Monday, September 1, 2014

Los vaivenes de la Aduana

Han comenzado a funcionar las últimas resoluciones que el gobierno de Cuba ha impuesto sobre las importaciones aduanales. Han causado ‘molestias’ allá, donde nunca dicen que hay molestias y todo es unitario, unas cuantas justificaciones en los medios cubanos, muchas líneas escritas en blogs y la prensa mundial, y también comentarios en las redes sociales.
Tal parece que Cuba vive al ritmo cardíaco de sus aeropuertos.
Y así es.
La economía particular cubana vive de remesas, sobrevive del bolsillo de sus emigrantes, se viste del mercado mundial que se introduce por sus aeropuertos. El ‘máximo’ perdedor, según la oficialidad cubana, es el vendedor estatal.
¿O no?
Si no hubiera remesas, ¿cuántos cubanos pudieran comprar en esas tiendas hechas especialmente para las remesas?
Lo que las resoluciones aduanales quieren ‘resolver’ es proteger la explotación del bolsillo emigrante, con la inflación de los precios de los artículos de uso y consumo de sus ‘tiendas en remesas’. Ocultar la ineficiencia de su comercio, destruir las publicitadas ‘reformas’ de timbiriches y ‘mercachifleos’, proteger lo triplemente protegido: el monopolio estatal.
No creen en la gestión privada, nunca han creído. Le temen. Creen que con su expansión desaparecerán sus exclusividades. Cuba ha vivido 56 años de monopolio de su comercio interior que, además, nunca demostró, ni en sus mejores momentos, tener la suficiente eficiencia como para satisfacer el promedio de las necesidades de su población.
La resuelven entonces con prohibiciones. Pero vayamos más allá, porque yo también pienso que los ‘gritos’ contra las restricciones aduaneras demuestra el conformismo secular de los cubanos, a los que no los he visto protestar públicamente, por cierto, por esas restricciones.
Comentarios de pasillo. Rabia adormecida. Susurros callejeros. Ni un conocido ‘yiti’ en las calles a un protestón. El cordero solo sabe balar, y bajar la cabeza.
Si el malestar existe, verdaderamente existe, es porque la inmensa mayoría de la población cubana se ha acostumbrado a que quien le suministre sus medios de vida sea el emigrado, de forma directa con el dinero enviado, o los artículos de uso y consumo en viajes y paquetes, y de forma indirecta por el mercado negro.
Ya nadie puede vivir de la muy conocida libreta de abastecimientos, que no abastece de nada y es sólo un símbolo ridículo de la ruina del sistema que la representa, y la impuso.
Nadie en Cuba siquiera ‘bala’ por su libertad personal, pero le preocupa que su sobrino, hermano, padre o amigo no pueda cruzar la puerta de los aeropuertos cubanos con el ansiado ‘pitusa’, el reloj de moda o la ‘pantalla plana’ de 32 pulgadas para una televisión oficial que nadie ve.
Piden libertad para los paquetes, pero no para los humanos. Libertad en los aeropuertos, y no en las calles. Libertad de vivir a cuestas de sus parientes en el exterior, ese mundo que cruza sus fronteras con los enormes embalajes de ropa y electrónicos. Nadie pide la libertad de vivir su propia vida. Sencillamente, los cubanos emigrados, o exiliados, o como quieran llamarse, nos cargamos Cuba a cuestas, como un caracol tropical en la superficie de este plasneta.
Miserias que ha engendrado un conformismo rastrero de 56 años de existencia. Y los emigrantes somos los culpables y sostenedores de ese conformismo.
¿Hablamos del embargo? Deberíamos hablar de la constante burla que hacemos de ese embargo.
¿Hablamos de libertades sociales, políticas, humanas? Deberíamos hablar de cómo atentamos sosteniendo la carestías de todas ellas.
Hoy se ‘grita’ por la Aduana. ¿Por qué no gritan en sus calles por la Aduana?
Llenamos páginas de justificaciones, críticas e historias de por qué en Cuba nadie protesta, sale a la calle, repite los sucesos de Agosto de 1994.
Una sola respuesta: nos hemos incorporado a la solución de esas ausencias. Somos el mercado interno cubano, el comercio interior estatal emigrado, somos sus bancos, sus tiendas, sus bodegas, las casas de licor y restaurantes de lujo, sus hoteles. Somos la economía personal de Cuba y, ‘gracias’ a ella, el gobierno continua legislando, e imponiéndonos más cadenas.
No a los de la isla, a nosotros mismos, los emigrados.
Las restricciones de la Aduana no son para Cuba, son para los que viven fuera de Cuba, y nos hemos conformado con suplantar la obligación de un gobierno. Les dejamos escribir sus leyes, les ponemos cada día bien bajo los cuernos para que el cordero siga balando, y asumiendo su rol de conformidad feudal.
De una vez y por todas, seamos coherentes con nuestras palabras y nuestros pedidos de libertad. Cerremos la puerta de esos aeropuertos y, con muy posiblemente, se abrirán las puertas a la libertad de Cuba.
Ese vaivén aduanal puede ser detenido si una mano detiene el impulso. ¡Hagámoslo!

Sunday, August 31, 2014

El enemigo a nuestro lado

Un Grupo de, supuestamente, turismo especializado de nombre IST (International Specialty Travel), está promocionando para el 2015 una oferta utilizando la cobertura de la legislación que ofrece los viajes “pueblo a pueblo” del gobierno de los Estados Unidos. Según la propaganda de mercadeo, los viajeros, en conjunto con especialistas cubanos y un intérprete, “exploraran la parte occidental de Cuba a bordo del mega yate ‘Panorama’”. El ‘programa’ incluye excursiones a museos, galerías de arte, reservorios naturales de animales, un centro de cría de tortugas, escuelas y centros comunitarios de La Habana, Cayo Largo, Trinidad y Cienfuegos.
Suena muy romántico, y muy altruista… hasta que se tropiezan los precios: 5 695. Y también el hecho de que la gira turística tiene como centro de atracción una dictadura.
Turismo totalitario con envoltura solidaria. Engaño acaramelado.
Pero esto no nos debe sorprender demasiado. En realidad el turismo occidental está lleno de estas ofertas de “turismo de dictaduras”. No en balde las pirámides y el Egipto de Mubarak estaban llenos de turistas norteamericanos, ingleses e italianos. No en balde las arenas de Dubái y los altísimos rascacielos de ese país arenoso están llenos de canadienses y europeos. No es extraño que la muralla China, Shanghái y tantas otras ciudades  del gigante rojo asiático estén cubiertas de comedores norteños de McDonald’s.
El turismo necesita de entornos seguros y para eso un régimen de carácter dictatorial, totalitario, en el que se custodia a los visitantes y se les trata como el centro especial de su interés, es muy práctico. El turista quiere disfrutar de su descanso, sin estar en el constante estado de alarma por lo que le pueda suceder a su familia y a él mismo, y no le interesa profundizar en cuáles son los motivos y por qué ese entorno es seguro. No les preocupa si el modo de gobierno en un país es una dictadura u cualquier otra cosa.
Fotografía, alpargatas y “mumbo-jambo”.
El gobierno local, la dictadura o el señor feudal familiar, obtiene un doble beneficio. Una muy ansiada entrada de divisas frescas para el arca dictatorial, y la propaganda “boca a boca” del ‘feliz’ turista de regreso, que se convertirá en la mejor forma de mercadeo. Todos los regímenes totalitarios han utilizado este instrumento. No en balde casi un millón de canadienses viajan a Cuba cada año, y a otros lugares del mismo estilo de turismo.
Existe un tercer elemento y es la típica curiosidad, innata al ser humano. A todos nos gusta entrar en contacto con lo desconocido, y retornar a nuestras vidas con la experiencia que ningún otro ha tenido. Países como Cuba, culturas ancestrales como la de China, y extraños y exóticos lugares como Egipto siempre cautivarán de muchas formas. El sol, el clima, y la búsqueda del solaz sexual también provocan esos escapes ‘turísticos’.
El tercer elemento que explotan las “dictaduras turísticas” es el ideológico. Y es este el que este Grupo IST intenta realizar, quizás no sean acólitos ideológicos, pero se dejan ser instrumento de un poder ideológico, digámoslo bien claro: buscan dinero, nada más. Recorren “escuelas y centros comunitarios”, o recorrerán. No se dice que esas “visitas de pecera”, típicos lugares de visitación ideológica, están muy bien seleccionados con personal políticamente correcto. Y así funcionan con todos los visitantes extranjeros, por ejemplo, en La Habana, que visitan no sólo museos sino “hospitales peceras”, “escuelas peceras”, “comunidades peceras”, rodeados de la claque preseleccionada.
Lo que propone IST es esa visita orientada, “pueblo a pueblo”, bajo un entorno vigilado y con un guía ideologizado. Pero el ‘enemigo’ aquí no es aquel gobierno, el anfitrión, el ‘enemigo’ lo tenemos nosotros a nuestro lado. Este canadiense que se aposenta en Varadero, camina por las calles de Trinidad, se fuma un tabaco cubano y acaricia una nalga oscura por el malecón habanero.
De regreso a su rutina, ese ‘enemigo’ hablará de su maravilloso viaje a Cuba, de lo seguras de sus playas y de los encantos de las mulatas cubanas. Sol, arena y nalgas se convierten los contactos “pueblo a pueblo” que, además, violan la legislación americana sobre los viajes “pueblo a pueblo”, centro de esta propuesta de IST, ya que los prohíbe a través de los viajes por mar.
Pero lo prohibido es el fruto del encanto y la tentación de los ingenuos. Al final de la jornada, los ‘enemigos’ no son realmente los turistas dictatoriales, somos cada uno de nosotros que no hemos sido capaces de levantarnos sobre nuestro antropológico conformismo y echar definitivamente las dictaduras y los dictadores de las playas, los soles y los traseros tropicales.

Friday, August 29, 2014

El exilio de Angel Santiesteban

"Silence" by John Henry Fuseli
No entiendo el silencio de los amigos, ¿ya no lo son? No entiendo el silencio de los familiares, ¿dejaron de serlo? No entiendo el silencio de los escritores, ¿dejaron de escribir? No entiendo el silencio de los hombres, ¿renunciaron a serlo? No entiendo el silencio de las organizaciones humanas de derechos, ¿sufrieron de alguna extinción oportunista? No entiendo el silencio de la prensa libre, ¿sufrió alguna cárcel?
No entiendo, seguiré sin lograr entenderlo.
¿Se puede acostumbrar el hombre de bien, el buen escritor, el amigo y hermano, o el simple mortal sensible en un lugar del planeta, al silencio cómplice?
Las dictaduras sobreviven por ese silencio, provocan su complicidad, se alimentan con su existencia.
¿Se puede sobrevivir y dormir tranquilo, y escuchar a John Lennon entonar eternamente su "Image" al viento mientras la injusticia cobra una víctima?
¿Tendrá Santiesteban que escribir su "Mea Culpa" como lo hizo Padilla frente a sus amigos, los escritores que se hicieron cómplices de sus versos, y los familiares que le exiliaron de su conciencia, para que algún mortal no se “inxilie” dentro de su isla y se atrevan a desafiar con la palabra el silencio?
No quiero suponerlo, pero lo sospecho.
En el camino que inauguró Angel Santiesteban a su definitiva liberación como ciudadano, hombre, escritor, persona, el resto de su entorno se exilió. Ocurrió entonces con Padilla, se repite hoy la historia con Santiesteban. Mañana podrá reincidirse con algún otro.
Lo que es seguro en una dictadura es la iteración de la villanía y la complicidad. Y los villanos que surgen hoy mañana sucumben ante algún otro, como víctimas. Nadie es inmune al verdugo. Y nadie será inmune a la caída, a no ser su reconversión al oportunismo.
En todo crimen el silencio tiene sólo una víctima: la verdad. Y muchos cómplices: los que callan.

Thursday, August 28, 2014

La OPAS, “Mais Medicos” y el Feudalismo Ideológico

Hasta hace muy poco el rol que ejercía la Organización Panamericana de la salud en la contratación de médicos cubanos en la región, y especialmente en el caso de “Mais Medicos”, no estaba del todo claro. Se sabía que servía de intermediario, pero no estaba claro cuál era la ganancia real de la organización regional de la OMS, más allá de supuestos “méritos caritativos”.
Hoy, meses después de que dos médicos abandonaran la misión y denunciaran los bajos recursos que recibían del gobierno de Cuba y, especialmente, luego que la doctora Ramona Matos Rodríguez presentara una demanda a la justicia brasileña, el papel de la OPAS se torna más transparente, y los méritos pierden mucho de su caridad en el camino: 58 millones “caritativos” de transacción bursátil.
Así lo refiere el sitio “Café Fuerte” en un excelente post que les recomiendo lean. En cifras redondas: gobierno de Rousseff ha invertido 1 177 millones en la contratación, la OPAS ha recibido 58 millones por ser el socio intermediario y el gobierno cubano 782.8 millones. Todo en dólares americanos.
Ya en unas declaraciones hechas en Febrero de este año el ministro de Salud de Brasil, Arthur Chioro, fue categórico a la hora de responder por qué el gobierno de Brasil “no podía pagarle” directamente a los médicos cubanos. Su respuesta: los médicos cubanos fueron contratados por intermedio de la OPAS.
Así de sencillo. La OPAS es el garrotero en el caso cubano.
De acuerdo a las cifras de “Café Fuerte”, la OPAS recibe un 5% del monto de la operación bursátil entre los dos gobiernos regionales. ¿Y los médicos cubanos?
Bueno, pues, de todo este negocio, los profesionales de la salud de Cuba son quienes reciben menos de la jugosa transacción. Según “Café Fuerte” menos del 30% de la cantidad total que la operación “Mais Medicos” reporta: 4 500 dólares por cada médico, de ellos sólo 1 245 llegan al bolsillo del profesional. Ah, y esto es sólo después de los sucesos ocurridos con la doctora Matos, que provocó que el gobierno de Dilma Rousseff le “aumentara” los salarios y el gobierno de Cuba “accediera” a robarles menos de lo que Brasil paga por sus servicios.
Lo que no me queda claro en todo este galimatías son las declaraciones contradictorias del Ministro de Sanidad, el Sr. Chioro, cuando dice que no puede pagarles pero entonces le aumentan el salario. En fin, el mar.
Vuelvo a invitarles a que lean el artículo de “Café Fuerte”, y que ustedes mismos saquen sus propias conclusiones y cuentas. Pero no es acerca de los entresijos de los gobiernos de Brasil y Cuba de lo que quiero hablar hoy. En su lugar, les sugiero echarle una pequeña “ojeada” a la OPAS, de la que nadie habla y mucho tiene que ver en este conflicto.
El Acuerdo Silencioso
Resulta que la operación “Mais Medicos” fue preparada entre las tres partes un año y medio antes de que los primeros médicos llegaran a Brasil, y comenzara a aparecer el flujo de información en la prensa con la consabida reacción de la Federación Brasileña de Médicos. Fue un pacto de silencio entre el gobierno de Rousseff, Raul Castro y la OPAS. No hay dudas al respecto porque el senador y ex ministro de Sanidad del Partido de los Trabajadores (PT), Humberto Costa, lo dijo públicamente en los mismos días que comenzaba a llegar el destacamento médico cubano.
El silencio de las tres partes dice mucho de cómo la OPAS ha servido de cómplice en la contratación  estilo siervo de la gleba de los cubanos, y ofrece el rostro, nada halagüeño, de cómo son las políticas de una organización regional, adscrita a un organismo de la ONU. Un organismo que debe ser transparente en el ejercicio de todas sus funciones, y que debe servir de ejemplo en justicia y paridad.
¿O no?
Sin embargo, el elemento esencial aquí no son los gobiernos, sino los profesionales de la salud cubanos contratados en un acuerdo garrotero, recibiendo menos del 30% de su salario. Sin poder decidir dónde, cómo y en qué condiciones trabajar.
Piezas de repuesto feudales, vamos.
Me pregunto si algún miembro de la OPAS, de su gabinete burocrático, accedería a trabajar en las mismas condiciones en la Amazonia Brasileña. Mucho más importante, si algún miembro de esa organización continental agradecería un salario en las condiciones, y en los términos, de cómo lo recibe un profesional cubano en Brasil.
Pero, ¿cuánto gana un miembro de la burocracia panamericana de la salud?
¿Lo saben algunos de ustedes?
Las cifras de lo que gana uno de estos burócratas que trabajan en la OPAS, involucrados o no, en las secretistas transacciones entre un gobierno legitimo (Brasil) y una dictadura (Cuba) para negociar ciudadanos cubanos, no es muy conocida. Es casi un secreto, casi.
Pero, desgraciadamente, nada ni nadie es impune en internet. Y así, buscando, se puede encontrar, por ejemplo, las cifras que aparecen en la imagen que encabeza este post.
Un “Ingeniero de Software” en la OPAS recibe anualmente entre 86 y 93 mil dólares, más  o menos lo que un buen médico podría recibir aquí en Canadá, o en Estados Unidos, por ejemplo, si no más.
Un modesto “Especialista en Información” de la OPAS ganaría entre 39 mil y 42 mil dólares anuales.
O un “Asistente de Recursos Humanos”, quizás por cuyas manos pasaron algunos nombres cubanos, o algunos documentos sobre el destino de esos profesionales de la salud, pues una bonita suma entre 45 y 49 mil dólares.
En cambio, un médico cubano, en alguna oscura región de la Amazonia, enfrentando cualquier tipo de riesgos, sin poderse mover del lugar, y sin derecho a chistar, recibiría en el año (gracias al “aumento salarial” consecuencia del “escándalo Ramona”), alrededor de 14 mil dólares.
Bonita suma en Cuba, sí. Pero nada en Brasil. Mucho menos para un burócrata de la OPAS sentado en su oficina refrigerada de Washington.
Pero eso no es todo. Siguiendo la búsqueda en internet se puede encontrar esto:
Si se fijan en el encabezamiento de la figura dice: “Promedio de salarios en la Organización Panamericana de la Salud”. Y la cifra: 102 mil dólares.
¡Sin comentarios!
Con comentarios. Son estos burócratas los que de maneta silenciosa, en el típico estilo conspirativo de las dictaduras, han jugado a las cartas con las vidas y el futuro de los profesionales cubanos en Brasil, y quizás mañana lo harán en cualquier otro lugar de América Latina. Costa Rica, para poner un nombre que ya se oye mencionar.
Son los 58 millones que aportan los cubanos desde Brasil los que pagan los salarios de primer mundo de estos burócratas de la OPAS, mientras los profesionales cubanos obtienen la migaja que un señor feudal les asigna… como una caridad evangélica.
Y la OPAS, públicamente, se defiende de criticar y de decir una palabra onerosa.
Pero, un momento, la historia no queda ahí. Si usted se dirige al sitio web de la OPAS en lo que a “Oportunidades de Empleos” se encontrara con esto:
Lo subrayado en rojo dice que los miembros de la OPAS recibirán un “salario competitivo y un paquete de beneficios”. Y los beneficios incluyen el pago de “vacaciones anuales de 30 días, una cobertura comprensiva de seguro de salud y participación en una Programa de Pensiones de las Naciones Unidas”.
¡Delicioso!
¿Se enteran los médicos cubanos de cómo, quienes y en qué condiciones fueron contratados por la OPAS?
El dinero no lo es todo en la vida, pero este “garroterismo” cínico es lo que hace que las organizaciones mundiales adscritas a la ONU enmudezcan cuando se acusa al gobierno de Cuba por los abusos en el orden de los derechos humanos de sus ciudadanos.
Callar es también parte del pago que reciben estos burócratas panamericanos.

Tuesday, August 26, 2014

Cuba en la posición 170 del Indice de Libertad de Prensa de RSF

Reporteros sin Fronteras acaba de publicar su “Indice de la Libertad de Prensa del 2014”. En ella, Cuba aparece en la posición 170, lo cual no  es una sorpresa. Como tampoco lo es conocer que en el 2013 estuvo en el lugar 171. Qué lo hizo ‘mejorar’ un punto en el transcurso de un año es un ejercicio tan banal que no vale ni la pena ni el tiempo averiguarlo.
Por lo demás, nada interesante ni novedoso nos presenta esta nueva edición del índice de RSF para los que conocemos de las venturas, y desventuras, de un mismo órgano de propaganda fotocopiado en tres nombres.
Debería añadir, además, que  en el reporte que acompaña al índice con respecto a Cuba se nos dice:”
Cuba is also distinguished by a regime inherited from the Cold War that tolerates no independent watchdogs although an emerging civil society is challenging its ‘model’.”
Traducción: “Cuba se distingue también por ser un régimen heredado de la Guerra Fría que no tolera organizaciones independientes aun que una emergente sociedad civil está desafiando su ‘modelo’.”
¿Realmente la emergente sociedad civil desafía al ‘modelo’ cubano? ¿Hasta qué extensión lo hace y cómo?
Pero esas son preguntas que deberíamos plantearnos en otro momento. Dejémoslo ahí, por ahora.
Lo interesante, sin embargo, seria conocer, o al menos conjeturar, cuál sería la posición del país  en la época del poscastrismo, o en el período de una futura democracia, que las dos cosas no son lo mismo.
Teniendo en cuenta el entorno actual de la llamada "prensa independiente", de los periodistas que se auto titulan así, y lo son o no, de los medios digitales cubanos que ofrecen desde el otro lado la "otra Cuba", mi personal opinión es que no estaría en el 170, o en el 171... pero tampoco se estaría en una posición que nos hiciera muy felices a los que defendemos realmente la diversidad a través del respeto y la tolerancia.
Basta comprobarlo con echarle una ojeada a lo ocurrido alrededor del cierre de "Primavera Digital"... de todas las partes.
De los creadores que con intransigencia y arrogancia no lograron mantener un diálogo con sus financistas, de manera coherente y tolerante. Y de los que se callaron ante el cierre de un medio que empobrece la diversidad, a pesar de algunos haber defendido otros medios digitales que apodaban con sobrenombres, derivados de su propia arrogancia, las oposiciones no-leales al régimen.
Arrogancia de unos. Desprecio de otros.
Y oportunismos.
Lo que sobra hoy demasiado en la prensa independiente, la que queda, en la blogosfera cubana, en los periodistas y “freelancers” que desde dentro de Cuba, o desde el exterior, abordan la realidad de la isla, es intolerancia. La consecuencia de más de cinco décadas de falsa homogeneización ha provocado una Cuba muy diversa, pero muy cínica e indiferente. Una Cuba que provoca lástima, para no decir vergüenza.
Brete, chismería de barrio habanero, y hasta en las más zafias vulgaridades se convierten el menor de los ¿análisis?,  ¿valoración?, ¿simple opinión? Un feudo pioneril donde la tolerancia es la primera víctima, y el lenguaje adulto el idioma común. Hay personas que sólo gravitan en enemistades hacia un nombre. Y hay nombres que sencillamente no quieren oír nada más que con el oído del halago.
Si es esto lo que nos traerá la prensa poscastrista, habrá diversidad, sí, pero la diversidad que arrastrará la pierna con otras intolerancias y otras censuras. ¿Será eso Libertad de Prensa o Libertad de Feudo?
Les dejo la respuesta para otra ocasión. Pero he ahí la imagen que aparecerá algún día en el horizonte de la prensa en Cuba… cuando no exista el castrismo.
En ese entonces Cuba no estará en el lugar 170, pero tampoco en una posición como para decirnos que habremos logrado la diversidad con tolerancia y respeto que deseábamos, la que verdaderamente Cuba necesita, después de más de 56 años de homogeneizada intolerancia.
Nota: Les recomiendo lean un excelente escrito de CubaEncuentro sobre el cierre de "Primavera Digital": "Cuando una Primavera peligra en Cuba"

Monday, August 25, 2014

Los Acuarios de la Diplomacia Cubana

Hace unos días leí unas declaraciones del ¿embajador? del gobierno de Cuba en Corea del Norte, en ellas se refería a aquel país como “un modelo para los progresistas del mundo”.
La primera pregunta que me asaltó fue, ¿qué entiende el Sr. “embajador” por progresista?
Decidí auxiliarme del muy oportuno acudir “Diccionario de la Real Academia de la Lengua”, y encontré esto:

Con ideas y actitudes avanzadas”, dice la referencia a la palabra en el conocido diccionario.
Y las preguntas comenzaron a surgir, entonces.
¿Es la actitud hostil, aventurera y suicida de ensayos nucleares, y amenazas a gobiernos occidentales y vecinos, de palabra y de hechos, una “actitud de avanzada”?
La hambruna creciente, la desnutrición de 40 mil niños menores de 5 años, la anemia permanente de un tercio de las mujeres en edad de procrear, más de 200 mil presos políticos en las peores condiciones de hacinamiento y represión, campos de concentración, un 20% de la población viviendo sin sistema de saneamiento que impida el contacto de los humanos con sus excretas, ¿son estas las  “actitudes avanzadas” para el embajador de Cuba en Corea del Norte?
Ninguna de estas cifras pertenecen a órganos de prensa ni de inteligencia de "imperialismos", las reportan organismos que están, para los creadores de “teorías de las conspiraciones”, las dictaduras de Cuba y Corea del Norte, y los tontos útiles como Dennis Rodman, fuera de toda duda: la FAO, el Instituto Internacional de Investigaciones sobre Políticas Alimentarias (IFPRI), la UNICEF, la Organización Mundial de la Salud, entre otros.
¿O es que, bajo estas circunstancias, esos organismos se tornan en nuevos miembros del “imperialismo”?
Todas esas cifras contradicen al embajador cubano en Pyongyang, Sr. Germán Hermin Ferras, quien curiosamente muestra un contorno físico muy parecido a Kim Jong Un. Me pregunto si se alimenta de la misma dieta del "progresista" dictador.
Hace unas semanas, casualmente, terminé de leer "Los Acuarios de Pyongyang", un libro impresionante que les recomiendo a todos, escrito por un ex prisionero de uno de esos campos de concentración de Corea del Norte, Chol Hwan Kang, quien logró escapar hacia Corea del Sur vía China. Una aventura que muchos pagan con su vida, pero que él logro superar.
Se me hace difícil, casi imposible, elegir una anécdota, una historia, una declaración del libro de Hwan Kang. Todo él es un grito de dolor sobre Corea. Sin embargo, hay una pequeña reflexión que el coreano hace sobre el hambre que, por lo trascendente e intemporal, recoge toda la angustia y el desgarre de lo que el hambre, el verdadero hambre, provoca en el ser humano:
“People who are hungry don't have the heart to think about others. Sometimes they can't even care for their own family. Hunger quashes man's will to help his fellow man. I've seen fathers steal food from their own children's lunchboxes. As they scarf down the corn they have only one overpowering desire: to placate, if even for just one moment, that feeling of insufferable need.”
Tradución:
“Cuando tienes hambre, no te queda sitio en el corazón para pensar en los demás. Sucede incluso en el seno de una familia: cuando el hambre es muy fuerte, no eres solidario. He visto a padres robar de la escudilla de maíz que llevaban sus hijos al colegio. El ladrón se tragaba el cereal pensando en una única cosa: aplacar, aunque fuera durante unos instantes, esa sensación insoportable.”
Después de leer el libro, después de leer esas líneas que tanto me recuerdan los testimonios sobre los campos de concentración nazis, el “Diario de Ana Frank”, el “Archipiélago Gulag” o “Un día en la vida de Ivan Denisovich” de Solzchenitzyn, las memorias de ex prisioneros soviéticos, recuerdos de antiguos “concentrados” en las UMAP cubanas, me asaltan algunas dudas sobre la ignorancia, la poca instrucción social e, incluso, el esencial analfabetismo literario de este sargento diplomático cubano.
¿Sabrá leer?
¿Habrá leído alguno de estos libros en su vida?
Aparte de visitar el  zoo en la capital coreana, ¿se interesará por los miles de prisioneros que mueren de hambre e inanición en los Gulags de su hermano de gula Kim Jong Un?
Me imagino que entre su política gastronómica indiferencia por esos 200 mil prisioneros políticos, que refieren las organizaciones de derechos humanos y los organismos de la ONU, y la estrecha vigilancia que los órganos de seguridad de la Corea del Norte ejercen sobre todos los miembros del cuerpo diplomático, al señor embajador se le hará muy difícil conocer qué realmente ocurre por aquellos rincones del planeta.
Es patética la función humana que una figura diplomática tiene que ejercer en tales circunstancias, y en tales contornos sociales.
Sin embargo, la actuación onerosa de un embajador en situaciones tan delicadas como las del cubano en días recientes, enfrenta al ser humano que es con el ser político que tiene que ser y representar. Pero es el ser humano el que, en última instancia, debe decidir, por sí mismo, qué papel, qué rol, qué palabras debe expresar, en qué tono, el orden de los vocablos e, incluso, su precisa acentuación.
Es sencillamente un malabarismo lingüístico la profesión en tales circunstancias, pero una persona inteligente, y honrada, puede encontrar una solución de decencia como para preservar su nombre de la prevaricación pública.
El Sr. Germán Hermin Ferras no es esa persona.
Como ya dije, o es un ignorante, o un analfabeto, o su gula le hace repetir tópicos ante los representantes de un gobierno asqueroso. Me recuerdan esos peces que fueron falleciendo en el camino tormentoso del niño que fue Chol Hwan Kang, en camino a su destino horroroso: el campo de concentración Yodok.
Murieron en el camino a la muerte, o decidieron morir, o sencillamente no tuvieron otra opción.
Germán Hermin Ferras tuvo opciones, muchas más que la de esos peces del niño que fue Chol Hwan Kang en su camino hacia Yodok, pero decidió seguir a su personal campo de concentración y hundirse en las excretas que expelen, cotidianamente, el organismo social de este planeta en un lugar llamado Pyongyang.

Sunday, August 24, 2014

Tres claves para comprender a AP

Las comidas rusas tienen un recuerdo a una olvidada novia, el borscht suculento precedente que recuerda el pre acto amoroso de la cita, el encanto del sabor ritual del sexo o el recato del beso que precede a la caída del telón, al final de la jornada.
Me recuerda un nombre, pero no lo he de decir. En cambio, la colorida sopa estremece una duda en mis recuerdos, los cercanos.
Recorro la culinaria noticia y me tropiezo con AP, la fuente de la rojiza noticia, y entonces USAID, Mariela Castro, y ahora los guisados ucranianos de la época soviética saltan del plato a mis reflexiones. Todo muy a propósito para vender un guisado neo cubano en la neo lengua neo reformista raulista.
Desde hace algún tiempo la curiosidad sobre la elección de los temas cubanos de la AP me hace tensar tres teorías. Aquí están.
Son como el plato de sopa roja en ese restaurante pro-soviético: usted escoge el sabor, le añade más crema ácida o sólo una pequeña cucharada blanca de adorno.
Primera: La crisis del bolsillo de la AP
En el 2010 la conocida agencia reportó una caída de las ganancias de 8.8 millones, y entonces dijo que hubiera reportado una pérdida de 4.4 millones de dólares si no se hubiera desasido del servicio de noticias en idioma alemán.
En el 2011 la pérdida fue peor, de 14.7 millones, y esto a pesar de medidas tomadas para cortar gastos y ayudar a sus sucursales y periódicos a enfrentar su crisis. Al final, en el comienzo del 2012, la “libertaria” agencia reportó una pérdida de 193.3 millones de dólares.
Es importante conocer esto. Alguien alguna vez dijo “sigue el caminito del dinero y encontrarás las causas verdaderas de cualquier conflicto”. Pues, la primera clave seria precisamente la necesidad de buscar nuevos mercados, o abrir nuevos frentes para convertirse en referencia del asunto.
Cuba entonces viene como anillo al dedo. Desempolva viejos presupuestos de una agencia gubernamental norteamericana (USAID), públicos pero no publicitados, lo cual es de muy distinta coloratura. Tocar el “tema Cuba” en un mercado donde la demanda sobrepasa la oferta es negocio redondo: enseguida sirve de campana de resonancia en el mundo de los canales de noticias.
Desde cierto punto de vista, las informaciones que salen de Cuba son como las que salen de Corea del Norte: pasto para la jugosa compilación de conjeturas.
Explosión informativa… o suerte de ella.
Hay un elemento adicional en este bolsillo neoyorquino. La AP ha enfrentado históricamente reclamos de sesgo político en los Estados Unidos. En una época, incluso, se le acusó de anti judaísmo por prestarse a colaborar con Arafat en su estancia contra los el estado de Israel. En ese mismo sesgo ha publicado fotos manipuladas, noticias con fuentes controvertidas y sesgadas en contra de políticos conservadores. Ha sido, incluso, acusada de publicitar propaganda antiamericana.
Típica agencia “libertaria”, vamos. Y aquí la “lechuga Cuba” puede ser perfectamente entendible. Fórmula perfecta:
Mediático  + Tropicalismo + Liberal => Noticia
Segundo: Sembradío de Noticias
Se puede entender perfectamente. Si en algo se puede hablar de eficiencia en el “modelo cubano” es en la búsqueda de instrumentos de propaganda en el mundo democrático. Han usado todos. Además, se le hace muy fácil “entender” al estado raulista el apuro financiero de AP. Después de todo, también los bolsillos de Castro pasan por el mismo apuro.
Solo se necesita una ligera sugerencia. Inyectar directamente un tema. Sembrarlo a través de alguna fuente “amiga” o sugerirlo a través de algunos de sus conocidos agentes colaboracionistas en New York. ¿Amigos de la Oficina de Intereses de Cuba en la ciudad?
Interesante.
Y si eso no funciona, pues una simple y muy directa nota a AP, y se acabó el asunto.
Tercero: El Agente Cubano
Esta es la opción más figurativa, pero a pesar de todos los pesares no podemos olvidar a Ana Belén Montes, “sembrada” nada menos que en la Agencia de Defensa del gobierno de Estados Unidos. Por lo tanto, no se hace raro pensar, y conjeturar, si alguien no está interesado (demasiado) en colaborar con este género de noticias por un simple intercambio de intereses espurios.
Dinero. Coincidencias ideológicas. O sencillamente deseos de joder. Los espías se guardan en sus más profundos bolsillos sus más íntimos intereses y pensamientos. Viven una doble vida, piensan en una doble razón, hablan una doble lengua.
Pues aquí están. Las tres claves de AP. El borscht escarlata que un muy publicitado restaurante habanero ha encontrado, “por accidente”, en una agencia neoyorquina me ha traído los recuerdos de un nombre, unos labios saboreados, una noche relamida y el tropiezo con una misma fuente cariacontecida de ¿noticias?

A propósito de Rusia, el poscastrismo y AP. 
Nota: El artículo original que sirvió de "inspiración": CTV News
Se puede ver su referencia en el Diario de Cuba, esta vez en Español.