Thursday, October 30, 2014

Desmemoria Neoyorquina

Según el último editorial del “The New York Times” la legisladora cubanoamericana Ileana Ros-Lehtinen esta “sorprendentemente fuera de contacto con lo que sucede en” Cuba. Sin embargo, y a pesar de que la talentosa congresista no es de mi muy personal simpatía, quien parece haber estado totalmente fuera de contacto con la isla, y no sorprendentemente, es precisamente el NYT.
Y por más de 50 años.
Les explico.
En 1965, un editorial de ese poderoso medio expresó:
Los grupos muy activos anticastristas en Miami se han virtualmente desvanecido en el olvido”.
Anoten la fecha, porque la lista continúa. 10 de Octubre de 1974, otro editorial del mismo “templo del periodismo” internacional:
“Prácticamente la totalidad de varias docenas de cubanos entrevistados [por el NYT] les gustaría visitar Cuba, ya sea para ver a sus familiares o simplemente su país, que no han visto por 10 años o más; y algunos segmentos de la comunidad de exiliados, especialmente jóvenes refugiados, criados y educados aquí, no están interesados ​​en los asuntos de Cuba.”
Paciencia, aún no se ha acabado. Otro editorial, pero ahora de Agosto 31 de 1975, asegura:
“La mayoría de las personas entrevistadas [por NYT] - especialmente los jóvenes, que constituyen más de la mitad de los 450.000 exiliados aquí - están a la espera del momento en el que será posible para ellos viajar a Cuba. Incluso los hombres de negocios, que representan a un grupo más conservador que el joven, están pensando en el comercio con Cuba una vez que el embargo sea totalmente levantado.”
Un comentario: parece ya daban por contado que lo iban a levantar en esa época. Algo que también predicen ahora. “Templo de las predicciones” en vez del “templo del periodismo” es como debieran llamarle al NYT. Pero no termino.
Julio 4 de 1976. Otra vez la matraca suena en el NYT:

“Una nueva generación de profesionales de entre 25 y 35 años de edad ha reemplazado a los líderes exiliados más viejos”
Entre ellos estaba la señora congresista que ellos dicen está “fuera de contacto”, Ileana Ros-Lehtinen. La memoria no les funciona mucho a estos editores, Londoños y nuevos “Jayson Blair” del “templo de las predicciones” internacionales de New York. ¿No creen?
Les explicaré un poquito después de este Jayson Blair, importante conocerlo. Por ahora sólo quiero agregar la última lechuga del editorial de un tal Londoño que, parece, si está “ en contacto” con la isla. Me pregunto, ¿con quién?
Dice el NYT:
“En los últimos años los miembros más jóvenes de la diáspora han replanteado puntos de vista que son cada vez más a favor de profundizar el compromiso con la isla”
No aclara muy bien cuál es el “compromiso con la isla”. ¿Viajar a las arenas doradas de Varadero? ¿Pasearse por el malecón habanero con una mulata tropical fumándose un tabaco moreno? ¿O el turismo gay que ya hasta CENESEX parece quiere promocionar en México?
Los sucesivos editoriales del NYT no demuestran, como ven, que la congresista cubanoamericana está fuera de contacto con sus electores cubanoamericanos. Lo que sí demuestra es que el periodismo de ese diario neoyorquino está fuera de contacto con la realidad que se vive en los condados electorales donde la legisladora ha sido re-elegida desde 1989 hasta la fecha.
Sí, la situación demográfica en la Florida ha cambiado. La comunidad cubana no es la misma, y han llegado muchos arribistas, emigrados castristas y espías, y jóvenes cansados de que la política interfiera en sus vidas. Algunos se olvidan de Cuba, es posible. Pero lo que no conoce, y no podrá conocer ningún escribano de ese “templo de predicciones” periodísticas del NYT es que los exiliados, emigrados, escapados, refugiados, como quieran llamarnos estos “yanquis de oficina” – porque ese es el verdadero sentimiento que se esconde detrás de estos editoriales –, nos fuimos de Cuba, pero nos la traemos con nosotros a cuestas.
Quizás no pongamos nuestra bandera en casa, o en el auto, o en alguna prenda de vestir, como algunos de estos portan sin llevarla en el alma. Pero nuestro país va con nosotros a cuestas, está aquí mismo, escribiendo las palabras con sus dedos.
Sí, señores del NYT, Miami ha cambiado demográficamente, pero lo que se olvidan intencionalmente de decir, porque no les conviene, es que la intención de voto permanece la misma. Esa es la razón de por qué los congresistas cubanoamericanos son re-elegidos constantemente.
¿Creen ustedes que los editores lo ignoran? ¿Creen que son tan tontos y palurdos que lo desconocen?
Detrás de estas palabras repetidas se encuentra no la ignorancia ni el desconocimiento, sino una intención política. La misma que ha estado desde 1965 escribiendo con sus yanqui-dedos el menosprecio a la comunidad cubana en Estados Unidos, que ha logrado levantarse de sus propias cenizas sobre los hombros de hasta ellos mismos, y en su propio país natural.
¡Pobre tipos!
Entonces, ¿quiénes pagan estas palabras intencionadas de supuestos demócratas que reclaman premiar a una dictadura?
Hay que ser muy ingenuos para pensar que es la benevolente y caritativa actitud escribana del templo sagrado del periodismo. Así le llaman al “gran diario” que pierde la memoria de haber estado repitiendo la misma letanía por 50 años.
¿Quién es el “Jayson Blair” que se esconde detrás del buró del NYT esta vez? ¿Serán los préstamos de Carlos Slim, el hombre más rico del planeta según Forbes, mayor accionista del NYT en la actualidad, y amigo personal del dictador en jefe, Fidel Castro?
El hombre a quien tanto le deben los miembros del grupo editor del NYT, por haberlos salvado de la crisis con su generoso préstamo, y la compra del mayor paquete de acciones del diario. Significatico sea amigo personal de Castro I, ¿verdad?
Hay un dicho popular que dice: sigue el rastro del dinero y encontrarás la respuesta a todas tus preguntas.
Por otra parte, nadie explica cómo fueron ejecutadas las sucesivas encuestas neoyorquinas del “templo de predicciones”, cómo se hicieron, que métodos se usaron, dónde y cómo fue la muestra utilizada. Se usan los números, las palabras y los términos, pero no se demuestra ninguna cientificidad con esas palabras y vocablos, dulces para los oídos que los espera oír.
¡Pruébenlo!
Porque hablando de falsedades y mentiras, noticias inventadas y fraudes noticiosos, el “The New York Times” no tiene ninguna credibilidad a estas alturas en el negocio de noticias, sobre todo después de revelarse el escándalo de Jayson Blair que llevó a dos de sus más importantes ejecutivos a renunciar, además de la “joven estrella” que tantas veces escribió en la primera página de ese diario.
¿Quién fue Jayson Blair?
Para quien no conozca.  Jayson Blair ingresó en NYT, llamado por algunos el “mejor periódico del mundo”, con sólo 23 años. A los 26 años era uno de los reporteros más productivos del Times, firmaba en primera página y recibía felicitaciones personales del director. En mayo del 2003, con 27 años, dimitió de forma ignominiosa por cometer un fraude informativo sistemático. Blair copió e inventó durante casi toda su carrera y, sin embargo, la dirección del NYT le consideró “una estrella rutilante” hasta el último día, hasta que la gran mentira cayó sobre el templo del periodismo. NYT llegó, según su director, Arthur Sulzberger Jr., "al momento más bajo de sus 152 años de historia".
Este es el periódico que apunta con el dedo de estar “fuera de contacto” a congresistas elegidos y re-elegidos varias veces por sus electores, en sus condados de Miami y Florida. No han podido hacerles renunciar ningún editorial del fraudulento NYT, les guste o no.
Pero para que no quede la duda de que las pifias, errores, análisis y argumentos de esos editoriales no son “accidentes aislados”, ni mucho menos, les recuerdo el editorial del “sorprendentemente bien informado y puesto en contacto” NYT sobre la “realidad” de Corea del Norte que catalogó de ‘aperturista’ al bonzo Kim Jong-Un en enero del 2013.
Daria risa, sí, daría risa si no fuera tan dramático conocer, por ejemplo, que los desertores y opositores escapados de ese país diezmado por el hambre, en Corea del Sur, hayan alertado más de una vez y recalcado con insistencia el “error” de apreciación del NYT, al decirles que el mensaje de Kim, por el que diario neoyoquino hizo su lechuga editorial, contenía la misma vieja retórica de los últimos cincuenta años.
¡50 anos!
Tanta coincidencia no escapa a mi cuenta.
El “mejor periódico del mundo” ha estado cometiendo estas pifias desde hace mucho tiempo, de todo tipo. Como dato curioso les dejo este, “The New York Times” de abril de 1939:
“La televisión no dará resultado. Las personas tendrán que permanecer mirando la pantalla, y la familia americana promedio no tiene tiempo para eso.”
Muéranse a carcajadas.
Ese es el mismo periódico que está en contacto con Cuba y en todo el año 2014 no ha publicado un reporte sobre la represión en el país, informaciones sobre el cólera y el dengue, el hostigamiento al escritor Angel Santiesteban, las detenciones semanales a las “Damas de Blanco”, el arribo incesante de cubanos a las costas de Florida, y a través de las fronteras de México y Canadá, el abandono de masivo de bailarines del Ballet Nacional de Cuba, judocas, médicos, y la Santísima Trinidad.
Si hacen una búsqueda, como la que hice yo, en el diario digital sobre las veces que reporta el “templo de las predicciones” neoyorquinas sobre Cuba, encontrarán que la inmensa mayoría de las informaciones que publica el NYT tienen un acentuado carácter positivo sobre los efectos de las “reformas” raulistas, su gobierno, al punto que me parece dudar si es el diario norteamericano o la versión en inglés del "Granma". [Vea las figuras al final del post]
Nadie en ese diario se explica, por ejemplo, ¿cómo es posible entonces que no haya un día en que no se reporten balseros, cubanos que piden refugio en cualquier parte o escapan de una delegación deportiva, miembros del gobierno y cuerpos represivos, periodistas y editores de diarios oficiales de la dictadura?
Si son tan positivas las reformas, ¿cómo esto sucede?
Silencio.
Puede que la señora Ros-Lehtinen se haya ganado el odio despiadado del régimen castrista y de sus secuaces en el mundo de izquierda, y algunos de nosotros no nos guste algunas de sus expresiones y sus propuestas legislativas, pero nadie puede señalar con el dedo a la congresista de que está fuera de contacto con su comunidad, por la simple razón que sostiene su sillón en el Congreso, no gracias a las palabras que escribe algún diario alabando a una dictadura, sino discutiendo a supuestos demócratas y agentes de influencia de Castro en el mismo seno de la sociedad norteamericana, día a día, y refrendando su silla en elecciones libres.
Algo que, aunque nunca lo dice el NYT, no sucede en Cuba desde hace más de seis décadas.
La memoria neoyorquina de estos escribanos neo-yanquis se quedó con Arturo en su corte, y no en Connecticut. Y recordando a Mark Twain, es bueno recordarle a la plana editorial del diario de marras lo que dijo el ilustre escritor, norteamericano:
“Es mejor tener la boca cerrada y parecer estúpido que abrirla y disipar la duda”
Sustituya la boca por la pluma estilográfica virtual y le quedaría como anillo al dedo al “santuario del periodismo” internacional.
¡No lo es!
Nota: La imagen que encabeza este post es de una de las tantas pifias que, rutinariamente, ese “santuario” comete sin que nadie diga ni pio. En primera plana, ningún subtitular, ni encabezamiento coherente, ni fecha ni quien lo escribe, y el reporte comienza a mitad de una palabra de la información.
Les muestro una búsqueda de lo último publicado por ese diario sobre Cuba:


Wednesday, October 29, 2014

El último travesti de La Habana

¿Alguien duda de la capacidad del régimen de Cuba de reinventarse? ¿Alguien piensa que lo ha visto todo, lo ha oído todo y que ya nada puede ser dicho en los labios de los ventrílocuos del gobierno de Cuba?
Pues se equivoca. La reinvención es la cualidad inasible de las dictaduras para transformarse de capullo en mariposa. O algo así. Esta vez le tocó el turno a Bruno Rodríguez, canciller de Cuba.
En sus palabras ante el plenario de la ONU, el canciller se apeó de la guagua habanera con algo de lo viejo, y un recurso ‘reformador’ de lo nuevo. Nos regaló la píldora del romance habanero, del infatigable amor tropical del gobierno cubano por Norteamérica. Sin palidecer, y con esa cualidad inimitable de los conocidos voceros de la dictadura, que tantas veces han cambiado de nombre y puesto y corbatas, reclamó la falta de ‘hostilidades’ con que ha convivido el gobierno de Cuba hacia los Estados Unidos.
“Aunque se le ha calumniado, Cuba jamás ha sido una amenaza para la seguridad nacional de los Estados Unidos”.
¿Qué edad tiene Bruno Rodríguez?, me pregunto.
¿Acaso nació después de  1961 y no estudió aquel capítulo donde Castro le pide a Khrushchev que utilice sus cohetes nucleares? ¿O las narco guerrillas latinoamericanas con que deseaban ‘equilibrar’ el mundo democrático latinoamericanode los 60 y 70? ¿O las armas enviadas al conflicto salvadoreño de los 70 y 80?
Ya se sabe que la educación cubana es bastante edulcorada en muchas de las páginas que sobreviven después de 1959. Muchas han desaparecido de esa historia, otras han sido tantas veces re-escritas como los antiguos textos de tiempos medievales, cuando no existía la imprenta, y los escribas tenían que repetir lo escrito, y reinventar lo ya conocido e inventado. 

Faltan maestros. Personal sin la necesaria cultura, conocimientos y sicología abundan en las escuelas primarias y secundarias. Adolescentes cubren puestos de adultos, y el personal altamente calificado emigra… para cualquier parte.
Todo eso se sabe, pero…
¿Ya se están borrando aquellas palabras de Castro donde prometía luchar hasta el final contra Estados Unidos?  ¿Se destruyeron aquellas viejas fotos del Che, aquellas viejas palabras en papel, periódicos y libros, en viejos videos en blanco y negro, y grises, donde escaldaba al mundo, allí mismo, en la ONU, a luchar ‘contra el imperio’?
¿Es que ya se acabó ‘el imperialismo’ para el gobierno de Cuba?
O peor, ¿no habrá leído el señor canciller la alucinación de Castro I llamada “Triunfarán las ideas justas o triunfará el desastre”, de Agosto 31 de 2014 en el periódico oficial “Granma”?
Ahí mismo se dice:
“Nosotros tenemos un adversario bastante poderoso como lo es nuestro vecino más próximo: Estados Unidos.”
Como pueden darse cuenta, ¡esto no es precisamente una declaración de amor!

Sigue sin cuidarse la lengua a través de esos dedos largos, tuberculosos, el dictador de Cuba. Y al parecer, en la cancillería cubana no se recibe el “Granma”, o no se lee, o se usa también para lo que se utiliza en muchas casas cubanas. ¡Ya saben!
Pero, ¿se puede ser tan ignorante o tan descarado?
¿O las dos cosas?
Curiosamente, el ‘analista en jefe’ de Denver, Arturo López-Levy ayer también se bajó de la misma guagua habanera, con muy similares expresiones a la BBC. ¿Recuerdan?
Toda la política hacia Cuba está basada en una narrativa de enemistad
Evidentemente, tanto el vocero oficial de la cancillería cubana en su travestismo en la ONU, como el ‘vocero analista’ para la prensa internacional en Denver, coinciden en las narrativas de engaño.
La clave, sin embargo, hay que buscarla en unas palabras posteriores que el mismo travesti en jefe expresó, renglones seguidos, en su discurso:
“El Presidente Barack Obama tiene todas las prerrogativas constitucionales, sin ir al Congreso, para modificar aspectos determinantes del bloqueo e introducir una dinámica nueva”
Ahí lo tenemos. En ropas interiores. Utilizando con desesperación el gambito en el tablero de ajedrez de la política americana. Porque saben que Obama está en su segundo mandato. El último. Y es la etapa en que el ejecutivo americano puede ‘hacer y deshacer’, dentro de determinado orden. Ningún presidente se aventura mucho en su primer mandato, para no arriesgar la re-elección. Pero en el segundo es cuando logran impulsar algunas de las líneas de su agenda como político, y dejar su impronta en la historia americana.
Entonces, ¡esta es la hora de agitar la zanahoria del embargo! Y aprovechar el ébola como la pieza clave en la negociación de las relaciones entre los dos viejos contendientes en el hemisferio. Demostrar la ‘buena voluntad’, el ‘romance’ de enemigos que se quieren. Vender el pastel de la benevolencia castrista ante la ‘injusticia’ americana. Y de ahí también las jugadas que el diario “The New York Times” ha estado moviendo en las últimas tres semanas.
Evidentemente, el diario neoyorquino tiene alguna ‘inspiración’ tropical, exógena. Algún agente de influencia ha picado el cuerpo liberal del tercer órgano de prensa de mayor circulación en los Estados Unidos. Y con mucha desmemoria, se lo puedo asegurar.
Y no importan ni las libertades civiles, ni las voces de la oposición cubana, ni las escuálidas reformas que no detienen el flujo de ese Mariel silencioso de cubanos hacia los propios Estados Unidos. Cuba se sigue escapando de Cuba, y las voces demócratas de América siguen alienadas con los cantos de sirenas de algunos lobos vestidos de abuelita.
Mientras, en la ONU, el último travesti habanero bailó su ritmo afrodisiaco para oídos dulces. En La Habana, se frotan las manos.
¿Quién ganará en este duelo?

Tuesday, October 28, 2014

La narrativa del engaño

La BBC tiene en su web site una página que titula “Las reglas del juego”, donde establece las premisas bajo las cuales esa agencia, sus periodistas y reporteros, trabajan. Una de esas reglas dice:
Imparcialidad: Reflejar hechos e ideas de forma equilibrada e imparcial.”
Pero, ¿realmente lo hace la BBC?
Veámoslo con un despacho que la agencia británica recoge desde Washington sobre la votación en la Asamblea General de la ONU sobre el embargo de Estados Unidos a Cuba. Se titula “Qué debe pasar para que EE.UU. levante el embargo a Cuba”.
Lo primero que llama la atención, lo más notable, es que entre los "actores cubanos" del embargo no aparece ni el pueblo de Cuba, ningún representante de la oposición, y la gran extensión del artículo se inclina a hablar de lo que debe hacer Estados Unidos, pero nada sobre lo que debe hacer Cuba (su gobierno, que no es lo mismo).
¿Equilibro, BBC?
Segundo hecho notable, cuáles son los “actores cubanos” y “peritos” a los que acude el despacho de la BBC. Sólo uno, y de muy cuestionable prosapia: Arturo López-Levy. Los otros dos que menciona la agencia son Marco Rubio y Bob Menéndez, a los que no le da la palabra, ni los cita ni le da el “equilibrio” que reclama esa agencia de prensa.
¿Imparcialidad, BBC?
Pero quedémonos un minuto con el señor López-Levy. Dice este personaje en el despacho de marras:
Toda la política hacia Cuba está basada en una narrativa de enemistad.”
Es decir, la narrativa, según el ‘analista’ de la BBC, es de enemistad de Estados Unidos hacia Cuba, pero no al revés. Cuba ha vivido un “romance” de 56 años con los Estados Unidos. ¿No es así, López-Levy?
¿Estará escribiendo George Orwell para la agencia británica? ¿Alguien ha averiguado si aún el gran escritor sigue nano-vivo gracias a los grandes adelantos de la ciencia cubana, según el "analista” López-Levy?
Es curioso como las agencias de prensa, que tienen corresponsales en La Habana, cumplen con sagrado escrúpulo sus “reglas de juego” en cuanto a reportes sobre la realidad cubana se refiere. Cada lechuga de estas agencias, entre ellas la BBC, cuando reportan las represiones – en los escasos momentos en que lo hacen – se apresuran a incorporar “el equilibrio” oficioso. Llámese: acudir al vocero oficial que desbarra sobre la oposición y disidencia que cita la agencia.
Sin embargo, milagro de los ‘equilibrios’ periodísticos, los despachos de la agencia desde Washington o New York no incorporan las palabras de su contraparte, ningunean la oposición cubana, totalmente la ignoran, conociendo incluso que una abrumadora mayoría de esa oposición es pro-embargo, y en su lugar se apresuran a enlistar todos los factores contra-embargo en la taza de té reporteril. Por supuesto, no podían faltar los conocidos editoriales del “The New York Times”.
¿Equilibrio e imparcialidad, BBC?
Mas allá de que deberían revisar con más frecuencia sus “reglas de juego”, yo me aventuraría a sugerirle a la agencia británica que escarbe un poquito más en el historial de los analistas a los cuales acude, especialmente en este último reporte. Podría encontrar, por ejemplo, que en vez de estar reclamando para los Estados Unidos “la narrativa de la enemistad”, el perito narrador podría reclamar muy bien para sí mismo “la narrativa del engaño”.
El señor López-Levy es como esas orugas pardas que pueblan las plantas nocturnas arrastrando sus patitas furtivas sobre las hojas, mascándolas lentamente con su aparato salival, hasta transformarse de aquella oruga ablativa en esa mariposa multicolor, engañosa, atractiva con colores y palabras dulces, murmuradora de conceptos y definiciones ambiguas.
Un agente de influencia sembrado por la dictadura de Cuba, desde hace mucho tiempo, entre los oídos apetitosos de demócratas de dictaduras.
Este lepidóptero de democracias es el ejemplar perfecto para demostrar cómo el régimen de Cuba cultiva sus agentes en las instituciones académicas de las democracias occidentales, y especialmente de los Estados Unidos, para después ser la voz, el ‘analista’, el perito sobre los ‘asuntos cubanos’ a los que acuden las agencias… como la BBC.
Nacido López-Callejas. Sí, de la misma estirpe que del dueño de los caballitos cubanos de GAESA: su pariente cercano, Luis Alberto Rodríguez López-Callejas. Graduado del ISRI (Instituto Superior de Relaciones Internacionales, adscrito al Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba y cantera de los Servicios de Inteligencia de la Seguridad del Estado). Emigrado hacia Israel, después de algunos imprescindibles cambios en algún apéndice y de encontrar, ¡casualidad divina!, un bisabuelo con algún oscuro pasado judío, y un muy buen y conveniente apellido “Levy”. Un salto muy imprescindible, y deseado, hacia Denver. Estudios en la Universidad de Carleton en Ottawa. Continuos viajes a Cuba. Coincidencias de argumentos y enfoques con la politología “poscastrista con Castro”, que hoy se instala en la isla a raíz de las “reformas” del hemanistro del hermanastro. Publicaciones en “Espacios Laicales” de oposición leal. Contactos con la jerarquía católica que fraguó con el gobierno la desbandada de la oposición hacia España.
Emigrado castrista de pura cepa.
No es el único, ni será el último. Es este narrador pícaro, oruga venenosa castrista devenido ‘mariposa’ intelectual el que la muy “imparcial”, y “equilibrada”, BBC ha escogido como el ‘analista’ incuestionable, necesario y oficioso para recordar la “narrativa de enemistad” de los Estados Unidos hacia Cuba, cuando del embargo se trata.
¿Usted cree que es pura coincidencia?
Yo, personalmente, creo que las coincidencias, las casualidades y los accidentes informativos hace mucho tiempo se fueron de Cuba: en balsas, en aviones secuestrados, en lanchas rápidas y escalas en Canadá y Europa.
Y al parecer, también, haciendo alguna urgente operación anatómica en el apéndice masculino de ciertos personajes oficiosos para reclamar imprescindibles raíces judías en Israel.
Hasta a la anatomía comprometen en su afán de oportunismo ciertas especies humanas.

Monday, October 27, 2014

Atrapar a la vieja zorra

En Brasil Dilma Rousseff acaba de perder. Sí, entendió bien. Perder. No fue Neves quien perdió, ni su partido, fue la vieja zorra que asaltaba bancos. 
La economía brasileña se ha desinflado. Era todo un espejismo detrás de China, y al no crecer el gigante asiático lo necesario, el elefante con pies de arena latino-portugués tropezó. Ahora mismo con la ‘victoria’ de la zorra, la bolsa de Sao Paulo cerró con una fuerte caída del 2,77%, y el real (moneda nacional brasileña) retrocedió un 2.58% a su nivel más bajo desde 2005, en un mercado decepcionado tras la reelección el domingo.
Se levantó también, y para siempre, el manto de silencio sobre la corrupción que el PT ha ejercido como consecuencia de sostener demasiado tiempo el poder. La compañía ícono del ejecutivo oficialista, Petrobras, la salpica irregularidades de todo tipo en los que hay involucrados colaboradores cercanos de Rousseff, y del propio Partido de los Trabajadores (en el poder). Según las denuncias, cerca del 3% de cada contrato de la petrolera era encaminado a formaciones políticas que apoyaban a la vieja zorra, y a su partido.
Lejos de ganar, el cerco se le cierra. Y no queda ahí.
El fantasma de Odebrecht y el puerto del Mariel, en Cuba, la persiguen como una sombra.
Evidentemente Dilma perdió gas, se desinfló y se quedó agarrada de la rama sólo por un muy estrecho margen de dos puntos. Los resultados lo dicen todo. A pesar de sufragar su asiento con la compra de los pobres, la re-electa presidenta se vuelve a sentar en el poder pero con un Brasil dividido, estrechamente cercado por sus opositores. Y tendrá que brasear en una corriente que tiene que llenarse de tiburones.
En ese contexto, una victoria de Neves hubiera sido una derrota de la oposición. Sostener un gobierno enfrentado a un partido populista que hubiese perdido con tan estrecho margen hubiera supuesto, no sólo agotar los esfuerzos de ese gobierno por cambiar el rumbo en la política del país, casi imposible de hacerlo por supuesto, pero además desgastar el partido de Neves, además de desgastarse a sí mismo.
En cambio hoy el escenario es diferente.
Estar en la oposición con tan estrecho margen es una ventaja para el ex candidato y su partido. Y una enorme dificultad para la vieja zorra.
La pregunta importante ahora es, ¿qué debe hacer Neves?
No darles descanso a los "ganadores". Desde ahora mismo tienen que someter a Dilma a fuego cruzado. Usar todos los medios: legales, prensa y el mismo congreso. No escatimar el desgaste de su figura. Atacar su imagen y aprovechar aquel remanente abucheo con que la recibieron en el Mundial de Futbol. Ese abucheo tiene que sostenerse día a día.
No darle respiro ni para que pueda presentar una acción ejecutiva de ningún tipo en el Parlamento.
La oposición ha ganado su momento. Tienen que explotarlo.
En lo que a política exterior se refiere, martillar sobre cuáles son los amigos externos del PT: dictaduras como la de Cuba, gobiernos inescrupulosos como Maduro, presidentes electos que se quieren eternizar en el poder como Correa.
Brasil es una democracia importante en América, no sólo por su peso económico a pesar de la inflación, los escándalos de corrupción y la desaceleración de su economía. Es importante por su relación con la dictadura militar más larga del hemisferio: la cubana. Desgastar su imagen en política exterior es de vital importancia para Brasil, y esencialmente para Cuba, que no es su gobierno y dictadura, sino su pueblo.
Los cubanos deben apoyar en eso a Neves. Todos.
En lo interno, la oposición tiene que torpedear todas y cada una de las propuestas de Dilma. Convertirse en los republicanos del Congreso brasileño y cercar a la vieja zorra, como lo hacen los republicanos con Obama.
¿Una política descarada? ¿Y es que los PT-populistas son honrados? ¿Desde cuándo?
Se peca de ingenuidad, idiotez y hasta ignorancia pensar que la honradez política socavará las bases de un gobierno populista, que no sólo no es honrado, tampoco lo cree ni ha pretendido serlo. En más de una ocasión el ejecutivo de la vieja zorra ha trabajado en secreto, y sólo ha hecho público alguna decisión o acción presidencial cuando ya era un hecho.
¿Ejemplos?
La presencia cubana en "Mais Medicos", y el pago de los servicios de ese programa a la dictadura cubana.
Esperar que un gobierno zorro actué como una liebre es tener el espíritu ingenuo de la liebre. Se llama suicidio político.
Para Cuba es esencial que Brasil vuelva al lugar que signifique un balance de fuerzas en la región, que contraponga la política de petro-soborno de Maduro en Venezuela, en manos cubanas. No implica eso, sin embargo, que la salida ayer de Dilma hubiera significado mucho en ese contrapeso, por el estrecho margen en que hubiera quedado el nuevo gobierno.
Aquí no se trata de que se vaya Dilma, sino de que se vaya el PT, que es lo importante.
Y en eso es mejor que se desgaste aún más la zorra para que su cubil se descomponga más y no puedan reconstruirlo.
Los años que le quedan a Rousseff no serán como los que la vieron llegar por primera vez al poder. Llegará desgastada al final, pero es necesario que en ese desgaste arrastre al PT. Mientras mayor sea el desgaste conque el PT se despida del poder, mas difícil será su posible recuperación, más difícil será que constituya una opción futura concreta para volver a asumirlo.
Es por eso que digo que ayer no ganó Dilma. Ni siquiera el PT.
Ganó la oposición. Ahora resta atrapar a la vieja zorra.

Sunday, October 26, 2014

Ideología y la Academia Cubana de la Lengua

Cinco y Once. No son dos números, son algo más. Representan dos lados diferentes de un mismo problema: el neocastrismo.
Si a algún niño cubano, en alguna de esas escuelas que tanto presenta la televisión oficial del gobierno, con el correcto uniforme rojo, la pulcra camisa blanca y esa pañoleta roja que señala una ideología, enmarcado en la antiséptica ordenada aula, limpia y pulcra de la ‘casualidad’ socialista de esa televisión orwelliana tropical, se le pregunta “¿qué son los ‘cinco’?” la respuesta será la misma” “los cinco héroes”.
Ninguno responde “los cinco espías”.
Espiar es una cualidad que sólo, para el oficialismo cubano, la ejerce “el imperio”.
El otro número, el once, representa los más de once millones de cubanos presos en un sistema de gobierno inmutable, que muy ocasionalmente desprende migajas, ostensiblemente cuando la oportunidad ya no le deja otro remedio que desecharla de su acerado puño.
Al parecer la terminología socialista exilió ciertas palabras, determinados términos y cambió el significado esencial de algunos vocablos para que no fueran políticamente inconvenientes. El espionaje es uno de ellos, pero “dictadura” fue el primero.
Son curiosas las atonalidades de algunas palabras que necesitan de socorridos apellidos.
Ese mismo niño de roja pañoleta cuando se le enseña, en historia, los años transcurridos entre 1952 y 1958 se le dice que Cuba estaba bajo una dictadura. A secas, sin apellidos.
Es correcto. Las dictaduras no lo tienen. Tampoco la actual.
Pero a ese mismo niño cuando se enfrenta a los años posteriores de aquella fecha le recuerdan que es una “revolución”. Tampoco le ponen muchos apellidos, sobre todo en estos tiempos. Quizás por el temor a que verifiquen la cantidad sangrienta de muertes que provocó, por ejemplo, la francesa en la guillotina con Robespierre. Me imagino que terminaría preguntándose qué tienen en común el francés con el cubano.
¡La guillotina!
O la cantidad de fusilados y muertos en la cárcel con la bolchevique con Lenin a la cabeza.
La “revolución” a secas, no agregan “cubana” porque el país se estremece bajo sus pequeños zapatos... comprados en una “shopping” o enviados desde Miami. Detalles geográficos aparte.
Pasados los años entonces comienzan a “aparecer” los apellidos. Aparece el “socialista” por doquier, y entonces sí se atreve la adjetivación a la caprichosa palabra que sustituye al vocablo inicial, desaparecido para la nueva era. En el atardecer de los estudios de ese niño entonces aparece el marxismo.
Podrido dondequiera. Desechado en tierras bolcheviques, cuarteles alemanes y hasta en las púrpuras oficinas asiáticas de los nuevos mandarines chinos. Esos visten su corbata “Armani”, pulcra y occidental.
Y ahí, en ese atardecer juvenil cubano, renace la “nueva dictadura”, la socialista, la de los trabajadores.
¡Cuán curiosa es la educación del español en la Cuba actual!
Con 56 años es muy extraño no hayan solicitado a la Real Academia de la Lengua Española que cambie algunos términos. Como ese, de la caprichosa y castrista “dictadura”. Pero no lo han hecho.
No lo pudieron hacer, quizás, porque hasta los inicios de los 90 la Academia Cubana de la Lengua (ACuL) era (lo más probable) la única institución cubana realmente independiente en aquella isla. Y entonces llegó el cisma del Cervantes para Dulce María Loynaz y del Castillo.
Entonces el mérito del Cervantes se lo quisieron embolsillar las autoridades escolásticas castristas, aunque nunca pudieron hacerlo con Dulce María.
¡Extraordinaria poeta!
La Cuba castrista re-escribe muchas veces su historia, a conveniencias y como consecuencia de los accidentes con que tropieza en el tráfico de su mercadería ideológica. Así sucedió desde la colisión lingüística e ideológica del Cervantes para Dulce María. Esa anciana tranquila, dulce como su nombre, con los ojos que brillaban con la inteligencia y la agudeza que no le hacía olvidar su mambisa estirpe, a pesar de su fragilidad.
No pudieron con ella. Lo hicieron con su nombre.
Desde entonces la Academia Cubana quedó también dividida, con cuatro miembros en el exilio. ¿Lo sabían?
Después del cisma el cuartel general literario de Cuba designó un sargento de su estirpe, que hoy resguarda celosamente, como todo curul de barracas, el santuario verde olivo de palabras, y del que ni vale la pena mencionar el nombre. Los poetas que defienden dictaduras se vuelven bastardos aun cuando son premios Nobel.
Esa no lo es, ni en sueños.
La estación atonal de AcuL antes del Cervantes, y su relación inamistosa con el régimen, quizás sea la causa de que nunca hayan podido cambiar, o agregar, o modificar los significados de ese molesto vocablo “dictadura”. Sobre todo aquellos que hablan de “condiciones excepcionales”, de “prescindir del ordenamiento jurídico” en el país, o peor, el que habla de un “gobierno… que impone su autoridad violando la legislación”. La desdichada palabra no tiene remedios etimológicos para desaparecer, por conveniencia política, el crudo carácter ilegal de lo que significa. Lo cual ya de por sí es el peor dolor de cabeza para el diccionario oficial del castrismo.
El idioma Español tiene lagunas educacionales en Cuba.
Es por eso que no extraña que la enseñanza de la “dictadura del proletariado” no aparezca hasta muy tarde en la jornada de aprendizaje de ese niño. No se le recuerde mucho la orgía de sangre que Robespierre observaba desde su balcón, mientras redactaba bellos escritos “revolucionarios”. O los guardias blancos no existan, por más que hayan muerto alrededor de un millón y medio, en las estadísticas mortales de las cárceles bolcheviques. Lenin era un santo rojo, no blanco.
El español también tiene ideología en Cuba.
Y es por eso, por lo intrínsecamente sucio que tiene la palabra “espía”, que casi ni se utiliza en las conjugaciones normales de la educación primaria y media en Cuba. En su lugar aparece “héroe”.
Porque, al parecer, estar “al servicio de una potencia extranjera para averiguar informaciones secretas” es una “heroicidad”, y no “espionaje” para los actuales miembros de la Academia Cubana Ideológica de la Lengua.
Porque, después de todo, ¿no es su misión velar por el uso de la lengua en ese país?
Y de los 11 millones en la cárcel isleña ¿qué? Pues todo se quedó en 1953, cuando parte de los forajidos que asaltaron una fortaleza militar, para dar otro golpe de estado, lo “encarcelaron” en una prisión que hoy se cae en pedazos en la Isla de Pinos.
Que también cambió de nombre.
Por cierto, no se le explica a ese niño, entonces ya adolescente, que el jefe de los forajidos del 26 salió corriendo, sacando chispas en un “charco de agua”. Cuestión  de pequeños detalles, me imagino. No interesan a la historia oficial del evento.
Hay un detalle más. Abrumador.
La cárcel se quedó en aquella historia del 53, sobre todo, para que a ninguno se le ocurra pensar en la resultante de la operación socio-matemática divisoria ejecutada al pueblo por “su” gobierno. Los posesivos del idioma también han sufrido las consecuencias de los accidentes ideológicos de la Lengua.
Es decir, hablando en el lenguaje preciso del cálculo matemático, el resto: la cárcel de los 11 millones de cubanos.

 Nota: Les recomiendo lean el texto “La Academia Cubana de la Lengua y la Real Academia Española: un vínculo hispanocubano en varios tiempos” de Alejandro González Acosta.

Saturday, October 25, 2014

Alas de Mariposa

Fue un largo camino, pero La Habana aprendió la lección. En su relación de amor-y-odio, la emigración cubana ha sido la clave para la supervivencia del aquel régimen. Hemos sido ara, pero también pedestal. De algunos, de muchos, puede que de casi todos en ese tipo de proporción que se le escapa a la racionalidad, y a la nostalgia.
Hemos sido la llave para abrir la puerta financiera a la moneda dulce: la divisa extranjera.
Nos arrebataron las propiedades, y la pertenencia al país. Nos condonaron la filiación patria y nos condenaron al infierno. Desde entonces estamos libres, pero atados.
Nos convertimos en herejes, eternos exiliados del mundo, sin pertenencia a ningún lugar, perteneciendo siempre, sin derecho a la palabra como patente de corso para el regreso: nuestro boleto de entrada a nuestra casa, Cuba.
Y así vivimos. ¿Realmente lo hacemos?
Muchos ni se enteran. Entierran su cabeza en la arena, miran hacia algún otro lado, y hasta en ocasiones blasfeman el rostro del que exige la restitución moral a la dignidad humana del cubano. A toda la dignidad, no a la parcelada, acantonada en aquel grupo de jenízaros que nos lanzó del espacio vital, el nuestro, del entorno alargado donde nacimos, nos vimos crecer, surgimos como fruto fértil de nuestro pasado.
Callar, dejar pasar, admitir con mansedumbre el castigo.
¿Es esa la herencia que nos legó el pasado de nuestra historia?
Martí no admitió concesiones. No quiso negociar la civilidad de la república por nacer ni aun al costo de romper con quienes levantaron su nombre en el pabellón de Cuba con el machete y las balas.
¿Tenemos entonces que hacerlo nosotros?
¿A nombre de qué y quién?
Las botas militares no tienen otro lugar que no sean sus cuarteles, pero hoy se sientan en la silla civil del ciudadano.
Fuimos odio, entonces. Hoy somos mercado, banco despreciable pero imprescindible. Usureros del libre albedrio.
¿Cuándo ocurrió este cambio de señal?
¿Cuándo dejamos de convertirnos en ese islote de Cuba, transfigurado en odio, por los que cancelaron nuestra pertenencia a aquella isla? ¿O lo abandonamos alguna vez?
Las reglas cambiaron. Porque perdieron bolsillos tomaron prestados los nuestros.
Porque perdieron el mercado de víveres, la bolsa de préstamo, el dinero ajeno. Tomaron el nuestro.
Hoy somos hasta sus restaurantes, paladares, timbiriches de antiguedades o enseres domésticos, sus labios, el vaso de leche en el desayuno, la aspirina, las flores para el velorio, y hasta la claque para que aplaudamos en su escenario, el que ellos mismos escogen con su propia decoración de montaje. En el Ecuador del mundo, del planeta. Aplaudiendo. Telegrafiando mensajes.
¡Patético!
Aquel odio no se ha transformado en ningún amor. Aquella rabia profunda no se ha convertido en benevolencia. Los empaladores de herejes siguen siendo los mismos. Nadie ha cambiado. Nadie se ha ido. Alguno se ha acercado al estado larvario de despedida, pero continúa con aliento, y palabras, y labios venenosos.
Sólo se han transformado de aquella larva cruel en alguna mariposa nocturna, venenosa.
Y seguimos siendo su presa.
A este comercio de indignidades algunos le llaman "reformas". Y piden bajar la cabeza, hincar la rodilla, dejarnos vejar con el "encanto de alas" de esta mariposa de veneno nocturno.
Somos sus alas. 
Las hacemos volar, en su misma jaula. Le soplamos aliento a su veneno oculto. Le ponemos en sus patitas el ansiado alimento. Admiramos ese arcoíris de colores en que han transformado su negra alma. Y no entendemos que es sólo una alucinación. Una metamorfosis necesaria en la sobrevida de la bestia.
¡Puro travestismo!
Pobre de nuestra sobrevida.
Pobre de Cuba.
¡Pobres!

Friday, October 24, 2014

Turismo Paramilitar

En Cuba las FAR han "revolucionado" el concepto de lo que significa la defensa de un país. Ya no promocionan el odio antiimperialista, en su lugar promueven el turismo americano.
Ya no importan cohetes termonucleares para bombardear New York, sino importan turistas canadienses.
Ya no construyen polígonos de prueba de armas rusas, sino construyen campos de golf.
Ya no visten a sus generales de verde olivo, sino le regalan un traje civil, una corbata de Oscar de la Renta y le hacen brindar con el segundo Jefe de la SINA en algún resorte turístico de la isla.
Ya no construyen barracas para soldados, sino hoteles cinco estrellas para el turismo internacional.
Paraísos paramilitares para-turísticos. Especialmente diseñados para Canadá y con la esperanza del sueño americano.
Ya no se trata de defender a Cuba, hoy hay que defender los derechos de los turistas norteamericanos, de los ciudadanos de Estados Unidos a los que se les castra el derecho esencial de viajar libremente… al paraíso para-socialista.
Hoy se necesita vender a Cuba, mercadearla, cosechar el dinero apropiado para un futuro sin gorras militares, ni botas ni viejos carros de combate rusos.
En el país, la racionada cuota de información oficial tiene faltantes esenciales de estos detalles “turísticos”. La información nacional viene racionada por la libreta, aunque no abastece de nada. Cuotificada por la categoría del ciudadano y su acceso a internet. Es consecuencia de ese racionamiento informativo que la revelación de las “reformas” raulistas en las FAR no las suministra "Granma", sino la revista especializada "Hotels".
Resulta que hoy los tipos tienen más hoteles que unidades militares. Más habitaciones para turistas desesperados por nalgas tropicales, tabaco moreno y sol de salitre que barracas para soldados.
Todo "gracias" a una cierta agrupación tur-paramilitar de nombre GAESA. Pero, ¿qué es GAESA?
Según el Instituto Español de Comercio Exterior “es el mayor conglomerado empresarial del país y para hacerse una idea de su falta de transparencia baste decir que no publican sus estados financieros”. 
Comprende cadenas de hoteles, restaurantes, compañías de renta de autos como Havanautos y Havanatur, navieras como la Melfi Marine Corp y la Servinaves Panama S.A., el Banco Financiero Internacional (el banco comercial más importante de Cuba), la más popular cadena de tiendas en divisas, TRD Caribe.
Agréguese ANTEX S.A., empresa clave para la contratación de personal en el extranjero. SERMAR SA, que se ocupa de las reparaciones navales y del negocio de búsqueda de tesoros (bajo el mar, los de tierra ya los tienen garantizados). Aerogaviota, transporte aéreo para el turismo. ALMEST S.A., que construye instalaciones hoteleras y hace servicios de mantenimiento a las casas de los militares. SASA S.A., encargada del sector automovilístico con talleres especializados para equipos ligeros y pesados. TECNOTEX, utilizada para introducir tecnología de punta. Geocuba, geodesia y cartografía, así como Agrotex, dedicada a la agricultura y la ganadería, desde la cría de animales hasta una fábrica de caramelos, pasando por  la elaboración de mieles y alimentos en general.
GAESA, además, controla el muy estratégico Departamento VI y las compañías que lo soportan, como la llamada “Empresa de Servicios La Marina”, dirigida por un mayor de la contrainteligencia militar. Un detalle importante, a través de la ya mencionada ANTEX S.A., el gobierno de Cuba ha podido introducir operativos de inteligencia en algunos países extranjeros, al poseer oficinas en más de 10 países entre ellos Panamá, Angola y Suráfrica.
Se resume en una simple oración: GAESA controla el 80% de los negocios más suculentos del país.
¿Y quién entonces dirige GAESA?
Un nombre que en Cuba casi nadie conoce: Luis Alberto Rodríguez López-Callejas, yerno de Raúl Castro, casado con la hija mayor del dictador II, Deborah Castro Espín, gracias a la cual subió a la montura del caballo castrista.
Con una carrera digna de una de las mejores novelas de espionaje de la época de la STASI en Alemania o la KGB en Rusia, la personalidad del señor López-Callejas encuadra perfectamente en una de esas novelas “socialistas”, no del realismo, sino del espionaje y contraespionaje oscuro que nos regalaban aquellos seriales a lo “Stirlitz" de Yulian Semionov, encuadernados rusos para describir las oscuras patrañas nazis teniendo en abundancia en la propia URSS.
El dandi López-Callejas no se deja ver nunca en público. No toma acción directa contra nadie, ni es ejecutor de ninguna de sus órdenes. No existe para la inmensa mayoría de los cubanos que pueblan la isla. No aparece al lado de ninguna de las figuras de su familia postiza. No los acompaña en actos públicos. No aparece en ninguna foto ni en ningún video junto a ellos.
Es un ser anónimo que existe sólo por sus cuentas offshore en Alemania, Panamá y España. A su nombre.
Porque su momento será mañana, el después, el poscastrismo. La época por llegar.
En La Habana no aparece mucho. Solo, eternamente solo, o acompañado en reuniones de sus acólitos y subordinados. Reuniones a las cuales no tiene acceso la prensa. Con pocos amigos, o ninguno. Vestido demasiado casualmente a pesar de sus gustos refinados, y su arrogancia dandi, sus Rolexs discretamente guardados y usados únicamente cuando viaja a España u otros lugares, su gusto aristocrático por autos de lujo a pesar de manejar un discreto “Lada” por algunas calles bien pavimentadas de La Habana del Oeste.
Este es el hombre “de los caballitos” de GAESA. El gigante Para-Militar Turístico de Cuba. La apuesta para el mañana de la familia Castro, y especialmente del que será su titular.
Pero, un momento, hemos hablado de las Turis-FAR y no acabamos de decir qué dijo la revista "Hotels".
Según el ranking de las 300 cadenas de hoteles de mayor tamaño elaborado por esa revista especializada, Cuba es el país latinoamericano con las empresas hoteleras más grandes del área, superando por segundo año consecutivo a México.
En la edición del 2014 de ese ranking, que toma como referencia los datos al cierre del 2013, la isla caribeña está representada por tres grupos hoteleros: Grupo de Turismo GaviotaGrupo Cubanacán y el Grupo Hotelero Gran Caribe.
Según esa revista el “Grupo de Turismo Gaviota” ocupa la posición 55, con 51 hoteles y 21 665 habitaciones. En el lugar 171 se encuentra el “Grupo Cubanacán” con 53 hoteles y 7 678 habitaciones. Y, finalmente, en el 287 el “Grupo Hotelero Gran Caribe”, con 26 hoteles y 4 349 habitaciones
Detalle importante: tanto el Grupo Gaviota como el Grupo Cubanacán pertenecen a ese selecto grupo del que le hablaba, GAESA. Sí, el mismo, la tur-empresa familiar del yerno de Raúl Castro, recién ascendido a general de brigada en Diciembre del 2013, de forma silenciosa.
Esto tampoco lo publicó oportunamente la prensa cubana. ¿Informa de algo?
Si sumáramos convenientemente estos dos grupos hoteleros podríamos ver que GAESA, es decir, el flamante yerno de Castro II, tiene en sus manos una bonita suma de 104 hoteles, con nada menos que 29 343 habitaciones.
Como pueden ver, aquellas “Fuerzas Armadas Revolucionarias” de inicios se han convertido en este emporio familiar de compañías, apostadas todas para el momento en que el comercio y las playas de Cuba, y los negocios, y la “Santísima Trinidad” estén abiertos al mercado norteamericano.
Y es aquí donde, muy posiblemente, se engarza la desesperada maniobra que el gobierno raulista ha apostado con respecto al embargo. Hoy, con Obama, más cerca que nunca de la posible apertura.
Desde hoy, sin embargo, esta firma “anónima” castrista es un bocado apetitoso. Imagínense si mañana el embargo desaparece.
Pongamos un ejemplo.
2013 acercó al arca castrista, y a los hoteles del patrimonio familiar de Castro, un total de 2.852.572 millones de viajeros. De ellos, Canadá aportó nada más y nada menos que 1 105 729, que es como si dijéramos casi la suma del resto de los para-turistas que visitaron la isla de otros orígenes.
Canadá es el usuario preferido del negocio para-turístico familiar de ese apellido que ya conocemos en Cuba.
Inevitablemente, si los generales dirigen el Ministerio de Para-Turismo, el grueso del bocado mili-dolarizado caerá en esas arcas verde olivo, de las cuales no se conoce, no se publica, no se dice ni se discute cuál es su destino final, en qué se utiliza y cómo, y para qué.
Sin olvidarnos, por supuesto, que el muy flamante ministro del ramo, Manuel Marrero, es también militar de carrera, y dirigió con anterioridad el Grupo Gaviota.
¿Coincidencias militares?
En este aspecto, no deja de resultar toda una joya de la ironía las palabras de este para-Ministro turístico castrense en una entrevista para la “Revista Excelencias”, en el 2010.
Dice Marrero:
“Nuestros socios tienen todas las garantías, aseguradas por esa ley (nueva Ley de Inversiones Extranjeras) y, además, tienen varias ventajas: total respeto sobre las inversiones y negocios … Además, hay que destacar la ventaja que implica la prioridad que ha dado el Estado cubano (GAESA-FAR-familia Castro) al desarrollo de la industria turística, que asegura el abastecimiento y logística necesarios para estos negocios, y el hecho de que estos empresarios alcanzan aquí, utilidades superiores a las que tienen en España y en otros países del Caribe.”
Me pregunto, ¿cuál sería el comentario que a estas palabras del Sr. Marrero haría hoy Cy Tokmakjian, en sus vacaciones obligadas en alguna cárcel cubana por 15 años?
El subrayado es mío… con toda intención.
Sobre todo, teniendo en cuenta que, prácticamente, la mitad de los para-turistas que visitan la isla son los compatriotas del señor Cy Tokmakjian. Muy convenientemente contribuyendo con sus taxes y sus dólares canadienses a las arcas militarizadas del turismo castrista. Y también con su cárcel.
En esta misma dirección podemos recordar la carta que Stephen Purvis le dirigió a la revista “The Economist”, a raíz de su liberación de las jaulas castristas en Cuba. El señor Purvis enfrentó un proceso similar al del canadiense en el 2010, pero pudo librar y salir ileso entonces.
Dice Purvis:
“A medida de que los hombres de negocios emerjan de esa horrible experiencia (en Cuba) y cuenten sus historias individuales, tal vez las verdaderas razones de este ataque concertado en contra de los negocios e individuos que históricamente han sido amigos de Cuba (de su gobierno) aparecerán un poco más claras. Mientras tanto sus intrépidos reporteros (The Economist) podrían útilmente investigar a los individuos y a las camarillas que se están beneficiando de la reorganización del mercado y sus activos (en Cuba) recién nacionalizados, resultantes de esta ‘guerra contra la corrupción’.”
Con toda seguridad, el asalto a las posesiones del Sr. Tokmakjian es parte de esa “reorganización del mercado y sus activos” en Cuba que señalara el Sr. Purvis en su carta.
Mi pregunta es, ¿en algún momento los intereses del Sr. Tokmakjian se habrán ‘encontrado’ en la misma acera, por esos infortunios de la mala suerte, con los verdaderos dueños de Cuba, es decir, con el Sr. López-Callejas?

Sin embargo, aunque lo parezca, no son ni el canadiense ni el británico los que están en las peores condiciones, si no los cubanos y Cuba.

Lo peor para el cubano que trabaja en esas compañías son las condiciones contractuales a las que está sometido, y su indefensión ante las autoridades empresariales que actúan como en un cuartel. Ya se sabe, empresas militares disciplina de ordeno y mando. Súmese la inexistencia de uniones sindicales que representen al trabajador frente al general en mando.
Lo peor para Cuba es la total falta de transparencia en los balances financieros. No se sabe con certidumbre cuáles son los montos de las operaciones, las verdaderas ganancias, y sobre todo las pérdidas.
Las dictaduras de izquierdas, y sus montajes empresariales militares al estilo de GAESA, son paraísos fiscales para la corrupción de los peces gordos. Los pequeños quedan atrapados en el camino, en las madejas legales creadas para darle zancadillas cuando la necesidad lo requiere, por presiones políticas, y para lavar alguna cara. Y también los hombres de negocios occidentales, que se equivocaron al interpretar el "cambio de luz" en el semáforo del poder y cayeron desafortunadamente en desgracia.
Algo así sucedió con Tokmakjian y Purvis. Se equivocaron de señal.
Dejémoslo claro. Ninguno de esos dos son "santos" en el santuario comercial. Si fueron a Cuba y estuvieron contentos por un rato no fue por ser amigos de los cubanos y de Cuba, sino por serlo de sus dictadores y aprovechar la jaula social sin las leyes de la competencia para pescar en "aguas revueltas".
Hoy pagan su culpa. Lo que vuelve a demostrar que en una dictadura nadie es inmune, sólo sus dictadores.
Para redondear el negocio familiar, de manera muy conveniente con esa “nueva cara” de frescura y “tolerancia” sexual – que no política –, tenemos la muy reciente sumatoria de esas minorías marginales, y marginadas históricamente por las “comandancias” de las Fuerzas Armadas verde olivo, a la comparsa del turismo “reformista” Made in CENESEX, que es decir, “Made in otro miembro del clan familiar”: Mariela Castro.
La delfina acaba de anunciar la asistencia y participación de los LGBT ordenados a la Conferencia Mundial de la Asociación Internacional de Lesbianas, Gays, Bisexuales, Trans e Intersexuales (Ilga) en México, y su desesperado anhelo de obtener la sede para el 2016.
Para-Turismo Gay auspiciado y hospedado en las instalaciones de GAESA. Vamos, si el Gabo no hubiera inventado Macondo y escrito a tiempo “Cien Años de Soledad”, estos lo estuvieran escribiendo hoy con otro nombre.
¿Acondicionarán algunos de los campos de concentración de la UMAP para la ocasión?
¿Se lo adicionarán como hotel cinco estrellas al Grupo Gaviota del Sr. López-Callejas?
Hace falta preguntárselo a la delfina.
De todo este pastel para-turístico existe una “tajada” adicional que es necesario destacar: la convergencia militar entre Cuba y Venezuela.
¿Coincidencias? ¿Intercambio de experiencias? ¿Consejo de Ayuda Mutua Socio-Militarista entre la Gerencia de la Casa Matriz caribeña y su subsidiaria en tierra subcontinental?
Los gobiernos de Cuba, como sus seguidores venezolanos, han estado levantando una casta militar con traje civil, garantizando el futuro pos-castrista, para cuando el General de Ejército Raúl Castro ya no sea “Presidente”, su hermano superior esté completamente alienado, o en algún estado avanzado de descomposición parasitaria, y el señor Maduro no tenga los suficientes votos o alguien lo haya substituido convenientemente de su silla en Miraflores.
Sin que con ello signifique el fin del chavismo, ni el fin del castrismo, entiéndase.
La compra de la casta militar a toda costa, corrompiéndola, otorgándole migajas o algo más en negocios para-familiares, y comprometiéndola en represiones y crímenes de estado, es parte de una política de sustentación ilimitada del poder en tiempo y espacio.
Lo comenzó a hacer Chávez, lo ha acabado prácticamente de institucionalizar Maduro en Venezuela. En Cuba, sin instituciones democráticas, un Parlamento Nacional que no parlamenta ni dice nada, no se necesita “institucionalizar” nada.
El “Consejo de Estados y de Ministros decidió… BLABLABLA”, entiéndase: el dictador en jefe ordenó.
¡Punto final!
Mientras, en algún avión de Air Canada, o de Cubana de Aviación, los para-turistas canadienses se prestarán hoy, mañana y pasado, a tomar su avión y arribar al paraíso de los para-Castro convertido en Turismo Paramilitar.

Notas al Margen:
Letter  to "The Economist" by Stephen Purvis
Entrevista a Manuel Marrero en "Revista Excelencias"
Turistas extranjeros que visitaron Cuba en el 2013 según la ONEI