un único símbolo. Individualizar al adversario en un único enemigo.
  2. Principio del método de contagio. Reunir diversos adversarios en una sola categoría o individuo. Los adversarios han de constituirse en suma individualizada.
  3. Principio de la transposición. Cargar sobre el adversario los propios errores o defectos, respondiendo el ataque con el ataque. «Si no puedes negar las malas noticias, inventa otras que las distraigan».
  4. Principio de la exageración y desfiguración. Convertir cualquier anécdota, por pequeña que sea, en amenaza grave.
  5. Principio de la vulgarización. Toda propaganda debe ser popular, adaptando su nivel al menos inteligente de los individuos a los que va dirigida. Cuanto más grande sea la masa a convencer, más pequeño ha de ser el esfuerzo mental a realizar. La capacidad receptiva de las masas es limitada y su comprensión escasa; además, tienen gran facilidad para olvidar.
  6. Principio de orquestación. La propaganda debe limitarse a un número pequeño de ideas y repetirlas incansablemente, presentarlas una y otra vez desde diferentes perspectivas, pero siempre convergiendo sobre el mismo concepto. Sin fisuras ni dudas. De aquí viene también la famosa frase: «Si una mentira se repite suficientemente, acaba por convertirse en verdad».
  7. Principio de renovación. Hay que emitir constantemente informaciones y argumentos nuevos a un ritmo tal que, cuando el adversario responda, el público esté ya interesado en otra cosa. Las respuestas del adversario nunca han de poder contrarrestar el nivel creciente de acusaciones.
  8. Principio de la verosimilitud. Construir argumentos a partir de fuentes diversas, a través de los llamados globos sondas o de informaciones fragmentarias.
  9. Principio de la silenciación. Acallar las cuestiones sobre las que no se tienen argumentos y disimular las noticias que favorecen el adversario, también contraprogramando con la ayuda de medios de comunicación afines.
  10. Principio de la transfusión. Por regla general, la propaganda opera siempre a partir de un sustrato preexistente, ya sea una mitología nacional o un complejo de odios y prejuicios tradicionales. Se trata de difundir argumentos que puedan arraigar en actitudes primitivas.
  11. Principio de la unanimidad. Llegar a convencer a mucha gente de que piensa «como todo el mundo», creando una falsa impresión de unanimidad.

Mas claro ni el agua. Busquen la blogosfera castrista y veran como se aplica al dedillo los principios geobbelianos. El caso Varela es sumamente esclarecedor, pero no sera el ultimo.